viernes, 18 de mayo de 2012
Cupcakes de tiramisú sin gluten y sin lactosa
Esta receta la compartió el otro día Pilar Sánchez en el grupo de Facebook "500.000 recetas para celíacos" (si todavía no estáis apuntados, no sé a qué estáis esperando), y no me pude resistir. La he tuneado un poquito, claro, sobre todo para hacerlas sin lactosa, y que Guardabosques las pudiera probar.
Se pueden hacer en la thermomix, o con una batidora de varillas eléctrica. Son facilitas, y muy resultonas. Eso sí, son cupcakes, bastante dulces y con uno o dos, echas la tarde jugando con las primas. La próxima vez intentaré hacerlas con jarabe de ágave, porque así tal cual, son un poco bomba.
Ingredientes:
3 huevos
100 gr azúcar
50 gr maizena
15 gr (una cucharada sopera) de harina de garbanzo
35 gr harina de arroz (si no tienes harina de garbanzo, pon 50gr de harina de arroz y listo)
1 cucharadita de levadura de repostería (Hacendado, o cualquiera apta)
1 cucharada azúcar avainillado (Hacendado, pero cualquiera es apto) o una cucharada de polvos para hacer natillas o flan (que sean aptas)
1 cucharada de cacao puro en polvo (Valor, que es apto)
1 cucharada del sobre blanco de gasificante (el acidulante, ácido tartárico) del Mercadona (opcional)
1 cucharadita de goma xantana (opcional)
1 taza de café cargado, yo le puse descafeinado, para no poner nerviosas a mis sobrinas
Poner el la termomix (o en un bol grande) las tres claras de huevo, bien separadas de las yemas (y con el vaso/bol bien bien limpio). Si tienes en casa, añadir la cucharada de sobre blanco de gasificante, y la cucharadita de goma xantana. Poner la mariposa en las cuchillas, y dejar 3-4 minutos al 2,5-3, para montar las claras a punto de nieve. La goma y el acidulante hacen que se monten mejor, pero no son estrictamente necesarias.
Cuando estén bien montadas, ir añadiendo, muy poco a poco, y sin dejar de batir despacito, el azúcar, las yemas, las harinas mezcladas con la levadura y el azúcar avainillado. Por último, el chocolate (para que no se mezcle del todo, y quede como en "ondas".
Poner los moldes de magdalena en una bandeja de magdalenas, o en capsulitas de silicona o pon tres papeles por cupcake (para que suban, y no se expandan por los lados). Rellenar hasta dos tercios de capacidad, más o menos.
Meter en el horno precalentado a 180ºC (o a 150ºC si tienes función ventilador) y dejar 20-25 minutos (dependerá del horno).
Hacer una taza de café bien oscuro, y con una jeringuilla, pinchar y meter café en todos los cupcakes, una vez fuera del horno (con 1cc o 2cc vale por magdalena, no hay que encharcarlas).
Para el frosting:
El más rico:
200 gr de queso crema, tipo philadelphia, sin lactosa (ahora lo tienen en algunos mercadonas)
50 gr de margarina o aceite de coco
150 gr de azúcar glass
1/2 cucharadita de goma xantana
Mezclar todo en una batidora, o en la termomix. Debe quedar una crema espesa.
El que hice ayer, porque no conseguí el queso sin lactosa:
200 gr azúcar glass
50 gr harina de arroz
50 gr de margarina o aceite de coco
1 yogur sin lactosa
Poner el azúcar, la harina y la margarina en un bol o en la termomix, y batir bien. Ir añadiendo yogur hasta que te quede una crema espesa, manejable pero que no se desparrame.
Cuando las magdalenas estén frías, poner el frosting por encima, con una manga pastelera (o bolsita de ziplock con una esquinita cortada). Espolvorear cacao en polvo por encima, o virutillas de chocolate.
Muy ricas, el café con el chocolate les dan un punto muy interesante, y "diferente". Por el café, pueden parecer más de adulto, pero mis sobrinas se zamparon tres cada una...
Si tenéis alguna duda con las harinas, o alguno de los otros productos, pincha aquí.
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
jueves, 17 de mayo de 2012
Primer día de verano
¡Por fin!
Ya ha llegado el verano, como siempre saltándose a la primavera (¿quién necesita cuatro estaciones?). Otra vez el calor ha venido de golpe, dejándonos un poco aplatanados, a la pobre Tosca con ataque de vejestud (ver anterior post), y a Marco y Mi con un despeluche que mi casa parece el desierto de las pelis del Oeste...
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| Gran bola de pelos |
Pero bueno, sudorosos y pequeños, pero felices. Con el buen tiempo, la puerta de la cocina se abre al jardín, y entramos y salimos (todos) como queremos.
