Pues allí estábamos celebrando el día de la madre con la suegri, en un restaurante de ésos que son "restorán", porque son muy finos, con muchos camareros muy agradables, y muchas cosas ricas de comer... sobre todo marisquito y pescadito del bueno...
El camarero, muy solícito, me trae el potito de la niña, calentito y puesto en un bellísimo plato. Cojo la cuchara, se la acerco a la niña... y el Pollito que se pone a berrear como si le estuvieran matando. Un montón de ojos se dirigen hacia nosotros, mientras la niña echa lágrimas como si tuviera una fuente detrás de los ojos y se desgañita viva. ¿Pero qué le pasa?
Pasado el momento de pánico inicial, visto que la comida no estaba muy caliente, que no tenía sed, y que todo lo demás estaba bien... le doy la cuchara. El Pollito sonríe, coge la cuchara, y ¡se pone a comer! ¡Ella sola!
Parecerá una tontería, pero es que con la cuchara es la primera vez que lo hacía (y sí, tenía que elegir como día de pruebas el día que sales a comer al restaurante bueno, qué sentido de la oportunidad...). Antes sí que había comido cositas que ella solita pinchaba con el tenedor, pero con la cuchara no... que se le caía por todas partes, no le gustaba...
Pues ahí está el documento gráfico, mi niña comiendo por primera vez sola su puré, sin querer nada de ayuda, y con un montón de toallitas húmedas repartidas por su cuerpo y por el mantel (menos mal que cuando le dije "en el restaurante los niños comen con babero, si no hay babero no hay comida" coló y no se peleó con él, que pensé que iba ser lo siguiente, que es que lo odia).
Y éste es el segundo vídeo, comiendo rodaballo con el tenedor, pidiendo agua, y bebiendo ella sola. La tapita del vaso es por que no llevábamos muda suficiente, que ella prefiere el vaso "a pelo" o la copa de mamá, pero sin ayuda no nos atrevíamos, que se ducha cada vez.
Ha acabado comiéndose como la mitad del potito (la otra mitad, en esparcimientos varios), un trocito de rodaballo, y un montón de helado de vainilla de su padre, que como es Intolerante, pues no se lo podía comer todo él. Todo un éxito.
¿A que está monísima? Si es que crecen...
Y ése ha sido su regalo más bonito del día de la madre
¡Feliz día a todas!
domingo, 1 de mayo de 2011
jueves, 28 de abril de 2011
Tratando la fobia a los ruidos (y a otras cosas)
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| Perro con miedo a las tormentas |
La fobia a los ruidos, ya sea producidos por tormentas, tráfico pesado, cohetes... se trata de una manera muy simple. Por desensibilización y contracondicionamiento. Pero primero hay que preparar bien al perro. Le enseñaremos unos ejercicios sencillos de relajación, para que en el momento que empecemos la terapia su cerebro esté en "modo trabajo, atento pero relajado". Muchas veces nos ayudamos de masajes y terapia olfativa para llegar a este estado de ánimo. Una vez tenemos el perro con el estado de ánimo adecuado, comenzamos la terapia.
La desensibilización consiste en presentar al perro el estímulo que le produce temor, por ejemplo el ruido de un cohete, pero de una forma tan débil que no provoque ninguna respuesta en el perro. Ni de miedo, ni de atracción, que sea tan suave que el perro pueda ignorarlo. Poco a poco se va subiendo el volumen del sonido, pero siempre por debajo del umbral de estimulación del perro. Al subir el volumen debe prestar atención, pero no mostrarse nervioso o ansioso. La desensibilización es muy eficaz, pero muy lenta. Para acelerar un poco el proceso recurrimos al segundo método.
El contracondicionamiento consiste en presentar al perro el estímulo que produce miedo, a baja intensidad pero ya no necesariamente tan baja. El perro puede mostrar una ligera inquietud. A la vez que le presentamos el ruido, daremos al perro algún tipo de refuerzo positivo. Normalmente utilizamos comida o juego, dependiendo del perro. Una vez el perro esté aceptando la comida o el juego, e ignorando el ruido, podemos subir un punto la intensidad del sonido.
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| Esquema del contracondicionamiento. Pincha aquí para ampliar |
Es muy importante que todo el proceso se siga por debajo del umbral de miedo del perro, porque si no conseguiremos que el perro no sólo no pierda el miedo, sino que sensibilice y cada vez tenga miedo a estímulos más débiles. Por eso es importante que nos ayude un profesional, que sepa "leer" al perro y que sepa hasta donde podemos llegar durante el tratamiento, y lo rápido o despacio que debemos ir. Este tratamiento parece muy sencillo, pero es muy delicado, y se necesita ser constante, pues necesitaremos muchas sesiones antes de que el perro pueda presentarse ante el estímulo "de verdad" sin pasar miedo.
