martes, 4 de diciembre de 2012

Gatos y bebés ¿es posible? (II)


Bueno, pues como quedamos el la entrada anterior, sobre la toxoplasmosis, aunque una se haya quedado embarazada, el gato no tiene que irse a ninguna parte. Nos lo quedamos. Vale. ¿Y ahora qué?

Todos los cambios son duros para los gatos. Decimos que son maniáticos, caprichosos... pero ellos no son así. Los gatos son igual de adaptables que el resto de los animales. Lo que pasa es que la mayoría de los gatos pasan toooda su vida encerrados entre cuatro paredes, sin salir, y sin mucho cambio. ¿Qué pasa? Que se vuelven cuadriculados. Les cambias un mueble de sitio, y les da un ataque de nervios.

¿Entonces, cuando venga el bebé?

Sobre todo no agobiarse. Desde que nos enteramos del embarazo, hasta que viene el bebé a casa, pasa mucho tiempo. Este tiempo podemos aprovecharlo para ir acostumbrando al gato a los cambios que vendrán.

¿Dónde va a comer?
La comida del gato, mejor en en alto
Probablemente, le tengas que cambiar la comida de sitio. No es buena idea tener comida de gato en el suelo, al alcance de un bebé curioso que gatea. Sube su cuenco a una mesa o estantería, desde ya. Al gato le gustará más el nuevo sitio, te lo aseguro. Y no tendrás a tu niño metiéndose "caramelitos" en la boca en un descuido.

¿Dónde va a dormir?

Pues en el cuarto del bebé, no. Si el bebé va a dormir con vosotros en vuestro cuarto, pues ahí tampoco. A los gatos les encantan los sitios suaves, calentitos y mulliditos. Pensad en una cuna. El lugar perfecto desde el punto de vista del gato. Les pirran esas mantas suavecitas, la cavidad, todo. Pues, o cierras el cuarto para que no entre el gato a no ser que sea bajo estricta supervisión, o le pones a la cuna un dosel o una mosquitera. Así no tendremos sustos. No es que nos preocupe que el gato sea agresivo, sino que se tumbe encima y no le deje respirar.

Cubre cuna, este es chulísimo, pero vale una mosquitera normal
A partir de los dos años del niño, ya puedes dejar que duerman juntos, si quieres. Porque tu niño fijo que querrá. Y de las alergias no te preocupes. Está demostrado que los niños que conviven con animales desde el nacimiento, tienen mucho menor riesgo de alergia que los niños que no. Estarás ayudando a su sistema inmune a ser normal.

A partir de los dos años, ya no hay peligro de que duerman juntos

¿Y la caja de arena?

Mejor si acostumbras a tu gato a usar una con tapa, cerrada. Si no, puedes poner una puerta gatera, o una reja antiniños en la puerta de la habitación donde esté la caja. Así el gato podrá entrar y salir cuando quiera, pero el niño no tendrá acceso a la caja.

Caja de arena cerrada

¿Qué rutinas van a cambiar?

Para un gato, pocas. Es cierto que le vas a poder hacer menos caso, pero a los gatos, con que "estés ahí", les vale. Y cuando tienes un bebé, estás más. Y tener a un niño en brazos no es excusa para no acariciar al gato. Así que el gato, feliz. Vas a subir la calefacción, el gato feliz. Y vas a lavar a un niño en una bañerita, y el niño chapotea. El gato feliz.

Sí que van a cambiar cosas de la casa, claro. Prepararás la habitación del bebé, con su pintura nueva, los muebles... deja que el gato lo investigue todo. Si se frota contra las nuevas cosas, es que está a gusto, déjale. No le dejes que se suba a los muebles nuevos, aunque todavía no haya bebé. Ni a su cuna, ni al cuco, ni al carrito, ni al cambiador... Así te evitarás sustos más adelante. También puedes dejar la puerta del cuarto cerrada, y sólo dejar pasar al gato a ratos, siempre vigilado.

¿Cómo presentamos el bebé al gato? 

