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miércoles, 7 de marzo de 2012

De paseo por el bosque (ya no quedan lobos malos)

Presa del Chiquillo
Hacía unos días que no habíamos salido a pasear, más que por la urbanización arriba y abajo, con la moto. Después de la salida del otro día, en la que nos lo pasamos tan bien, no habíamos podido volver a convencer a la niña de ir al campo. "¡Bosque no, bosque no!" y no la sacábamos de ahí.

Escaramujo, o Rosa canina (que propio para este blog)

Hasta que ayer descubrimos la causa. Y es que con la imaginación llegan los miedos. Los miedos gordos. Se le ha metido en la cabeza que el bosque está lleno de lobos malos que se comen a la gente.


No sé de dónde ha sacado la idea, porque los cuentos en la guarde son siempre muy "light" y nadie se come a nadie, al lobo no se le mata, se le echa... y así con todo. Pero lo tenía grabado a fuego. En fin, después de media hora conseguimos convencerla de que "los lobos malos sólo están en los cuentos" y que "ya no quedan lobos en el bosque" (triste realidad) porque "papá ya los ha echado a todos" (que para eso es guardabosques). Así que ayer cogí a una niña muy contenta que no paraba de gritar "fera, fera, lobo malo, toma, toma" haciendo gestos de pegar (se me está volviendo agresiva, juro que nosotros no hemos sido). Y nos fuimos al bosque un ratito.

Edito: Guardabosques no quiere echar a los lobos, en todo caso los protegería. Si hubiera alguno, que no los hay (¿o sí?).

Emocionada con su piedra
Estuvimos un rato tirando piedras y palitos al embalse (el pasatiempo preferido de esta semana), y luego nos dimos un paseíto. Tocamos el agua helada de la fuente, observamos las cacas de las vacas, triscamos un poco... Yo como siempre aproveché para hacer unas fotos.

¡Esplunk!
No pudimos estar mucho rato, porque aunque hacía sol, el viento estaba helado, y empezó a hacer bastante frío. Pero mereció la pena.

Pero qué fría está el agua

Ya casi en el coche, apareció una bandada de mitos, que aprovechaba los últimos rayos de sol para jugar y tomar el sol de la tarde.

Mito tomando el sol
Ya de vuelta a casa, me volvió a sorprender con algo que ha empezado a hacer esta semana: Jugar solita. Coge a su muñeco Bebé, y le da el biberón, la comida con la cuchara, le baña en su barreño, le limpia con una toallita, lo lleva de paseo, le da "abrazos de oso"... Se estuvo como media hora jugando a su rollo, en su mundito, mientras su madre la miraba desde la habitación contigua, alucinada y emocionada. Y es que le habla, le cuenta cositas, le da besitos... hasta le leyó un cuento (el del Pollo Pepe). Me encanta oírla repetir nuestras frases, hacer los mismos gestos que nosotros hacemos con ella. Lo admito, se me cae la baba.

Ejerciendo de madre
Qué bonita es la imaginación. Y qué de tiempo tiene una de repente. Pude leer un poquito, hacer la cena... y sin preocuparme por los rollos de papel higiénico ni las inundaciones. Vale, que el otro día se pulió media caja de servilletas de papel para hacerle la cama a Bebé, pero parece que ya con esas tendrá suficiente para unos días.

O hasta que Bebé se haga "caca empima" y haya que limpiarle el culito...


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 27 de febrero de 2012

En diez minutos... un ratito de sol


Todo iba bien hasta que entré en la ducha. La gente a mi alrededor me dice "qué exagerada eres, cómo que no te metes en la ducha cuando estás sola con la peque..."

Resumen de lo que el Pollito hizo ayer en diez minutos (bueno, a lo mejor fueron quince, me lavé el pelo):
- Limpiarse los mocos: cuatro metros de papel higiénico sacados por el baño, en buena parte metidos dentro del wáter (todavía no sé cómo no se atrancó). En el baño donde yo no me estaba duchando, claro.
- Hacer caca: en el orinal, y llenar el orinal de papel higiénico (tiene una fijación con el perrito de scottex...). Mancharse los bajos de la camiseta, y el pantalón... que ella intenta limpiarse el culito, pero todavía no sabe sola.
- "Cambiarse la ropa": es decir, quitarse lo calcetines, los pantalones y las braguitas para correr por ahí culito al aire.
- Elegir otros zapatos: reunir tooodooos los zapatos que había en casa, los suyos, los míos y los de Guardabosques, y "explosionarlos" por su cuarto.

Eso fue lo que me encontré, yo todavía descalza y con la toalla enrollada en cuerpo y cabeza. Un cuadro.