Otra forma de eliminar un miedo o una fobia es la inundación. Consiste en presentar al perro lo que le da miedo, a una intensidad muy elevada, y forzarlo a soportar toda esa ansiedad, hasta que en un momento dado se relaja, y en teoría, perdería el miedo. Últimamente se ha puesto de moda gracias a algunos programas televisivos que la presentan como una solución rápida a estos temores. El problema es sencillo pero para mí insalvable. Igual que en una sesión puedes "curar" al perro, si no se hace bien puedes crearle una fobia tan grande que nunca pueda superarla. La línea que separa el éxito del fracaso total es muy fina, es una terapia que causa un grandísimo malestar al perro, y en mi opinión no debería utilizarse salvo contadísimas excepciones y siempre bajo un estrecho control.
Así que aquí estoy, recopilando sonidos de explosiones, tráfico intenso y tormentas, para comenzar la terapia con un perro fóbico. Me gusta crear mis propias colecciones, a la medida de las fobias de cada perro (venden cd's con remezclas ya hechas) porque así puedo intercalar los ruidos de alta intensidad con algunos de baja (para ese perro en concreto) y porque además así puedo meter sonidos cotidianos que en los preparados comercialmente no vienen, como llantos de bebés, aspiradoras, taladros...
Este cd lo utilizamos para hacer la terapia, antes de meter al perro en ese tráfico intenso que le da miedo, o antes de la temporada de tormentas, o antes de Fallas, por ejemplo. Yo recomiendo ponerlo en un "home cinema", si se puede, porque lo del "dolby surround" ayuda a hacer más real la "experiencia".Estos cd's también me sirven para ayudar con otros miedos, como por ejemplo las fobias sociales. Toda experiencia lleva un sonido asociado, como por ejemplo los niños que juegan en el parque, que chillan, hablan, cantan... Si le quitamos al perro el miedo a estos ruidos, estaremos quitándole una buena parte de su miedo (porque ¿qué sería de las películas de terror sin su música tétrica, sus suelos sin crujidos y sus puertas chirriantes?).
¡Ah! todo esto puede hacerse "a pelo", o con la ayuda de medicación (prescrita siempre por un veterinario), para acelerar el proceso y ayudar al perro a superarlo con menor estrés. Y por si acaso llega la temporada de tormentas antes de tiempo, como este año, no "cargarnos" la terapia a la mitad (porque es muy importante no presentar el ruido a todo volumen antes de que el perro esté preparado, pero ¡ay! esto no es siempre posible).
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lunes, 25 de abril de 2011
Pizza "confortable" celíaca e intolerante (a la lactosa)
Los americanos tienen un término que me encanta "comfort food". Es eso que te apetece comer cuando estás cansado, deprimido... esas comidas que te hacen sentir "calentito" por dentro. Según un estudio, los varones tienden a comer filetes o guisos, mientras que las mujeres nos tiramos al chocolate, las patatas fritas... ¿os suena de algo?
Pues para mí la pizza es una gran comida de "confort". Antes de saber lo de mi intolerancia al gluten, cenábamos pizza "hecha en casa" por lo menos una vez por semana. Comprábamos la masa fresca, esa que venden enrollada (de Buitoni primero, luego apareció la de Casa Tarradellas, nos gustaban igual) y le poníamos por encima lo que fuera que hubiera en la nevera.
Luego yo me enteré de que era celíaca, y de que Guardabosques era intolerante a la lactosa, y se nos fastidió. Y eso que ya Telepizza tiene pizzas para celíacos (por lo visto depende de la tienda, en la publicidad general no viene, hay que llamar a tu tienda y preguntar). Pero claro, en mi minipueblo de la sierra no hay Telepizza, hay otra cadena que no tiene pizzas sin gluten.
Así que ¡a amasar se ha dicho! Bueno, yo no amaso, que para eso tengo una estupenda termomix, que por lo menos me quita algo de trabajo. Llevo trasteando con la receta de la pizza dos años. Y es que no hay forma de que quede BUENA. Hombre, no queda del todo mal, pero no es lo mismo. A mí me quita el "mono" pero Guardabosques me mira con ojos de corderito degollado ("con lo buena que estaba antes..."). Y otra vez a cambiar la receta, y a probar de nuevo.
Dejo aquí mi última receta, un mix entre las recetas de pizza calzone y pizza de "La Cocina de Pikerita" (gracias, guapa, que haría yo sin tí) y la pizza napolitana de "Con pan y postre":
Ingredientes:
| Pizza justo antes de salir del horno |
50 gr de harina alta en proteína (garbanzo, trigo sarraceno o mezcla de las dos) Para la masa madre express
130 ml de de leche (normal, de soja o arroz)
50 gr de aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de miel
1 cucharadita de sal
100 gr de Masa madre normal o "express"
Masa madre express: mezcla en un bote medio sobre de levadura de panadería o 20 gr de levadura fresca, 50 gr de agua calentita, los 50 gr de las harinas altas en proteína y una cucharadita de azúcar. Deja reposar unos 10-15 min en un sitio calentito (encima del radiador lo dejo yo). Cuando tenga burbujitas, está lista para usar.
