jueves, 17 de enero de 2013
Cómo pasear con un perro reactivo: ejercicios B.A.T.
Pasear con un perro reactivo puede ser una pesadilla, como ya comentamos en este otro post. Si el perro se lanza sobre la correa, ladrando y gruñendo cada vez que ve una persona u otro perro, los paseos se convierten en carreras de obstáculos y cálculos de horarios, para intentar evitar cualquier cosa que pueda provocar a nuestro perro. Pero estos comportamientos son perfectamente corregibles, y no sólo obtendremos un perro mucho más educado, sino uno más seguro de sí mismo, con más libertad y menos miedo, que será capaz de tomar él solito las decisiones correctas.
Esta reactividad excesiva puede ser por varios motivos, como miedo (el ataque es la mejor defensa), frustración (¡préstame atención, he dicho que me prestes atención!) o ira (¡sujétame, que a ese me lo como!). Todos estos perros deben aprender a superar su ansiedad, y a acercarse a los sujetos de su problema de una forma tranquila y relajada, sin reaccionar de forma exagerada, y sobre todo, sin atacar.
Estos ejercicios funcionan porque le dan al perro lo que en el fondo quieren: alejarse del motivo de su estrés. Ya sea que tienen miedo, o ganas de pelea, el contacto produce ansiedad, y emociones negativas. Vamos a cambiar estas emociones negativas por la posibilidad de tomar el control, y por emociones tranquilas y positivas, usando el protocolo B.A.T.
¿Qué es el B.A.T.?
Este protocolo, en inglés Behavior Adjustment Training, fue elaborado por Grisha Stewart, MA, CPDT-KA, en el año 2009, y yo he empezado a utilizarlo hace dos años, con resultados increíblemente positivos. Es un protocolo muy sencillo de utilizar, y que deja en manos del perro la toma de decisiones, por eso es tan efectivo. El perro asume el control de la situación, y puede decidir cuando empezar o acabar la relación con la otra persona o perro, disminuyendo así su ansiedad y su reactividad.
¿Cómo empiezo?
Empieza sacando a pasear a tu perro, con una correa normal y un collar o arnés que no sean ni de ahogo ni de castigo. Si eliges un arnés de los que se atan por el pecho, o un halti, pues mejor. Y siempre, siempre, LLEVA LA CORREA FLOJA. Para más información, lee este otro post.
Empieza paseando por un lugar relativamente tranquilo. Se trata de que puedas acercarte a otro perro o persona a tu ritmo, en un espacio abierto. Conviene que sólo haya cada vez una persona/perro problema, para no agobiar desde el principio con demasiados estímulos.
Cuando veas a una persona/perro a lo lejos, fíjate como un águila en el cuerpo de tu perro. En el momento en el que tu perro pase de estar relajado a estar atento, te paras en seco. Si tu perro empieza a mostrar signos de ansiedad u obsesión, distráele y da varios pasos atrás antes de volver a empezar. Te pongo unos dibujos de mi admirada Lili Chin, para que lo entiendas mejor:
Una vez estéis los dos quietos en ese punto en el que tu perro está atento, pero no estresado, simplemente te paras a esperar. ¿A qué? A que tu perro te ofrezca, o le ofrezca al perro/persona que tiene delante, una señal de calma. Dependiendo del perro, esta señal puede ser chuparse la nariz, mirar para otro lado, girarse hacia tí y mirarte, sentarse, olfatear el suelo... cualquier señal de calma vale.
Entonces, marca este buen comportamiento para que el perro se entere de que lo ha hecho fenomenal. Haz click si usas clicker, o dile un efusivo "muy bien" en el tono más alegre que puedas poner. Y ALÉJALO. Sí, aléjalo por lo menos 5 pasos. Que tenga que darle la espalda al perro/persona y seguirte. Este es el punto más importante del protocolo, éste es el "premio gordo" para tu perro. Alejarse de lo que sea que le está causando un conflicto.