Eso sí, en otros diez minutos:
- Terminamos de limpiar los mocos, tiramos de la cadena.
- Limpiamos el culito, tiramos cacas y más papel higiénico al retrete, tiramos de la cadena (así va mi gasto de agua del mes)
- Terminamos de desnudar al Pollito, le ponemos ropita para ir al "bosque", botas verdes "como papá" incluídas.
- Mamá se viste y se seca el pelo. Las zapatillas... por ahí se quedaron, "explosionadas".

Roble bonsaizado por las vacas

Y en diez minutos más:
Nos fuimos al "bosque" a ver si encontrábamos al "lobo feroz", y a pasear con papi que le tocaba curro. Nos contentamos con un perro grande que estaba subido a una piedra. Pollito decidió que "taja no gusta" (la lagartija, vimos una en una fuente, y no sé por qué no le gustó).

En la casita de palitos del cerdito  mediano
 Nos escondimos en la "casita de  palitos" de uno de los tres cerditos, que estaba un poco rota porque el lobo "ya la había volado". Y cogimos palos, y subimos a las piedras,


y mamá hizo fotos...



Nos lo pasamos genial.

La Dehesa de las Golondrinas
Qué bien se vive a diez minutos del bosque de Caperucita.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

viernes, 24 de febrero de 2012

Un niño me ha pegado


El viernes pasado el Pollito vino a casa con una abejita pintada en la mano. ¿Y eso? le pregunté. ¿Por qué te lo han pintado? (Cuando hacen algo bien en la guarde les pintan, pero hoy no se lo había comido todo...)

"Ángel m'a pegado"

??

¿Y te ha hecho daño? ¡Tíiii! (Carita de pena penísima)
¿Y has llorado mucho? ¡Tíiiii! (Carita a punto de romperse)
Pero ¿Luego te ha dado un besito? tí (pequeñito)
¿Y te ha pedido perdón? tí (más pequeñito)
¿Y Karime te ha pintado una abeja para que te pongas contenta? ¡Tíii! Ya más contenta.

Y ahí se quedó. Nos lo contó un par de veces más, pero ya sin susto, y nosotros le dijimos que el  niño no era malo, y que le había dado un beso, y pareció que se le pasaba.

Todo el fin de semana, Pollito ha estado tristona. Comiendo poco, lloriqueando por todo, durmiendo mal (bueno, fataaaal). Si le preguntabas, te decía que le dolía la tripa, o se llevaba la mano a la oreja.

El lunes, al médico. La pediatra la miró por todas partes, y la encontró muy bien. Un oído un poco rojito, y un montón de dientes a medio salir. Si la veis mal, ibuprofeno infantil. Esta niña, como es así, todo sonrisas, jijí, jajá con la médico, como siempre. Así que nunca nos toman en serio...

Pero cuando intentamos salir del centro de salud... ¡BUAAAA!
Que si cole no, no quero cole, a casa a cama, a cama cris, cama domí....
Y yo flipando, claro. Con lo que le gusta a esta niña ir al cole, ¡y lo poco que le gusta dormir!
En fin, que pataleando, me la llevé a la guarde. Con el corazón roto, eso sí. Se lo conté a las profes, para que le miraran la temperatura, y la hicieran más mimos de lo habitual. Estuvo triste, de la mano de la profe, comió mal...

Así estuvo lunes y martes, cada vez más rara, pero sin fiebre, ni nada para justificarlo. Si le preguntabas, seguía diciendo que le dolía la tripa. Masajitos, mimos, más mimos... nada.

El miércoles por la mañana, fue de órdago. Nos lavamos los dientes, y no me dejó coger el cepillo. Una pataleta pero de las de verdad, tirada por el suelo, llorando a todo llorar, que "¡cepillo no, cepillo no!". Yo alucinando en colores. ¿Pero ésto de donde viene?

La cogí en brazos, la achuché, y no la solté hasta que se calmó un poquito (con ella funciona esto del placaje). Entonces la miré y le pregunté que qué le pasaba en realidad, que qué quería.

"Cole no" ¿Por qué cole no? Si te encanta ir al cole, a pintar, con las profes, con los niños...
"¡¡Niños no!! Ángel me pega"

Ostras....

Conseguí convencerla para ir al cole a hablar con las profes, para contárselo y que la "protegieran". Las profes se preocuparon mucho, y se pasaron todo el día fomentando el juego entre los dos niños, para que Pollito viera que se podía jugar, que no pasaba nada, que no la pegaba más...

