lunes, 30 de enero de 2012

Tandoori Station

Tandoori Station, restaurante indio. c/ José Ortega y Gasset 91. Madrid

El otro día comimos en Tandoori Station, un restaurante indio de Madrid. Antes de la celíaquía me encantaba la comida india, y el otro día nos invitaron a volver. Les mandé un mail para comentarles el temita "sin gluten" y me contestaron rápida y amablemente. Y viendo que podía comer un montonazo de cosas, para allá que nos fuimos al día siguiente.

El sitio es precioso, además lo acaban de ampliar, y les ha quedado muy bien. La decoración es chocante para ser un restaurante indio (que suelen estar llenos de dorados), porque se basa en una estación de metro del metro de Londres. Casi todo es negro, la vajilla es metálica... Parece frío, pero no, es muy agradable.

Por la ventana se ve la cocina, me encanta
Aunque con algunos de los camareros es difícil entenderse (son indios de verdad), los encargados son encantadores, te explican lo que quieras, se preocupan... una maravilla.

Pero al grano ¿Qué podemos comer?

Bueno, de picar traen al principio, mientras pides, papadum con salsas Achar (de yogur y mango verde) y Mango Chutney. El papadum son tortitas de harina de lentejas, muy finitas y crujientes. Son aptas. Y un vicio absoluto, igual que el chutney de mango. Por cierto, me han dicho que se pueden comprar en el Corte Inglés (tengo que ir y mirar). Y si no en Lavapiés, claro.

Los entrantes, en principio podríamos comer Pakora (verduras rebozadas) y Onion Bhaji (cebolla rebozada) porque están hechos con harina de garbanzos. Pero no conseguí enterarme de si lo freían con el resto de entrantes (que sí que tienen harina de trigo) así que es mejor  no probarlos. Eso sí, los gluteneros estarán encantados, con esos dos y con las Paneer, bolitas de patata rellenas de requesón, que están de muerte (lo sé por mis días "sin problemas") (Bueno, y porque al resto de mi familia le encantan). Lo que sí que podemos comer son las Jhingah Til Tikka, gambas con salsa de miel y jengibre. Te comes la salsa a cucharadas, están buenísimas.

Pollo tandoori
De segundo, podemos comer cualquier cosa sacada del horno Tandoori. Tienen varias recetas de pollo y cordero, marinados en especias y yogur. Guardabosques se tomó el Pahari Murgh Tikka, de pollo con especias y menta, y le encantó.

Curries con arroz Basmati con frutos secos
También podemos comer cualquier tipo de curry. Tienen de pollo, de cordero, de pescado o vegetarianos. Todos son aptos, porque no se engordan las salsas con harina. Están ordenados, para mayor comodidad, de "no picantes" a "picantes de morir".

Murgh Makhan Wala
O recomiendo el Murgh Makhan Wala, de pollo con salsa suave, de color naranja intenso y sabor a mantequilla. No pica absolutamente nada. De los curries de cordero, a mí me gustan el Mogolai Gosht, que no pica nada, o el Khara Massala Gosht, con tomate y gengibre, de picor "medio".

Khara Massala Gosht
Todos los curries se acompañan de arroz basmati, aptos todos. A mí me gustan especialmente el Pulau (con especias) o el Kashmiri Pulau, con frutos secos.

Para los gluteneros, los panes naan están buenísimos también, que los prueben.

De postre, hay varios tipos de batido de yogur, Lassis, riquísimos. Sobre todo el de mango.
Y para terminar, no puede faltar un Chai Massala, té negro con especias y leche. Te calienta el alma.

Vamos, que os recomiendo este sitio. Con un poco de cuidado, puedes comer muchísimas cosas, y todo lo que he probado en algún momento (antes o post-celiaquía) ha estado riquísimo.

Y parece mentira, pero siempre hay un montón de niños. Ningún entrante pica, ni los tandoori, y los curries más suaves tampoco. Mi niña se puso de papadum ciega, y luego se tomó un trocito de Sheek Kebab, salchicha de carne picada, que pica un poquito pero le encanta, y arroz. Y todo un Mango Lassi.

