sábado, 22 de diciembre de 2012

¡¡FELIZ NAVIDAD 2012!!



MUTTS by Patrick McDonnell
¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!!

Dado que al final no se ha acabado el mundo, seguiré publicando en estos días, porque tengo mucho que contaros, pero esta semana he tenido poco tiempo: cumpleaños de Pollito, mi primera tarta de fondant, un par de entradas de etología... lo tengo todo en la cabeza, pero no tengo tiempo ni para escribir, entre tanta fiesta del cole, compra navideña y demás.

Pero a ver si ahora, entre las vacaciones y que me han dado ya la "baja" (estoy teniendo muchas contracciones, y Pollito ya llegó un mes antes de lo previsto), encuentro algunos ratitos para retocar fotos y contaros cosas.

¡Un abrazo a todos!

¡¡Felices Fiestas!!

Y P.D.: Los animales NO son un buen regalo de Navidad.



Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

viernes, 14 de diciembre de 2012

Mañana libre en Cañada Real

Tres de "mis" lobos (Canis lupus signatus)
El martes tuve que tomarme la mañana libre.
Os juro que no lo elegí yo...


En principio me tocaba observación de lobos para el trabajo de investigación del doctorado. Pero cuando llegué allí (después de 30 km. de coche), ¡no estaban!
Bueno, en realidad sólo faltaban la mitad, que se los habían llevado a otro recinto para grabar un documental. Total, que no podía hacer las observaciones...
Con esta excusa tan buena, y aprovechando la magnífica (aunque congelada) mañana, aproveché para darme una vueltecita por el recinto, haciendo fotitos.

Zorro rojo (Vulpes vulpes)
Cañada Real es un Centro de Naturaleza que está en Peralejo, (cerca de El Escorial) en la Sierra de Madrid. Para entendernos, es una "especie" de zoo. Están especializados en temas de fauna autóctona y educación ambiental, los recorridos para niños son una pasada. Durante las visitas guiadas para colegios les explican un montón de temas sobre los animales, su vida, su comportamiento, y también temas de conservación de la Naturaleza. He estado presente en varias de las charlas de los lobos (por estar allí tomando notas de la tesis) y lo explican todo muy bien, adaptándose a la edad de los niños, pero dando una información correcta y detallada.

Gineta (Genetta genetta)
La finca es enorme, y para cualquiera que esté acostumbrado al Zoo de Madrid, totalmente incomparable. El recinto es una dehesa de fresno y roble, vallada, pero casi tal cual. Cuidan muchísimo el entorno, y es como darse un paseo por el monte. Eso sí, con grandes cercados en donde están metidos los animales. Pero  son cercados de malla, así que los animales están "ahí", a un paso, bien cerca. Y da la impresión de que los puedes tocar. Vamos, a algunos es que los puedes tocar, tienen un surtido de animales de granja autóctonos, para que los niños aprendan las diferentes razas, y tengan un contacto más cercano con los animales.

El paisaje, una pasada, con el monte Abantos al fondo
Si os podéis pasar por allí, os animo a hacerlo. El paseo es de un par de horas, mucho más corto que el zoo, así que los niños pueden verlo todo, pero no acabar agotado. Los animales son dóciles y nada asustadizos (la mayoría están "troquelados", han tenido contacto con humanos desde el nacimiento) y se les ve muy bien. Las instalaciones están completamente naturalizadas, vamos, que son un trozo de bosque rodeado por una verja, y los animales tienen un comportamiento totalmente normal. Nada de comportamientos obsesivos, ni bloques de hormigón...

Cabra montés (Capra pyrenaica)
Yo me lo pasé fenomenal. Recargué las pilas con el solecito y el frío, y disfruté de lo lindo haciendo fotos del paisaje y de los bichos.

Lince europeo (Lynx lynx), no muy contento de verme
Una mañana estupenda, espero acercaros un rayito de sol a esta mañana tan plomiza que tenemos.

Hojas de roble (Quercus faginea) al sol de la mañana
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La dieta sin gluten ¿adelgaza?

Serán sin gluten, y ojalá que no engordaran...
La dieta sin gluten se ha puesto de moda. La recomiendan las famosas, la cuentan las revistas... parece que a todo el mundo le va "fenomenal" y consiguen perder muchísimos kilos. Pero ¿es esto verdad?

Pues a ver, al principio sí, normalmente adelgazas. Pero no es por llevar la dieta bien, es por llevarla mal. Me explico.
Todos los procesados engordan, tengan gluten o no
Cuando te diagnostican, y empiezas a mirar etiquetas, y libros... te entra el miedo. Y dejas de comer  muchísimas cosas. Comidas procesadas, embutidos... todo puede tener gluten escondido. Así que al principio, pues no lo comes. Luego, poco a poco, te vas enterando más, encontrando marcas aptas... y vuelves a comer precocinados, y congelados, y embutidos... Así que ¿se adelgaza por comer sin gluten? No, adelgazas porque todos los productos procesados tienen más azúcar y más grasa de la que deberían. Si no los comes, y comes otra cosa, pues adelgazas. Si comes alimentos procesados sin gluten, engordas igual que si comes alimentos procesados con gluten.