A veces nos parece antiintuitivo, pues con algunos perros jóvenes parece que lo quieren es acercarse a saludar, aunque sea de forma ciertamente exagerada. Pero todos los perros sienten ansiedad cada vez que conocen a alguien nuevo (como nosotros...) y este alejamiento momentáneo les da un subidón de seguridad que es muy gratificante. Además, se sienten que con su propio comportamiento han controlado la situación, aprenden a comunicar a su dueño lo que quieren: no acercarse tan rápido, darse un tiempo para evaluar a la persona/perro y decidir si son un peligro o no.
Una vez te hayas alejado del "peligro", puedes darle a tu perro otro tipo de premio. Un trocito de comida, o algo de juego. Para los perros muy ansiosos o agresivos, yo utilizo en este punto un mordedor, para que descarguen la "necesidad" de morder con algo inofensivo (y no una rica pantorrilla). También puedes aprovechar para dejarle olfatear, que además de ser un premio potente, les relaja muchísimo.
Y volvemos a empezar: Nos volvemos a acercar a la persona/perro, hasta que veamos que nuestro puerro empieza a fijarse/tensarse. Probablemente nos podremos acercar un par de pasos más que la primera vez. Nos paramos, esperamos a la señal de calma, marcamos, nos alejamos, premiamos.
Dibujito resumen del protocolo completo (viene con una señora pintada, pero con un perro sería exactamente igual) Pincha para verlo bien:
Al principio uno se siente torpe, tonto y cohibido. Pero al cabo de unos días, uno le coge el tranquillo, y el perro también. Nosotros aprendemos a leer el comportamiento de nuestro perro, y nuestro perro aprende cuál es su distancia de seguridad, y que si no se quiere acercar a algo que le da miedo, NO TIENE QUE ACERCARSE.
Esto parece una tontería, pero si a nosotros nos ataran, y nos obligaran a saludar a cada persona o perro que nos encontráramos por la calle (abuelitas bondadosas, niños, gorilas de discoteca, borrachos, rottweilers...) nos daría un ataque de ansiedad al tercer día. Esto es algo que hay que aprender.
Si tu perro, después de una mínima olfateadita, te mira, llévatelo. Él ya ha acabado. Le ha dicho al vecino del quinto "Buenas, buenas" y ya no tiene más conversación. Forzar la situación puede ser incómodo o incluso peligroso. Con este protocolo nosotros también aprendemos a ver las situaciones con los ojos de nuestro perro, y sabremos calibrar, mirando al perro de enfrente, si éste viene de buenas, o si casi mejor nos cruzamos de acera.
El próximo día que pueda, os enseño el siguiente paso: cómo saludar desde un metro de distancia o menos.
Si necesitas más ayuda con tu perro reactivo, o todo esto te parece un follón, contacta conmigo. Si te has quedado con ganas de más, y no quieres esperar (y sabes inglés), puedes bajarte uno protocolo básico:
http://functionalrewards.com/BAT-basics.pdf
en español, gracias a Laura Martín:
http://www.cursoclicker.es/images/stories/pdf/BAT-basics_traducido_web.pdf
o comprar el libro de B.A.T., en papel o en ebook:
http://ahimsadogtraining.com/store/proddetail.php?prod=MCH-0167&PARTNER=boogiebostie
Todas las imágenes son traducciones (o no, la primera no he tenido tiempo de hacerla) de las fantásticas ilustraciones de Lili Chin (con licencia creative commons), os animo a visitar su blog.
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
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martes, 15 de enero de 2013
Tres años, muchas fiestas, y aquí seguimos
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| Tres años |
Después de este inciso tan raro, a lo que íbamos. Lo primero lo mío, que para eso es mi blog. Sigo igual, bueno, seguimos, la peque y yo juntitas. Mis contracciones siguen igual (a la que me muevo) pero ya estamos en la semana 35, así que ya no habría muchos problemas si me pusiera de parto. Pollito nació con 35+4 (35 semanas y 4 días, vamos) y todo fue bien, así que ya me despreocupo. Me ha dicho la gine que todo está perfecto, y que a partir de la 37 (si llegamos) ya me permitirían empezar a moverme. Si llegamos... he mandado a mi madre a comprar ropa de prematuro, por si acaso. Que todo el mundo dice que no se usa, pero con Pollito la usamos más de un mes, y con un lavado diario, te quedan los modelitos para hacer trapos.
