viernes, 25 de noviembre de 2011

La domesticación del perro (III): el desaparecido perro yagán

Perro yagán o guará, ilustración de John Gerrard Keulemans (1842-1912)
Para estudiar la evolución del perro, y cómo pasó de ser un lobo a un animal doméstico, los científicos se fijan en otros animales parecidos que hayan sido también domesticados. En este sentido, se han estudiado los zorros árticos (en el experimento de Belyaev, tengo pendiente esta entrada para el blog), los dingos, o el desaparecido perro yagán.

El perro yagán sería la forma "domesticada" del guará (Dusicyon australis), un animal de tamaño y constitución entre las de un lobo y un perro, que vivía en las Islas Malvinas. Charles Darwin lo describe en su libro "El viaje del Beagle", y ya predijo su extinción, que ocurriría no mucho después. El último ejemplar fue abatido en 1876.
Ilustración del Guará (Dusicyon australis) en elZoology of the Voyage of HMS Beagle
Mucho se ha hipotetizado sobre el origen de estos animales, los únicos mamíferos presentes en las islas. Durante mucho tiempo se creyó que fueron importados, ya domesticados, por los primeros habitantes, el pueblo yagán. Las islas están separadas del continente por casi 500 km, y parecía una hipótesis válida que hubieran viajado con ellos en botes, y no que lo hubieran hecho por su cuenta.

Uno de los Guarás disecados que se conservan
 En el año 2009, un equipo de científicos realizaron pruebas de ADN sobre varios restos (pieles de animales disecados) y pudieron comprobar que el pariente vivo más cercano del guará es el lobo de crin o aguará (Chysocyon brachyurus) y que tuvo que llegar a las islas hace al menos 70.000 años. Los humanos no llegaron hasta allí hasta hace unos 20.000 años, así que la hipótesis de viaje en bote queda eliminada.
Lobo de crin o aguará (Chysocyon brachyurus)
Los perros yagán serían los guarás semidomesticados, que según Darwin y Julio Popper (un ingeniero nacionalizado argentino que vivió en la zona por aquella época), eran muy dóciles, se dejaban tocar, y dormían junto con los gauchos (como si fueran mantas vivas, dicen). Darwin sí que dice que se utilizaban para cazar nutrias.

Poco más se sabe de este animal, ya desaparecido. Lo que me parece muy bonito es que los cánidos se "autodomestican" bastante fácilmente. Cuando las Islas Malvinas (o Falkland, ahora) fueron descubiertas, estaban inhabitadas. Se han encontrado restos de flechas y canoas, pero poco se sabe de los primeros habitantes. Parece que no fueron habitadas hasta mediados del siglo XVIII, por los franceses, y se estableció una pequeña colonia, después llegaron ingleses y españoles. Cuando Darwin y Popper pasaron por las islas, unos 100 años más tarde, el Guará aparece como dócil, se deja tocar y cazar, convive con los humanos y entra en sus casas. También se dejaba matar muy fácilmente, para su desgracia.

Qué lástima que seamos tan bestias como para acabar con un animal así en tan poco tiempo.

Bibliografía:

Slater, G. J., Thalmann, O., Leonard, J. A., Schweizer, R. M., Koepfli, K.-P., Pollinger, J. P., Rawlence, N. J., Austin, J. J., Cooper, A., & Wayne, R. K. 2009. Evolutionary history of the Falklands wolf. Current Biology, 19, R937-R938.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

A ver, ya está, ¿qué haces? y Felipe


Uno no se da cuenta de las veces que puede decir una frase a lo largo del día, hasta que tu hija te las devuelve otras mil veces, con su lengüita de trapo, pero con tu perfecto tono de voz.

Primero empezamos con "A ver". Ésa creo que es mi culpa. Me he dado cuenta de que la uso para comenzar casi cualquier frase que le dirijo. "A ver, vamos a poner los zapatos", "A ver ese pie", "A ver, déjame que ate el cordón" y así hasta el infinito. Así que Pollito ahora comienza todas sus frases con "A ver". Me parto.
A ver, cómo se come esto... (Foto cedida por Isabel Marías)
A ver, lo siguiente es el "¡Ya está!". Esa la decimos los dos a partes iguales. Y Pollito la repite super contenta, cada vez que acaba de hacer algo. Bueno, para ella es más bien "¡Yásta!".
¡Yásta! Subida al tobogán
Con el "¿Qué haces?" (¿Cáces?) empezamos el fin de semana. Lo repite con el tonillo que usa su padre para  ver qué es lo que está haciendo, en esos momentos en los que la casa está de repente en silencio, y la niña ha conseguido perdernos de vista un segundo. Luego está tramando algo. Ahora le encanta la frase, y te la lanza cada vez que te ve cambiar de una actividad a otra. Me temo que lo siguiente es el ¿Por qué?...
¿Cáces? Comer pan con mantequilla

Y Felipe

A ver, Felipe es un muñeco que le compramos hace meses, y no le había hecho nada de caso. Lo compramos en Ikea, tenía un nombre impronunciable, y no sé, me pareció que tenía cara de Felipe. Nos gustó porque es suave y blandito.