Pollito no puede pasárselo mejor. Riega las plantas, mete los pies en la bañerita hinchable, jugamos a tirar piedras dentro (¡salpican!)... Sin parar. Guardabosques ha montado un columpio que nos pasaron las primas, y Pollito está descontrolada. En dos días ha aprendido a subirse sola, a girar, a darse impulso... de todo.
Pero lo que más se ha notado, es que ha comenzado a tener "vida interior". Antes ya tenía momentitos de jugar sola, pero eran de un minuto. Ahora ya se puede tirar media hora, hablando consigo misma, con los muñecos, cantando... Me encanta oírla, lanzarles a los muñecos las mismas frases que nosotros utilizamos, los sienta en su silla y les da de comer como nosotros hacemos con ella... se me cae la baba...
Lo que más le gusta, dar de comer a los caracoles. Ha encontrado en el garaje (necesito otro post para describir todas las "maravillas" que se pueden encontrar en un garaje como el nuestro) el surtido de menaje que teníamos para ir en la furgo. Todo tamaño "mini", la mayoría de plástico, pero que se nota que es "de verdad". Platos, cafetera, mini-cazos, ollas, cuencos, cubiertos varios deslabazados... Una mina. Ahora puede jugar a las meriendas, pero de verdad.
| Mi disfrutando de la "merienda" |
Creo que este verano no vamos a salir del jardín. Y nos lo vamos a pasar ¡genial!
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
domingo, 13 de mayo de 2012
Tosca ya es viejita
No nos habíamos dado cuenta, pero Tosca está mayor. El otro día nos dio un buen susto.
Salimos a pasear, como un día normal, de "happy familiy", a dar una vuelta a la manzana, Pollito en su triciclo, papá y mamá, y los perros por detrás. Como era una hora "rara", y la urba estaba vacía, los perros iban sueltos, correteando a su aire, olisqueando por su cuenta.
En un momento de distracción, la niña se bajó del triciclo para mirar el río, y fuimos con ella. Silbé a los perros, que se habían quedado atrás, un poco lejos. Como no les oía venir, miré, y ví a Tosca tumbada de lado en la hierba. Pensé que se estaba rascando la espalda, rebozándose con la hierba recién cortada. Pero estaba muy quieta. Muy quieta.
Me acerqué corriendo, y parecía dormida. Me fijé que respiraba, le toqué el pecho y el corazón le latía (Uf, el entrenamiento veterinario, que salta). Intenté despertarla dándole unas palmaditas, y como a la tercera o la cuarta abrió los ojos, y me miró sin mover la cabeza. Poco a poco, se levantó del suelo, con aire a "recién despertada", pero por lo demás "normal". Le miré las encías, las tenía muy pálidas, casi azules. Y se había hecho caca. Salió trotando, algo insegura, pero bien. Nos volvimos a casa. Todo pasó en unos 30 segundos, no más, Guardabosques y Pollito ni se dieron cuenta.
Un síncope. Pasar de 10ºC a 25ºC de un día para otro no es bueno para nadie, y se ve que el corazón de la pobre Tosca no pudo compensar el cambio de necesidades.
Esa tarde me la llevé a la clínica (Gracias Dani, gracias Paco) y la hicimos un poco de todo. Un análisis de sangre, un electro, placas, ecografías... Y pudimos confirmar lo que yo sospechaba.
Tosquita se hace vieja, y su corazón empieza a dar señales. Tiene "cardiomiopatía dilatada", lo que quiere decir que las paredes de su corazón están débiles, y no laten bien. Las válvulas no terminan de cerrarse en cada latido, y se producen reflujos, soplos, lo que hace que el cuerpo no se oxigene bien. Las primeras consecuencias son fatiga, intolerancia al ejercicio, y problemas hepáticos. La fatiga no la habíamos notado, con el frío se disimula. Pero con el calor, los perros tienen que jadear, y el jadeo es poco eficaz para tomar oxígeno.
Cuando el perro hace ejercicio (aunque sea andar a trotecillo cochinero por la calle), su cuerpo demanda más oxígeno. Normalmente, el corazón lo que hace es latir más deprisa, y los pulmones respiran más rápido y más profundo. Con el calor, tienen que jadear para no sobrecalentarse, así que los pulmones no pueden compensar. Y si el corazón no puede compensar tampoco... pues no llega oxígeno al cerebro. Y se produce una pérdida de consciencia, un desmayo. El síncope.
A veces es leve, como el de Tosca, y tras unos segundos, el perro se levanta aturdido, y sigue adelante. Pero a veces no. A veces el corazón no logra compensar, porque está más dañado. Y el cerebro permanece sin riego más tiempo, y se acabó.
Por lo menos hemos tenido este aviso, y con medicación y dieta probablemente Tosca todavía permanecerá con nosotros varios años.
