lunes, 27 de febrero de 2012

En diez minutos... un ratito de sol


Todo iba bien hasta que entré en la ducha. La gente a mi alrededor me dice "qué exagerada eres, cómo que no te metes en la ducha cuando estás sola con la peque..."

Resumen de lo que el Pollito hizo ayer en diez minutos (bueno, a lo mejor fueron quince, me lavé el pelo):
- Limpiarse los mocos: cuatro metros de papel higiénico sacados por el baño, en buena parte metidos dentro del wáter (todavía no sé cómo no se atrancó). En el baño donde yo no me estaba duchando, claro.
- Hacer caca: en el orinal, y llenar el orinal de papel higiénico (tiene una fijación con el perrito de scottex...). Mancharse los bajos de la camiseta, y el pantalón... que ella intenta limpiarse el culito, pero todavía no sabe sola.
- "Cambiarse la ropa": es decir, quitarse lo calcetines, los pantalones y las braguitas para correr por ahí culito al aire.
- Elegir otros zapatos: reunir tooodooos los zapatos que había en casa, los suyos, los míos y los de Guardabosques, y "explosionarlos" por su cuarto.

Eso fue lo que me encontré, yo todavía descalza y con la toalla enrollada en cuerpo y cabeza. Un cuadro.

Eso sí, en otros diez minutos:
- Terminamos de limpiar los mocos, tiramos de la cadena.
- Limpiamos el culito, tiramos cacas y más papel higiénico al retrete, tiramos de la cadena (así va mi gasto de agua del mes)
- Terminamos de desnudar al Pollito, le ponemos ropita para ir al "bosque", botas verdes "como papá" incluídas.
- Mamá se viste y se seca el pelo. Las zapatillas... por ahí se quedaron, "explosionadas".

Roble bonsaizado por las vacas

Y en diez minutos más:
Nos fuimos al "bosque" a ver si encontrábamos al "lobo feroz", y a pasear con papi que le tocaba curro. Nos contentamos con un perro grande que estaba subido a una piedra. Pollito decidió que "taja no gusta" (la lagartija, vimos una en una fuente, y no sé por qué no le gustó).

En la casita de palitos del cerdito  mediano
 Nos escondimos en la "casita de  palitos" de uno de los tres cerditos, que estaba un poco rota porque el lobo "ya la había volado". Y cogimos palos, y subimos a las piedras,


y mamá hizo fotos...



Nos lo pasamos genial.

La Dehesa de las Golondrinas
Qué bien se vive a diez minutos del bosque de Caperucita.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

viernes, 24 de febrero de 2012

Un niño me ha pegado


El viernes pasado el Pollito vino a casa con una abejita pintada en la mano. ¿Y eso? le pregunté. ¿Por qué te lo han pintado? (Cuando hacen algo bien en la guarde les pintan, pero hoy no se lo había comido todo...)

"Ángel m'a pegado"

??

¿Y te ha hecho daño? ¡Tíiii! (Carita de pena penísima)
¿Y has llorado mucho? ¡Tíiiii! (Carita a punto de romperse)
Pero ¿Luego te ha dado un besito? tí (pequeñito)
¿Y te ha pedido perdón? tí (más pequeñito)
¿Y Karime te ha pintado una abeja para que te pongas contenta? ¡Tíii! Ya más contenta.

Y ahí se quedó. Nos lo contó un par de veces más, pero ya sin susto, y nosotros le dijimos que el  niño no era malo, y que le había dado un beso, y pareció que se le pasaba.

Todo el fin de semana, Pollito ha estado tristona. Comiendo poco, lloriqueando por todo, durmiendo mal (bueno, fataaaal). Si le preguntabas, te decía que le dolía la tripa, o se llevaba la mano a la oreja.

El lunes, al médico. La pediatra la miró por todas partes, y la encontró muy bien. Un oído un poco rojito, y un montón de dientes a medio salir. Si la veis mal, ibuprofeno infantil. Esta niña, como es así, todo sonrisas, jijí, jajá con la médico, como siempre. Así que nunca nos toman en serio...