Con el pan, la pasta, y el resto de hidratos de carbono, pasa lo mismo. Los sin gluten que compras son muy caros, y la calidad muchas veces deja mucho que desear. Total, que te compras un paquete de galletas, carísimo, y no hay quien se lo coma. Y languidece en el armario, en vez de en tu estómago. Pues claro, adelgazas. Pero poco a poco, vas probando marcas, y encontrando las que te gustan (y olvidando lo bien que sabía la comida con gluten...). Y consigues cogerle el truco a la repostería sin gluten, y a la panificadora. Total, vuelves a comer un nivel de carbohidratos normal. Y comiendo la misma cantidad de carbohidratos sin gluten que comías cuando tomabas gluten, pues engordas lo mismo. 


En cuanto decides qué marca te gusta, engordas fijo
Eso sí, si de verdad eras celíaco, notarás mejoras físicas evidentes:

Pierdes barriga: no, no porque adelgaces. Es que todos los celíacos tenemos el intestino inflamado. Es decir, hinchado. Cuando llevas unos meses de comida sin gluten, se desinflama, se deshincha, y ocupa menos espacio en el abdomen. Y pierdes barriga. Ojo, no grasa abdominal, pero te deshinchas.

Pierdes la tripa hinchada, no el michelín
Mejora la retención de líquidos: muchos celíacos, por la "intoxicación crónica", retenemos mucho líquido. Por todas partes, pero claro, se ve más en los tobillos, y en la zona abdominal y de cartuchera. Con varios meses de dieta sin gluten, pues lo mismo. Tu organismo tiene menos que depurar, y te liberas de esos líquidos de más. Las piernas deshinchadas parecen más delgadas, pero es lo mismo. No has perdido grasa, has perdido líquido.

Tienes más energía: porque la comida que comes, la aprovechas de verdad. La absorbes bien. Y se te pasan muchos dolores crónicos. Y te dan más ganas de salir a la calle, de divertirte, de moverte. Si te da por el ejercicio físico como movimiento... pues adelgazas. Si te da por salir de tapas con los amigos... pues adelgazas, porque en la mayoría de los bares no puedes comer casi nada... je,je... Luego convences a los amigos para ir al bar de tapas con carta sin gluten... y ya no adelgazas nada...

Así que ¿recomiendo seguir una dieta sin gluten?

Pues así, en general, no. Es muy complicada de llevar realmente bien, y si no la necesitas, para qué te vas a amargar la vida.

Si es para adelgazar, búscate un nutricionista. Es más fácil y barato comer menos carbohidrato con o sin gluten, hacer ejercicio y dejar las comidas procesadas, que seguir una dieta sin gluten.

Si es para mejorar tu salud... pues piénsatelo. Hay muchos problemas de salud en los adultos, ya sean digestivos, dermatológicos, reumáticos y autoimunes cuya base es la celiaquía. Y muchos médicos no lo saben. Habla con tu médico, si tienes sospechas de que, por antecedentes familiares, o por la enfermedad que estas padeciendo, podrías ser celíaco. Intenta que te hagan las pruebas antes de meterte a hacer la dieta, porque luego si no es mucho más difícil de diagnosticar.

Pero... si tienes problemas de salud que no se resuelven, y que podrían estar relacionados con la enfermedad celíaca... pues en último caso, puedes probar la dieta sin gluten. Pero piensa que tienes que hacerla bien, no saltártela en seis meses, y valorar en ese plazo cómo ha sido la mejoría física. La dieta sin gluten bien hecha no tiene carencias nutricionales, y no pasa nada por intentarlo, pero tienes que hacerla bien, y es complicado. Al cabo de varios meses, si has mejorado enormemente, vuelves al médico y se lo cuentas. Y se lo cuentas, y se lo cuentas, y se lo cuentas, hasta que te haga caso y te mande las pruebas. Cada vez hay más adultos que se encuentran la celiaquía "por casualidad", y que claro, al hacer la dieta sin gluten, mejoran o curan sus enfermedades. Y los médicos se están dando cuenta, y están cada vez más concienciados, pero no siempre, y no todos.

Por lo menos espero que esta tonta moda de la dieta sin gluten para adelgazar sirva para dos cosas buenas:
Para que las empresas nos vean, entiendan que somos un mercado, y nos tengan en cuenta. Así tendremos más marcas, con más competencia, mejor sabor y mejores precios.
Para que alguna gente se dé cuenta de que sin gluten vive mejor. Y si es así ¿a ver si es que eras celíaco, y no lo sabías? Si sirve para mejorar la vida de estas personas, viva la moda. Para el resto... pues una dieta más de hacer un mes, y guardar en un cajón.