Pues desde hace una semana no se separa de él. Le quita el pantalón para limpiarle las "cacash", lo pone en su orinal (que hay que mantener extremadamente limpio, porque a ver quién se atreve a meter a Felipe ahora en la lavadora...), lo lleva a todos lados... hasta ha empezado a dormir con él. Guardabosques se lo dio una noche, a ver si dormía más contenta. Siempre ha dormido con dos muñecos, pero nunca les había prestado atención, pero Felipe es "diferente". Se abraza, le da besitos... un amor...

Así que ahora ya no se duerme sin su Felipe. Qué pronto hemos entrado en la adolescencia, oye...

Así que ahora duermen juntos el Búho, Tosca, Pollito ¡y Felipe!
Con su Felipe hasta en el triciclo

y ¡Yásta!

lunes, 21 de noviembre de 2011

Como setas

Últimamente me gustan los lunes.
Suelo planificarme las semanas dejándome esa mañana "libre", para hacer papeleos, revisar fichas, llamar clientes... vamos, poner al día la "empresa". Si no tengo mucho trabajo, me dedico a leer la bibliografía para le tesis, que tengo mucho trabajo de lectura acumulado.
Hojita amarilla del arce de montpelier
Pero antes, me dejo un ratito para mí misma. Redesayuno, ordeno un poco la casa, me meto en internet... Procrastinar, lo que se dice procrastinar un rato. Es lunes, al fin y al cabo.
Champiñón "naciendo"
Hoy he aprovechado el rayito de sol, y me he dado una vuelta por el jardín. ¡Está lleno de setas! La verdad es que estaba precioso, todo mojadito, lleno de gotitas por todas partes. Y de champiñones. Y de otras setas que no sé que son... Nos han salido muchísimas.
Más setas... éstas no sé qué son
Excepto los boletus que plantamos el año pasado con tanto amor, que no asoma ni uno. Creo que es que tardan dos añitos en salir, así que todavía tengo esperanzas para el año que viene. Mientras tanto, a ras del suelo, os dejo unas fotitos.
Desde arriba, es preciosa
Me ha dado por procrastinar todavía más, y darle al photoshop (bueno, al GIMP, muy parecido, pero gratis).
La parra virgen, llena de gotitas
Como tenga muchas mañanas como ésta, no voy a sacar trabajo adelante...
Estas setas tampoco sé qué son
Unos musguitos tipo hobbit
Las malas hierbas son bonitas de recién nacidas
Las caléndulas nos alegran la vista durante todo el año
Con el sol de la mañana dando sobre las gotitas de agua
Ombligos de venus
Más setas, más gotitas
La gata Mi tomando el sol, a ella también le gusta procrastinar los lunes
¡Que tengáis buena semana!

sábado, 19 de noviembre de 2011

Restaurantes sin gluten: Da Nicola: bien, Vips, un timo

Llevaba ya tiempo queriendo hacer una reseña de Da Nicola, y hoy la hago como contrapunto a la experiencia en el Vips.

He comido varias veces en el Restaurante Da Nicola de la calle Orense, de Madrid. Es un restaurante italiano, que tiene carta "normal" y carta para celíacos. La comida es buena, en las dos cartas. He probado pastas y pizzas, y me han gustado las dos. Tienen muchos platos distintos para elegir, y el servicio es estupendo. Los camareros son muy atentos y amables, te traen un platito de aceite por separado para el celíaco, pan sin gluten calentito... una maravilla.
Restaurante Da Nicola, c/ Orense, Madrid. El aceitito es riquísimo

El contraste con el Vips, espectacular. Hoy hemos comido con unos amigos en el restaurante que hay enfrente del Corte Inglés de Sanchinarro, y una decepción. Después de más de media hora, nos han tomado  nota. Media hora después, las bebidas. Equivocadas. Diez minutos, las bebidas. Equivocadas. Diez minutos, las bebidas. Esta vez sí. A los 40 minutos de haber pedido, han traído la comida. Todos los platos menos el mío especial, que ha tardado casi un cuarto de hora más. La carta para celíacos, de risa. Un entrante, tres segundos platos. Una pizza, una lasaña y el sandwich mixto más triste que he visto en mi vida (en la foto). He pedido la lasaña. Me la han traído ¡sin sacar de la bandejita de aluminio! tal cual, tirada sobre un plato. Se podía, comer, que ya es algo... Para postre, dos opciones. Mousse de chocolate o profiteroles. Los profiteroles se podían comer, que ya es algo (diez minutos después de que el resto de mis amigos hubieran acabado sus postres, eso sí). Y encima, caro. Hemos tocado a 20 € por persona, un plato y un postre. Alucinante.

Y vale, que por lo menos  puedo ir a un restaurante y comer algo, diréis. Sí, pero ¿tres cosas? (una de ellas un mustio sándwich mixto...). Y con la bandejita de aluminio puesta, me ha llegado al alma. Que todos sabemos que la comida del Vips es precocinada, calentar o freír y listo, pero oye, sin recochineos. Que para meter una lasaña congelada en un hornillo, me quedo en mi casa. Que no es sólo comer fuera, es comer algo distinto, rico... no sé. Y encima caro.

 Deberían aprender del Da Nicola. Comida recién hecha, buen servicio, atención, mucho para elegir... Igual de caro, pero por lo menos sales contento, ha merecido la pena, has comido algo que en casa no haces. Ya sé a qué restaurante italiano volveré. Y a cuál no.