sábado, 8 de octubre de 2011

Pizza, pizza, ¡¡pizza!! Sin gluten, claro

Parecerá una tontería, pero en una semana me he quitado el mono de pizza, y por partida doble.
Lo primero, una tontería de receta, de esas tipo "impostor" que a mí me encantan:

Pizza de tortilla mejicana:
Ingredientes:
- una tortilla de maíz, de las de hacer nachos. Sin gluten, por supuesto. En mi caso, de la marca Cantú, "Paloma", se llaman. La compré en un supermercado normal (Gigante), en la sección de refrigerados. Las de la marca Nagual por lo visto también están libres, pero otras marcas, ojo, confirmar.

- Tomate frito, queso, y lo que se quiera. Yo le puse rodajas de salchichón (que queda como si fuera pepperoni, más o menos). Marca Revilla, pone que es sin gluten.
Receta:
Coge la tortilla, la untas de tomate, le pones el queso y lo que quieras por encima. 4-5 minutos con el gratinador
¡Listo! Así queda:
Pizza de tortilla de maíz


Pizza congelada sin gluten, Casa Tarradellas:



La acaban de empezar a vender en el Mercadona. Por ahora tienen dos modelos, 4 quesos y con jamón. Yo compré la de jamón, le puse trocitos de piña y ¡hala! pizza hawaiana. Es que me encanta.... Y está rica, de verdad. Vale, que es una pizza congelada, pero sabe como si llevara gluten...

Que no es sólo que exista sin gluten, que es que tiene que estar bueno, que hay cada cosa horrible...
Pues esta no, esta pizza está rica. Y en 20 minutos de horno y listo.

No tengo fotos de la pizza hecha. Lo siento. Me la comí.

La gente me dice que por qué los celíacos estamos tan contentos de que hagan comidas precocinadas especiales. Que es más sano comer fresco. Ja. Que no te digo que no sea más sano, pero la hora de la cena es un horror. Sin ganas de cocinar, cansado...
Lo que daría yo por algunos platos precocinados más, que estuvieran ricos y no costaran un riñón... Que lo de comer siempre fresco está muy bien, pero hay un agujerito de "comida basura" que hasta que no lo puedes llenar no te das cuenta de la falta que te hace.
Pues hala, ya es un poco más fácil rellenarlo.

jueves, 6 de octubre de 2011

La domesticación del perro ¿Cuándo?

Hoy empiezo tema nuevo. Voy a ir explicando la domesticación del perro, con todas sus preguntas (¿Cómo?¿Cuándo?¿Dónde?¿Por qué?). Como me siento antropológica, voy a empezar con el cuándo.

El perro desciende del lobo, como se ha podido comprobar cuando se ha estudiado su morfología y genética (Clutton-Brock, 1995, Vilá et al., 1999). (Más sobre ésto el día del "cómo"). Y fue el primer animal que se domesticó.

Sobre la fecha concreta, no existen datos, sobre todo porque la evolución no da saltos. No tenemos al lobo un año, y de repente al otro ¡zas! ¡un perro! Sino que el lobo fue cambiando poco a poco, a lo largo de muchas generaciones, hasta que un grupo de animales tomó una forma que más que un lobo, ya parecía un perro.

Estos cambios pudieron comenzar hace más de 100.000 años, según las evidencias genéticas, y se fue produciendo en muchos sitios a la vez (Vilá et al., 1997). Las primeras evidencias físicas que se tienen, en los registros fósiles, son unos restos de un animal que estaría entre en el perro y el lobo, que han aparecido en Siberia (Ovodov et al., 2011). Esta rama tendría unos 33.000 años, pero parece que se extinguió en la siguiente glaciación.
Cráneo de perro más antiguo, 33.000 años de antigüedad

Los perros, ya como animal claramente diferenciado del lobo, no aparecen hasta hace 15.000 años. Hay evidencias genéticas (Vilá et al., 1999) que lo indican, y parece que los perros que ahora existen provienen todos de una población que apareció en el Este de Asia (Pang et al., 2009). Esto no quiere decir que no se domesticaran perros en otros lugares, sino que los perros actuales todos descienden de este grupo. Parece que fue el que tuvo más exito, por lo que fuera. Después se han ido integrando otras "sangres", de lobos más modernos, y de otros grupos de perros, pero parece que el grupo mayoritario original procede de allí.