PD: si eres celíaco, y no necesitas adelgazar, sino todo lo contrario, pásate por el blogroll y por el grupo de facebook de las 500.000 recetas sin gluten. Engordarás fijo, que te lo digo yo.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 9 de diciembre de 2012

Síndrome de nido: ya estoy en el tercer trimestre de embarazo, y se nota


Pues sí que se nota que ya estoy en el tercer trimestre, sí. No sólo la forma física me delata (estoy tremenda...), es que ya empiezo a notar los cambios físicos y emocionales de la recta final. Aparte de la indigestión y la acidez, y las carreras al baño post-patadita, estoy notando a lo bestia los cambios psicológicos.

Lo primero es el humor. Estoy ciclotímica perdida. Paso de la exaltación a la depresión en segundos, y de ahí a la cólera sólo tengo medio paso. Guardabosques intenta seguir el ritmo pero le cuesta, le cuesta... Y a mí también, aunque al rato me doy cuenta de que ha sido algo hormonal "involuntario", y a veces me siento fatal... También estoy mucho más mimosa (a ratos) o mucho más arisca (los otros ratos). Vamos, la montaña rusa.

Ropita de bebé. ¿Existe algo más mono?
Pero lo que más he notado en estas últimas semanas ha sido el síndrome de nido. Pasé por unas semanas en las que sólo podía pensar en comprar ropita de bebé. Al final tuve que irme de compras...

La siguientes dos semanas, me las he pasado mirando planos de la casa. No sé por qué, con los embarazos me da con pensar en reformas. Con el anterior, acabábamos de terminar nuestra "obra del Escorial" particular, y no lo noté tanto, pero ahora... Sólo puedo pensar en reorganizar el cuarto de las niñas, cómo voy a poner las camitas, que tengo que comprar una cómoda nueva, que si el cuarto que ahora es de invitados va a ser cuarto de juegos... Tampoco ayuda a que a la hora de comer lo único que me apetece ver sea "Tu casa a juicio", y me pase los días viendo remodelar casas.

No soy yo, pero tengo una foto igual
También estoy dándole vueltas a la cabeza a si pintarles esa habitación, con un castillo, y hadas, y dragones, y caballeros... Teniendo en cuenta que en el embarazo anterior a estas alturas me pasé un mes en mono de pintor, subida a una escalera, pintando un mural... pues no me extraña nada.

Pero lo que me hace más gracia es que cuando empieza la fase no me doy cuenta. Tardo como una semana, entre que me da el "pronto" obsesivo-compulsivo, y de repente pienso, "Anda, ya estoy otra vez hormonal perdida". La verdad es que tranquiliza, porque el pronto es fuerte, una piensa que se está volviendo loca...

Y hoy me he puesto a limpiar el horno. Estoy fatal...

Y preveo que pronto me dará por cocinar.

¿Tiene esto sentido? Pues resulta que sí. He estado mirando artículos por internet, y se describen tres fases emocionales en los embarazos. Uno por trimestre, favorecidos por los cambios hormonales. Se supone que ayudan a los nuevos padres a adaptarse a los cambios.

El primer trimestre se caracteriza por un sentimiento de "separación del mundo", de necesidad de concentrarse en una misma. Se cree que fomenta la aceptación del embarazo y de los cambios que están por venir. Las náuseas, y el sueño también ayudan a esta reclusión en una misma. También es una época de ansiedad y pesadillas. Por lo visto las pesadillas ayudan a aceptar ese miedo a lo desconocido, y la ambivalencia entre ¡Qué bien, estoy embarazada! y el ¡Dios mío, pero ¿qué hemos hecho?!.

El segundo trimestre es más descansado. Se supone que es un tiempo de espera, de intermedio, que se centra en pequeños cambios físicos y la aceptación real del embarazo. La tripa empieza a notarse, y se sienten las primeras patadas. La mujer empieza a querer de verdad su cuerpo embarazado, y a cogerle cariño al bebé.

El tercer trimestre tiene otra vez cambios emocionales fuertes. Miedo al parto prematuro, al parto en sí, al bebé que viene... Otra vez aparecen las pesadillas. Los síntomas negativos del último trimestre se supone que nos preparan para aceptar el parto, a separación emocional del bebé. Sirven para pasar del "qué bonito es estar embarazada, me quedaría así siempre", al "por favor, quiero que este bebé salga YA".


¿Y el síndrome de nido? Pues también sirve para todo esto. Preparando la ropa, creas vínculos con ese bebé que todavía no tienes en brazos. Remodelando y redecorando, le haces un hueco en tu casa, en tu vida. Limpiando y fregando, te haces más consciente de los cambios que están por venir, aparte de dejar la casa limpia y la comida preparada para ese postparto en el que te sientes incapaz de hacer nada que no sea mirar al bebé dormir y mamar...

Teniendo en cuenta todo esto, una se siente un poco menos loca, un poquito más normal. Un poquito más animal, también. Y un poquito más madre.

Y ale, que me voy a terminar de limpiar el horno, que se ha quedado a medias. Y no os preocupéis, que si al final pinto el mural, os pondré fotos.

Bibliografía:


Pregnancy and Psychological Preparation for Parenthood, Fred Tudiver, Judy Tudiver
Can Fam Physician. 1982 September; 28: 1564–1568.
PMCID: PMC2306598



Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es