En fin, un sitio estupendo.

Está en: José Ortega y Gasset, nº 89 y 91
Metro Manuel Becerra y Lista.

De Martes a Sabado
De 13:00 a 16:00 h.
y de 20:30 a 0:30 h.
Domingo abierto de 12:30 a 16:00
Reservas: 91 401 22 28



Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 26 de enero de 2012

El origen de las razas de perros

El Cairn de Hani, pictograma tallado en roca, aprox. 4.000 años AP.
Muestra perros atados que forman parte de una cacería
Siguiendo el tema de la domesticación del perro, nos metemos ahora un poco con la genética. Vamos a fijarnos en las razas de perros más antiguas, en dónde y cómo parece que surgieron.

Según los últimos estudios sobre la diversidad genética del perro (von Holdt et al, 2010) las razas de perros pueden agruparse según su genética, y esta organización sería bastante parecida (bueno, casi igual, con algunas excepciones) a los grupos de razas según los organizan los organismos caninos internacionales. A saber, existiría un grupo de perros "de caza", con separaciones entre los retrievers (cobradores, como los labradores), los perros de rastro, los spaniels, o los galgos. Otro "de trabajo", con separaciones entre los perros de pastor, los de guarda de ganado y mastines y los de guarda y defensa. Por separado estarían los perros de raza "toy", los "falderos", vamos.

Mastín de Anatolia, uno de las razas más antiguas
Algo separadas quedan las razas "antiguas", en las que encontramos a los perros chinos (shi-tzu, chow-chow), los galgos "antiguos" (afgano, saluki), los perros "salvajes" (dingos, perro cantor de Nueva Guinea), los Basenji africanos, los perros de Canaan de Israel, y los  perros nórdicos (Huskys y Malamutes), y los mastines del Anatolia (Ardalan et al., 2001). Según estos estudios, estas son las razas de perro actuales que más se parecen a los lobos. Lo que no podemos saber es si es porque son más antiguas en origen o porque se han cruzado más recientemente con lobos.

Aunque se puede sospechar.

Perro de guerra de Mesopotamia, aprox. año 600 AC
Existen registros de que los perros chinos ya tenían la forma actual hace más de 2.000 años, y los estudios de la genetica del dingo y del perro cantor sitúan su separación hace más de 5.000 años. Además, en esas zonas no hay lobos, por lo que los cruces con éstos son improbables. Lo mismo ocurre con los galgos antiguos y los perros tipo Basenji, pintados en las pirámides egipcias o en los templos persas, hace 4-5.000 años.

 En cambio, en la zona Norte de Euro-Asia, de donde se originan los Huskys y Malamutes sí que hay una población de lobo importante, lo que nos puede hacer pensar en que haya habido hibridación posterior.
Malamutes de Admunsen, en el Polo Sur, 1911
En otros posts iremos viendo qué es lo que sabemos de cada una de éstas razas antiguas, y de cómo surgieron las razas más modernas, que de éstas sí que tenemos información más o menos clara. También estudiaremos a los perros americanos, que tienen tela.

Sirdar of Ghazni, uno de los primeros Galgos Afganos
importados a Inglaterra. 1923.
Cómo fueron surgiendo estas razas antiguas, sólo podemos por ahora elucubrar. Partimos de la idea que comentamos en entradas anteriores, de que los perros se originaron en el Sur de China. Desde allí, siguiendo las migraciones humanas y el comercio, se extenderían rápidamente hacia Medio Oriente y Siberia. De Medio Oriente se repartirían por el Mediterráneo hacia Europa y África, y desde Siberia también hacia Europa. Tanto en China como en Medio Oriente, Europa y Siberia hubo cruces con los lobos locales, lo que añadiría genes nuevos en todos estos lugares.