Las evidencias arqueológicas muestran perros ya conviviendo con la gente desde hace 10-15.000 años. Parece que primero aparecen restos de perros que sirvieron como alimento, pues tienen marcas de dientes  humanos. Más adelante se supone que el perro se incorporó al núcleo familiar, ya que comienzan a aparecer huesos dentro de las tumbas, con enterramientos propios, o compartiendo tumba con alguna persona. El hallazgo que a mí me parece más bonito es éste, uno de los más antiguos. Procede de la zona de Israel, y es de hace unos 12.000 años.

Tumbia natufia, mujer con un perro, hace 12.000 años
Allí se encontró una tumba de una mujer, con una mano encima de un cachorro (Davis y Valla, 1978). Es la primera "prueba" del lazo afectivo que podría haber existido entre esa mujer y su perrito.

Misma tumba, detalle
 Parece una tontería, pero a mí me toca la fibra sensible. Los humanos parece que "dormimos" con nuestros perros desde hace más de 12.000 años. Hala, ahí queda eso.

La bibliografía:

sábado, 1 de octubre de 2011

De vuelta(s), con el orinalito

Viendo Pocoyó. Está enganchadísima
Vuelvo después de este largo periodo de "vacaciones". Primero fueron mis vacaciones "normales", después una temporada libre forzosa, porque tenía que presentar el DEA la semana pasada, y me he pasado un mes pegada a la pantalla, pero sólo para trabajar. Y luego me he tomado unas vacaciones del ordenador, que le estaba ya cogiendo "tirria". Necesitaba descansar y desconectar de todo. Y reflexionar sobre mi vida. El futuro, el trabajo, la tesis (y de qué puede ir...). 
Tengo muchos temas atrasados, y un montón de cosas que he aprendido sobre los perros mientras me preparaba el DEA, que ya iré subiendo al blog. Pero hoy toca reencuentro. ¿Qué  hemos estado haciendo?
Pues en julio estuvimos en Gerona, con mis papis y mi hermana. Para que Guardabosques y yo pudiéramos descansar un poco, que la verdad es que es la única forma. Gracias a la familia, tuvimos nuestros ratos libres, y el Pollito les cogió verdadero cariño, porque la verdad es que tan pequeña, y de verles una vez a la semana, como que todavía no les tenía verdaderamente colocados. ¡Y conoció las GAMBAS! Un verdadero descubrimiento. Por cierto, Gerona es Precioso. Las playas, las calitas, los jardines botánicos... todo. Y se come fenomenal (sobre todo gambas, y anchoas, y arroz...y....). Os pongo un par de fotitos, que os hagáis una idea.
Buganvillas en el jardín botánico Mar-i-Mutra
En brazos de Abu, viendo barcos
En Agosto tocó quedarse en casita, que yo tenía mucho que currar. Jardín y piscina a tutiplén.
Y en Septiembre... muchos cambios. 
Pollito empezó la guarde, fenomenal, como siempre. En tres días ya se había adaptado, y estaba contenta y durmiendo la siesta como si lo hubiera hecho desde siempre (el año pasado sólo iba hasta la 1). Y ayer ya les daba abrazos y besos a las profes, y no se quería ir, que estaba muy contenta subida al tobogán... 
Y lo del orinalito.
Resulta que algunos de los niños mayores de la guarde (que claro, le sacan más de un año), han empezado a quitarse el pañal. Y ella lo vio en el patio. Si hacen pis en el orinal, les pintan un sol en la mano. Y claro, ella también. Así que llevamos todo el mes intentando resistirnos a lo inevitable. Toca quitar el pañal. Si es que es muy pequeña. El otro día fui a comprarle braguitas, y fue imposible. Todas enormes... Pero parece que lo vamos consiguiendo. Hoy  ha sido su primer día entero sin pañal, y hemos logrado como 12 pises dentro, 4 fuera (con caca incluida, arggghh). También nos hemos dado cuenta que hace pis "a medias". Se queda un poco, para ir otra vez ¡y que le pintes otro sol!
Esta niña es de lo que no hay. 
Por lo demás, está empezando con la gramática, ya junta hasta tres "palabras", con su artículo y todo. Y ya intenta repetir la palabra nueva, cuando se la dices. A su modo, claro, que todavía le faltan varias consonantes... La verdad es que ha dado un gran cambio, ya no es pequeña, y como dice ella, es una "nena". 
No pongo foto en el orinalito (aunque nos pasemos allí el día), os pongo una que le hizo su padre ayer, comiéndose una manzana a bocaos. Para comérsela...
Comiendo manzana a bocaos
Y a las amigas blogueras que me seguís, prometo volver a comentaros, que de verdad que llevo un mes sin leer ni un blog. Bueno, sólo Microsiervos, que en mi casa es sagrado. Pero ya estoy de vuelta, y os daré la lata.

