jueves, 5 de abril de 2012

Re - Colecho

Pre-rabieta
Pues sí, después de una temporada muy buena, en la que Pollito ha estado durmiendo del tirón, comiendo del tirón, y riendo del tirón... estamos pasando una mala racha.

Pollito está comiendo otra vez menos, está más estreñida de nuevo, y se despierta por las noches de dos a tres veces. Lo que nos tiene, a los tres, arrastrándonos, agotados, y de muy mal humor. Los adultos lo solucionamos con mal genio y falta de paciencia, la peque a base de rabieta o llorera diaria. Vamos, un plan.

Tres cucharadas así de contenta... y se acabó
Hemos vuelto a la pediatra, para ver si lo que tiene es dolor de tripa, y  nos ha vuelto a mandar pruebas. Entretanto, hemos decidido volver a colechar.

No es que yo esté en contra del colecho, al revés estoy muy a favor. Pero Pollito se mueve muchísimo y da patadas y cabezazos, durante toooda la noche. Dormir con ella es una mezcla de pelea de cabra montés, partido de fútbol y ring de boxeo.  Total, que ella duerme mucho mejor, pero nosotros... pues no tanto.

Pensando seriamente si merece la pena echarse a llorar
Pero al final, con tanto paseo arriba y abajo a su habitación a las 3 de la mañana, hemos decidido que mejor dormir apaleados que no dormir. La acostamos en su camita, con sus muñecos, su Tosca, su búho, y su flamenco. Le leemos el cuento, se toma el biberón, le cantamos una nana, y a dormir. Hasta aquí, todo bien. Normalmente, como a las 12-1 de la mañana, tenemos función. Agua, pis, upa... lo que toque. Antes, uno de los dos iba, la atendía, y la volvía a dejar. Ahora, al primer lloro, ¡para dentro!

Me encanta tenerla a mi lado, olerla, abrazarla, y calmarla cuando de repente a las 6 de la mañana se despierta llorando "¡No quiero lavarme los dientes en la calle!" (????). Como tardas poquito en calmarla, enseguida se vuelve a dormir. Y cuando te despierta acariciándote la cara con sus manitas... te derrites.

Eso sí, hasta el siguiente cabezazo.

Yo soy la de la izquierda

¡Feliz Semana Santa!

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 1 de abril de 2012

Cupcakes de vainilla y chocolate sin gluten, sin lactosa, sin huevo, sin azúcar...


Esta semana ha sido un poco caótica, y por eso no he podido escribir en el blog. He comenzado la parte observacional-experimental de la tesis, lo que me lleva más horas fuera de casa (haciendo lo que más me gusta hacer, eso sí, MIRAR BICHOS). Y Pollito lleva como diez días durmiendo fatal, despertándose de tres a cuatro veces por noche. Vamos, que el poco tiempo libre que tengo... como para ponerme a escribir.

Eso sí, el ratito libre del domingo (que me ha cedido amablemente Guardabosques), lo he aprovechado para unirme a la Cupcakequedada de nuestro ya famoso grupo de facebook "500.000 recetas para celíacos", estáis invitados a uniros, por supuesto.

La receta de hoy es del libro "Babycakes", ya os he puesto alguna otra receta. Tienen un montón de recetas sin gluten, veganas y casi sin azúcar, y lo más alucinante es que salen a la primera, y ¡están riquísimas!

Esta receta es sin lácteos, sin gluten, sin huevo y sin azúcar... vamos, es alucinante que salga así de bien.
Os pongo primero la receta del frosting de chocolate, que hay que dejarlo en la nevera 6 horas antes de usarlo, y así os acordáis (no como yo...).


Frosting de chocolate:

3/4 taza (175ml) de leche de soja, sin lactosa, o sin problemas (vamos, normal)
1/4 taza (30gr) de leche de soja (o de la normal) en polvo
1/8 taza (15gr) de cacao puro en polvo (Valor es apto)
1/2 tablespoon (unos 10 gr) harina de coco. Yo no tenía, y tuve que poner unos 40gr de harina de arroz
1/8 taza (30 ml) jarabe de ágave (en herbolarios lo venden)
1/2 tablespoon (10 gr) de esencia de vainilla, o azúcar avainillado
1/8 taza (80gr) aceite de coco (también en herbolarios)
1 tablespoon (10ml) de zumo de limón
1 cucharadita de goma xantana (no viene en la receta, pero yo lo puse para que ligara más)

Echar todos los ingredientes menos el aceite de coco y el zumo de limón en la termomix, batidora o similar. Mezclar todo bien. Con la batidora en marcha, ir echando el aceite y el zumo de limón, alternándolos y en varias veces, para ligue bien. Tiene que quedar como una mayonesa.