Pero cuando intentamos salir del centro de salud... ¡BUAAAA!
Que si cole no, no quero cole, a casa a cama, a cama cris, cama domí....
Y yo flipando, claro. Con lo que le gusta a esta niña ir al cole, ¡y lo poco que le gusta dormir!
En fin, que pataleando, me la llevé a la guarde. Con el corazón roto, eso sí. Se lo conté a las profes, para que le miraran la temperatura, y la hicieran más mimos de lo habitual. Estuvo triste, de la mano de la profe, comió mal...

Así estuvo lunes y martes, cada vez más rara, pero sin fiebre, ni nada para justificarlo. Si le preguntabas, seguía diciendo que le dolía la tripa. Masajitos, mimos, más mimos... nada.

El miércoles por la mañana, fue de órdago. Nos lavamos los dientes, y no me dejó coger el cepillo. Una pataleta pero de las de verdad, tirada por el suelo, llorando a todo llorar, que "¡cepillo no, cepillo no!". Yo alucinando en colores. ¿Pero ésto de donde viene?

La cogí en brazos, la achuché, y no la solté hasta que se calmó un poquito (con ella funciona esto del placaje). Entonces la miré y le pregunté que qué le pasaba en realidad, que qué quería.

"Cole no" ¿Por qué cole no? Si te encanta ir al cole, a pintar, con las profes, con los niños...
"¡¡Niños no!! Ángel me pega"

Ostras....

Conseguí convencerla para ir al cole a hablar con las profes, para contárselo y que la "protegieran". Las profes se preocuparon mucho, y se pasaron todo el día fomentando el juego entre los dos niños, para que Pollito viera que se podía jugar, que no pasaba nada, que no la pegaba más...

Pobrecilla, cuatro días con dolor de tripa, con susto, y nosotros sin pisparnos de nada. Qué duro es ser bebé, oye. Sobre todo cuando eres el más pequeño de la clase, y con diferencia, que nació en Diciembre, prematura y es hija de su madre (que mide metro y medio).


Pero bueno, a partir de ahí, parece que está más contenta, ya quiere ir al cole, con los niños y todo. Ufff....

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 23 de febrero de 2012

Los efectos de la separación


Hoy tenía pensada otra entrada, pero la dejaré para mañana. Un compañero de doctorado está trabajando con ratas, sobre los efectos que tienen las separaciones tempranas en la infancia, con respecto a las enfermedades mentales en la adolescencia, y su relación con las adicciones a las drogas. Por el facebook ha compartido una publicación de su grupo de trabajo, y me ha dejado alucinada. Tanto, que he tenido que seguir leyendo sobre este tema.

Todos percibimos que las separación de los bebés de sus madres les produce mucho estrés, que sufren, que lo pasan mal. Pero  la mayoría no nos paramos a pensar qué efectos puede tener este estrés en el niño, el adolescente o el adulto. Más bien pensamos que no habrá ningún efecto.

Bueno, pues en este grupo de trabajo estudian estos efectos. Que no sólo existen, sino que son sorprendentemente amplios y profundos.

Va por delante que los estudios se hacen con ratas. El tiempo en las ratas no pasa igual de rápido que en los humanos, y sus  "horas" o "días", mentalmente hablando, no son igual de largas. Son mucho más largas, probablemente.

Ratitas de 9 días de edad
Dicho ésto, las separaciones que se utilizan para los estudios son de 24 horas. Cogen a las crías de rata, de 9 días de edad (vamos, no recién-recién nacidas, ya algo grandecitas) y las separan de su madre, durante 24 horas. Nada más. Este es el "único" estrés que se les induce. Luego se compara el comportamiento de estas crías privadas de contacto materno con sus hermanas, no privadas. Se estudian sus procesos cerebrales, sus respuestas ante un suceso estresante, su estatus fisiológico y psíquico, su sistema inmune, y sus respuestas ante determinadas drogas.

Bueno,  pues tras una única separación de 24 horas pueden verse los siguientes efectos cuando las ratas llegan a la adolescencia, o a la edad adulta:

Depresión: de adolescentes, las ratas que habían sido separadas tenían una tendencia mucho mayor a la depresión que las ratas control.

Conductas sociales: las ratas privadas de contacto materno pasaban menos tiempo investigando a sus congéneres, presentaban una disminución de la conducta social.

