miércoles, 21 de marzo de 2012

Kedadas facebookeras sin gluten

Mini cruasanes y mininapolitanas

Este fin de semana hemos tenido la "CRUASANKEDADA" más divertida del mundo.

Por si no os habéis enterado todavía, tenemos un grupo de Facebook genial, 500.000 recetas para celíacos, un muro hiperactivo, lleno de recetas y consejos varios. Y esta semana nos "juntamos" para hacer la fantástica receta de cruasanes de Nuria y de Marisa. Eficacia probada, oye.

Cuando empiezas a cocinar sin gluten, al principio es totalmente frustrante. Las masas son difíciles de manejar, el resultado altamente impredecible... y además te "tiras a la piscina" con recetas que si pudieras comer sin gluten nunca te atreverías, porque podrías acercarte a la pastelería y comprarte algo rico, sin más problemas.

Pero claro, si quieres un bollo rico sin gluten... como no te lo hagas tú...

Así que nos hemos pasado el fin de semana amasando cruasanes, compartiendo resultados, consejos, aventuras... ¡Ha sido genial!

Os aconsejo a todos que os unáis al grupo, porque se aprende muchísimo, se hacen muchos amigos, y te ayuda a dejar de lado la frustración, atreverte con todo, y si todo falla... por lo menos te lo has pasado estupendamente, y puedes encontrar una receta de aprovechamiento para no tener que tirar la masa a la basura. Y muchos consejos, para que salga bien la próxima vez. Muchísimas gracias a todos, ha sido un placer.

Al primer mordisco
Los míos quedaron ricos, pero un poco aplastadillos. Los metí con el horno un poco bajo, y sudaron mucha mantequilla. Os recomiendo que sigáis cualquiera de las dos recetas, con los siguientes detalles:

1. Super importante: la mantequilla, de la buena. Yo usé de la de Hacendado de caja, y fue un poco desastre, porque echa aceite, y se engrasan. La próxima vez, de marca buena, lo juro.
2. La temperatura de la cocina: fría, hasta el momento de montar los cruasanes. Durante el proceso de amasado, vueltas, más amasado... tiene que estar la cocina fresca, casi fría, para que la mantequilla se integre en la masa, pero sin derretirse.
3. Si se pega mucho la masa, es que falta harina, echa un poco de maizena, hasta que no se pegue tanto (Algo se va a pegar, seguro, que es sin gluten...)
4. Prepara bien de hojas de papel vegetal, para poder amasar bien. Las vas a necesitar...
5. Para que leven bien, una vez montados, la cocina debe estar caliente y algo húmeda. Lo recomendado, 23-25ºC y 50% humedad. Puedes dejarlos dentro del horno (poner al mínimo, luego apagar y meter los cruasanes a levar) o dejarlos cerca de un radiador, tapaditos. Si te falta humedad, puedes meter un cacharrito con agua caliente (recién hervida) e irlo cambiando, o poner el humidificador de los niños.... lo que se te ocurra
6. Para que no suden, no meterlos en el horno hasta que éste esté bien caliente, precalentar a unos 210ºC, y al meter los cruasanes bajarlo a 180ºC. Vigilarlos bien, que se hacen enseguida (12-15min) y si se te queman da muchísima rabia.

Con pepitas de chocolate

Tenéis que intentarlo, merece la pena.

Y este Miércoles, "LECHUGAKEDADA". Os esperamos...
PD: estamos pendientes de la ensaimada-quedada, ¿o pasamos a las torrijas y a las monas de pascua?


PD2: ¡Está nevando! ¡Por fiiiiinnnn! Hemos tenido que esperar a marzo, pero aquí está.

Nieve en los ciruelos en flor
Esto no tenía nada que ver con la entrada de hoy, pero me apetecía.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 12 de marzo de 2012

¿A qué edad desarrollan los niños la Teoría de la Mente?

Empecé hace tiempo a contaros cosas sobre la Teoría de la Mente en los niños, pero la verdad es que había dejado el tema algo aparcado. Hoy me han preguntado si pensaba volver a escribir algo sobre esto, así que me he animado a dejaros el "capítulo 3". Para entender mejor todo este tema, os recomiendo que os leáis las dos entradas anteriores: ¿Qué es la "Teoría de la Mente"?¿Cómo sabemos quién tiene Teoría de la Mente? El test de Sally-Ann.