De ésta mezcla genética tan extensa surgiría la capacidad de variación tan grande que tienen los perros. Seleccionando a los perros por sus capacidades, su tamaño o color, se conseguirían ir diferenciando hacia distintos tipos de perros. Una vez creada una "tendencia" (a ser enorme, como los mastines, o veloz como un galgo...) que gracias a los cruces entre individuos emparentados, o al aislamiento geográfico se habrían "fijado" las características físicas y comportamentales que caracterizan a las distintas razas. Según fueran apareciendo mutaciones "atractivas", los cruces entre perros de diferentes razas irían creando razas nuevas.

Tres tipos de perros distintos, de monumentos egipcios
Así, parece que los egipcios ya tenían tres "razas" de perros, llamados Tesem. Unos perros de caza tipo galgo, otros más parecidos a los que sería el Basenji actual, y otros más de tipo mastín. Los perros se irían separando del "tipo común" según se especializaran en los distintos trabajos, o se eligieran por sus características físicas. Mutaciones puntuales, como la de las patas cortas, o el tamaño enano, se irían incorporando y añadiendo todavía más variabilidad.

Teresa Marías 
www.psicologiaveterinaria.es

Bibliografía:

Ardalan, A., Kluetsch, C. F. C., Zhang, A., Erdogan, M., Uhlén, M., Houshmand, M., Tepeli, C., Ashtiani, S. R. M. & Savolainen, P. 2011. Comprehensive study of mtDNA among Southwest Asian dogs contradicts independent domestication of wolf, but implies dog–wolf hybridization. Ecology and Evolution, 1, 373-385.
Ding, Z.-L., Oskarsson, M., Ardalan, A., Angleby, H., Dahlgren, L.-G., Tepeli, C., Kirkness, E., Savolainen, P. & Zhang, Y.-P. 2011. Origins of domestic dog in Southern East Asia is supported by analysis of Y-chromosome DNA. Heredity,
vonHoldt, B. M., Pollinger, J. P., Lohmueller, K. E., Han, E., Parker, H. G., Quignon, P., Degenhardt, J. D., Boyko, A. R., Earl, D. A., Auton, A., Reynolds, A., Bryc, K., Brisbin, A., Knowles, J. C., Mosher, D. S., Spady, T. C., Elkahloun, A., Geffen, E., Pilot, M., Jedrzejewski, W., Greco, C., Randi, E., Bannasch, D., Wilton, A., Shearman, J., Musiani, M., Cargill, M., Jones, P. G., Qian, Z., Huang, W., Ding, Z.-L., Zhang, Y.-ping, Bustamante, C. D., Ostrander, E. A., Novembre, J. & Wayne, R. K. 2010. Genome-wide SNP and haplotype analyses reveal a rich history underlying dog domestication. Nature, 464, 898-902.


martes, 24 de enero de 2012

¡Tortitas! (sin gluten, claro) (y sin lactosa, por supuesto)

Mirad que pinta
Las tortitas me saben a domingo por la tarde. A mi madre le gustaba hacerlas de merendar, en esas tardes largas de domingo que no sabía qué hacer con nosotras. También las hacía cuando venía algún primo o amigo a jugar a casa, porque sabía que eran éxito seguro (eso y los bollos de perrito caliente rellenos de nocilla a la plancha, manjar de dioses).

De vez en cuando me entra el "mono" de tortitas, y me hago una torre. Llevo ya unos años probando recetas sin gluten, y ésta es de lejos la que más me ha gustado. Quedan esponjosas y gomosas a la vez, con un sabor totalmente glutenero, y muy brillantes.

Lo puedes comprar aquí
La receta la he sacado del libro "Cocina y Salud: Celiaquía", que mi madre me regaló hace un par de años, y que tenía medio olvidado porque recordaba que usaban "harinas raras". El otro día le volví a echar un ojo, y resulta que era ¡¡almidón de yuca!! Claro, ahora en casa tengo como un kilo, y lo uso en un montón de recetas, pero hace un par de años no había ni oído hablar del almidón de yuca. En fin, cada día aprendemos cosas nuevas.