Actividad general: presentan niveles menores de actividad.

Reacción ante estrés: estas ratas desisten antes en comportamientos de escape de la situación estresante. También son más impulsivas y tienen menos "paciencia" y menos tolerancia a la frustración, (menor autocontrol, vamos), sobre todo en los machos.

Sistema inmune: se encontraron variaciones en la capacidad de respuesta del sistema inmune en las ratas privadas de contacto materno. En las hembras, además, se encuentran niveles disminuidos de cortisol en sangre. Estos dos parámetros, los cambios inmunológicos y en los niveles de corticoides, son equivalentes a los cambios que se encuentran en los pacientes humanos que padecen trastornos de ansiedad, depresión y/o esquizofrenia. Tanto, que las ratas privadas de contacto materno durante 24h se están utilizando como modelo animal a la hora de estudiar la esquizofrenia.

Reacción a las drogas: existe una reacción distinta ante las drogas (ante el cannabis por lo menos), presentan mayor depresión tras el tratamiento que las ratas no privadas de contacto materno. Además, las ratas privadas tenían mayores alteraciones cerebrales a largo plazo por el consumo de cannabis que las ratas no privadas.

Vuelvo a repetir que los experimentos se han realizado en ratas, y que no son directamente extrapolables a los humanos, pero...

¿No da qué pensar? Los niños nacen, y se los llevan al nido, separándolos de sus madres durante horas, a veces días. En cuanto se ponen enfermos, lo primero que hacen es separarlos de la madre. Y por la noche, a su cuna, en un cuarto distinto, durante horas. ¿Y si lloran? Método Estivill, déjale que llore, que "aprenderá" a calmarse.

¿Seguro?

¿O estamos criando "modelos humanos" para el estudio de los problemas de ansiedad, depresión y esquizofrenia? ¿Será por eso que la depresión y la ansiedad son epidemia? ¿Que los fármacos más vendidos son los antidepresivos y los ansiolíticos?

Yo llevo toda la mañana pensando...

Bibliografía:


Ellenbroek, B. A. & Riva, M. A. 2003. Early maternal deprivation as an animal model for schizophrenia. Clinical Neuroscience Research, 3, 297–302.
Llorente, R., Villa, P., Marco, E. M. & Viveros, M. P. 2012. Analyzing the effects of a single episode of neonatal maternal deprivation on metabolite profiles in rat brain: a proton nuclear magnetic resonance spectroscopy study. Neuroscience, 201, 12–19.
Marco, E. M., Adriani, W., Canese, R., Podo, F., Viveros, M. P. & Laviola, G. 2007. Enhancement of endocannabinoid signalling during adolescence: Modulation of impulsivity and long-term consequences on metabolic brain parameters in early maternally deprived rats. Pharmacology Biochemistry and Behavior, 86, 334–345.
Marco, E. M., Adriani, W., Llorente, R., Laviola, G. & Viveros, M.-P. 2009. Detrimental psychophysiological effects of early maternal deprivation in adolescent and adult rodents: Altered responses to cannabinoid exposure. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 33, 498–507.




Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

martes, 21 de febrero de 2012

Canicross


Hace mucho que quería escribir esta entrada, sobre este deporte "con tu perro". Me parece un deporte muy sencillo, divertido y que promueve la relación entre dueño-y-perro, ejercita al perro (y al dueño) y puede ayudar al perro a superar muchos problemas de comportamiento.

¿Qué es el canicross?

El canicross es, en el fondo, correr con tu perro. La diferencia entre este deporte, y que tú cojas a tu perro por la mañana y salgas a correr tal cual, es pequeña pero importante. En el canicross se busca que el perro colabore con el corredor, tire de él, y no sólo que corra a su lado.

Como el perro va a tirar del corredor, con bastante fuerza normalmente, se necesita un equipamiento mínimo, para ayudar al perro a tirar con mayor eficacia y evitar lesiones tanto para el corredor como para el perro.

¿Qué  necesitamos?