Sacar, poner en un tupper, y a la nevera, mínimo 6 horas.
Yo tuve que usarla antes, y no estaba bien dura, así que le fui echando un poquito más de harina de arroz y la cucharadita de goma xantana, hasta que quedó una textura buena. La metes en una manga pastelera (o, como en mi caso, una bolsa zip-lock con una esquina cortada en cruz) y ¡a decorar!

Cupcakes de limón y vainilla




Con estas cantidades, salen unos 12. La receta original es para 24, así que la dividí por la mitad. Con este cerebro oruga que tengo últimamente, calculé la mitad de todo, menos la de agua, que la eché entera. Menos mal que me dí cuenta. Total, que acabé haciendo 24. Pero menos mal, porque los he llevado a casa de mis tíos, y he vuelto con sólo 4...

Para 12 cupcakes
1 taza (130gr) harina de garbanzos (la haces en la trituradora, o la compras en Foody)
1/2 taza (70gr) almidón de maíz Maizena (en el original es almidón de patata)
1/4 taza (40gr) almidón de mandioca Yoki (en el original es arrurruz) en locutorios latinos, o en Foody
1 teaspoon (7gr) de levadura de repostería
1/4 teaspoon (2-3gr) bicarbonato (o del sobre morado de gasificantes del Mercadona)
1 teaspoon (7gr) de sal
1/2 teaspoon (5gr) goma xantana
1/3 taza (75ml) aceite de oliva (en el original es de coco)
2/3 taza (150ml) de jarabe de ágave
1/3 taza (75ml) de compota de manzana (o potito de puré de manzana)
1+1/2 tablespoon (30gr) esencia de vainilla o azúcar avainillado
1 corteza de limón rayada, o unas gotas de esencia de limón
1/2 taza (125ml) de agua caliente

Poner todos los ingredientes, menos el agua, en la termomix o en una batidora. O en un bol, primero los secos y luego los húmedos. Batir hasta que quede una mezcla homogénea. Incorporar el agua caliente, poco a poco, hasta que se integre bien.

Colocar los papelitos de magdalena en un molde rígido, o en moldecitos de silicona, o poner tres o cuatro papeles por magdalena, para que quede más duro, y suba mejor la masa. Precalentar el horno a 180ºC, echar la masa en los moldes y hornear durante 22-26 minutos, depende del horno. Quedan doraditas y blanditas al tacto. Dejar unos minutos con la puerta del horno entreabierta, y sacar.

Dejar enfriar, y ¡A decorar! Que es muy divertido.

Quedan riquísimas, blanditas y de sabor estupendo. Mi cuñado está de diagnósticos últimamente, lleva ya más de un año con dieta sin gluten, y ahora le han quitado también todos los lácteos, y el azúcar. Cuando ha visto las magdalenas, se ha emocionado. Y se ha ido para casa con varias bajo el brazo.
Así da gusto cocinar.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

martes, 27 de marzo de 2012

Pan en panificadora y torrijas, sin gluten y sin lactosa

Dejo pendiente la entrada de etología, que era lo que "tocaba", porque quiero comentaros nuestra última adquisición. Y ya no sé cómo he podido vivir sin ella. Es...


¡Mi nueva panificadora!

Llevaba un tiempo pensando comprar una, pero son tan grandes... me echaba para atrás el tamaño del trasto...

Pero el otro día, me mandaron una oferta de esas de internet, y estaba a mitad de precio... no me pude resistir. Por ahora sólo he hecho dos panes, pero ¡estoy encantada!


Es la primera vez que el pan de molde me sale comestible, de verdad. Y a la primera. Sí, a la primera (ovación del mundo sin gluten).

El primer día que la usé, hice la famosa receta de "Pan de Miguel", del blog "Celiaquines". Fue un éxito, y eso que la levadura había caducado hacía más de un año... flipa...