Se llevan muchos años investigando la Teoría de la Mente, pero hasta ahora había sido imposible encontrar esta habilidad en en niños menores de 4 años. Recientemente, se han propuesto unas pruebas nuevas, en las que no se habla con los niños ni se les explica nada, simplemente se les "deja hacer", se observa cómo actúan ellos espontáneamente. En estas pruebas  de "Respuestas Espontáneas",  se presentan a los niños unos vídeos,  con unos dibujos animados, y se estudia hacia dónde dirigen ellos espontáneamente su mirada, hacia dónde miran.



Pruebas de Violación de la Expectativa:


La habituación es un descenso de la respuesta ante un estímulo que se repite. Una forma de detectarla consiste en presentar a un individuo con una situación, repetidamente, y registrar el tiempo durante el cual el sujeto presta atención a la escena. El individuo mira la escena durante menos tiempo una vez se ha habituado a ella, que al principio de la presentación. Se dice que el sujeto ha creado una expectativa. Al ver el comienzo de la situación, el individuo cree poder prever cómo acabará, y deja de prestar atención. Si a partir de ese momento, se presenta al sujeto con una escena parecida, pero no igual, el individuo se deshabitúa, y vuelve a mirar la situación otra vez durante más tiempo, más tiempo incluso que cuando le fue presentada la escena por primera vez. A este proceso se le llama violación de la expectativa, y es el resultado de una reacción de sorpresa frente a un desenlace de una situación distinto al esperado (Gergely et al. 1995).

En las investigaciones de Teoría de la Mente con el paradigma de "Violación de la Expectativa", se estudia si los niños miran durante más tiempo cuando los individuos actúan de una forma inconsistente con sus falsas creencias (Kovács et al. 2010; Onishi & Baillargeon 2005; Surian et al. 2007). Se coloca a los niños delante de una pantalla en la que se presenta un vídeo con escenas en las que un agente o un objeto observan (o no) el escondite o el cambio de lugar de una pelota u otro objeto. Se controla el tiempo que los niños pasan mirando al agente, a los objetos y a los escondites. Los niños desde los 7 meses de edad miran durante más tiempo (se "sorprenden") si el agente no encuentra la pelota escondida durante el test de falsa creencia, incluso si ellos habían observado el cambio de lugar (Kovács et al. 2010).


Pruebas de Mirada de Anticipación:


Este paradigma es parecido al anterior, pero en vez de registrar el tiempo durante el cual el sujeto mira una escena, se investiga hacia dónde dirige su mirada en cada momento. Cuando un individuo mira una escena repetidas veces, y se  habitúa a ella, su mirada sigue los movimientos de los elementos móviles de la situación. El individuo puede prever hacia donde se dirigirán esos elementos, y su mirada va hacia ese lugar antes de que lo haga el elemento móvil (Clements & Perner 1994).

En las investigaciones de ToM realizadas bajo el paradigma de la "Mirada de Anticipación" se investiga si los niños anticipan con la mirada dónde el agente, con su falsa creencia sobre un objeto escondido, buscará ese objeto (Southgate et al. 2007; Clements & Perner 1994; Garnham & Ruffman 2001). Por ejemplo, en uno de los estudios se coloca al niño delante de una pantalla en la que un actor observa un juguete que se esconde en una de las dos cajas presentes. Cuando el actor no está mirando, entra otro agente (un osito de peluche) y se lleva el juguete. Entonces el actor se acerca a una de las dos cajas e intenta coger el juguete. Para enseñar a los niños el momento en el que "tienen" que mirar, en las pruebas preparatorias se incluye una pista sonora y visual, que señala el momento en el que el actor abre una ventana para acceder a una de las cajas. Los niños a partir de los 25 meses de edad miran hacia la caja en la que el actor cree que está el objeto escondido y no a la otra.

Parece ser que los niños tienen, ya a los 7 meses de edad, la capacidad para retener las falsas creencias de los demás en su memoria, y comportarse de acuerdo con ellas (Kovács et al. 2010). Es decir, los niños tienen Teoría de la Mente a partir de los 7 meses. Comparado con la fecha que teníamos hasta este momento, hemos adelantado tres años enteros el origen de esta habilidad.


¿Y en animales?

Este tipo de pruebas todavía no se han presentado en animales. Por ahora se está comprobando si ven la televisión, y calibrando el aparato para el seguimiento de la mirada. Si se hacen, y las pasan,  juro que os lo cuento.