Poner en un bol, en la panificadora o en la termomix la leche, el aceite, la miel y la masa madre. Mezclar a mano o a velocidad 6 en la termomix. En la panificadora, elegir el programa que sólo amasa.
Una vez mezclado, echar encima la harina Proceli con la sal y seguir batiendo hasta que se integre en una bola. En la termomix, 2 minutos velocidad espiga. Mi panificadora amasa 10 minutos.
Dejar reposar media hora, en un sitio calentito: horno precalentado y apagado, encima de un radiador, dentro de la pani o en la termomix, como prefieras.
Saca la masa, úntate las manos bien con aceite, y coge un papel de horno y úntalo también de aceite. Estira la masa con el rodillo también aceitado. Esta masa se estira super bien, no se pega y no se rompe, se puede dejar super fina.
Ahora decide si la quieres muy finita o esponjosa. Si la quieres finita, ponle los ingredientes que quieras, y la horneas tal cual. Si la quieres más esponjosa, déjala levar una hora más antes de montarla.
¿Qué le pones por encima? Pues puedes poner lo que más te apetezca. Yo le suelo poner tomate frito o salsa para pasta de albahaca y orégano y luego:
- Leonesa: cecina
- Spanish Hawaii: piña y jamón serrano
- Atún mediterráneo: atún, aceitunas y piñones
- Coca de atún: cebollita cruda en rodajitas finas, pimiento rojo, aceitunas y atún
Luego bien de queso por encima (del que puedas tomar, mozzarella de verdad, lonchas de sin lactosa o queso de soja)
Para que te quede bien crujiente por abajo, hornéala directamente en la bandeja del horno, bien aceitada, y no sobre papel vegetal, que quedaría blandurria. Si tienes piedra de horno, pues mejor.
Hornear a 200ºC unos 20-25 minutos, hasta que tenga buena pinta.
Esta pinta:
¡A cenar!
Ha quedado riquísima, sabe a pizza de verdad, hasta Guardabosques me ha dado la enhorabuena.
Por cierto, que a mí me sale para dos pizzas medianillas, horneo una, congelo la otra. ¡Nuestra cena de los viernes!
Por cierto, resulta que justo hoy Pikerita ha comenzado en su blog un sorteo de un libro de cocina para celíacos, con superbuena pinta. Si os interesa, seguir el link a su blog, ¡y haceros seguidores, que merece la pena!! http://pikerita.blogspot.com/2011/04/quiero-regalar-un-libro.html
domingo, 24 de abril de 2011
De Vacaciones Furgoneteras (y celíacas) en el Cabo de Gata
| Paseando en la playa de Aguamarga, de mañanita |
Nos juntamos allí con unos amigos, y hemos pasado unos días fenomenales, básicamente haciendo el vago al sol y comiendo. Ése es otro efecto secundario de ir en la furgo. Tienes la nevera y el armario de la comida todo el rato al alcance de la mano. Tú y toooodos los que viajan contigo. Cuando uno no tiene hambre, alguien siempre saca algo de picar. Y claro, pues picas.
| Amigos, furgos, niños, perros, playa ... Playa del Playazo |
Muchísimas gracias a todos los compis de viaje, que me han "aguantado", cocinado conmigo y dado mil vueltas a los ingredientes de las cosas, intentando que pudiera comer de todo.
Y es que mientras estás en la furgo, todavía, pero en cuanto intentas ir por ahí a comer... En Almería, y nada de pescaíto frito, claro. Ni croquetas. Y las patatas ¿las habrán frito en aceite sólo para patatas? Y la paella ¿llevará cubito de caldo? ¿y colorante artificial con gluten? Por dios... hay que hacer un máster al camarero para poder comer, mientras todos a tu alrededor te miran como si fueras de Marte... Un rollo padre.
Y yo no sé si a todos los celíacos les pasa lo mismo, pero yo al final siempre resulta que he comido algo con gluten (por cierto, ¿la mayonesa de bar puede ser apta?) y vuelvo con granos y dolor de espalda.
Pero bueno, después de la pataleta, lo bueno de las vacaciones, esto:
| Playa de los Muertos, Cabo de Gata |
| El Pollito con los perros en la playa, creo que de Aguamarga |
¡¡¡Ay!!! ¡¡¡que me quiero volver!!!
Y por último, el tormentazo que nos pilló a la vuelta, con tornadito y todo: (eso de ahí a la izquierda)
| Pequeño tornado, por Albacete o Cuenca, o por ahí |
Para saber de qué va el rollo furgonetero-campista, podéis visitar www.furgovw.org, un foro estupendo para resolver dudas, comparar modelos y ver a qué bonito sitio me voy la próxima vez.
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