Pobrecilla, cuatro días con dolor de tripa, con susto, y nosotros sin pisparnos de nada. Qué duro es ser bebé, oye. Sobre todo cuando eres el más pequeño de la clase, y con diferencia, que nació en Diciembre, prematura y es hija de su madre (que mide metro y medio).


Pero bueno, a partir de ahí, parece que está más contenta, ya quiere ir al cole, con los niños y todo. Ufff....

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 23 de febrero de 2012

Los efectos de la separación


Hoy tenía pensada otra entrada, pero la dejaré para mañana. Un compañero de doctorado está trabajando con ratas, sobre los efectos que tienen las separaciones tempranas en la infancia, con respecto a las enfermedades mentales en la adolescencia, y su relación con las adicciones a las drogas. Por el facebook ha compartido una publicación de su grupo de trabajo, y me ha dejado alucinada. Tanto, que he tenido que seguir leyendo sobre este tema.

Todos percibimos que las separación de los bebés de sus madres les produce mucho estrés, que sufren, que lo pasan mal. Pero  la mayoría no nos paramos a pensar qué efectos puede tener este estrés en el niño, el adolescente o el adulto. Más bien pensamos que no habrá ningún efecto.

Bueno, pues en este grupo de trabajo estudian estos efectos. Que no sólo existen, sino que son sorprendentemente amplios y profundos.

Va por delante que los estudios se hacen con ratas. El tiempo en las ratas no pasa igual de rápido que en los humanos, y sus  "horas" o "días", mentalmente hablando, no son igual de largas. Son mucho más largas, probablemente.

Ratitas de 9 días de edad
Dicho ésto, las separaciones que se utilizan para los estudios son de 24 horas. Cogen a las crías de rata, de 9 días de edad (vamos, no recién-recién nacidas, ya algo grandecitas) y las separan de su madre, durante 24 horas. Nada más. Este es el "único" estrés que se les induce. Luego se compara el comportamiento de estas crías privadas de contacto materno con sus hermanas, no privadas. Se estudian sus procesos cerebrales, sus respuestas ante un suceso estresante, su estatus fisiológico y psíquico, su sistema inmune, y sus respuestas ante determinadas drogas.

Bueno,  pues tras una única separación de 24 horas pueden verse los siguientes efectos cuando las ratas llegan a la adolescencia, o a la edad adulta:

Depresión: de adolescentes, las ratas que habían sido separadas tenían una tendencia mucho mayor a la depresión que las ratas control.

Conductas sociales: las ratas privadas de contacto materno pasaban menos tiempo investigando a sus congéneres, presentaban una disminución de la conducta social.

Actividad general: presentan niveles menores de actividad.

Reacción ante estrés: estas ratas desisten antes en comportamientos de escape de la situación estresante. También son más impulsivas y tienen menos "paciencia" y menos tolerancia a la frustración, (menor autocontrol, vamos), sobre todo en los machos.

Sistema inmune: se encontraron variaciones en la capacidad de respuesta del sistema inmune en las ratas privadas de contacto materno. En las hembras, además, se encuentran niveles disminuidos de cortisol en sangre. Estos dos parámetros, los cambios inmunológicos y en los niveles de corticoides, son equivalentes a los cambios que se encuentran en los pacientes humanos que padecen trastornos de ansiedad, depresión y/o esquizofrenia. Tanto, que las ratas privadas de contacto materno durante 24h se están utilizando como modelo animal a la hora de estudiar la esquizofrenia.

Reacción a las drogas: existe una reacción distinta ante las drogas (ante el cannabis por lo menos), presentan mayor depresión tras el tratamiento que las ratas no privadas de contacto materno. Además, las ratas privadas tenían mayores alteraciones cerebrales a largo plazo por el consumo de cannabis que las ratas no privadas.

Vuelvo a repetir que los experimentos se han realizado en ratas, y que no son directamente extrapolables a los humanos, pero...

¿No da qué pensar? Los niños nacen, y se los llevan al nido, separándolos de sus madres durante horas, a veces días. En cuanto se ponen enfermos, lo primero que hacen es separarlos de la madre. Y por la noche, a su cuna, en un cuarto distinto, durante horas. ¿Y si lloran? Método Estivill, déjale que llore, que "aprenderá" a calmarse.

¿Seguro?

¿O estamos criando "modelos humanos" para el estudio de los problemas de ansiedad, depresión y esquizofrenia? ¿Será por eso que la depresión y la ansiedad son epidemia? ¿Que los fármacos más vendidos son los antidepresivos y los ansiolíticos?

Yo llevo toda la mañana pensando...