Y los tres años... es que ¡¡Pollito cumplió tres años!!
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| Vestida de fiesta |
Hago recuento de fiestas:
3 fiestas de cumpleaños: sí, tres.
- Una con sus primas (que las dos cumplen por esas fechas), con tarta de santiago.
- Una con mis padres (mi padre también cumple esa semana), con tarta de manzana de mi madre.
- Otra con sus amigos. Y nosotros que pensábamos que todavía era muy pequeña para fiesta de cumpleaños amiguil... pues llevaba un mes haciendo lista de invitados y de las cosas que quería de regalo, y de los juegos que iban a jugar. Eso nos pasa por presentarle a niños mayores, que luego la invitan a sus cumpleaños, y claro, pues ella también quiere una fiesta con globos, y tarta rosa de Peppa Pig... Una, que es madre desnaturalizada pero no tanto, se marcó una tarta redvelvet, sin gluten, sin lácteos, y con fondant de nubes, rosa y con Peppa Pig. Prometo poner la receta un día de éstos. La piñata puso la puntilla al asunto, y nos lo pasamos fenomenal, aunque me sigue alucinando como conseguimos meter a 9 niños con sus respectivos padres en mi salón. Menos mal que con 3-4 años, por lo menos los niños todavía abultan poco. Con el jardín tan bonito que tenemos ¿no me podría haber nacido alguna en verano?
4 celebraciones navideñas:
- Nochebuena: con mi familia, éramos unos 20. Conseguimos que se durmiera a eso de las 12, después de zamparse ella solita media bandeja de ibéricos (no sabe na).
- Navidad: con la familia de Guardabosques, con sus primas y su primo. Y los regalos de Papá Noel... se lo pasó pipa.
- Fin de año: con mi familia de nuevo, otra vez unos 20. No hubo manera de dormirla esta vez, se volvió a zampar media bandeja de ibéricos, y se tomó las uvas como una más. Cuando llegamos a casa casi a las 2 de la mañana, y después de más de media hora de coche, seguía despierta. Menuda adolescencia nos espera...
- Reyes: con mis padres y mi hermana, cargados de regalos que parecían los pajes de la cabalgata de Reyes.
Y así, una tras otra. Y luego la gine me riñe de que engordo ¿no voy a engordar, a banquete por semana -mínimo- y en reposo absoluto? Y eso que me he cortado de comer...
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| Uno de sus regalos prefe: las pegatinas del calendario de Winnie de Pooh. |
Y echo la vista atrás, y pienso "3 años, ya". Ha pasado de ser mi mini-bebé a una niña chiquita pero dicharachera, amante de la fiesta (con mis 20 familiares, la mitad casi desconocidos, y no paró de hablar y de hacer gracias en toda la cena...), inquieta y activa como ella sola. Si el año pasado no quería ir a la guarde, porque los niños le daban miedo, ahora no se separa de sus amigos ni bajo el agua (lleva un mes pidiendo que la apuntemos a la piscina con el resto, pero claro, ahora no podemos por puros problemas logísticos).
Para muestra un botón, estas navidades Guardabosques le ha enseñado a montar en bici de "niña mayor", con sus pedales y sin ruedines. Tenemos al barrio flipando, no os podéis imaginar lo chocante que es ver a esa pulga (87 cm y 11kg) montando en bici como si tal cosa... Yo me salté el reposo cinco minutos para verlo, porque si no no me lo creía.
Hasta en el sueño hemos avanzado. Ha sido cumplir los tres años y ¡¡¡¡Dormir!!! ¡¡¡Por fín!!!
Vale que le cuesta un poco la hora de irse a la cama, todos los días se levanta un par de veces, pide más mimos, más cuentos... vamos, lo normal. Pero ha pasado de despertarse dos y tres veces a ¡¡una o ninguna!! (ley de Murphy, ahora yo me despierto con contracción + ganas de hacer pis cada dos horas). Parece que algo en su cerebro ha hecho "click". Pensábamos que era que durante las vacaciones no ha echado siesta, y que era por eso, pero ahora en el cole sí que la duerme, y sigue durmiendo igual (bueno, se acuesta un poquito más tarde).