Nos comimos la mitad en tostadas, y con la otra mitad hicimos las torrijas de "Caminar sin gluten". Riquísimas. Eso sí, mejor comerlas recién hechas, que si no, no me preguntéis como, se quedan mucho más secas. Bueno, nada que no arregle un poco de almíbar por encima, u otro poco de leche... Os pongo la receta, que es muy facilita:


6 rebanadas gruesas de pan, del día anterior, o ese que tienes aburrido ya en la nevera.
1/2 litro de leche sin lactosa, o de arroz
Una cucharadita de canela en polvo, o una rama de canela.
Una piel de limón
Tres cucharadas soperas de azúcar
Tres huevos

Calentar la leche con la canela, la corteza de limón y el azúcar, hasta que hierva. Poner las rebanadas de pan en un cuenco, y echar la leche por encima. Dejar reposar como 15 minutos, o media horita. Deben haber chupado la leche, pero no desmenuzarse (ojito, chungo). Pasado este tiempo, pasar por el huevo batido, y freír en abundante aceite caliente.
Colocarlas en una fuente, con un papel absorbente debajo. Espolvorear con azúcar y canela. Chuparse los dedos.

Hoy he vuelto a hacer pan, y he tuneado la receta de pan de miguel. Yo que soy así de chula. Quería un pan de color más tostadito, y un poco menos de sabor "sin-gluten", que para mi gusto al pan de miguel todavía le faltaba un puntito.


175 ml agua + 175 ml leche sin lactosa (o todo agua)
25 gr de aceite
25 gr miel
1 huevo M
10 gr de levadura fresca (1/3 de cubito levital)
250 gr harina panificable alcampo (proceli o carrefour, es igual)
25 gr almidón agrio de mandioca Yoki
25 gr harina de garbanzos
50 gr harina de arroz (Hacendado)
5 gr sal

Poner la levadura, con un dedo de la leche, tibia, y una cucharadita de azúcar en un vaso de plástico, cerca del radiador, hasta que espume y suba hasta el borde del vaso.

Poner en la panificadora, en este orden: las harinas, la sal en una esquina, el aceite, la miel en la otra, en otra el huevo. Echar la espuma en un hueco en el centro de la harina, y la mezcla de leche y agua, tibias, por el borde del vaso.

Mi panificadora es una Domo, y yo la puse en el programa "pan francés" "tostado máximo", que dura una 3h50min.

No ha subido mogollón, pero está muy blandito. El color está muy bien, y  la textura también. Eso sí, ha quedado algo húmedo, la próxima vez le quitaré algo de agua. Y el sabor... sabe casi como el pan Bimbo. Bueno, como recuerdo yo que sabía, que hará como seis años que no lo pruebo... Vamos, rico, rico.



La panificadora, qué invento...

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 25 de marzo de 2012

Flamenco rosa para medir la altura


Con los prontos hormonales, hay gente a la que le da por limpiar. "Síndrome del nido", lo llaman. A mi madre le pasaba. A mí no. Nunca (ya podía, ya, pero no).


A mí me da por pintar. Estando embarazada de siete meses me dio tan fuerte, que me pasé quince días subida a una escalera, con todo el tripón, pintando un mural en el cuarto de la niña. Lo podéis ver aquí.
La última vez que me ha dado, le he pintado un flamenco rosa. Enorme. 1'65m mide de alto.

Llevaba yo tiempo dándole vueltas a pintar algo para medir al Pollito, que quedara bien, y que no fuera muy infantil (no vaya a ser que en unos años no le guste). Tenía que ser un animal (claro) pero no me apetecía la típica jirafa. Que en su cuarto no pega.
Dándole vueltas, se me ocurrió lo del flamenco, y me encantó la idea. Busqué imágenes por internet, y encontré éste, con un aire naïf, y un parecido a lo "Alicia en el país de las maravillas" que me encantó.

Es alto. Es estrecho. Y es ROSA. Con lo que le tira a esta niña el rosa. A su madre en eso, no ha salido...

Me ha costado una semana, a ratitos, eso sí. Y ayer lo estrenamos. 27 meses, 81 cm. En eso SÍ tuvo que salir a su madre...

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es