viernes, 4 de octubre de 2013

Tarta de plátano y merengue sin gluten (ni lácteos)


Esta tarta es increíble. La probé hace ya muchos años, en Boston. En mi colegio se hace un intercambio en 1º de Bachillerato (yo la hice en 2º de BUP, claro), con otro colegio americano. La madre de mi americana cocinaba muy bien, y éste fue uno de los postres que me preparó. Creo que me zampé casi media tarta de una sentada. No me extraña que mi americana estuviera tan gorda...

Ésta es otra de las masas quebradas que he preparado últimamente. De sabor es de las que más me ha gustado. Pero todavía le queda un "puntito". Si no te apetece el follón, puedes comprar la masa quebrada de la Marca Genius, que creo que está muy buena.

Ya os lo advierto, esta tarta es sencilla pero elaborada. Lleva un fondo de masa quebrada, una capa de plátano laminado, una capa de crema pastelera, y se cubre con merengue. Si tenéis thermomix o robot similar, se hace casi sola. Si no... armaros de paciencia y de brazo fuerte para remover, pero de verdad ¡¡merece la pena!!

Y como siempre, en mi casa no se cocina con gluten ni con leche (PLV), que si no Guardabosques no puede probar. Pongo las dos opciones, con o sin lácteos.

Masa quebrada:

200 gr de Farina Schar
50 gr de harina rica en proteínas (yo puse 25gr garbanzo y 25gr trigo sarraceno)
125 gr de mantequilla (yo puse mitad margarina, mitad aceite de coco) bien fría
100 gr de azúcar
3 yemas
pizca de sal

Tamizar bien las harinas con el azúcar y la sal. Yo las meto en una bolsa de plástico, y agito bien. Poner en un bol o amasadora, junto con la mantequilla cortada en trocitos pequeños. Amasar dando pellizcos con los dedos, para que se integre pero no se engrase. Después añadir las yemas, una a una, hasta que se forme una bola. En la amasadora, poner las harinas y la mantequilla, amasar hasta que se integre, y luego ir echando las yemas una a una con la máquina en marcha hasta que se forme la bola. Meter en una bolsa o envolver en film y a la nevera media hora.

Estos son los puntitos del tenedor

Una vez pasada la media hora, extender con el rodillo sobre un papel vegetal, espolvoreando con un poco de harina si hace falta. Se extiende muy bien, casi no se pega. Poner un molde redondo de quiche encima dado la vuelta, y darle la vuelta a todo el conjunto.

Apretar la masa contra el molde con cuidado, para que coja la forma, pero no se rompa. Cortar el borde dejando como 2 cm de masa de alto, para que quepa bien el relleno. Pinchar la masa con un tenedor, para que no suba. Poner un papel vegetal encima, y verter un buen puñado de garbanzos, judías o bolitas especiales de hornear, para que no suba la masa.
Hornear 30 minutos a 180ºC.

El peso de los garbanzos evita que suba la masa

Para el relleno:

2-3 plátanos maduros : cortar en láminas finas, y poner por encima de la masa, cubriendo todo el fondo en una capa fina. No hace falta que quede muy bonito, porque no se va a ver.


Crema pastelera:
375 gr de leche (yo de soja)
3 yemas y 1 huevo entero
25 gr de maizena
40 gr de azúcar
1 cucharada de azúcar avainillado
unas gotas de aroma de limón, o la ralladura de medio limón

En la thermomix, poner todos los ingredientes en un vaso, la mariposa en las cuchillas, y 7 minutos a temperatura 90ºC, velocidad 2.
Para hacerlo en cazo, ponéis los ingredientes en frío, y se pone a calentar a fuego muy suave, sin parar de remover. Sin que llegue a hervir, calentar unos 8 minutos, hasta que espese.


Esperar que se enfríe un poco y coja un poco más de cuerpo y verter por encima de la capa de plátano. Dejar enfriar un poco antes de poner el merengue por encima.