Con paciencia y espacio. Cuando lleguemos a casa, se lo enseñamos. De lejos. Y si el gato se quiere acercar, que se acerque. Y si no, pues no. No forzar al gato a acercarse, forzar a un gato nunca es buena idea. Poco a poco le picará la curiosidad, y se irá acercando a investigar. Premiar estos acercamientos con palabras bonitas y caricias (si al gato le gustan). La clave es permanecer tranquilo, calmado.

Despacio, con calma y sin forzar el contacto
El gato puede tumbarse a tu lado, oler al niño, chuparle o tocarle con una pata. Nada más. Con un recién nacido, tampoco querrá tener más interacción... sobre todo, evitar que se le tumbe encima, cogiéndolo y apartándolo, si hace falta.

Si tú o el niño estáis nerviosos, el niño está llorando, etc., no es momento de presentaciones. Aléjate a otra habitación, y espera a que el niño se tranquilice. Cuando todos (incluido el gato) estéis más calmados, volvéis a empezar. Sabrás que tu gato está nervioso si: dilata las pupilas (el negro del ojo se infla), echa las orejas para atrás, se eriza o bufa.

Este gato se está cabreando: está tenso, agacha las orejas y fija la mirada
Si el gato reacciona mal delante del niño, (con alguna de las conductas anteriormente descritas) chistarlo (chsssst) y alejarlo. Si el gato es arisco, y ha sido agresivo alguna vez con algún otro miembro de la familia, puede ser buena idea tener a mano un spray de agua, y lanzarle un chorrito. La idea es alejarlo, pero no aterrorizarlo, porque si no tendrá asociaciones negativas con el bebé, y eso es lo que no queremos. Probablemente es que hemos ido con las presentaciones demasiado deprisa. Reacciona cuando el gato esté empezando a ponerse nervioso. No esperes a que arañe o salte sobre vosotros. Interrumpe su comportamiento con el chistido en cuanto veas que empieza a reaccionar mal, y aléjalo cuanto antes.

Darle al gato el tiempo que necesite, es la clave de la cuestión. Si necesita 15 días para acercarse, pues 15 días. Si 15 segundos, pues 15 segundos. Lo que el gato necesite. Repito, no forzar.

Jugando con el gato

Si es que los bebés pueden tener mucho peligro
Cuando el niño es algo mayor, habrá que intervenir más. Los niños mueven las manos rápido, y a algunos gatos les entran ganas de "cazar" esas manos. Pues se chista, se aparta al gato, y tranquilamente.

A los niños les atraen muchísimo los animales. Les encanta agarrarles del pelo, de las orejas, del rabo... y tirar. Hay que enseñarles a acariciar al gato, a que no se le puede dar tirones. Lo mejor es coger la manita al niño, abrirla, y acariciar al gato, mientras dices "así, suave, suave" o algo repetitivo por el estilo. Mi niña con cuatro meses aprendió en una tarde a acariciar a los bichos, y a no tirarme del pelo, de una tacada. Luego habrá que "recordárselo" alguna vez más...

Sitios altos para escapar (no hace falta llegar a esto)
También tenemos que ser realistas. Nuestro niño tendrá algún arañazo, seguro. Les encanta molestar al gato, son así. Y los gatos no suelen tener mucha paciencia. Así que pondremos sitios altos para que el gato descanse, repisas, estanterías... con un cojín o una mantita. Que no alcance el niño, y el gato pueda "escapar". Tenemos que ayudarles a que lleguen a un "pacto de no-agresión" mutua.

Si tienes miedo de que tu gato llegue a arañar al niño, tienes varias opciones de control. Lo primero, cortarle las uñas al gato, mantenérselas romas. También hay fundas de silicona, que se pegan con pegamento a las uñas. Duran como un mes, hasta que el gato cambia la funda de la uña, o se le despegan. No desungules al gato*.
Jugar siempre con juguetes, no con las manos
Fomentaremos el juego entre los dos, siempre con objetos y no con las manos o partes del cuerpo. Tenemos que enseñar al niño a que a los gatos no les gusta mucho lo del achuchón, pero les encanta perseguir cosas que se mueven. Dale a tu niño de un año una linterna en un pasillo oscuro, y tendrás a los dos entretenidos durante bastante rato. O un plumero, o una cuerda con una bolita de papel de plata al final. Antes se cansa el gato que el niño, te lo aseguro.