Por cierto, que el libro está fenomenal, tiene recetas muy originales, un poco "inglesas" (que la autora es de allí) pero muchas tienen muy buena pinta. Tengo ganas de probar el pan naan (típico indio) pero primero tengo que descubrir qué es el "crémor tártaro". Alguien debería explicar a los traductores que los ingredientes "chungos" habría que explicarlos algo mejor. ¡Ah! y que las recetas que nunca han llevado harina de ninguna clase, pues como que no tienen gluten, que al final en los libros de recetas "sin gluten" sólo son recetas adaptadas la mitad.

Bueno, la receta de tortitas, que me enrollo

Ingredientes:

175g almidón de yuca
175g harina de arroz
1/2 cucharadita de sal
4 huevos
350ml de leche (sin lactosa)
50g de margarina o mantequilla
50gr azúcar (opcional)

Poner todos los ingredientes en el vaso de la trituradora, o en la termomix.
Batir hasta que la mezcla sea homogénea.
Si puedes, deja reposar una hora (mínimo media hora, para que "engorde").
Vuelve a pasar por la batidora para homogeneizar.

Coger una sartén antiadherente grande (yo uso una paellera) y una espátula bien fina.
Con un cucharón de sopa, coger la cantidad que cabe en el cacillo, verter en la sartén.
Se puede extender la mezcla, con cuidado, haciendo círculos suavemente con el culo del cacillo.
Esperar a que la tortita tenga pinta de "seca" y hayan aparecido agujeritos por toda la superficie.
Separar los bordes con la espátula, separar y dar la vuelta a la tortita, con cuidadito.
Dejar tostar el otro lado, sacar a un plato.

Torre de tortitas. Ñam.
Puedes ir haciendo una torrecilla, o ir repartiendo y que los demás vayan comiéndoselas calentitas.
Si la quieres salada, puedes echar una locha de queso después de darle la vuelta a la tortita, para que se derrita, y luego cerrarla, tipo crêpe (así se las come Guardabosques).

Para tomarla dulce, puedes echarle casi cualquier cosa: mermelada, leche condensada, nocilla, frutas, sirope de arce (mi favorito), compota de manzana, o por supuesto, nata montada y sirope de chocolate.

Con esta receta, salen unas 16 tortitas. Si no te las comes todas, puedes guardarlas para otro día.Yo las envuelvo separaditas en papel film, y las congelo. Luego la caliento un par de minutos en el hornito pequeño, y ¡a desayunar tortitas toda la semana! (eso es lo mejor).

¡Buen provecho!

domingo, 22 de enero de 2012

Mi niña duerme toda la noche del tirón (¡¡por fin!!)


Como ya os contaba en el post anterior, la semana pasada hubo conjunción planetaria, y cuando ya tenía yo una preciosa entrada titulada como ésta, todo falló. Blogger se tragó el post enterito, con fotos y todo. Mi perra se cogió una diarrea y el Pollito empezó a toser. Así que ni entrada, ni dormir del tirón, ni nada de nada. Murphy es un desgraciado.

Pero parece que la tos no era grave, la perra ya está mejor, y yo intentaré reescribir la entrada como pueda.  Que la segunda vez que escribes algo, nunca queda tan bien como la primera.

Pues contaba yo que Pollito ha dado un salto hacia adelante tremendo este mes. De balbucear palabrillas más bien sueltas, ya habla conjugando verbos (a su manera, pero ella lo intenta). Y ya no sólo contesta preguntas, ya cuenta su vida (vale, lo intenta, por lo menos). Y utiliza palabras aprendidas en contextos diferentes a cuando las aprendió. Vamos, que ya no se calla ni debajo del agua.