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| Para irse a dormir, después de jugar con las pinturas nuevas |
Con lo único que nos peleamos es con la comida. Yo tiendo a dejarla comer lo que quiera. De lo que hay, que no estamos para andar haciendo comidas a capricho. Pero yo cocino un plato para todos, y si quiere se lo come, y si no, pues no come. Y santas pascuas. Mi madre se pasó toda mi infancia intentando darnos de comer a mi hermana y a mí. Lo probó todo. Sufrimos las tres lo que no está escrito. Y para nada. No creo que yo me comiera ni un gramo más de lo que yo quería comer. Y hubo temporadas en las que se me marcaban todas las costillas y los huesos del cuerpo, para disgusto de mi madre, y recomienzo de la procesión de consultas médicas. Pero claro, lo mío era celiaquía, y por mucho que mi madre se empeñara en embucharme, no habría conseguido que cogiera más peso (es más, sospecho que habría sido peor). Pero claro, en esa época si no tenías diarrea no eras celíaco...
Total, que si mi niña no crece, o está demasiado delgada, o se queja de dolor de tripa tras las comidas, pues la seguiré llevando al médico, pero yo no la fuerzo a comer. Que si tras años de empecinamiento, en la adolescencia yo medía 1.50 y pesaba 40kg, no fue porque mi madre no lo intentara, es porque era imposible.
Claro, que Guardabosques lo lleva peor. Que es ingeniero, y si pudiera mediría las calorías de cada plato, y los gramos. Y la pesa y mide una vez al mes, y se desespera. A él nunca le tuvieron que obligar a comer, en su familia no había malos comedores. Así que no lo entiende. Y Pollito y él se pelean, y mucho. Yo creo que como en el cole come un montón, pues en casa compensa. Pero claro, seguimos en percentil 3, y él se desespera. Yo, que me pasé en el percentil -3 toda la vida pues... no me parece para tanto. Mientras la niña no dé positivo a las antitransglutaminasas, o nos digan que le falta hormona de crecimiento, pues será que es bajita y ya está.
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| ¿Princesa, o hada de los dientes? |
En fin, acabo ya, que después de 25 días de reposo, me aburro y desvarío. Menudo post inconexo me ha salido.
Como mi vida, vamos.
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
miércoles, 2 de enero de 2013
Reposo absoluto
El año se fue dejándonos un pequeño susto. Después de un largo día de visitas familiares, Pollito se durmió la siesta a eso de la seis de la tarde. Teniendo en cuenta que en la cena de Nochevieja íbamos a ser 20 sentados a la mesa, y que ni de broma se iba a dejar acostar pronto, la dejamos dormir.
Yo aproveché para darme un baño relajante, que estaba agotada y de los nervios. Templadito, pero un baño de espuma y novela. Creo que hacía un año del último.
Salí de la bañera, me arreglé, Pollito se despertó, Guardabosques le preparó un poco de cena, y yo me senté a su lado. Y la otra peque comenzó a moverse. Hiperactiva total. Patadas, cabezazos... comencé a marearme. Carrera al baño.
A los diez minutos todo se había tranquilizado, y la peque había encontrado nueva posición. Encajada. Cabeza abajo. Me preocupé un poco, pero luego pensé que contracciones no tenía, y nos fuimos a cenar.
La cena fue fenomenal, rodeados de toda la familia. Pollito fue de brazo en brazo, no paró de comer ni de reír. Descubrió el huevo hilado y los mantecados de chocolate. Y flipó con las campanadas y las uvas. Llegamos a casa a eso de la 1 y media, y seguía despierta incluso después de media hora de coche... Pero fue ponerla en la cama, y cuajarse.
Yo estuve toda la noche algo incómoda, sintiendo presión en la vejiga y en las lumbares, pero bien. Pero al levantarme... empecé a sentir mucho dolor en lumbares e ingles, y tuve varias contracciones en un par de horas.
Entonces me acordé de que Pollito nació a las 48 horas de haberse encajado. Glups. Pa'urgencias.
En urgencias me hicieron una eco y me pusieron el monitor de contracciones. El cuello del útero estaba bien, las contracciones eran frecuentes pero suaves, y la niña estaba bien. Con hipo, pero bien.