Bibliografía:


Ellenbroek, B. A. & Riva, M. A. 2003. Early maternal deprivation as an animal model for schizophrenia. Clinical Neuroscience Research, 3, 297–302.
Llorente, R., Villa, P., Marco, E. M. & Viveros, M. P. 2012. Analyzing the effects of a single episode of neonatal maternal deprivation on metabolite profiles in rat brain: a proton nuclear magnetic resonance spectroscopy study. Neuroscience, 201, 12–19.
Marco, E. M., Adriani, W., Canese, R., Podo, F., Viveros, M. P. & Laviola, G. 2007. Enhancement of endocannabinoid signalling during adolescence: Modulation of impulsivity and long-term consequences on metabolic brain parameters in early maternally deprived rats. Pharmacology Biochemistry and Behavior, 86, 334–345.
Marco, E. M., Adriani, W., Llorente, R., Laviola, G. & Viveros, M.-P. 2009. Detrimental psychophysiological effects of early maternal deprivation in adolescent and adult rodents: Altered responses to cannabinoid exposure. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 33, 498–507.




Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

viernes, 17 de febrero de 2012

Disfrazada de Abeja Maya

Mi Abejita Maya
¡Empieza el carnaval!

Bueno, por lo menos en la guarde del Pollito, que tenían hoy fiesta. Y por fin... (redoble de tambores)... ¡Conseguimos ponerle el disfraz! Y eso que últimamente los dibujos que más le gustan son los de la Abeja Maya, que si no, ni con esas.

La Abeja Maya, por si alguien no se acuerda
Llevaba una semana preparado, y hasta ayer por la noche no se lo dejó poner. Que no quería, que no, y que no. Pero bueno, esta tarde se lo hice poner delante del espejo, mientras le decía lo guapísima que estaba, y ahí sí, sí se ha dejado. Hemos hecho pase de modelos, y hoy por la mañana se lo ha puesto en la guarde, tan contenta.

¡Con lo que me había costado hacerlo!

Y eso que al final lo hice bien sencillito, pero lo tuve que descoser y volver a coser varias veces, hasta que se lo dejó poner.


Y es que el saqué el patrón del vestidito de uno que tiene ella, que se mete todo por la cabeza, y sólo tiene dos automáticos en los hombros. Y claro, hay que meterlo todo por la cabeza. Pues que no, y que no. así que le tuve que descoser todo el lateral (con lo bien que me había quedado mi sutura festoneada...) y ponerle automáticos todo lo largo. Que la próxima le coso unas cintitas para atar, y vas que escarbas, que luego los automáticos encima saltan...

Sutura continua festoneada
Pero bueno, al final quedó bastante pintón. La tela es de un rollo de bayeta "ballerina", que no se deshilacha, y da el pego total. Así que va recortado, cosido un lateral (para mí, suturado, mejor dicho) y pinté las rayas negras con pintura acrílica (dejar airear un par de días, que si no el Pollito se intoxica).

Para las antenas, pegué un trozo laaargo de bayeta a una diadema, enrollándolo sobre cinta de doble cara. La diadema la compré en los chinos, y era de halloween, llevaba ya puestos los dos muelles, pero tenía al final dos calabazas de plástico. Quité las calabazas, y le enganché dos coleteros como de peluche (también de los chinos).

Las alas son dos trozos de plástico antideslizante de forrar cajones, con un alambre pegado al borde para que no se enrollaran, y cosidos a los hombros del traje.


¿A que da el pego?


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 2 de febrero de 2012

Frío, frío

Atardecer en el enebro
Con estas temperaturas, hemos tenido que pasar la tarde en casita encerradas. Estaba esperando a ver si (¡por fin!) nevaba, pero no, sólo han caído unos copillos de la ventisca de arriba de la Sierra.
Sí, La Sierra con mayúsculas, que soy de Madrid.

En fin, mi gozo en un pozo. Pero mientras esperaba a ver ni nevaba o no, he sacado la cámara de fotos nueva, con su "superzoom" y me he dedicado a sacar fotitos desde la ventana. Desde dentro. Como para salir estaba la tarde. No hemos subido de 0ºC en todo el día... ahora ya hay -7ºC, a ver hasta dónde llegamos esta noche.

GatoMi hipnotizada con los copos
Así que la tarde ha pasado tranquilamente. Los perros dormitaban, Mi se hipnotizaba con los copos. Pollito ha estado bastante tranquila, viendo Caillou (lo que toca esta semana) y jugando, y pintando, y leyendo, y con el correpasillos, y ... ¿Había dicho tranquila? Si no he podido sacarle ni una foto, salían todas movidas.

Yo he pintado un poco (el dibujo para el próximo post), he sacado las fotos, he guisado un pollo... lo típico de día de "interior".