Poco a poco irán creando su relación propia. Dependiendo de la personalidad de cada uno, podrán ser verdaderos amigos, o compañeros de piso que se medio ignoran. Pero con los gatos... ellos deciden qué clase de relación quieren tener. Nosotros sólo podemos darles espacio, tiempo y controlar salidas de tono, por ambas partes.

Y probablemente te pase como a mí. Mi y Pollito no son grandes amigas, pero luego repasas las fotos y... Mi siempre sale por ahí... siempre cerca. No aporta mucho, ¡pero no se pierde una!

PD: Hay gatos que llevan pero muy mal cualquier cambio. Se ponen ansiosos, o agresivos. Si crees que tu gato es uno de esos, y que va a llevar fatal lo del nuevo bebé, acude a un profesional antes de que tu bebé nazca. Hay feromonas (sprays y difusores) que le ayudarán a tolerar mejor los cambios, tratamientos de hierbas o incluso medicación para la ansiedad. Consúltame si quieres, que para eso estoy.

* La desungulación es una cirugía que a veces se practica en los gatos muy agresivos. Es una mutilación, super dolorosa y agresiva para el gato. Para desungular a un gato, hay que cortarle el primer hueso entero de cada dedo. Sí, el primer hueso de cada dedo, enterito. Para mí, no es una opción.

Bibliografía: 

Clinical Behavioral Medicine for Small Animals, Karen Overall, Ed. Mosby 1997.

Holscher B., Frye C., Wichmann H.E. & Heinrich J. (2002). Exposure to pets and allergies in children, Pediatric Allergy and Immunology, 13 (5) 334-341. DOI: 

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

sábado, 1 de diciembre de 2012

Roscón de Reyes "Aleluya"y sin gluten

Roscón de Reyes, está el triple que la masa original

Después de un montón de intentos de roscón, recetas fallidas, recetas de aprovechamiento y piedras varias... ¡¡¡LO CONSEGUÍ!!!

Sinceramente, hubiera tirado la toalla de no ser porque Guardabosques tampoco puede comer del comprado (por la leche), que si no este año lo habría comprado de Manacel.

No hay mal que por bien  no venga, y ayer hice el mejor roscón que he probado. De verdad de la buena. Y lo más alucinante, es que la receta que usé ni siquiera era de roscón... Es la receta de Torteles de Nuria (Hanna Sin) de Sin Gluten. Ví la foto y me dije...mmmmhhh... esa masa blandita, se parece muchísimo a la del roscón...

Así que reuní varias recetas de roscón de reyes, y vi que en realidad la única diferencia apreciable era el agua de azahar... Y la decoración, claro. Pero mucha decoración tampoco le puse, porque estaba harta de tirar toneladas de almendras... Os pongo la receta, y ¡¡¡Feliz Navidad!!!

Ingredientes: 

150gr de harina Proceli (o Carrefour o Alcampo)
50gr de harina de arroz
50gr de maizena
50gr de almidón agrio de mandioca Yoki
1 cubito de fibra alimentaria (la del Mercadona es apta, esto es totalmente opcional, pero es que necesito meter fibra en mi dieta, y así me siento menos culpable al zamparme el bollo...)
1 cucharadita de café de goma xantana
75gr de mantequilla (yo le puse margarina)
75gr de azúcar (la próxima vez le pondré un poco más)
1 huevo + 1 yema (guarda la clara para pintar el roscón)
Ralladura de 1 naranja (o unas gotas de aceite esencial)
Ralladura de 1 limón (o unas gotas de aceite esencial)
1 cucharada de agua de azahar
1 pizquitina de colorante amarillo (el de la paella, que sea apto)
2 cucharadas de miel
75 ml de leche tibia (yo de soja, pero normal, o de arroz, lo que quieras)
1 sobre de levadura seca de panadería

Para decorar:
Azúcar (2 cucharadas)
1 clara (la que sobró de antes)
1 chorrito de leche (yo de soja)
Almendra fileteada
Frutas escarchadas

Poner a espumar la levadura: Calentáis la leche hasta que esté tibia, y se añade una cucharadita de azúcar, y la levadura. Agitas y esperas 10 minutos (puedes ir preparando el resto de ingredientes). Si es invierno, déjala sobre el radiador. Vigila bien, que a veces sube muy rápido y se pringa todo.

