lunes, 12 de diciembre de 2011

Tarta de Santiago: sin gluten y sin lactosa por tradición


Llevaba yo tiempo queriendo probar con esta tarta, que siempre me ha encantado, y que tenía yo un run-run de que no llevaba nada de harina.

¡Y es verdad! la receta tradicional no lleva ni harina (ni de trigo ni de nada) ni leche, ni mantequilla... la tarta ideal para hacer en mi casa. Aproveché que ayer venían unos amigos a casa a comer, y que Cane, en el recetario canecositas  justo esta semana había puesto una receta para hacerla con la thermomix que tenía una pinta estupenda.

Porque a mí siempre me pasa lo mismo en casa. Invitas a unos amigos. Y te preguntan "¿llevo algo, el postre? ¿qué os gusta, tarta, pasteles?" No, eso no, que yo no puedo. "¿Un helado?" No, tampoco, que Guardabosques no puede. ¿Vino? Pues sí, mira, de eso podemos los dos... así nos va...

Total, que de postre, o fruta, o me toca guisar.

Ingredientes:
250gr almendras (enteras o ya molidas)
200gr azúcar
4 huevos
ralladura de limón, o unas gotas de aceite esencial de limón
1/2 cucharadita de canela en polvo
aceite para engrasar el molde (aunque yo lo hago en silicona, que desmolda perfecto)

Se ponen las almendras en la thmx, y se rallan 10 segundos velocidad 5. Si las quieres más finas, dales más rápido, pero no aumentes mucho el tiempo o en vez de polvo se te hará pasta. Sacar y reservar. Si tienes las almendras ya molidas, pues te saltas este paso.

Poner en el vaso el azúcar con la ralladura o el aceite de limón, y poner 30 segundos al máximo, para que se haga azúcar glass (y la cocina comience a oler a gloria).

Echar los huevos y la canela, 4 minutos a 40ºC, velocidad 4. Cuando acabe, dejar otros 4 minutos a velocidad 4, pero con la temperatura apagada, para que se airee bien.

Incorporar la harina de almendra, 10 segundos a velocidad 2. Comprobar que no queden grumos, que la harina de almendra tiende a apelmazar. Si es así, deshacer el grumo con la espátula y repetir la operación.

Engrasar el molde con un  pincel mojado en aceite y volcar la masa (es más bien tipo puré) dentro.

Introducir en el horno precalentado a 180ºC, y dejar unos 30-40 minutos (cuando lo pinchas con la punta del cuchillo, sale limpio, como todos los bizcochos).

No te preocupes por el aspecto exterior. Busca por internet una cruz de Santiago, la imprimes en un folio, y la recortas. La colocas encima de la tarta, y espolvoreas azúcar glass por encima, con la ayuda de un colador. Tachán:

Os animo a hacerla, es muy fácil, no se tarda casi nada, y queda así de bien, esponjosita, húmeda y tierna. Y te deja la cocina con olorcillo... pura gloria. Quien no la haya probado, es como bizcocho de mazapán. Una delicia. Con su café, su licor de hierbas o su cremita de orujo (para seguir con el toque gallego).

Para comenzar la temporada de comidas prenavideñas con buen pie.

Por cierto, la próxima receta, roscón de reyes. Ya os contaré si sale bueno, o para matar a alguien lapidándolo (como me salió el del año pasado, vaya). Próximo episodio en este mismo blog.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La domesticación del perro ¿Dónde?


Todas las investigaciones realizadas hasta la fecha demuestran que el perro proviene del lobo, y exclusivamente de esta especie (Savolainen 2007; Pang et al. 2009; vonHoldt et al. 2010).
Lo que no queda tan claro es cuándo y dónde se produjo esta domesticación. 

¿En China?

Según algunas investigaciones hechas mediante análisis genéticos, el perro apareció hace menos de 16.300 años en una zona del Sureste Asiático, al sur del río Yangtze (Pang et al. 2009). Esto encajaría con la teoría (basada en las pruebas arqueológicas (Olsen & Olsen 1977)) de la evolución a partir del lobo chino. Análisis genéticos aún más recientes también corroborarían esta hipótesis (Ding et al. 2011).

Lobo chino o Lobo tibetano (Canis lupus chanco)
En esta región del Sureste Asiático, alrededor del río Yagtze, existen pruebas del cultivo del arroz que datan de hace por lo menos 10.000 años (Leping & Li 2006). Parece que este paso, de cazadores-recolectores al comienzo de la agricultura y el consecuente sedentarismo pudo ser el detonante para el comienzo de la domesticación del perro (Pang et al. 2009). Existen pruebas que datan de hace unos 8.000 años de que al norte del río Yangtze ya se cultivaba el mijo, y que el hombre y el perro compartían una dieta rica en este cereal. Esto lleva a pensar que en estas fechas ya existían humanos que cedían parte de su comida a los perros, ya fuera para mantenerlos como alimento (como demuestran muchos restos arqueológicos, los perros se comían, por ejemplo en Sablin & Khlopachev, 2002), como perros de guarda o como ayudantes durante la caza.