Carbonero refugiándose de la nieve

Los pájaros han estado visitándonos, cada vez que arreciaba el viento aparecía alguno a refugiarse en el jardín.

Hembrita de mirlo
Para más hipnosis de Mi, claro.
Urraca jugando a león del Congreso
Me voy a echar otro leño a la chimenea. Que hace frío.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 22 de enero de 2012

Mi niña duerme toda la noche del tirón (¡¡por fin!!)


Como ya os contaba en el post anterior, la semana pasada hubo conjunción planetaria, y cuando ya tenía yo una preciosa entrada titulada como ésta, todo falló. Blogger se tragó el post enterito, con fotos y todo. Mi perra se cogió una diarrea y el Pollito empezó a toser. Así que ni entrada, ni dormir del tirón, ni nada de nada. Murphy es un desgraciado.

Pero parece que la tos no era grave, la perra ya está mejor, y yo intentaré reescribir la entrada como pueda.  Que la segunda vez que escribes algo, nunca queda tan bien como la primera.

Pues contaba yo que Pollito ha dado un salto hacia adelante tremendo este mes. De balbucear palabrillas más bien sueltas, ya habla conjugando verbos (a su manera, pero ella lo intenta). Y ya no sólo contesta preguntas, ya cuenta su vida (vale, lo intenta, por lo menos). Y utiliza palabras aprendidas en contextos diferentes a cuando las aprendió. Vamos, que ya no se calla ni debajo del agua.

Su imaginación ha dado otro salto hacia adelante. Hace un mes empezó a ver la tele, y pelis. Ahora se involucra con los personajes, sufre con ellos, se ríe, participa, contesta cuando hacen preguntas. Miedo todavía no tiene, esperemos que siga así. Estamos que no paramos entre "kan malo" (Shere-Khan malo, del Libro de la Selva), "rata nomme" (rata enorme, de "La Dama y el Vagabundo") y "lon malo" (León malo, Scar, del Rey León). No ve las pelis enteras, las va viendo a trocitos, y las partes donde sale "el malo" son las que más le gustan (¿querrá esto decir algo?).

¡Altooo!
Mentalmente, también se ha notado un montón el último mes. Empieza a conocer conceptos: pequeño- grande- enooormeee. AAAltoo - bajo. Igual. Aparte de reconocer todos los colores (que ya lo hacía el mes pasado) ya tiene muchísimo vocabulario general, y ¡sabe contar hasta 10! El otro día se puso a contar bloques de construcción, y me dejó alucinada. Uno de sus juegos favoritos es contar los escalones mientras los sube.
Con Guardabosques ¡qué pequeñita es!
Físicamente, está como una moto. Aunque sigue sin comer mucho (o nada, dependiendo del día) parece que le aprovecha más después de la última tanda de antibiótico. Ha engordado y crecido bastante. Y sigue sin parar. Hoy se ha subido unas diez veces a la escalera de mano del jardín. Hemos contado muchísimos peldaños, arriba y abajo. Yo sólo estaba a su lado por si se caía, y he acabado agotada.  Ella ha seguido, se ha montando en el triciclo (ya pedalea) y luego en la moto (todavía no le llegan los pies al suelo) y luego ha ido a darle la brasa al perro... no me extraña que a la hora de la siesta caiga rendida. Yo también.

Triciclo pa'rriba, triciclo pa'bajo
Y el sueño. Lo último que conté es que estaba durmiendo en su cuarto, "casi" toda la noche del tirón. Se despertaba una vez, como mucho dos. Pero desde que empezaron las navidades, no sabemos por qué, se nos fue a la porra la rutina. Empezó a despertarse dos y tres veces, a llorar, y a pedir cosas. Unido al trasnoche de las fiestas, y que a Guardabosques le pusieron turno de madrugada para cazar furtivos, yo ya no podía más.

Como a los quince días de esta tortura, yendo y viniendo en pijama por el pasillo a las 5 de la mañana, no pude más. Pollito me pidió que le cantara una nana. Así que la cogí en brazos, y muy clarito (lo admito, en un tono bastante alto, también) le expliqué cómo iba a ser la cosa a partir de ahora. "Mira pollito, son las 5 de la mañana, es muy tarde, Mamá está muy cansada. La noche es para dormir. Por la noche no llora, no se come, no se bebe, por la noche no se hace pis, no se hace caca, ¡y no se cantan nanas! Ale, ahora un besito, y a dormir". Funcionó. Creo que la sorprendí, y se quedó frita, de lo alucinada que estaba. Ni siquiera se echó a llorar en ese momento. Creo que entendió que iba en serio.