sábado, 3 de septiembre de 2011

"Es clavadito a su padre"

Pollito recién nacido, era igual que su padre...

Tenía pensado volver al blog con un mini-resumen de cómo nos ha ido el verano, pero he cambiado de idea, lo haré en la próxima entrada.

Porque mi amiga Daniela dio a luz un precioso bebé hace unos días (¡Enhorabuena, Daniela!), pero con eso de los líos de los primeros días de la maternidad, no ha podido mandar fotos hasta ahora. Y ella tiene razón, ¡el niño es clavadito a su padre! El que su padre tenga la cabeza redondita, y no mucho pelo, creo que ayuda...

Pero entonces me he acordado de que en algún sitio leí hace poco, que habían hecho un estudio sobre el parecido de los bebés con sus padres. Y de cómo la madre, y el resto de la familia, tienen tendencia a decir que el bebé es clavado al padre.

Resumiendo muy brevemente, el estudio se fija en dos cosas. Una, en si los bebés se parecen o no a sus padres de verdad, y si evolutivamente hablando, el parecerse al padre, o no parecerse a  nadie en particular, es beneficioso para el bebé. Y por lo visto, parece que para los bebés, la mejor estrategia es no parecerse a nadie (claro, no vaya a ser que su padre no sea en realidad el padre biológico, y esto acabe como "Hijo de la luna"). Parece que eso de que casi todos nazcan con los ojos azules/grises y con el pelo de color indefinido, ayuda a que no se parezcan "a nadie". Y es que sólo ligeramente más de la mitad de las personas son capaces de relacionar a sus padres con sus hijos recién nacidos...

La segunda parte del estudio, investiga si los padres tienen tendencia a creer que se parece mucho a su padre, si el resto de la familia también lo dicen o no, y si esto reportaría algún beneficio para ellos. Y parece que sí, que la mayoría cree que se parece más al padre que a la madre, y toda la familia suele estar de acuerdo. Y resulta que ésta es la mejor opción para los padres, que están más tranquilos y cuidan mejor al bebé cuando piensan que es propio (lo que favorece que el padre se quede en casa, y pueda engendrar más hijos). Pero también favorece al niño, porque sus padres lo cuidan mejor si piensan que es suyo.

Nos autoengañamos, nos engaña nuestra pareja, toda la familia nos manipula... pero inconscientemente, claro, y es que los bebés tienen unos rasgos con los que todos nos podemos identificar, aunque sea levemente, y podamos decir super-orgullosos "¡es clavadito a su padre!"

Si os queréis leer el artículo entero, si os sentís con ganas de aprender más (es muy interesante, aunque bastante espeso) os pongo la cita con el enlace:

Paola Bressan: "Why babies look like their daddies: paternity uncertainty and the evolution of self-deception in evaluating family resemblance" en acta ethol (2002) 4:113–118
DOI 10.1007/s10211-001-0053-y

Bueno, Daniela, muchísimas felicidades por tu nueva maternidad, os deseo lo mejor a los tres, y si necesitas cualquier cosa, y sabes que no tienes más que pedirla.