martes, 22 de febrero de 2011

Difícil decisión


Hoy le he pasado consulta a un amigo.
Ha venido con su perrita de 11 años, su compañera desde hace tiempo, para que le ayude a tomar una decisión difícil. Es que la semana pasada le mordió.
Ya lo había hecho antes, varias veces, es una perra muy miedosa que a veces reacciona mal cuando la van a sacar de donde se haya escondido. Nunca había sido un problema terrible para ninguno, la perra no es muy grande, y no lo hace a menudo, nunca ha hecho mucho daño, tampoco.
Pero su mujer está embarazada. Y ahora la cosa cambia. Porque no es lo mismo un ataque de un perro a un adulto, que a un niño. Porque un ataque de un perro a un adulto puede no acabar bien, pero no es probable. Pero si un perro ataca a un niño... lo más probable es que acabe mal.
Porque esta perra nunca se ha llevado bien con los niños, siempre les ha atacado. Pero claro, antes los veía muy raramente, y se podía controlar el asunto. La encerraban en otro cuarto hasta que la visita se iba y ya está. Pero ahora, ¿qué van a hacer con ella?
Hemos hablado largo y tendido sobre las opciones.
Tenemos unos meses antes de que nazca el bebé, lo vamos a intentar. Vamos a cambiar la manera en que se relacionan los dueños con su perra, para que ella aprenda a confiar en ellos. Que empiece a conocer y a obedecer órdenes básicas, que se dé cuenta de que siguiendo unas reglas claras, la vida es más fácil y feliz. Trabajaremos en que la perrita se deje tocar, que aprenda a gustarle el contacto, que se relaje.  Intentaremos hacer acercamientos progresivos a niños (bajo supervisión y con todas las precauciones) para ver si podemos cambiar la forma en que la perra los ve (menos como amenaza, más como donantes de juego y golosinas).
Digo intentaremos. La perra tiene 11 años y lleva comportándose así desde pequeña.
Cuando nazca el bebé, tendremos que tomar una decisión difícil.
Les deseo mucha suerte

lunes, 21 de febrero de 2011

¿Qué es la "Teoría de la Mente"?

Mi trabajo de investigación para el D.E.A. (Diploma de Estudios Avanzados, la "suficiencia investigadora" o antiguamente la "tesina", es el paso previo a realizar la tesis y sacarse un doctorado) estudia de la posibilidad de que los perros tengan Teoría de la Mente. Aprovechando la redacción del trabajo, y toda la investigación que he llevado a cabo previamente, iré explicando brevemente conceptos de etología, de la forma más sencilla posible. No voy a poner la bibliografía completa, sólo las referencias. Si alguien quiere los artículos, que me los pida.

¿Qué es la "Teoría de la Mente"?
Es la habilidad para comprender y predecir la conducta de otros individuos, sus conocimientos, intenciones o creencias. Es decir, que el animal percibe que el otro tiene pensamientos propios, sentimientos y/o creencias independientes de los suyos.

El origen de este concepto se encuentra en los trabajos de Premack y Woodruf (1978), que se preguntaron si un chimpancé podría tener esta habilidad cognitiva, si podría comprender la mente humana. Para demostrarlo, mostraron a Sarah, (una chimpancé de 14 años a la que habían enseñado un lenguaje visual simplificado) cuatro vídeos en los que se mostraba a una persona intentado coger un plátano, pero no puede porque 1) está colgado del techo y no llega, 2)el plátano está en el suelo, al otro lado de la reja, pero no alcanza, 3) lo mismo pero no llega porque hay una caja en medio, y 4) esa misma caja está lastrada con bloques de cemento. Tras enseñarle el vídeo, le daban a elegir dos fotos, con dos posibles soluciones al problema de la persona. Sarah eligió la foto con la solución correcta en 21 de las 24 ocasiones. Los investigadores concluyeron que la chimpancé podía atribuir a actores humanos estados mentales como la intención y el conocimiento (o el desconocimiento), luego poseería una "Teoría de la Mente". Era la primera vez que esta habilidad se atribuía a un animal no humano.

¿Por qué decimos que es una "Teoría"?
Porque los estados mentales de los individuos, lo que piensan, no puede ser observado, sino que debe inferirse de su manera de comportarse. Mientras que a las personas podemos preguntarles sobre sus reflexiones, a los animales no, así que debemos estudiar esta capacidad de manera indirecta, comprobando si de verdad les sirve para predecir el comportamiento de otros individuos.

Esta Teoría de la mente se ha dividido en varias habilidades distintas, con diferente grado de dificultad cada una, para poder estudiarla con tests experimentales. Según Horowitz (2002) las especies mostrarían cierto grado de Teoría de la Mente cada una, y sugiere una jerarquía, desde una "Teoría del comportamiento", en donde los animales se guían por aprendizaje asociativo, hasta una "Teoría de la mente completa". Como el mecanismo por el que los animales llegan a sus conclusiones no es visible, Povinelli y Vonk (2003) sugieren que podrían poseer una "Teoría de la mente funcional", es decir, que su mente funciona como si tuviera una "Teoría de la mente", aunque esto no quiera decir que los mecansimos que la gobiernan sean los mismos que los de la teoría de la mente humana. 

y en casa...

"Pollito" ha dormido ¡7 horas seguidas! de 20h a 3h, y luego de 3h a 7h también del tirón. Esto del destete nocturno parece que funciona. Pero ahora la que no duerme soy yo. Con la tormenta de viento, una puerta metálica golpeaba cada pocos minutos y armaba un estruendo... Todos roncando en casa menos yo. Qué desastre...