Hoy ha pedido dormir siesta en el sofá. Primera vez
A la noche siguiente, de mejor humor, se lo explicamos bien. Mamá o papá cuentan un cuento y cantan dos nanas. Dos. Y luego a dormir. Si te despiertas, cierras los ojitos y te vuelves a dormir. Si quieres una nana, tienes a Pocoyó (un Pocoyó musical, como el "gusiluz", que si lo aprietas toca una nana bajito) (lo adora). Y si no lloras en toda la noche, por la mañana Mamá te pintas lo que quieras en las manos.

Ha funcionado. Excepto el día de tos, no se ha vuelto a despertar pidiendo cosas, ni llorando. Y se levanta diciendo "no lloras" con una sonrisa de oreja a oreja, dándome las manos para que se las pinte.
La felicidad debe ser esto.

Y ahora, toco madera, porque el gafe es el gafe, Murphy es Murphy, y como comentaba con una amiga esta mañana (muy pedantemente, lo admito) "Karma is a bitch".


sábado, 14 de enero de 2012

Restaurante Persa Teherán


El restaurante Teherán lo descubrieron mis padres hace ya como diez años (lleva abierto 27, por lo visto), y nosotros vamos, ya sea solos, con ellos o con mi suegra, por lo menos una vez al año. Mi suegra va bastante más, porque también le encanta.

Es un restaurante pequeño, familiar, que llevan una familia que vino de Irán huyendo de la revolución y de Jomeini. Todo el personal es encantador, y super atento. Les puedes preguntar cualquier cosa, y te lo investigan, van a la cocina las veces que haga falta... fenomenal. No tienen menú especial para celíacos, pero en realidad la harina sólo la usan para el pan y los postres, los demás platos los podemos comer casi todos (preguntar primero, te atienden encantados).

La comida persa a mí me encanta. Es muy sencilla, y se basa sobre todo en el arroz, tipo basmati, ya sea blanco o condimentado con frutos secos y especias. Tienen como cinco variedades, todos buenísimos. A mí el que más me gusta es el "Arroz dulce con naranja". En principio lo sirven con el "Sirin Polo" o brocheta de pollo, pero te lo ponen con lo que quieras.
Dolmeh, hojas de parra rellenas de arroz al limón
Los entrantes se parecen a los de la cocina griega. Dolmeh (hojas de parra rellenas de arroz) que son mi vicio. Albóndigas persas, rellenas de arroz y con salsita de tomate, que no llevan harinas y que están super ricas. Al Pollito le encantan, y a Guardabosques también. La crema de berenjena está riquísima, pero como yo ya no puedo mojar pan...

Los segundos son brochetas de pollo, cordero o ternera al horno, con acompañamiento de arroz y tomate asado. Creo que los he probado todos, y todos me gustan. Yo suelo pedir el de cordero con el arroz dulce de naranja.
Brocheta de pollo con arroz de pasas
También tienen guisos típicos, como el de berenjena y tomate con carne, sobre arroz blanco, y el de verduras con ralladura de limón. El primero está riquísimo, el segundo es como comer dolmeh a cucharadas.

Los postres no son aptos para celíacos, así que yo me tomo un té. Mi marido y el pollito se hinchan a Zulbia, unos dulces de miel que están buenísimos, y a mi suegra le encantan los baklava (los típicos dulces de hojaldre árabes).
Zulbia, dulce crujiente de miel
El restaurante Teherán está en la calle Ayala 140, de Madrid.
Tlf reservas: 91 401 20 96

jueves, 5 de enero de 2012

Jugando a las casitas con los perros


Los perros (y el gato) forman parte de nuestra vida. Siempre están ahí. Muchas tardes incluso parecen un mueble más. El Pollito se ha interesado por ellos desde casi el principio. Los miraba moverse, les intentaba tirar de los pelos (cogiéndole la mano y acariciándolos mientras decíamos "suave, suave" le quitamos la manía). Cuando empezó a andar, los usaba de punto de apoyo, a veces de andador. A Marco lo ha intentado usar un par de veces de caballito, aunque como tiene las caderas mal el pobrecillo, no la dejamos. Como ya he contado antes, Tosca duerme con ella desde que se fue a dormir a su propia habitación (bueno, siempre ha dormido con ella, antes dormíamos todos juntos en el mismo cuarto).

Ahora que el Pollito ha empezado con el juego simbólico, comienza a introducirlos en sus juegos. Para sus conversaciones, los animales son uno más. Les cuenta sus logros, les enseña sus juguetes... Les da los buenos días por la mañana, con sus besos correspondientes.