Levadura viva, mira como sube la espuma

En un cacharro aparte, bate el huevo con la yema y el azúcar. Luego incorpora las ralladuras/aceites, el aroma de azahar, la miel, la mantequilla en pomada (la margarina siempre está pomada, hazla trocitos) y al final la espuma de levadura con la leche. Bate bien durante 5 minutos. Yo lo puse todo en la panificadora, que amasa ella solita super bien, pero puedes usar la termomix o a mano con varillas.

Ve añadiendo las harinas mezcladas, y con la goma xantana y el colorante amarillo, poquito a poco. El colorante poquísimo, que yo me pasé y tiene un color amarillo pollo un poco cantoso. Amasa unos 10 minutos, hasta que la masa se vea suave. Yo puse el programa de amasar en la panificadora, y luego lo apagué. Deja levar una horita dentro de la amasadora, o en un bol tapado con plástico, dentro del horno.

Una vez haya levado, echa un puñadito de harina de arroz (de arroz, importante, no se absorbe casi y no se pega nada, esta masa es pringosísima) sobre la encimera. Enharina el centro de la masa, y metes la mano, para formar el agujero del centro y hacer la rosca. Ve estirando, hasta que la rosca cubra como la mitad de una bandeja de horno. Mete el regalito o el haba por debajo, y cierra que no se note.

Enciende el horno a 40-50ºC. Pon un papel de horno en la bandeja, y pon la rosca encima. Yo le metí en el centro una lata, para que no se cerrara el agujero. Mezcla la clara con la leche, y pinta bien todo el roscón. Luego espolvorea con la almendra y el azúcar. Bien de cantidad, que luego crece y se esparcen. Apaga el horno y mete el roscón, con un vaso o fuente lleno de agua bien caliente (que eche vapor, para que no se seque).

Déjalo otra horita de segundo levado. Sin tocar nada, pon el horno función arriba-y-abajo, a 170ºC durante 40 minutos. El roscón subirá todavía un poco más. La casa olerá a gloria.


Y el roscón..... mmmmmhhhhh..... Tierno, blandito, esponjoso. Lo que viene siendo un roscón de Reyes, vamos. Una pasada.

 ¡¡POR FIN!!

Nos hemos comido ya la mitad. La otra mitad la congelé directamente, porque me lo hubiera zampado todo de una sentada. Aguanta de un día para otro relativamente bien, no se queda tipo piedra a los dos minutos. Y siempre puedes calentarlo al micro 10-15 segundos, para reanimarlo.


Creo que esta receta la voy a usar todo el año, para bollitos pequeños tipo brioche. Pedazo desayunos.

PD: para dudas con las harinas pincha aquí. Y aquí otra versión, con otras harinas.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 29 de noviembre de 2012

"Durmiendo" con los abus

En ElisabethBlumen
Pollito se está haciendo mayor, y se va notando en detalles de los que uno no se da cuenta, hasta que te sorprenden.

Pollito es algo tímida. Bueno, la verdad es que no es timidez, es que le cuesta "calentarse" en las relaciones sociales. Me explico. Hasta hace nada, ya podía haber visto a alguien treinta veces, que los diez primeros minutos los pasaba abrazada a nosotros. Y no hacía distingos, ya podían ser sus abuelos (con los que ha pasado varios días de vacaciones), sus tíos, los padres de sus amigos, o completos desconocidos. Diez minutos de mimos y mutismo antes de soltarse. Luego se suelta, y es la niña más feliz, más dicharachera del mundo.