Bibliografía:

Clements, W. A. & Perner, J. 1994. Implicit understanding of belief. Cognitive Development, 9, 377–395.
Garnham, W. A. & Ruffman, T. 2001. Doesn’t see, doesn’t know: is anticipatory looking rehabilidadally related to understanding or belief? Developmental Science, 4, 94–100.
Gergely, G., Nádasdy, Z., Csibra, G. & Bíró, S. 1995. Taking the intentional stance at 12 months of age. Cognition, 56, 165–193.
Kovács, Á. M., Téglás, E. & Endress, A. D. 2010. The Social Sense: Susceptibility to Others’ Beliefs in Human Infants and Adults. Science, 330, 1830 –1834.
Onishi, K. H. & Baillargeon, R. 2005. Do 15-Month-Old Infants Understand False Beliefs? Science, 308, 255 –258.
Scott, R. M. & Baillargeon, R. 2009. Which Penguin Is This? Attributing False Beliefs About Object Identity at 18 Months. Child Development, 80, 1172–1196.
Song, H. & Baillargeon, R. 2008. Infants’ reasoning about others’ false perceptions. Developmental Psychology, 44, 1789–1795.
Song, H., Onishi, K. H., Baillargeon, R. & Fisher, C. 2008. Can an agent’s false belief be corrected by an appropriate communication? Psychological reasoning in 18-month-old infants. Cognition, 109, 295–315.
Southgate, V., Senju, A. & Csibra, G. 2007. Action Anticipation Through Attribution of False Belief by 2-Year-Olds. Psychological Science, 18, 587 –592.
Surian, L., Caldi, S. & Sperber, D. 2007. Attribution of Beliefs by 13-Month-Old Infants. Psychological Science, 18, 580 –586.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

miércoles, 7 de marzo de 2012

De paseo por el bosque (ya no quedan lobos malos)

Presa del Chiquillo
Hacía unos días que no habíamos salido a pasear, más que por la urbanización arriba y abajo, con la moto. Después de la salida del otro día, en la que nos lo pasamos tan bien, no habíamos podido volver a convencer a la niña de ir al campo. "¡Bosque no, bosque no!" y no la sacábamos de ahí.

Escaramujo, o Rosa canina (que propio para este blog)

Hasta que ayer descubrimos la causa. Y es que con la imaginación llegan los miedos. Los miedos gordos. Se le ha metido en la cabeza que el bosque está lleno de lobos malos que se comen a la gente.


No sé de dónde ha sacado la idea, porque los cuentos en la guarde son siempre muy "light" y nadie se come a nadie, al lobo no se le mata, se le echa... y así con todo. Pero lo tenía grabado a fuego. En fin, después de media hora conseguimos convencerla de que "los lobos malos sólo están en los cuentos" y que "ya no quedan lobos en el bosque" (triste realidad) porque "papá ya los ha echado a todos" (que para eso es guardabosques). Así que ayer cogí a una niña muy contenta que no paraba de gritar "fera, fera, lobo malo, toma, toma" haciendo gestos de pegar (se me está volviendo agresiva, juro que nosotros no hemos sido). Y nos fuimos al bosque un ratito.

Edito: Guardabosques no quiere echar a los lobos, en todo caso los protegería. Si hubiera alguno, que no los hay (¿o sí?).

Emocionada con su piedra
Estuvimos un rato tirando piedras y palitos al embalse (el pasatiempo preferido de esta semana), y luego nos dimos un paseíto. Tocamos el agua helada de la fuente, observamos las cacas de las vacas, triscamos un poco... Yo como siempre aproveché para hacer unas fotos.

¡Esplunk!
No pudimos estar mucho rato, porque aunque hacía sol, el viento estaba helado, y empezó a hacer bastante frío. Pero mereció la pena.

Pero qué fría está el agua

Ya casi en el coche, apareció una bandada de mitos, que aprovechaba los últimos rayos de sol para jugar y tomar el sol de la tarde.