¿En Oriente Próximo?


Arqueológicamente, la mayor concentración de fósiles se han encontrado en la Península Arábica, con restos de perros en íntima relación con humanos, fechados hace unos 11-12.000 años (Tchernov & Valla 1997). También se han encontrado restos en Alemania de hace unos 14.000 años y en Rusia de hace unos 13-17.000 años  (Sablin & Khlopachev 2002). Varios restos fósiles en Francia, datan de entre 11.500-15.000 atrás y muestran perros de un tamaño mucho más pequeño que los encontrados en el Norte de Europa (Pionnier-Capitan et al. 2011). Sorprendentemente, hace poco se ha encontrado un cráneo de lobo, con diferencias ya marcadas hacia la evolución hacia el perro, de hace alrededor de 33.000 años (Ovodov et al. 2011). Esto apuntaría a una aparición mucho más temprana de lo que se creía, o a un proceso en múltiples lugares a la vez.

Las investigaciones genéticas más recientes (vonHoldt et al. 2010), realizadas con el genoma al completo, y no sólo el ADN mitocondrial, revelan que fue el lobo de Oriente Medio (C. lupus pallipes)el que aportó la mayor parte de su genoma al perro. Aunque el lobo chino (C.lupus chanco) también tuviera su aportación (especialmente en las razas antiguas originarias de esta región) lo mismo que el lobo europeo (C.lupus lupus) lo habría hecho en su área de distribución.
Lobo iraní o Lobo indio (Canis lupus pallipes)
Según vonHoldt, el que el centro más importante para la domesticación del perro estuviera en Oriente Medio está apoyado por el hecho de que se han encontrado muchos genes del lobo de esta región en un gran número de las razas estudiadas. Estos datos se corroboran con otro estudio reciente que muestra que la mayor diversidad genética canina se encuentra entre los perros de Oriente Medio, que tienen un mayor número de genes diferentes que los perros del Sudeste Asiático (Ardalan et al. 2011). Otra prueba que soportaría esta teoría del origen en el Oriente Medio es el descubrimiento de que los genes que modulan el tamaño pequeño en el perro es probable que surgieran en los lobos de esta región (Gray et al. 2010).

Así que, qué, ¿En China o en Oriente Próximo? ¿O en Europa?

Para mí, lo más probable es que el perro surgiera en estos tres lugares, más o menos al mismo tiempo, según el hombre se volvía más sedentario en cada una de las regiones. Después, con el comercio y las migraciones, los perros se cruzarían entre ellos, dejando una población grande con los genes muy mezclados, y distintas razas "primitivas", que serían las que por alguna razón, geográfica o cultural, han permanecido más puras genéticamente hasta nuestras fechas. Según vayan avanzando los análisis genéticos, sobre todo sobre los restos arqueológicos sabremos más. O no.

Bibliografía:

Ardalan, A., Kluetsch, C. F. C., Zhang, A., Erdogan, M., Uhlén, M., Houshmand, M., Tepeli, C., Ashtiani, S. R. M., & Savolainen, P. 2011. Comprehensive study of mtDNA among Southwest Asian dogs contradicts independent domestication of wolf, but implies dog–wolf hybridization. Ecology and Evolution, 1, 373-385.
Ding, Z.-L., Oskarsson, M., Ardalan, A., Angleby, H., Dahlgren, L.-G., Tepeli, C., Kirkness, E., Savolainen, P., & Zhang, Y.-P. 2011. Origins of domestic dog in Southern East Asia is supported by analysis of Y-chromosome DNA. Heredity,
Gray, M. M., Sutter, N. B., Ostrander, E. A., & Wayne, R. K. 2010. The IGF1 small dog haplotype is derived from Middle Eastern gray wolves. BMC Biology, 8,
Leping, J., & Li, L. 2006. New evidence for the origins of sedentism and rice domestication in the Lower Yangzi River, China. Antiquity, 80, 355-361.
Olsen, S. J., & Olsen, J. W. 1977. The Chinese Wolf, Ancestor of New World Dogs. Science, 197, 533 -535.
Ovodov, N. D., Crockford, S. J., Kuzmin, Y. V., Higham, T. F. G., Hodgins, G. W. L., & van der Plicht, J. 2011. A 33,000-Year-Old Incipient Dog from the Altai Mountains of Siberia: Evidence of the Earliest Domestication Disrupted by the Last Glacial Maximum. PLoS ONE, 6, e22821.
Pang, J.-F., Kluetsch, C., Zou, X.-J., Zhang, A.-bing, Luo, L.-Y., Angleby, H., Ardalan, A., Ekström, C., Sköllermo, A., Lundeberg, J., Matsumura, S., Leitner, T., Zhang, Y.-P., & Savolainen, P. 2009. mtDNA Data Indicate a Single Origin for Dogs South of Yangtze River, Less Than 16,300 Years Ago, from Numerous Wolves. Molecular Biology and Evolution, 26, 2849 -2864.
Pionnier-Capitan, M., Bemilli, C., Bodu, P., Célérier, G., Ferrié, J.-G., Fosse, P., Garcià, M., & Vigne, J.-D. 2011. New evidence for Upper Palaeolithic small domestic dogs in South-Western Europe. Journal of Archaeological Science, 38, 2123-2140.
Sablin, M. V., & Khlopachev, G. A. 2002. The Earliest Ice Age Dogs: Evidence from Eliseevichi. Current Anthropology, 43, 795-799.
Tchernov, E., & Valla, F. F. 1997. Two New Dogs, and Other Natufian Dogs, from the Southern Levant. Journal of Archaeological Science, 24, 65-95.
vonHoldt, B. M., Pollinger, J. P., Lohmueller, K. E., Han, E., Parker, H. G., Quignon, P., Degenhardt, J. D., Boyko, A. R., Earl, D. A., Auton, A., Reynolds, A., Bryc, K., Brisbin, A., Knowles, J. C., Mosher, D. S., Spady, T. C., Elkahloun, A., Geffen, E., Pilot, M., Jedrzejewski, W., Greco, C., Randi, E., Bannasch, D., Wilton, A., Shearman, J., Musiani, M., Cargill, M., Jones, P. G., Qian, Z., Huang, W., Ding, Z.-L., Zhang, Y.-ping, Bustamante, C. D., Ostrander, E. A., Novembre, J., & Wayne, R. K. 2010. Genome-wide SNP and haplotype analyses reveal a rich history underlying dog domestication. Nature, 464, 898-902.



sábado, 3 de diciembre de 2011

Berrinches, llantinas y pataletas

Con su gorrito nuevo, con "orejas"
¡Ya están aquí! ¡Ha llegado la temporada de rabietas!
Sí, ya sé que es la edad, que son los dos añitos que cumple este mes, que tiene que practicar su independencia y desarrollar su personalidad...

Pero es que esta niña tiene PERSONALIDAD, así con mayúsculas. Y ese interés, esa concentración, esa intensidad que aplica a todo lo que hace, no sólo la aplica para bien. También la está aplicando en la pataleta. Y llevamos una semana de prácticas.

La semana pasada estuvo malita, en casa una semana sin ir a la guarde, y se nota que los cambios en las rutinas, y el tener a mami para ella solita la ha descolocado. Ha sido volver a ir a la guarde y ¡zas! berrinche.

Porque quiere ir con sus primas, Mina y Lulú. Que no puede ser. Media hora de llanto. (Son las nueve de la mañana, llegamos tarde a la guarde, las primas están en Madrid, viven lejos, van al cole... se lo explicas, pero claro, le da igual).

 Hay que recoger las pinzas del salón. Le encanta jugar con las pinzas de la ropa. Están por todas partes, el suelo lleno. Mamá las pisa y se cae, el Pollito también. Antes de jugar a pintar hay que jugar a recoger. Que no. Llanto. Una hora.

Quiere una horquilla. Le pongo una roja. Quiere la azul. La azul se ha perdido, no hay azul. Berrinche, media hora.

Quiere algo. No sé qué, porque no la entiendo, lo intento, pero con su lengüita de trapo, pues no hay forma. Ni idea de lo que quiere. A llorar. Media hora.

Da igual que lo que le expliques, si la abrazas o no, o si la dejas sola y te vas a otro cuarto. Yo cada cinco minutos la llamo, intento distraerla. Si está llorando porque hay algo que hay que hacer, y no quiere hacerlo (sentarse en la silla del coche, por ejemplo), se lo repito. Si llora por algo que es imposible (ir a ver a las primas a las 8 de la mañana) intento distraerla con otra cosa. Entre medias, intento ignorarla lo máximo posible. Para ver si extinguimos esa conducta un poquito más rápido. Me cojo un libro, hago que leo, o me voy a trastear en la cocina...

