jueves, 5 de enero de 2012

Jugando a las casitas con los perros


Los perros (y el gato) forman parte de nuestra vida. Siempre están ahí. Muchas tardes incluso parecen un mueble más. El Pollito se ha interesado por ellos desde casi el principio. Los miraba moverse, les intentaba tirar de los pelos (cogiéndole la mano y acariciándolos mientras decíamos "suave, suave" le quitamos la manía). Cuando empezó a andar, los usaba de punto de apoyo, a veces de andador. A Marco lo ha intentado usar un par de veces de caballito, aunque como tiene las caderas mal el pobrecillo, no la dejamos. Como ya he contado antes, Tosca duerme con ella desde que se fue a dormir a su propia habitación (bueno, siempre ha dormido con ella, antes dormíamos todos juntos en el mismo cuarto).

Ahora que el Pollito ha empezado con el juego simbólico, comienza a introducirlos en sus juegos. Para sus conversaciones, los animales son uno más. Les cuenta sus logros, les enseña sus juguetes... Les da los buenos días por la mañana, con sus besos correspondientes.

También hemos intentado introducirla en la rutina de los perros desde el principio. En cuanto empezó a andar, nos ayuda todos los días a darles de comer y de cenar, y ya lo hace casi todo sola. Les manda tumbarse, mamá repite la orden si hace falta (los perros todavía no hablan pollités). Mamá abre el armario de la comida y coge el vaso medidor. Pollito lo rellena con el pienso, y con la ayuda de mamá le deja un poquito a Tosca, y el resto, ya ella solita, va para Marco. Pollito da un pasito atrás, y juntas les decimos "a comer" y los dos se abalanzan. Mientras tanto, Pollito mete el vaso medidor de vuelta al armario, y cierra la puerta. Aplaudimos, y a otra cosa.
Marco y Tosca, esperando educadamente su ración
El otro día alguien se dejó la puerta del armario abierta. Y nos encontramos a Pollito jugando a las casitas. Cogió unos moldes de magalenas de silicona (que son míos, pero ya nunca más), e iba poniéndoles una bolita, se lo ponía delante al perro, y le decía "a comer". Los perros, muy educados, esperaban a la orden para comerse la bolita. Repitieron el proceso hasta terminar el vaso. Ahora es su juego preferido.


El siguiente juego fue igual, pero dándoles la comida de la mano. Las carcajadas cuando Marco o Tosca la chupan para cogerle la bolita son de morir.


Me encanta que pueda jugar así con los perros. La confianza que tienen los tres es increíble. Marco a mí me pilla de los dedos, con la niña sólo saca la lengua. Así no me extraña que la quieran...

Me parece muy importante el involucrar a los niños en el cuidado de los animales. Desde el principio. Darles de comer, pasear con ellos, ayudar a bañarlos o cepillarlos... Todo contribuye a que se consigan unos lazos de afecto y de buena relación que de otra forma no se obtienen. Además, el niño comprende que tener animales conlleva responsabilidades y tareas, y no sólo diversión.
Con las primas, paseando la los perros
Los perros tratados de esta forma introducen rápidamente al niño en su "manada" y lo respetarán como un miembro más al que hay que tratar con afecto. Cuando un niño ha dado de comer al perro a diario, incluso de la mano, no habrá peligro en que el perro se vuelva posesivo, puesto que ha aprendido que el niño da, no quita. Si enseñamos a los niños a respetar los espacios de los perros, sus juguetes, su comida, conseguiremos un hogar tranquilo y feliz.

 Si además involucramos al niño en ejercicios sencillos de obediencia, y en las rutinas diarias, los perros entenderán que el niño es de los que ponen las reglas. De esta forma le respetarán y obedecerán como a un adulto, y no intentarán competir con él, lo que a veces lleva a problemas de agresividad. Prevenir, mucho más divertido que curar. Que se lo digan a Pollito.

06/01/2012: Editado: cambio los vídeos, que no se oían bien, ahora sí.

miércoles, 4 de enero de 2012

Feliz y helado año nuevo


Que haya tenido que esperar al 4 de Enero para felicitar el año, tiene sus razones. Y su delito, vale.
La razón principal: llevamos una semana casi sin dormir. Malditos colmillos, oye, que no le acaban de salir. Ni con "SanDalsy" dormimos, oye.


Así que llevo tres días que cada vez que me siento delante del ordenador me duele la cabeza, sólo del brillo de la pantalla. Así que he tenido tres días en blanco. Ni repasar clientes, ni llevar el blog, ni seguir con la tesis.


A lo más que llego es a leer trozos de la última novela que estoy leyendo, y que os recomiendo si sois tan frikis de la ciencia como yo: Anatema, de Neal Stephenson. Son casi tres mil páginas, mil en cada libro, que está repartido en tres tomos. Locurón. Llevo unas doscientas en quince días, para que os hagáis una idea de mi velocidad de lectura actual. Calculo que la acabaré como propósito de año nuevo del 2013 (si no se acaba el mundo antes, claro).


Así que esta mañana he decidido probar a ver si congelándome las neuronas se me pasa la jaqueca. Ha caído una helada del 15 esta noche, y está todo el jardín con una capa de escarcha. No sé si habrá sido el frío, lo bonito que estaba todo, o el ratito de meditación (otro de mis propósitos de año nuevo, meditar 10 minutos al día, a ver si se me aclara el cerebro). El caso es que me siento con más fuerzas y más ganas.


Os dejo estas fotitos de mi jardín esta mañana. Lástima que no había ni un rayito de sol para animar los cristales de hielo, porque por lo demás estaba precioso. Y crujiente. Pinchad para verlas más grandes, que así de pequeñas pierden bastante.