Me voy corriendo a una charla del grupo de trabajo de Etología, sobre la cooperación en primates. Resumen otro día. Siempre llegando tarde...

domingo, 20 de febrero de 2011

Falta de Comunicación, o cuando el Miedo se convierte en Agresividad

Imagen de internet, seguir enlace para ver original
Pati (llamémosla así) es una perrita pequeña, que siempre ha sido tímida con las personas, desde que era un cachorro. Su dueña, voluntariosa, primero siguió los consejos de los amigos: "no te preocupes, ya se le pasará", y con la perra en brazos, se la enseñaba a todo el mundo.
Pati miraba para otro lado, se chupaba la nariz, intentaba huir, temblaba, echaba las orejas para atrás... pero nadie la entendía, no le daban el espacio que ella necesitaba, así que echó mano de la siguiente herramienta de comunicación que tenía: comenzó a gruñir.
"Je, je, que graciosa la enana, como gruñe". Y seguían intentando, con toda la buena voluntad del mundo, tocarla, acariciarla y demostrarle amor. A la manera humana, claro. Y Pati tenía cada vez más miedo, pero no podía huir de la situación.
Entonces su dueña vió un programa de la tele. "Si el perro tiene miedo, hay que acercarlo a lo que le da miedo, para que se acostumbre, y si se porta mal, hay que corregirlo dando un tirón de la correa". De repente, para Pati todo el mundo era peligroso. No sólo sentía miedo cada vez que veía un extraño, sino que cada vez que se lo decía a su dueña (gruñendo, mirando para otro lado, intentando huir), recibía un golpetazo en el cuello. A su entender "gente = dolor". Y su miedo alimentó su agresividad. Si no puedes defenderte, ¡ataca!
Así que Pati ha pasado a la ofensiva. Ya no espera a que la otra persona le ponga la mano encima. Ya no ofrece señales de calma, de "por favor no me toques", ya no gruñe para pedirle a la gente que no se acerque más, que tiene miedo. Nunca le ha funcionado....
Ahora, cada vez que Pati ve a una persona, se tira a morder. Por si acaso.
Y entonces su dueña se preocupa de verdad, y busca ayuda por los canales adecuados: pregunta a su veterinario, que lo manda al etólogo, que para eso ha estudiado.
Y eso es lo que pasa cuando nuestro perro habla en idioma canino, nosotros en idioma humano, y no nos entendemos. Que un pequeño problema de timidez se convierte en un perro peligroso.
Otro día os cuento cómo estamos trabajando con Pati.

y en casa...


El Pollito "sólo" se ha despertado dos veces, a las tres y a las cinco, con un ataque de tos. Si me lo dicen hace diez días, no me lo creo. Que me lo ha contado Guardabosques, porque yo hoy he dormido en la cama del cuarto de la niña, para ver si durmiendo mejor se me pasaba el catarro y el dolor de espalda. Pues no. Se ve que soy mujer de "una sola cama", y me he pasado la noche dando más vueltas que un caballo de feria. Otro día será.
Pollito se ha despertado muy feliz, con sus velillas, pero contenta. Ya se queda de pie sola, unos segundos, mientras juega, sin darse ni cuenta. Se ha pasado toda la mañana abriendo los cajones de la cocina, sacándolo todo. Agotador. También hemos paseado por el jardín, que hacía una mañana estupenda.
Total, domingo de "descanso" y de tareas del hogar, que ya tocaba.

Mañana más...

sábado, 19 de febrero de 2011

"Ésta es mi vida"

Mi vida es un lío.

Soy madre de una preciosa niña de 14 meses, que no para quieta y está empezando a andar. Y que  no duerme "del tirón". Estoy casada con "guardabosques", padre de mi hija, un amor de agente forestal con complejo de ermitaño, padre, lector voraz de ciencia-ficción y jardinero a partes iguales.

Estudié Veterinaria con toda ilusión y vocación, pero tuve que dejar la práctica clínica cuatro años después, después de golpearme con la dura realidad laboral de la "pequeña empresa española".
Decidí seguir entonces mi verdadera vocación, y con el Magíster de Etología Clínica y Bienestar Animal que realicé al acabar la carrera monté hace unos años mi propia empresa de Terapia de Comportamiento para perros y gatos: Psicología Veterinaria. Trabajo con varias clínicas veterinarias y a domicilio, para mí la mejor forma de desarrollar mi trabajo.

También me estoy doctorando en Etología ("Comportamiento comparado animal y  humano: una perspectiva etológica"), y estoy investigando sobre la Teoría de la Mente en los perros, para la obtención de mi D.E.A. 

Soy celíaca  y (probablemente por eso) tengo Sacroileítis indiferenciada ("tienes artritis en la espalda, no sabemos por qué"), lo que me ha llevado en los últimos años a reflexionar mucho sobre el diagnóstico y la curación de las enfermedades, sobre todo las autoinmunes y las crónicas. Y sobre el estrés, y la ansiedad, y las terapias alternativas contra la medicina tradicional, y la somatización...

Gracias a todo este jaleo no me queda mucho tiempo para pensar, y eso es lo que quiero hacer con este blog: dedicar unos minutos al día a pensar en el comportamiento, tanto de los animales en general como de mis pacientes (los perros), mis clientes (sus dueños) y sobre mis "bichos y demás parientes" (¿he dicho ya que soy fan de Gerald Durrell?): mi familia humana y mis dos perros, Tosca y Marco, y mi gata Mi, que me dejan practicar mi vocación de Observadora, sin tener que bajarme del sofá.