También hemos intentado introducirla en la rutina de los perros desde el principio. En cuanto empezó a andar, nos ayuda todos los días a darles de comer y de cenar, y ya lo hace casi todo sola. Les manda tumbarse, mamá repite la orden si hace falta (los perros todavía no hablan pollités). Mamá abre el armario de la comida y coge el vaso medidor. Pollito lo rellena con el pienso, y con la ayuda de mamá le deja un poquito a Tosca, y el resto, ya ella solita, va para Marco. Pollito da un pasito atrás, y juntas les decimos "a comer" y los dos se abalanzan. Mientras tanto, Pollito mete el vaso medidor de vuelta al armario, y cierra la puerta. Aplaudimos, y a otra cosa.
Marco y Tosca, esperando educadamente su ración
El otro día alguien se dejó la puerta del armario abierta. Y nos encontramos a Pollito jugando a las casitas. Cogió unos moldes de magalenas de silicona (que son míos, pero ya nunca más), e iba poniéndoles una bolita, se lo ponía delante al perro, y le decía "a comer". Los perros, muy educados, esperaban a la orden para comerse la bolita. Repitieron el proceso hasta terminar el vaso. Ahora es su juego preferido.


El siguiente juego fue igual, pero dándoles la comida de la mano. Las carcajadas cuando Marco o Tosca la chupan para cogerle la bolita son de morir.


Me encanta que pueda jugar así con los perros. La confianza que tienen los tres es increíble. Marco a mí me pilla de los dedos, con la niña sólo saca la lengua. Así no me extraña que la quieran...

Me parece muy importante el involucrar a los niños en el cuidado de los animales. Desde el principio. Darles de comer, pasear con ellos, ayudar a bañarlos o cepillarlos... Todo contribuye a que se consigan unos lazos de afecto y de buena relación que de otra forma no se obtienen. Además, el niño comprende que tener animales conlleva responsabilidades y tareas, y no sólo diversión.
Con las primas, paseando la los perros
Los perros tratados de esta forma introducen rápidamente al niño en su "manada" y lo respetarán como un miembro más al que hay que tratar con afecto. Cuando un niño ha dado de comer al perro a diario, incluso de la mano, no habrá peligro en que el perro se vuelva posesivo, puesto que ha aprendido que el niño da, no quita. Si enseñamos a los niños a respetar los espacios de los perros, sus juguetes, su comida, conseguiremos un hogar tranquilo y feliz.

 Si además involucramos al niño en ejercicios sencillos de obediencia, y en las rutinas diarias, los perros entenderán que el niño es de los que ponen las reglas. De esta forma le respetarán y obedecerán como a un adulto, y no intentarán competir con él, lo que a veces lleva a problemas de agresividad. Prevenir, mucho más divertido que curar. Que se lo digan a Pollito.

06/01/2012: Editado: cambio los vídeos, que no se oían bien, ahora sí.

miércoles, 4 de enero de 2012

Feliz y helado año nuevo


Que haya tenido que esperar al 4 de Enero para felicitar el año, tiene sus razones. Y su delito, vale.
La razón principal: llevamos una semana casi sin dormir. Malditos colmillos, oye, que no le acaban de salir. Ni con "SanDalsy" dormimos, oye.


Así que llevo tres días que cada vez que me siento delante del ordenador me duele la cabeza, sólo del brillo de la pantalla. Así que he tenido tres días en blanco. Ni repasar clientes, ni llevar el blog, ni seguir con la tesis.


A lo más que llego es a leer trozos de la última novela que estoy leyendo, y que os recomiendo si sois tan frikis de la ciencia como yo: Anatema, de Neal Stephenson. Son casi tres mil páginas, mil en cada libro, que está repartido en tres tomos. Locurón. Llevo unas doscientas en quince días, para que os hagáis una idea de mi velocidad de lectura actual. Calculo que la acabaré como propósito de año nuevo del 2013 (si no se acaba el mundo antes, claro).


Así que esta mañana he decidido probar a ver si congelándome las neuronas se me pasa la jaqueca. Ha caído una helada del 15 esta noche, y está todo el jardín con una capa de escarcha. No sé si habrá sido el frío, lo bonito que estaba todo, o el ratito de meditación (otro de mis propósitos de año nuevo, meditar 10 minutos al día, a ver si se me aclara el cerebro). El caso es que me siento con más fuerzas y más ganas.


Os dejo estas fotitos de mi jardín esta mañana. Lástima que no había ni un rayito de sol para animar los cristales de hielo, porque por lo demás estaba precioso. Y crujiente. Pinchad para verlas más grandes, que así de pequeñas pierden bastante.