Así que me mandaron de vuelta a casa, reposo absoluto 48 horas y revisión por mi gine que me dirá cuánto más de reposo tengo que hacer. Estoy de 33 semanas, y Pollito nació en la 35. Espero llegar por lo menos hasta ahí, aunque me han dicho que nunca se sabe, lo mismo aguanto una semana que quince días, que llego a término, que me pongo de parto mañana.
Por ahora, nada de compras, cabalgatas ni reuniones. De la cama al sofá y vuelta. Escribo la entrada tumbada en el sofá, con la tableta de Guardabosques, que me la he apropiado. Le he dejado sin tableta y sin tiempo libre, que a hora le toca a él hacer de "amo de casa" y tratarme unos días como una reina (si es que es un amor). Seguiré escribiendo, pero os quedáis sin fotos (que con la tableta son mucho lío de poner).
Os deseo a todos un ¡feliz año nuevo!
Desde mi sofá,
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
Yo aproveché para darme un baño relajante, que estaba agotada y de los nervios. Templadito, pero un baño de espuma y novela. Creo que hacía un año del último.
Salí de la bañera, me arreglé, Pollito se despertó, Guardabosques le preparó un poco de cena, y yo me senté a su lado. Y la otra peque comenzó a moverse. Hiperactiva total. Patadas, cabezazos... comencé a marearme. Carrera al baño.
A los diez minutos todo se había tranquilizado, y la peque había encontrado nueva posición. Encajada. Cabeza abajo. Me preocupé un poco, pero luego pensé que contracciones no tenía, y nos fuimos a cenar.
La cena fue fenomenal, rodeados de toda la familia. Pollito fue de brazo en brazo, no paró de comer ni de reír. Descubrió el huevo hilado y los mantecados de chocolate. Y flipó con las campanadas y las uvas. Llegamos a casa a eso de la 1 y media, y seguía despierta incluso después de media hora de coche... Pero fue ponerla en la cama, y cuajarse.
Yo estuve toda la noche algo incómoda, sintiendo presión en la vejiga y en las lumbares, pero bien. Pero al levantarme... empecé a sentir mucho dolor en lumbares e ingles, y tuve varias contracciones en un par de horas.
Entonces me acordé de que Pollito nació a las 48 horas de haberse encajado. Glups. Pa'urgencias.
En urgencias me hicieron una eco y me pusieron el monitor de contracciones. El cuello del útero estaba bien, las contracciones eran frecuentes pero suaves, y la niña estaba bien. Con hipo, pero bien.
Así que me mandaron de vuelta a casa, reposo absoluto 48 horas y revisión por mi gine que me dirá cuánto más de reposo tengo que hacer. Estoy de 33 semanas, y Pollito nació en la 35. Espero llegar por lo menos hasta ahí, aunque me han dicho que nunca se sabe, lo mismo aguanto una semana que quince días, que llego a término, que me pongo de parto mañana.
Por ahora, nada de compras, cabalgatas ni reuniones. De la cama al sofá y vuelta. Escribo la entrada tumbada en el sofá, con la tableta de Guardabosques, que me la he apropiado. Le he dejado sin tableta y sin tiempo libre, que a hora le toca a él hacer de "amo de casa" y tratarme unos días como una reina (si es que es un amor). Seguiré escribiendo, pero os quedáis sin fotos (que con la tableta son mucho lío de poner).
Os deseo a todos un ¡feliz año nuevo!
Desde mi sofá,
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
domingo, 30 de diciembre de 2012
Comida india sin gluten y con Genius
Tengo varias entradas pendientes, pero es que quería participar en el concurso de Pikerita, y ¡¡si no no llego a tiempo!!
Después de las fiestas nos hemos cogido todos un catarro monumental, con toses, mocos, y conjuntivitis. Primero Pollito, y luego yo (Guardabosques creo que todavía lo anda incubando...). Así que entre la falta de sueño y los ojos pitañosos, llevo sin encender el ordenador más de tres días (¡ostrás!).