La próxima entrada, antes de dos días (tercer propósito de año nuevo, tres entradas de blog a la semana). Con fotitos del pollito, y vídeo de perros (cuarto propósito, más arte, ya sean fotos, vídeos o dibujos).


Quinto y último propósito: leer y escribir, leer y escribir, leer y escribir. Que llevo la bibliografía de la tesis algo estancada (como para leer en inglés estoy yo). Y a investigar ¡que es lo mío!

¡Feliz 2012!
¿tenéis también propósitos de año nuevo?

viernes, 23 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!


Etología Familiar y Psicología veterinaria (o sea, yo), Pollito y Guardabosques os deseamos
¡Felices Fiestas a todos!

Volveremos cuando podamos levantarnos del sofá después de tanto empacho y tanto paquete.

lunes, 19 de diciembre de 2011

(Brown) Red Velvet Cake, sin gluten y sin lactosa


Tenía yo muchas ganas de hacer esta receta, desde que se la leí a Pikerita, y me propuse adaptar una receta de En mi nube de azúcar, que tenía una pinta de morirse. Para el frosting, hice una interpretación bastante libre del que viene en el libro de la tienda de Nueva York  "Babycakes", del que ya hablé en otra entrada.

Siempre tiene un riesgo adaptar recetas, sobre todo teniendo en cuenta que era para el cumpleaños del Pollito, y como que tenía que salir bien... Pero me lancé a la piscina.

Por cierto, el bizcocho es marrón porque no tenía colorante rojo (yo que soy así de previsora, y por mi zona no venden).

Para el Bizcocho:

Ingredientes: 

Mezcla 1: tamizar en un cuenco
15 gr (una cucharada sopera) de cacao puro en polvo, en mi caso Valor, que es apto.
100 gr harina de arroz
100 gr maizena
80 gr de harina de yuca
Edito: puedes poner 180gr de la harina de repostería que más te guste, como MixC de schar, o sólo 180gr de harina de arroz y 100gr de maizena. Queda bien sí o sí.
1/2 sobre levadura de repostería, marca Hacendado
1 cucharada bicarbonato
1 cucharadita goma xantana
una pizca de sal

Mezcla 2: Buttermilk: mezclar los ingredientes, dejar reposar 10-15 minutos (se corta, sí)
240 ml de leche (sin lactosa para mí, con leche de soja o de arroz también sale bien), mejor si es entera
2 cucharadas de vinagre blanco o de zumo de limón (queda mejor con zumo de limón)

Mezcla 3: Poner en la TMX (batir un minuto al 5, a 50ºC) o en batidora

125 gr margarina (podéis poner mantequilla)
275 gr azúcar
2 cucharadas azúcar avainillado Hacendado (es apto)

2 huevos, echar uno a uno y luego batir 1 minuto más.

Dejar la Mezcla 3 en el vaso, y sobre ella ir añadiendo las Mezclas 1 y 2 en varias tandas. La mezcla 1 dividida en tres tandas, y la 2 en dos tandas: 1-2-1-2-1, mezclando unos 30 segundos entre una y otra, siempre a 50ºC para que la yuca y el almidón espesen.

Echar en un molde de tarta redondo, engrasado o cubierto con papel vegetal.

Meter en el horno, precalentado a 180ºC, durante 40-45 minutos, o hasta que metas un cuchillo y salga limpio. Abrir el horno, y dejar dentro 10 minutos, con la puerta entreabierta.

Sacar, dejar enfriar 15 minutos en la rejilla y desmoldar. Dejar enfriar otros 45 minutos. Si tienes tiempo, lo envuelves en papel film y lo dejas una noche en la nevera (que queda más rico y se corta mejor).

Frosting de vainilla y frambuesa:

180 ml leche (sin lactosa, o de arroz o de soja)
100 gr harina de arroz
30 gr azúcar glass
1 cucharada de azúcar avainillado Hacendado (es apto)
125 gr margarina o mantequilla
1 cucharada sopera de vinagre blanco o zumo de limón
Varias cucharadas de mermelada de fresa o frambuesa, hasta dar con el tono de rosa que quieras

Batir todo en la TMX o en una batidora normal, a velocidad 8 (o sea, fuerte). Queda una mezcla muy cremosa.

Meter en un recipiente hermético y dejar en la nevera 4-6 horas, hasta que se endurezca lo suficiente.

Coger la tarta, partirla en dos o tres rodajas, dependiendo de la habilidad que tengamos. Untas cada loncha con el frosting y con lo que queda la cubres bien. Como mi habilidad para estas cosas es tirando a cero, pues sólo le puse por encima, y el resto lo dejé en una salserita para que cada uno se echara la que quisiera. Como no pude esperar las horas que hacían falta, quedó como crema espesa.

Como decoración final, le he puesto unas caritas de Hello Kitty que mi hermana nos trajo de un viaje, pero son opcionales. El Pollito alucinó, se comió como cuatro.

El bizcocho quedó super esponjoso, y con un sabor muy rico, como muy suave y cremoso. Pongo un corte para que se vea.
Cortando soy una manazas, lo sé
Hoy mirad lo que he desayunado:

Sí Guardabosques, es nuestro plato duralex. Pero si Nuria "Sin gluten" saca sus tazas, a mí tampoco se me caen los anillos (y si en esas el plato se me cae, y se rompe, tampoco me importa).

Hala, animarse a hacer esta tarta, que sale fenomenal, que es increíble que no lleve "de ná" (como dice el Guardabosques), que quede así de chula, y que está de muerte.