La próxima entrada, antes de dos días (tercer propósito de año nuevo, tres entradas de blog a la semana). Con fotitos del pollito, y vídeo de perros (cuarto propósito, más arte, ya sean fotos, vídeos o dibujos).


Quinto y último propósito: leer y escribir, leer y escribir, leer y escribir. Que llevo la bibliografía de la tesis algo estancada (como para leer en inglés estoy yo). Y a investigar ¡que es lo mío!

¡Feliz 2012!
¿tenéis también propósitos de año nuevo?

viernes, 23 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!


Etología Familiar y Psicología veterinaria (o sea, yo), Pollito y Guardabosques os deseamos
¡Felices Fiestas a todos!

Volveremos cuando podamos levantarnos del sofá después de tanto empacho y tanto paquete.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Cumple2años

2 años ya, y yo con estos pelos
Llevamos dos días de fiesta, de casa de abuelo en casa de abuelo, celebrando el cumple. El Pollito tiene ya 2 añazos. Guau. Hemos comido de todo, principalmente mucha tarta y ha recibido un montón de regalos. Ahora hay tres de los que no se separa. Una moto, roja, graaandeee. Esta mañana le ha dado subidón al verla al levantarse. Se la dieron ayer, y no se acordaba ¡Resorpresa! También le han regalado un Pocoyo en pijama, que toca una nana si lo abrazas. Ahora mismo duerme con él.

¿Y el tercero? Un cuento sobre el "Pollito Pepe", que comía mucho y se hacía muy graaandeeee (es la palabra de la semana). Estamos usando el libro para ver si así la animamos a comer un poco más, que sigue comiendo como un pollito, y de talla sigue pequeñita. Lo mejor ha sido cuando, al llegar a la última página del libro (un dibujo de una gallina enorme) le he preguntado, ¿y quién es la madre del pollito? Muy contenta me ha señalado y ha dicho ¡Mamá! Con toda su razón, todavía me estoy partiendo...
Soplando las velas, literalmente
Esta semana ha empezado a hilar las frases, a usar la gramática. Hasta ahora sólo repetía una o dos palabras, pero no más seguidas. Pero lleva unos días que yo juraría que usa artículos y verbos, y de todo. La verdad es que con la lengüita de trapo, a veces es difícil. Pero nos vamos entendiendo, en ese lenguaje infantil del niño que sólo sus padres consiguen entender. Y a veces ni nosotros, vaya.

Por eso hay veces que se frustra, y llora. Si a eso le juntamos que lleva una semanita con llamadas de atención cada vez más fuertes (berrinches y pataletas, mayormente, pero también gritos de "caca" o "pis" cuando no la haces caso)... Pero bueno, la verdad es que el tema pañal lo tenemos (de día) casi controlado. Los pises casi desde el principio, con las cacas hemos tenido más problemas. En casa no quería hacer, incluso el otro día nos dijo que "en el orinal de casa no se hace caca". Pero lo hemos solucionado, explicándole que ya tiene dos añitos, y que puede hacer caca en el váter de los mayores, con el reductor. Parece que lo ha entendido, y no ha vuelto a haber problemas en casa (en la guarde siempre las ha hecho normalmente).

Salvo por esos momentos de "guerra total", la verdad es que está adorable. Aparte de contarte sus cositas, ha empezado a canturrear por lo bajinis. Se ríe mucho más, y en casa está más tranquila. Puedes ponerle una peli, y verla con ella en brazos, aguanta sentada como una media hora, a veces más. Eso sí, hemos visto "El Libro de la Selva" unas veinte veces ya. Sin exagerar.

Y lo quiere saber todo. No hemos llegado al "¿Por qué?" pero seguimos con el "¿Qué haces?". Señala muchas cosas para que le digas el nombre, y le expliques qué son, para qué se usan... Cuando le explicas cosas te pide "más", para que le sigas explicando. Y cuando tiene ganas de cuentos, te los trae todos, de uno en uno, para que se los leas, e incluso te señala las frases para que le digas lo que hay escrito.

Uff, qué rápido va. Ya en su camita, sin pañal casi, durmiendo del tirón (casi) toda la noche, jugando con sus muñecos, con las construcciones, ordenando las fichas por color...
Hoy ha tenido tarta, y ha soplado las velas, le hemos cantado cumpleaños feliz...
Tocando su tarta
y es que ya no es un bebé, es mi NIÑA PEQUEÑITA.

PD.: en la próxima entrada, explico la tarta que, cómo no, es sin ná (sin ná de gluten, sin ná de lactosa).