Equipo completo de canicross: línea de tiro, cinturón y arnés,

Un arnés de tiro. No valen los arneses normales de paseo, debe ser especial, porque estos arneses no rozan cuando el perro corre, mientras que los normales de paseo sí lo hacen.
Una línea de tiro. Esto es una correa un poco especial. Debe medir menos de dos metros, ser resistente, y tener una zona elástica. Esto es importante para evitar que los tirones que de el perro nos produzcan lesiones.
Un mosquetón. Para unir la línea de tiro al cinturón del corredor.
Un cinturón de canicross. Este cinturón lo lleva puesto el corredor, va unido a la línea de tiro, y ayuda a amortiguar los tirones del perro, puesto que es ancho y va acolchado.
Puedes comprar todo el equipamiento en tiendas especializadas, en internet está speedogs, por ejemplo. Todo el equipo cuesta unos 80€.

Simplemente con ésto (y unas zapatillas de deporte) podemos empezar a correr.

Como para cualquier deporte humano o canino, es importante empezar a entrenar, e ir de poquito a más. Al cabo de unos días podremos correr con nuestro perro la distancia de competición, normalmente alrededor de 10 km.

Hay que ser conscientes de que no corremos solos, que corremos con nuestro perro. Llevar agua para los dos, y si le vemos mínimamente cansado, o la temperatura sube por encima de los 25ºC, andar con mucho ojo, que los golpes de calor en los perros son desgraciadamente muy frecuentes.

La técnica es ligeramente distinta a simplemente correr. Hay que tener en cuenta que el perro tirará de nosotros, así que hay que ir algo más ligero, pasar más tiempo en el aire, para que el perro tire mejor. En las cuestas arriba podremos dejar que el perro nos ayude más, pero en las cuestas abajo habrá que frenarlo, porque su centro de gravedad es más bajo que el nuestro, y podemos acabar sin dientes, o por lo menos sin tobillos o rodillas.

Podemos entrenar solos, o unirnos a un club de canicross de la zona. Como se está volviendo popular, seguro que hay uno cerca de donde vives. Puedes mirar por internet, o presentarte en una prueba para ver cómo es, y preguntar a la organización o a los participantes. Sólo ir a mirar ya es un espectáculo en sí.

¿Qué perros pueden correr?

Cualquiera. Ahora mismo (en España) todavía es un deporte muy amateur, y corren perros de todas clases, normalmente entre los 10 y los 50 kg. La gente que busca un perro para competir suele correr con el tipo de perro que también se usa para las carreras de trineo: huskies y sus cruces o perros de caza (tipo braco). Pero si el perro está sano, y tiene más de 1 año, puede correr. Pongo la foto de algunos de los participantes del grupo Mushing Toledo, para que los veáis.

Equipo de Mushing Toledo, en Cerceda

El Reglamento:

Si quieres competir, debes ser mayor de edad, tener la equipación mínima, y un perro de más de un año que tenga sus vacunas al día y pase el control veterinario. Para las carreras populares, que suelen tener unos 2km de duración, se puede ser menor de edad (aunque debe estar autorizado o correr con un adulto) y el perro debe tener más de 6 meses.  Si el perro es agresivo, debe correr con bozal, de tipo cesta.

Y poco más.

Este deporte me parece una pasada. No se necesita mucha equipación, ni grandes dotes para el adiestramiento. Se trata de hacer ejercicio y pasárselo bien. Y los perros lo adoran. Sólo hay que pasarse por una salida de carrera, y verlos. Tiran, lloran, se abalanzan... los perros adoran correr. Y adoran estar con su dueño. Y las dos cosas juntas... ¡Lo mejor!

El próximo día 4 de Marzo hay una carrera en Cercedilla.
¿Os apuntáis?

Por cierto, mucha de la información y las fotos las he sacado de la página del club de canicross "Correcaninos" . Podéis pasaros por allí para más información, y por el blog de Javi, "Clickdogging" o el del grupo "Mushing Toledo"para saber lo que se siente, de primera mano.

Yo ahora no puedo correr (mis perros geriátricos no pasarían ninguno el control veterinario, y yo puede que tampoco). Pero probablemente me pase por Cercedilla a ver la carrera y charlar con los amigos.
¡Ánimo Nerea-y-Lurra, ánimo Javier-y-Cora!


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es