Merengue:

6 claras (3 de las que sobran de la masa, y las otras 3 que sobran de la crema pastelera)
3 cucharadas soperas de azúcar
pizca de sal
chorrito de zumo de limón o cremor tártaro (sobre morado gasificantes Mercadona)

En una batidora, poner las claras con el chorrito de limón o el cremor tártaro, la pizca de sal y un poco del azúcar. Batir (en la thermomix es con la mariposa puesta, unos 6 minutos a velocidad 3). Una vez estén blancas, firmes y altas, añadir el resto del azúcar poco a poco, sin parar de batir.

Verter el merengue por encima de la capa de crema pastelera, que quede un poco más alto por el centro que por los bordes.


Si tienes soplete pastelero, quema la superficie del merengue. Si no tienes, que es lo más normal, mete la tarta en el horno a 180ºC unos 10 minutos, con calor arriba o grill, hasta que lo veas tostadito. Vigila o se quemará.

Y ya sólo queda ¡Disfrutar!!


PD: Marta, este trocito es para tí. Como no tienes problemas con el gluten, pásate por cualquier sección de refrigerados y te compras una masa quebrada o brisa para hacer la tarta en casa. Y ya puedes maldecirme hasta el fin de tus días... con esta tarta vamos al infierno fijo. El crujiente de la masa, con la pastosidad del plátano, la suavidad de la crema y la esponjosidad del merengue... Ains. Pecado total.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

martes, 1 de octubre de 2013

Perrito nuevo (IV): Baño y cepillado

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Hace ya tiempo empezamos con la serie de entradas de "perrito nuevo": socialización, los primeros días y establecer el vínculo, jugar y acostumbrar al contacto, y su nombre y la educación básica. Hoy pasamos al siguiente capítulo, sobre la "higiene personal" tanto desde el punto de vista del educador, como del veterinario (que para eso veo yo el mundo desde ambas perspectivas).

El baño:
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Es muy importante tener una buena higiene. Con un champú especial para perros puedes bañar a tu cachorro hasta una vez por semana si éste lo necesita, y desde el primer día. El mito de que no se puede lavar a un perro hasta que no está correctamente vacunado está muy extendido, pero es completamente falso. Lo que no debe hacer el cachorro es coger frío, por eso debemos tomar algunas precauciones, pero nada más.

Lávale con agua calentita, en un baño con calefacción, y luego sécale bien por todas partes, con el secador. Nunca le dejes salir húmedo, porque podría coger frío. Pon una manta de goma en el sueño de la bañera para que no se escurra, y un fondo de agua calentita. Deja la cabeza para el final, puedes evitar lavarle la cara las primeras veces si parece que el molesta. Lleva sus premios o su ración de comida al baño. Premia cada vez que se tranquilice, mientras le das masaje por todo el cuerpo con el champú. Lo habitual es lavar a los perros como una vez al mes, y si se ensucia en cualquier momento. Si es alérgico, tiene problemas de piel, o tiene faldones o cualquier cosa que le haga ensuciarse más frecuentemente, se les puede bañar hasta una o dos veces por semana, con champús especiales para pieles delicadas o alérgicas.

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Es muy importante dejar al perro bien seco, para que no se enfríe (y no huela a perro mojado, uff). Si no le gusta el secador, acércaselo poco a poco, de detrás hacia delante, y premia con comida cuando le veas tranquilo. Todos los secadores tienen intensidades de ventilador y de calor. Empieza desde el más frío y más suave, y ve subiendo el calor y la velocidad poquito a poco. Así, premiando cada pasito, podrás enseñarle a aceptar el secador fácilmente.

El cepillado y arreglo del pelo:

Cepillarlo es igual de importante. Dependiendo de la raza del perro y el tipo de pelo, se hará con distinto cepillo, pregunta en tu clínica o peluquería cuál es el más apropiado. Pregunta a alguien que de verdad entienda, y no compres el primer cepillo que te suelten en cualquier tienda. Hay cepillos que no sirven para nada con ningún perro, y cepillos para perros con pelo largo, para los de pelo corto, para los de pelo espeso, cardas, guantes... miles.

