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| ¿Hay algo más chulo que los moldes de silicona? |
Lo confieso. Soy adicta.
A todo electrodoméstico que valga para cocinar. Y a todos los moldes. Y a todos los cortapastas.
No me puedo contener, como sea barato, me lo compro. Y si es caro, ahorro, y me lo compro.
Cuando te dan el diagnóstico de celiaquía (a tí o a un hijo, pareja, etc) de repente te das cuenta de que la repostería ya no es ese bizcocho sencillo que hacías antes muy de vez en cuando. Ahora se ha convertido en tu vida diaria (porque o te lo cocinas tú, o no hay quien se lo coma, o lo pague). Y tampoco es tan sencillo a como era antes. Y no me pongo a hablar del pan porque no acabo...
Y de repente también te das cuenta de que hay un montón de cosas en la cocina que ya no puedes utilizar, o por lo menos, no como antes. Por ejemplo, el tostador. No puedes tostar pan sin gluten en el mismo tostador que el pan con gluten. Por lo menos, necesitas otro tostador...
Las masas, ya no se amasan. Imposible. El 90% de nuestras masas para pan son pringosísimas y muy blandas. Con las manos casi imposible, por lo menos no hasta que está todo bien mezclado... ¿y qué amasa eso?
¿Y si quiero donuts? Pues te los tendrás que hacer tú. Los puedes hacer tipo pan, y que leven (unas tres horitas) o a lo "cutre", tipo bizcocho. Pues necesitarás moldes de donuts, o una donutera... o por lo menos unos cortapastas...¿Y gofres? pues también los tienes que hacer tú. Y para eso hace falta una gofrera... y para las magdalenas, moldes de magdalenas, con sus papelillos... largo etc.
Después de cuatro años de cocina sin gluten, os cuento los cacharros con los que me "he quedado", los que "uso bastante" y los que probablemente acaben en un armario...
Imprescindibles:
Horno: dale una buena limpieza al tuyo. No hay nada más que hacer. Eso sí, si tienes que cambiar de horno, compra uno bueno, porque lo vas a amortizar...
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| No sabría vivir sin él |
Mini-horno: para mí es imprescindible. Es muy barato, ocupa poco, y lo uso a diario. Hago las tostadas y caliento "mi" pan (el pan para celíacos sin calentar es incomible normalmente). También lo aprovecho para calentar las tortitas o dorayakis tal cual salen del congelador, o mis raciones de comida precocinada. También hago en él las barritas de pescado rebozadas (hay unas de Pescanova sin gluten) que quedan fenomenal. Para hacer sándwiches o bocadillos también lo uso mucho. Lo venden en cualquier ferretería.
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| Kitchen-Aid, esta "nole" |
Amasadora: no hace falta un aparato especial para amasar. Si tienes robot de cocina que amase, pues te vale. O la panificadora. Pero algo que amase, necesitas. Si tienes verdadero vicio, la mejor creo que es la Kitchen-Aid. Pero con el precio que tiene, y lo que ocupa, tienes que tener muuuucho vicio.
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| Mi modelo, setentera total |
Thermomix o similar: yo la tenía de antes, y la uso ahora igual que antes. Vamos, que si antes no la usabas, ésta te la puedes ahorrar. Es muy cara, y no sé si en realidad compensa. Si la quieres comprar, intenta encontrarla de segunda mano, porque merece la pena. Nosotros llevamos con la nuestra seis años, más los que ya tuviera, y está perfecta. Aunque para la besamel y el tomate frito, la verdad es que no hay nada igual, porque quedan perfectos y sin poner la cocina hecha un pingo. Y sin grumos. En verano la "quemamos" a gazpachos, pero para eso cualquier batidora de vaso te vale igual.
Panificadora: de ésta no me arrepiento. Hay que pillarle el truco, eso sí, porque cada una viene con programas distintos. Pero vamos, al final sale el pan. Y sale muy bien. Teniendo en cuenta el tamaño de rebanada (pequeñísimo) y el precio del pan comprado, la has amortizado en menos de seis meses. Y además, amasa, leva y hace bizcochos. Eso sí, es un mamotreto. Hay ofertas buenas en el Lidl, o en el mequedouno.com. Aprovecha una de éstas, porque si no es carita.