Pero hoy por fin tenía vista, hemos dormido, mis papilas gustativas y mi olfato vuelven a ser los que eran, y me he decidido a darme un capricho. Desde que soy celíaca, he tenido que renunciar a cosas. Y una de las que más echo de menos es ir a comer a restaurantes de comida internacional, sin arriesgar mi piel y mis huesos. La comida india me chifla, y aunque de vez en cuando vamos a un restaurante donde hay cosas que puedo comer, hay otras, que o las hago yo, o nada.
Y hoy me apetecía: Chutney de tamarindo con pakoras y pan naan.
Chutney de tamarindo:
Lo pongo lo primero, porque es una de las recetas indias que más me gustan. En general me encantan los chutneys, porque son dulces, ácidos, salados, picantes... lo tienen todo. Pero el de tamarindo es especial. Cuando vas a un restaurante indio, te ponen dos cuenquitos en la mesa, con salsitas. Una suele ser salsa de yogur con pepino (Raita) y la otra, este chutney. Normalmente lo acompañan de tortitas de garbanzo o lentejas (Papadum). Yo es empezar... y no puedo parar. El equilibrio de esta salsa, simplemente es de vicio. Probadla, e intentad no relamer el plato.
Ingredientes:
250ml de pulpa de tamarindo: yo la compré en el Carrefour, en la sección de cocina latinoamericana. Ya que iba a por los productos de Genius... también la venden en locutorios con comida latinoamericana o india.
200gr de azúcar
1 cucharada de postre de sal
1 cucharada de postre de comino
1 cucharada de postre de jengibre en polvo
1/2 cucharada de postre de pimienta
1 guindilla pequeña (en gustos de picante, ir probando)
1 cucharada sopera de tomate frito
Si tienes termomix, es facilísimo. Pones todos los ingredientes, y programas 15 minutos a temperatura Varoma, velocidad 4. Si no tienes termomix, pues lo cueces todo junto 15 minutos, removiendo frecuentemente para que no se pegue. Tiene que quedar como una mermelada ligerita, que espesa más al enfriar.
Y a mojar pan naan Genius, o las pakoras, o unos papadums, o carne, o gambas... no podréis parar.
Pakoras de verduras:
Esta es una receta de esas de ¿y por qué no la habré hecho yo antes? Es sencillísima, y los niños comen verdura y legumbre, y ni se dan cuenta.
Ingredientes:
Verdura variada: yo puse 1 cebolla, 1 zanahoria y como 1/6 de una col. Con esta cantidad, da para cuatro personas, o así.
Harina de garbanzo: 4 cucharadas soperas más o menos
1 vaso de vino de agua templada
1 cucharada de café de sal
Aceite de oliva para freír
Pica las verduras muy finitas, con la termomix, trituradora o a mano. En un bol grande, pon la harina de garbanzo y la sal, y ve echando el agua poco a poco. Remueve, hasta que quede textura de puré fino. No hace grumos, es muy fácil. Vierte las verduras dentro y mézclalo todo bien.
Pon una sartén honda o cazo al fuego, y pon el aceite a calentar. Tiene que estar alegre, pero no demasiado fuerte, porque si se hacen muy rápido no se hace el interior de la pakora. Con dos cucharas soperas, haz unos pegotes/pelotitas, y échalas en el aceite hirviendo. Cuando estén doradas por abajo, les das la vuelta. No se pegan, y flotan. Sácalas a papel absorbente. Y mójalas en el chutney de tamarindo.
Pan naan Genius
Ésta es la receta más fácil de todas, pero ¡está buenísimo! Crujiente por fuera, tierno por dentro, y sabe a naan de verdad. El pan naan de la marca Genius lo venden en la sección de sin gluten, armario de congelados de Carrefour. Sólo hay que sacarlo congelado de la bolsa, mojarlo con agua, y meterlo en el horno unos 10 minutos... ¡y a mojar pan!
Si lo quieres todavía más rico, a los 5 minutos ponle un par de lonchas de queso por encima, y ya no te cuento...
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| Pakora, naan y chutney de tamarindo, mmmmhhhhh |
Vale, la receta no es muy navideña, pero las embarazadas tenemos antojos cuando nos da la gana.
¡¡Feliz año a todos!!
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
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