Los perros de pelo largo y espeso, tipo Shi-tzu o Yorkshire Terrier, necesitan un cepillado y peinado casi diarios. Y cortes de pelo frecuentes, porque son como nosotros, nunca les deja de crecer el pelo. Los perros de pelo rizado como caniches y perros de agua tienen un pelo que no se cae y también crece todo el rato, como los Schnauzer. Dan menos alergia que otros perros, pero también necesitan cortes de pelo.
kingcoat

Los perros de pelo espeso, que tienen dos capas, tipo Pastor alemán, Labrador, Husky... necesitan cepillados frecuentes, sobre todo en la época de muda. Para eliminar el pelo lanoso, lo mejor es una carda tipo "kingcoat" o "furminator". También funciona muy bien una rasqueta en "U". A éste tipo de perros no se les puede cortar el pelo, porque no les vuelve a crecer bien hasta la siguiente muda. Además, en verano echan el pelo de debajo, el lanoso, y se quedan fresquitos pero con la protección del pelo de verano.

furminator
Los perros de pelo corto y los terrier de pelo duro necesitan menos cuidados, pero también hay que hacerles caso. Cepillarles por lo menos una vez por semana, y acostumbrarles a mirarles entre los deditos, por si se les quedan cardillos. A algunos terrier, como a los westies, ariedales, foxterrier, o a los Schnauzer, se les hace un corte de pelo especial, el trimming o stripping, que consiste en arrancar el pelo lanoso y la muda, dejándolo más cortito con una cuchilla especial. Se hace para los perros de exposición, sobre todo.

Con todos, comienza poco a poco, por las zonas que al perro menos le molestan: del cuello hacia la cola, cabeza, patas y rabo lo último. Según se deja hacer, premia con comida. Premia mogollón. Media ración de su comida diaria por cepillado, si es de pelo espeso o largo.

Si tu perro tiene pelo largo entre los dedos, o le sale de dentro de las orejas, pide que te enseñen a recortarlo para que no le de problemas.

Si tienes dudas, pregunta a un peluquero canino (en las clínicas veterinarias suelen tener peluquería, en algunas tiendas de animales también). Los peluqueros suelen estar encantados de ayudar a los dueños a encontrar el mejor cepillo, y no les suele importar enseñar cómo cepillar o cuidar del pelo de tu perro. Saben que cuanto mejor cuida el dueño de su perro, más fácil será su trabajo...

Las uñas:


Dependiendo de lo que ande tu perro, y las superficies que pise, desgastará sus uñas de manera diferente. A algunos perros nunca hay que cortarles las uñas, otros lo necesitan casi todos los meses. Sobre todo hay que vigilar la uña del primer dedo, que no toca el suelo, y a algunos perros llega a clavárseles en la carne.

Para cortar las uñas, necesitas un cortauñas especial para perros, y un poco de cuidado. Dentro de la uña hay una venita, y si la cortas, duele mucho, y sangra bastante. Si sangra, presiona un algodón con agua oxigenada contra la uña. También venden palitos o polvos hemostáticos especiales para este uso, pero normalmente no hacen falta.

Y como siempre: premia, premia, premia. Coge pata, premia. Sujeta pata, premia. Acerca cortauñas, premia. Corta, premia. Suelta, premia. Repite.

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Los dientes:

La higiene oral también es muy importante. Para ello, lo mejor es el cachorro coma pienso, y que le dé de vez en cuando cosas para morder (huesos prensados, pan duro… nunca huesos "de verdad"). Pero lo mejor es acostumbrarlo a limpiarle los dientes.