Con los niños no le pasa esto, a no ser que no los conozca de nada, claro.

Pero desde hace como un mes, ha cambiado totalmente. Con los desconocidos sigue así, pero ¿familia y amigos? Entra saltando en sus casas, contando las novedades y hasta dando besos. Me han cambiado a la niña, oye. Y nosotros no hemos hecho nada, excepto estar ahí, y si quería mimos dárselos cuando le entraba el sustillo.

Disfrazada de hada de las flores
El cambio que ha dado con los abuelos y con su tía, espectacular. Les pide que jueguen con ella, se ponen a pintar, a hacer collages... dejamos de existir. El otro día, con unos trozos de papel pinocho y unas pinturas, su tía le hizo un disfraz de "hada de las flores", con alas y todo. La niña flipaba (y yo también, hay que ver lo que es capaz de hacer mi hermana con tres trozos de papel...).

La semana pasada Guardabosques y yo tuvimos cena de amigos, con mis compis de facultad. Dejamos a la niña a dormir con sus abus. Era sólo la segunda vez que lo hacíamos, porque con lo mal que duerme, como que nos sentimos culpables de dejar a alguien (vamos, a mi madre) castigado sin dormir... Por lo visto tuvo un ratito de llorera-quiero-a-mi-papá, pero al final se durmió. A mitad de la noche se despertó y mi madre tuvo que dormir con ella. Lo típico. Pero cuando volvimos, estaba super contenta con sus abus, y no quería irse por nada del mundo.

Esta semana, Guardabosques trabajaba, y no teníamos ningún plan. Bajamos a comer con los abus y la TiaIsa (y la Bis). Vamos, lo que hacemos todos los sábados, comida familiar. Me llevé el pijamita, porque si se hace tarde aprovecho, le doy la cena, la baño, la pongo el pijama y luego cojo el coche. La esperanza es que se duerma por el camino... je,je.

Pues el caso es que Pollito dijo que se quería quedar a dormir. ¿Ein? ¿Hoy? ¿De verdad? De verdad de la buena. Mis padres se arreglaron con mi hermana, que también quiso quedarse para estar con su sobri. Ni un problema, ni un lloro. Se durmió bien, durmió casi toda la noche del tirón, con su TiaIsa al lado, y no se levantó hasta las 8. (¿¿¿¿Por qué???)

"Ayudando" a hacer ramos de flores
Por la mañana acompañamos a la TiaIsa a su taller, que no lo habíamos visto todavía. Es un espacio estupendo, con mucha luz, y decorado precioso. Está lleno de latitas, cacharritos, papelitos de colores, muñequitos... todo lo que hace falta para decorar una boda atípica de esas que hace mi hermana. Pollito se lo pasó genial jugando con todas las cositas, pululando por allí, y ayudando a mi hermana a montar ramos de flores.

Nuestro regalito de despedida
Me la tuve que llevar llorando a casa, ¡quería quedarse con mi madre otra noche!

Qué cosas, qué mayor es ya.
Pero lo mejor de todo es ¡¡podemos volver a cenar!! ¡¡y al cine!!
(eso sí, sesión de tarde, que yo a las 22:30, en un cine a oscuras, no aguanto despierta ni bajo el agua).

PD: visita tú también el taller de mi hermana, en www.elisabethblumen.com : flores y cosas, decoraciones para eventos y bodas con un toque especial.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 25 de noviembre de 2012

Embarazada ¿y qué hago con el gato? (I)

Gata Mi, no se va a ninguna parte

"¿Estás embarazada? ¿Y qué vas a hacer con los animales?"

Creo que fue la pregunta más escuchada durante el primer embarazo, aparte del "¿y es niño o niña?" de rigor. Mi cara de asombro, cada vez, era de libro.

Cuando trabajaba en clínica general, venían muchas futuras madres desesperadas, con su amado gato bajo el brazo, llorando porque el médico les había dicho que el gato tenía que salir por la puerta. Y me repateaba cada una de las veces.