Mito tomando el sol
Ya de vuelta a casa, me volvió a sorprender con algo que ha empezado a hacer esta semana: Jugar solita. Coge a su muñeco Bebé, y le da el biberón, la comida con la cuchara, le baña en su barreño, le limpia con una toallita, lo lleva de paseo, le da "abrazos de oso"... Se estuvo como media hora jugando a su rollo, en su mundito, mientras su madre la miraba desde la habitación contigua, alucinada y emocionada. Y es que le habla, le cuenta cositas, le da besitos... hasta le leyó un cuento (el del Pollo Pepe). Me encanta oírla repetir nuestras frases, hacer los mismos gestos que nosotros hacemos con ella. Lo admito, se me cae la baba.

Ejerciendo de madre
Qué bonita es la imaginación. Y qué de tiempo tiene una de repente. Pude leer un poquito, hacer la cena... y sin preocuparme por los rollos de papel higiénico ni las inundaciones. Vale, que el otro día se pulió media caja de servilletas de papel para hacerle la cama a Bebé, pero parece que ya con esas tendrá suficiente para unos días.

O hasta que Bebé se haga "caca empima" y haya que limpiarle el culito...


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 4 de marzo de 2012

Empanadillas de carne picada, sin gluten claro


Andaba yo desde hace tiempo con antojo de empanadillas, y el otro día encontré esta receta en el blog de Marisa Famalap (que tiene de todo). Tenían muy buena pinta, así que me animé. Podéis pinchar para ver la receta original. Ésta es mi adaptación.

La masa:
200 gr harina de panadería Proceli (en mi caso, Alcampo, que es igual)
100 gr almidón agrio de yuca Yoki
1 sobre de levadura de panadería Hacendado
50 ml aceite de oliva
25 gr de margarina
50 ml de vino blanco
50 ml de agua
1 huevo
1 cucharadita de sal

Yo, como siempre, uso la Thermomix, pero se pueden hacer a mano sin problemas, se amasa muy bien.
Se ponen los ingredientes líquidos, el huevo, la margarina y la sal en el vaso. Programar 2 minutos, 40º, velocidad 4. O templar el agua, y batir en un bol.

Ir echando la harina con el almidón y la levadura, poco a poco. 2 minutos a velocidad 4, más o menos. Luego amasar otros 2 minutos velocidad espiga. O a mano un rato.

Sacar, hacer una bola y meter en un plástico. Dejar reposar media horita en el frigo.
Sacar, aplastar para sacar el aire a la masa, hacer la bola, y dejar otra horita o así de vuelta al frigo.

Para extenderla, se hace muy bien entre dos papeles de film transparente, o vegetales de horno, con el rodillo. Se corta en círculos con un cortapastas (en mi caso la tapa de la lata del café, ups, ¿debería comprarme un cortapastas decente?). Y se rellenan.

El relleno:
Yo las he hecho de carne picada, que me encantan.
1 cebolla picadita
300 gr de carne de ternera picada
1/2 vaso de vino blanco
un puñado de pasas
un puñado de piñones (yo puse almendras troceaditas, pero con piñones quedan mejor)
1 lata de tomate triturado

Rehogar la cebolla en una sartén grande. Cuando esté doradita, echar la carne y desmenuzarla bien. Una vez coja color, echar las pasas, los piñones y el vino y dejar que hierva fuerte, que se evapore.  Entonces echamos la lata de tomate triturado, tapamos y dejamos hervir flojito 20 minutos. Debe quedar espesita. Dejamos enfriar y rellenamos.

Un consejo: esta masa va fenomenal, pero no es tan elástica como la glutenera. No te emociones echando relleno, déjalas más bien escasitas o revientan (por experiencia lo digo....).

Luego doblas la oblea por la mitad, y unes los bordes con el tenedor, lo típico.
Pinche de cocina tocando el tambor
Hemos hecho (sí, hemos, los tres, nos lo hemos pasado pipa) como unas 20 o así. Mientras Guardabosques extendía la masa con el rodillo, e intentaba no aplastar la manita de Pollito (que manía de tocarlo todo), mamá rellenaba empanadillas. Pollito nos entretenía la velada amartillando con un palillo chino la tapa-cortapastas, que como era de lata, sonaba a tambor fenomenal.

Una vez relleno todo, las ponemos en la bandeja del horno, pincelada ésta con aceite o con un papel vegetal, y las pintamos con huevo batido. A 180ºC 20-30 minutos, hasta que estén doraditas.
Mirad que pinta
También las puedes freír, pero quedan más pesadas, yo las prefiero al horno.
Son un vicio, desde que las saqué del horno, llevo cinco. Para cuando llegue la hora de cenar,  no me queda ni una.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es