A veces funciona, a veces no. Muchas veces, yo creo que es que tiene que soltar fuelle.

Tanta independencia que tiene ya... Que si dormir solita en su cuarto, no llevar pañal, guarde hasta las 4... son demasiados cambios importantes en muy poco tiempo. Y eso lo tiene que notar, y por algún lado tiene que salir la presión.
Si le dices "sonríe", hace esta mueca, igualita que su padre
Eso sí, menos mal que ha elegido también esta semana para empezar a dormir ¡10 horas del tirón!
Lo escribo, y no me lo creo. De 9 a 7, sin decir ni mú. A las 7 se viene a nuestra cama, a "dormir" un ratito con mami (a treparse, dar manotazos, intentar escapar y bajarse de la cama, dormitar, volver a empezar). Por lo menos va entendiendo que a las 8 suena el despertador, y cada vez lo acepta mejor. Me encanta la alegría que tiene cuando ¿por fin? suena, y grita ¡pipipi a lantassse! (a levantarse) toda contenta. Como que una se levanta con otro humor (aunque sospeche que en una horita va a tener una jaqueca y ya así el resto del día).

He buscado fotos de la niña llorando, pero no hay ninguna. Así que he escogido en las que está más sonriente. Para compensar. Con esta carita, nadie sospecharía que un minuto después puede parecer la niña del exorcista en un día malo. Ains, que duro es crecer.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Capricho de croquetas, sin gluten y sin lactosa

Croquetas
El otro día amanecí con capricho de croquetas. Creo que es una de las comidas que más me gustan del mundo mundial, y que menos como. Son un rollo de hacer, ya no las puedo comprar hechas, y menos salir por ahí y pedirlas en un bar.

Además, nunca me habían quedado bien unas croquetas sin gluten. Parece mentira la tontería, pero son dificilísimas. Con maizena, quedan sosas, y no sé por qué, a veces cuajan. Quedan como la leche frita, tipo flan, y como que no. Con harina de arroz no cuajan, pero no saben a nada. Y claro, que después de una hora de hacer las dichosas pelotitas, empanar, freír, lavar el vaso de la thermomix (siempre se me pega la besamel, y es un rollo de limpiar) van y no te quedan buenas... pues como que frustra un poco. 

Pero las de ayer me quedaron... de muerte. Crujientitas por fuera, cremosas por dentro... ¡y casi no se me rompieron! Entre Guardabosques y yo nos zampamos unas 20 de una sentada, así para cenar, del tirón. Menudo empacho. Pero estábamos los dos super emocionados, con la tontería de la croqueta buena. 
Ésta es la pinta al primer mordisco:
Más croquetas
¡Y todavía me queda otra tanda congeladas!

Os pongo la receta, modificada del libro para celíacos de la Thermomix: (que por cierto, os lo recomiendo)
Ingredientes:
40gr harina de arroz
40gr maizena
40gr harina de garbanzos (si no sabes hacerla, pincha aquí), y si te quedan garbanzos del cocido, pon unos 100gr de garbanzos cocidos y quita 200ml de leche
100gr de aceite de oliva (o 50gr de aceite + 50gr mantequilla)
800gr leche (sin lactosa, o de soja, o de arroz): si usas de soja Hacendado, añade una cucharada de azúcar
pizca de sal, de pimienta y de nuez moscada
Algo para el relleno, en mi caso restos de cocido (gallina, morcillo, jamón y pelín de chorizo)
Huevo y pan rallado sin gluten para empanar

Yo la masa la hago en la thermomix, que no se tarda nada (menos en limpiarla, eso sí).

Picar lo que vayamos a rellenar, unos segundos a velocidad 4-7. Más rato, más fino.
Sacar el picadito bien, y sin lavar el vaso, poner el aceite (y la mantequilla, si le pones) 2 minutos a temperatura 100ºC, vel. 4.
Echar en el vaso las harinas, la leche, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Mezclar unos segundos, a velocidad 6. Luego dejar 8 minutos a temperatura 100, vel. 4.
Verter la masa en un cuenco o fuente, tapar con film, dejar reposar en la nevera unas horas (yo la dejo una noche).
Cuando la masa está más o menos firme, hacer las croquetas con 2 cucharas o con la manga pastelera. Yo uso una bolsa de esas de zip-lock, con la punta recortada con unas tijeras. Funciona muy bien, y luego no hay que limpiarla.
Empanar con pan-huevo-pan.
Freír en abundante aceite bien caliente,  hasta que estén doradas.
Salen bastantes, yo la mitad las congelo, antes de freírlas, para poder comérmelas otro día.

De verdad, estaban de morir. ¡Que aproveche!