No, no hay que deshacerse del gato, NO.

Con los gatos y los bebés, hay varias cosas con las que hay que tener precaución pero eso es. Precaución. Una es un tema sanitario: la toxoplasmosis. La otra es comportamental: la relación entre el gato y el nuevo bebé. Voy a empezar hoy por la toxoplasmosis, y en el siguiente post hablo de los cambios de manejo.

Aquí, Toxoplasma gondii, para los amigos
La Toxoplasmosis:

La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria: el causante es un animalillo unicelular, un protozoo, el Toxoplasma gondii. Para que nos entendamos, es parecido a una bacteria, pero más gorda (aunque siga siendo microscópico). Como muchos parásitos, tiene un ciclo de vida complicado.

El único animal en el que los toxoplasmas se reproducen es en el gato. Cuando un gato ingiere comida contaminada, los parásitos llegan a su intestino, y allí se multiplican, y salen por las heces. Los gatos pueden no tener ningún síntoma, tener algo de diarrea, o tener graves síntomas sistémicos. Los casos graves suelen ser en gatitos callejeros, que muchas veces nacen ya infectados.

Una vez está el parásito en las cacas del gato, a las 48h de contacto con el aire se forman los quistes, que son los que pueden infectar a otros animales (incluidos nosotros). Los gatos suelen defecar en arena, así que los quistes pueden entrar en contacto con verduras de huerto, pequeños insectos, pájaros y roedores. Los animales de granja (vacas, ovejas, cerdos...) o salvajes también pueden infectarse así. Y nosotros.


En todos estos animales (que no son un gato), la toxoplasmosis no es intestinal, sino que viaja por el cuerpo, y se queda "incrustada" sobre todo en los músculos. El mayor problema en las personas es que nos contagiemos de la toxoplasmosis durante el embarazo. Si nos contagiamos en cualquier otro momento, tendremos como una gripe suave (yo la he pasado, ni idea de cuándo, no me enteré). Si estamos embarazadas, el problema es que puede pasar al feto, y entonces sí que hay muchísimos problemas, porque puede afectar al corazón y al cerebro. También puede afectar a personas inmunocomprometidas, como transplantados o enfermos de SIDA.

A ver si lo explico mejor:

El gato que caza, el que mayor riesgo tiene de contagiarse

¿Cómo se infecta el gato? 
- Comiendo comida contaminada: carne sin cocinar o poco cocinada, insectos, pájaros o roedores.
- Por contacto con heces infectadas de otros gatos, que lleven más de 24h al aire.
¿Cómo lo prevenimos en el gato? 
- No dándole carne cruda o poco cocinada (o podemos congelarla antes). Vamos, pienso o latas y te dejas de problemas.
- Evitando que cace y que se mueva por el exterior.

¿Cómo evitamos contagiarnos del gato? 
- Recogiendo sus heces mínimo dos veces al día, con guantes. Mejor si esto no lo hace la embarazada. Echa las heces al inodoro.
- Lavándonos las manos antes de cocinar o comer, hayamos estado tocando al gato o no. Los gatos son muy limpios, y los estudios no han conseguido encontrar quistes en el pelo de los gatos que estaban pasando por la enfermedad, así que puedes tocar al gato sin miedo.

Embutidos crudos, pueden tener toxoplasmas y contagiarnos
¿Cómo nos contagiamos nosotros?
- Vale, a partir del gato, pero esta vía de contagio es la menos común.
- Comiendo carne: el 16% de la carne de cerdo está contaminada de toxoplasmosis en España (en otros países de la UE es parecido). No tengo datos de otras especies de granja, pero puede que sea parecido. Teniendo en cuenta que mucha de la carne de cerdo que consumimos va en crudo (embutidos) este dato es preocupante.
- También nos podemos contaminar comiendo vegetales crudos mal lavados.