Su imaginación ha dado otro salto hacia adelante. Hace un mes empezó a ver la tele, y pelis. Ahora se involucra con los personajes, sufre con ellos, se ríe, participa, contesta cuando hacen preguntas. Miedo todavía no tiene, esperemos que siga así. Estamos que no paramos entre "kan malo" (Shere-Khan malo, del Libro de la Selva), "rata nomme" (rata enorme, de "La Dama y el Vagabundo") y "lon malo" (León malo, Scar, del Rey León). No ve las pelis enteras, las va viendo a trocitos, y las partes donde sale "el malo" son las que más le gustan (¿querrá esto decir algo?).

¡Altooo!
Mentalmente, también se ha notado un montón el último mes. Empieza a conocer conceptos: pequeño- grande- enooormeee. AAAltoo - bajo. Igual. Aparte de reconocer todos los colores (que ya lo hacía el mes pasado) ya tiene muchísimo vocabulario general, y ¡sabe contar hasta 10! El otro día se puso a contar bloques de construcción, y me dejó alucinada. Uno de sus juegos favoritos es contar los escalones mientras los sube.
Con Guardabosques ¡qué pequeñita es!
Físicamente, está como una moto. Aunque sigue sin comer mucho (o nada, dependiendo del día) parece que le aprovecha más después de la última tanda de antibiótico. Ha engordado y crecido bastante. Y sigue sin parar. Hoy se ha subido unas diez veces a la escalera de mano del jardín. Hemos contado muchísimos peldaños, arriba y abajo. Yo sólo estaba a su lado por si se caía, y he acabado agotada.  Ella ha seguido, se ha montando en el triciclo (ya pedalea) y luego en la moto (todavía no le llegan los pies al suelo) y luego ha ido a darle la brasa al perro... no me extraña que a la hora de la siesta caiga rendida. Yo también.

Triciclo pa'rriba, triciclo pa'bajo
Y el sueño. Lo último que conté es que estaba durmiendo en su cuarto, "casi" toda la noche del tirón. Se despertaba una vez, como mucho dos. Pero desde que empezaron las navidades, no sabemos por qué, se nos fue a la porra la rutina. Empezó a despertarse dos y tres veces, a llorar, y a pedir cosas. Unido al trasnoche de las fiestas, y que a Guardabosques le pusieron turno de madrugada para cazar furtivos, yo ya no podía más.

Como a los quince días de esta tortura, yendo y viniendo en pijama por el pasillo a las 5 de la mañana, no pude más. Pollito me pidió que le cantara una nana. Así que la cogí en brazos, y muy clarito (lo admito, en un tono bastante alto, también) le expliqué cómo iba a ser la cosa a partir de ahora. "Mira pollito, son las 5 de la mañana, es muy tarde, Mamá está muy cansada. La noche es para dormir. Por la noche no llora, no se come, no se bebe, por la noche no se hace pis, no se hace caca, ¡y no se cantan nanas! Ale, ahora un besito, y a dormir". Funcionó. Creo que la sorprendí, y se quedó frita, de lo alucinada que estaba. Ni siquiera se echó a llorar en ese momento. Creo que entendió que iba en serio.

Hoy ha pedido dormir siesta en el sofá. Primera vez
A la noche siguiente, de mejor humor, se lo explicamos bien. Mamá o papá cuentan un cuento y cantan dos nanas. Dos. Y luego a dormir. Si te despiertas, cierras los ojitos y te vuelves a dormir. Si quieres una nana, tienes a Pocoyó (un Pocoyó musical, como el "gusiluz", que si lo aprietas toca una nana bajito) (lo adora). Y si no lloras en toda la noche, por la mañana Mamá te pintas lo que quieras en las manos.

Ha funcionado. Excepto el día de tos, no se ha vuelto a despertar pidiendo cosas, ni llorando. Y se levanta diciendo "no lloras" con una sonrisa de oreja a oreja, dándome las manos para que se las pinte.
La felicidad debe ser esto.

Y ahora, toco madera, porque el gafe es el gafe, Murphy es Murphy, y como comentaba con una amiga esta mañana (muy pedantemente, lo admito) "Karma is a bitch".