Freidora: parecerá tonto, pero es que en la cocina de un celíaco se hacen muuuchas patatas. Si quieres comer sencillo, clásico y barato, pues arroz o patatas, patatas o arroz. Yo tengo una de dos raciones, la compramos hace más de ocho años, salió barata, ocupa poco, gasta poco aceite, y la tengo más que amortizada. Se usa casi a diario, vamos.
Moldes: mínimo, uno redondo, desmontable o no, para tartas. Uno cuadrado para bizcochos. Si no tienes panificadora, uno cuadrado más grande para pan de molde. Y uno con los agujeritos para las magdalenas o cupcakes (para éstas es imprescindible un molde además de los papelitos, porque si no es así, la masa sin gluten no sube). Te recomiendo que pases por los chinos, y los cojas de silicona, que tienen muchos colores, son baratísimos y se desmoldan mucho mejor. A partir de ahí, lo que te puedas contener cada vez que pases por la tienda. Yo estoy empezando a desbordar...
Cortapastas: Yo me compré unos en Ikea, baratísimos, con muchísimas formas y círculos de varios tamaños. También está amortizado. Pero como con los moldes, una vez que empiezas...
Lengua de silicona: ya estás tardando en comprarla si no tienes. Es una chorrada baratísima, y como he dicho, las masas sin gluten se pegan por todos los sitios.
Báscula: cuanto mejor sea, mejor. Las recetas sin gluten hay que medirlas perfectamente, si no te puede quedar un desastre. Yo tengo una del año de la tana, heredada de no sé quién, y así me va. Claro, al final acabo pesándolo todo encima de la Thermomix, que muy precisa tampoco es...
Tazas medidoras: para mi próximo regalo, éstas caen. Son cuencos con las medidas en "tazas", lo que se usa en las recetas americanas. Es para los productos no líquidos. Para las cantidades "cucharada" y "cucharadita" tampoco está de más tenerlas. Hay que llenarlas a ras para la medida exacta.
Vaso medidor: lo mismo que las tazas, pero para los productos líquidos. Son transparentes, así uno te vale para todas las medidas. Y tienen forma de jarrita para que verter sea más fácil. También es básico.
Hasta aquí, lo imprescindible. Lo demás, es
capricho:
Manga pastelera: hay pocas cosas que no se puedan extender metiéndolas en una bolsa zip-lock y cortando una esquina. Para lo demás, está la manga pastelera. La compré hace como tres meses, confieso no haberla usado todavía. De los chinos también, claro.
Churrera: la compré hace un par de meses, (junto con la manga pastelera) y todavía no me he animado. Es que freír de buena mañana... da pereza. Es lo mismo que una manga pastelera, pero metálica, porque la masa de churro es espesa, y hay que hacer fuerza. Si me animo a estrenarla, os lo cuento. También la compré en los chinos porque era muy barata, y no quería gastarme el dinero que cuesta una buena, de ferretería, sin saber si iba a usarla mucho o no. Creo que acerté.
Donutera: me llegó la semana pasada, todavía no le he pillado el truco. Que conste que los donuts que salen no son los tipo Panrico, sino los tipo Dunkin, más densos y abizcochados. Todavía no he decidido si merece la pena o no (Guardabosques dice que no). Porque los de masa con levadura quedan buenísimos, y éstos... sólo son un sucedáneo rápido. Pero bueno, la compré barata (en el mequedouno.com o en amazon también las venden bien de precio).
Sandwichera: tírala. Los panes sin gluten no la soportan, por lo menos los que yo he probado. Si ya la utilizaba poco antes del diagnóstico, es que ahora no sé ni dónde está. Creo que se la regalé a alguien... y a mí me la regalaron...
Gofrera: si te pirran los gofres, pues la necesitarás. Yo por ahora creo que voy a intentar hacerlos en la donutera, para amortizarla. Ya os contaré qué tal. De vez en cuando las tienen en el Lidl muy baratitas.
¿Algo más "imprescindible" que tengáis en vuestra cocina? Confesad, que se me agotan las ideas... ¡y las navidades se acercan!
Teresa Marías
www.psicologiaveterinaria.es