¿Cómo prevenimos estas otras formas de contagio? 
- Lavando la verdura que tomemos cruda, con agua y unas gotas de lejía o de Amukina.
- Congelando la carne mínimo 3 días antes de consumirla, o cocinándola por encima de los 70ºC.
- No tocando la carne cruda, hay que usar guantes y lavarse bien las manos después.
- Evitando tocar tierra: no realizando tareas de jardinería o de huerto estando embarazada, no jugar en areneros infantiles, o hacerlo con guantes.

¿Jardinería embarazada? Siempre con guantes
Los análisis:
Cuando nos quedamos embarazadas nos hacen unos análisis de anticuerpos ¿por qué?
Porque una vez has pasado la enfermedad, desarrollas anticuerpos, y ya no puedes volver a pasarla. Los anticuerpos que miran son de dos tipos: IgG e IgM.
- IgM: Son los anticuerpos que indican "infección activa". Si dan positivo, es que estás sufriendo la toxoplasmosis.
- IgG: Son los anticuerpos que indican "infección pasada". Si dan positivo, enhorabuena, pasaste la enfermedad, ya no puedes volver a contagiarte ni pasarla a tu bebé. Puedes comer carne poco hecha, tener algo menos de cuidado con las verduras... y sin problemas con tu gato. Si dan negativo, ten todas las precauciones, y lleva al gato al veterinario para los análisis.

Los análisis en el gato: 
Se suelen hacer dos: de heces (que detectan el parásito directamente) y de sangre. En sangre, son los mismos que en las personas.
- Si sale alguno de los anticuerpos positivo, hacemos el análisis de heces. Si el análisis de heces es negativo, tienes un gato sano, que ya pasó la enfermedad, y que no la pasará de nuevo. Ten las precauciones antes comentadas.
- Si tiene anticuerpos y  parásitos en las heces, es el momento de buscar al gato una casa por una temporadita (como un mes). El veterinario le dará una medicación para que pase la enfermedad lo más rápido posible, pero la embarazada no debería tener contacto con el gato hasta que no le den los análisis de heces negativos.
- Si no tiene anticuerpos, tu gato no ha pasado nunca la enfermedad, y si la coge podría transmitirla. Entonces tomaremos precauciones severas para que no la contraiga: nada de salir a la calle (para que no cace bichos ni entre en contacto con otros gatos), y que coma carne cocinada o  procesada. La embarazada, las precauciones antes mencionadas.

Por si no ha quedado claro:

- El gato sólo puede transmitir la enfermedad la primera vez que entra en contacto con ella, y sólo durante unas semanas. Sólo si en este momento tiene la enfermedad activa tendremos que separarnos del gato, y sólo por una temporada (uno o dos meses, o hasta que tenga análisis de heces negativos).

- Es mucho más probable que una embarazada se infecte por comer carne o verdura que por tener gato. Se han hecho estudios en veterinarios y en gente VIH-positivo (otro grupo de riesgo) y no encontraron diferencias ni entre los veterinarios y la población general (la mayor parte de mis amigas no ha pasado la toxoplasmosis, por ejemplo) ni entre los pacientes VIH-positivo que tenían gato y los que no lo tenían.

- Un último apunte: la mayoría de los gatos no salen de un piso y comen comida enlatada o pienso. Así es casi imposible que se contagien.

Como veis, no hace falta separarse del gato salvo en rarísimas, rarísimas excepciones.
Además, aquí tienes la excusa perfecta para que tu marido se encargue de la caja del gato por una temporadita.


Bibliografía:

Richard W. Nelson, C.Guillermo Couto (eds.)
Chapter 104: Polisistemic Protozoal Infections, Feline Toxoplasmosis, (pp. 1296-1299) in Small Animal Internal Medicine (Third Edition), Ed. Mosby, 2003.


Ignacio García-Bocanegra, Meritxell Simon-Grifé, Jitender P. Dubey, Jordi Casal, Gerard E. Martín, Oscar Cabezón, Anselmo Perea, Sonia AlmeríaSeroprevalence and risk factors associated with Toxoplasma gondii in domestic pigs from Spain, Parasitology International, Volume 59, Issue 3, September 2010, Pages 421-426, ISSN 1383-5769, 10.1016/j.parint.2010.06.001.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es