Ahora echo la vista atrás, y pienso que estos días sí que estaba más paradita, como más cansada, pidiendo más mimos. Y se la veía más tripona (su hígado, aumentando de tamaño para compensar la falta de riego).
En casa del herrero, cuchillo de palo.
No seáis como yo, que no sea el susto. Si tenéis un perro mayor (de siete años en adelante, sobre todo si es de tamaño grande) llevadle al veterinario, y que le hagan un chequeo geriátrico. Sobre todo si le véis más cansado, jadea aunque esté tranquilo, o parece que no se quiere tumbar. Prolongaréis su salud, mejorará su calidad de vida.
Y no os llevaréis estos sustos.
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
martes, 8 de mayo de 2012
Tarta de fresas sin gluten
Venga, hoy os cuento la receta.
O no, que con lo fácil que es, y lo bonita que queda, seguro que me la copiáis todos, gluteneros o no ;).
Esta tarta tiene varias capas. Una de masa quebrada en el fondo, una capa de crema pastelera, y una de fresas.
Para la masa quebrada:
Confieso que el domingo, como tenía algo de prisa, y no me podía permitir que saliera mal, la masa la hice de la comprada. Es de la marca Joss, y está riquísima, creo que la compré en Maná, pero ahora no la tienen... Tiene sabor igual que el glutenero, y la textura también igual. El resto de mi familia (todos no celiacos) se la comieron encantados, diciendo que no se creían que fuera "sin". Eso sí, no es sin lactosa, tiene mantequilla, por eso la tarta en conjunto no es "sin lactosa". Pero el resto sí, así que si haces la masa casera, seguro que la puedes adaptar. Otro día que la haga, os lo cuento.
Edito: no he vuelto a encontrar esta marca, y mira que la he buscado. Puedes comprar la masa quebrada marca Genius en el Carrefour, o hacerla con masa de hojaldre (Genius o Ds), o hacerla a mano, claro.
Lo primero, es hornear la masa. La estiramos entre dos hojas de papel vegetal, con el rodillo, hasta que esté los suficientemente grande para cubrir el molde. Quitamos una de las hojas de papel, le damos la vuelta sobre el rodillo, y ajustamos la masa al molde (si tu molde no es de silicona, tendrás que untar de mantequilla y espolvorear de harina -de arroz, por ejemplo- primero). Corta lo que sobre por los bordes, y haz una pelota.
Una vez la masa en el molde, haz agujeritos con un tenedor por toda la superficie, sin atravesar toda la masa, para que salga el vapor y no haga bolsas. Luego coge una hoja de papel de vegetal, arrúgala y estírala por encima de la masa. Echa por encima un puñado de garbanzos o de judías (para que hagan peso) y mételo todo en el horno, a 180ºC unos 20-25 minutos. Cuando esté doradita, sácala del horno y del molde, quita todo lo de encima, y deja enfriar.
Mientras, hacemos la crema pastelera:
Ingredientes:
350 ml leche (sin lactosa si hace falta, o de soja o arroz)
2 huevos
75 gr de azúcar
30 gr de maizena
unas gotas de aceite-aroma de limón y de naranja, o la piel de medio limón y media naranja
En la termomix, es sencillísimo. Pones la mariposa, todos los ingredientes, y 8 minutos, 90ºC, velocidad 2-3. Luego la dejas otro minuto girando sin temperatura.
A mano, bate los huevos, diluye la maizena en la leche fría, y echa todos los ingredientes en un cazo. A fuego bajito, ve calentando despacito, sin dejar de remover hasta que quede espeso, como natillas. Si quedan grumos, puedes colarlo tranquilamente.
Cuando la dejes enfriando, tápala con un film, para que no haga costra.
Una vez fría, rellena el molde de masa quebrada con la crema pastelera.
Las fresas:
300 gr de fresas (o de cualquier fruta que te apetezca)
sirope de fresa o mermelada
Corta las fresas en laminitas, y ve colocándolas por encima de la tarta, como más te guste. Mejor de fuera hacia adentro, queda más bonito. Cuando hayas acabado, en un vasito mezcla en jarabe de fresa con un poco de agua. Con un pincel, "pinta" toda la tarta, quedará muy brillante y muy bonita.
Las galletas:
Con la pelota de masa que sobró de forrar el molde, estírala de nuevo, y corta galletitas con un cortapastas. Yo tengo unos comprados en Ikea, baratísimos y monísimos, que vienen todos en una cajita. Mete las galletas en el horno, a 180ºC, durante unos 15 minutos, hasta que estén doradas. Quedan riquísimas solas, y te sirven también para decorar.
Éste es el resultado final:
Y éste es el corte.
Te daría un trocito.... pero nos la hemos comido todita-todita.
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
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