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Hay pastas dentales especiales para ellos, con sabor a pollo o hígado, porque las nuestras pueden ser tóxicas si las tragan. También se venden unos líquidos que se echan en el agua de bebida. Es muy importante mantener limpia la boca, entre otras cosas porque el sarro predispone a las enfermedades cardíacas. Si tu perro ya tiene sarro, un veterinario tendrá que hacerle una limpieza de boca con un aparato de ultrasonidos, como se nos hace a nosotros.


¿Cómo de limpito está tu perro?

Vale, a lo mejor esto es pasarse un poco...
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Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 29 de septiembre de 2013

Desarrollo psicomotor acelerado

Ella también quiere salir a montar en bici
Vamos, mis niñas, que no paran quietas.

Porque si Pollito ya no paraba un minuto, lo de su hermana es aún más fuerte. Digamos que Pollito se pasaba todo el día en un nivel de actividad 8-7. No le gustaba nada dormir ("Esa pérdida de tiempo").Al final del día, caía a un nivel de actividad de 4, lo imprescindible para dar cabezadas agotadas, pero despertarse con lo mínimo: rayito de sol, mínimo ruido, sensación de "alguien ha entrado en mi cuarto y ha movido el aire"...

Gatito, en cambio, va como por ondas. Se despierta, está como media hora tranquila, luego tiene un pico de hiperactividad de unas dos horas, luego se pone tontona y se duerme. Tres horas despierta, 40 minutos o 1,30 h durmiendo, normalmente con una transición tranquila de despertar a dormir o de dormir a despertar. Como más organizado todo.

Eso sí, en el pico de dos horitas de actividad... ¡Madre mía del amor hermoso!

Ya casi casi de pie
Está en esa etapa de los descubrimientos, en la que todo es novedad. Con sus siete meses recién cumplidos, ya gatea a velocidad de vértigo por toda la casa (tiene callos en las rodillas y heridas en los empeines, del esfuerzo), y se pone de pie si se agarra a algún objeto. En una casa llena de estanterías os podéis imaginar...
¡Conseguido!
Se pasa el día recorriendo la casa de un lado para otro para cogerlo todo y llevárselo a la boca. Y con una hermana con espíritu artístico (pinturas y ceras por los suelos, trocitos de papel recortado por todas partes, taruguillos de plastilina everywhere...).

Qué paciencia... Lo naranja es plastilina ¿me entendéis?

Pues eso, complicado el asunto. No sé cuantos papelillos le he sacado ya de la boca, da igual lo atenta que estés, lo que recoja su hermana (que estamos consiguiendo que recoja ¡¡Aleluya!!)... no sé de dónde los saca, pero los encuentra. Y a la boca. Y eso sin contar con los pelos del gato, arrancados directamente de la fuente. Pobre Mi, es una santa.


También ha descubierto el pasatiempo favorito de su hermana a su edad: sacar los libros de los estantes y desparramarlos. Divertidísimo, oiga.

Mal no se lo pasa, no...
Pero su hermana no se queda atrás. Vamos a tener que cambiarle el apodo a Ardillita. Se pasa el día trepada o saltando. En casa, en el jardín, en el parque... no hay superficie que se le resista, horizontal o vertical. Se tiene que subir a todas, colgarse y ponerse boca abajo. He perdido la cuenta de las veces que la he regañado ya por colgarse de las puertas de los armarios y de los pomos de las puertas. En una de estas se queda con el pomo de la puerta en la mano, y nosotros fuera sin poder entrar en casa. Con lo caros que son los cerrajeros.

En fin, para que luego digan que no descendemos del mono. Claramente, no han visto a mi niña jugar en los columpios. No hay cuerda, barra horizontal, vertical o tirolina que se le resista. Tirolina, sí. Este verano pusieron una en un parque cerca de casa, y se volvió adicta.

Porque mi niña va por rachas, supongo que como todos.


Este verano primero el darse sola en los columpios. Lo consiguió.
Luego fue tirarse al agua (con manguitos). Hasta que le perdió el miedo a meter medio segundo la cabeza en el agua no paró.
Luego fue nadar. Sin manguitos. En diez días, prueba superada. No que nade como un pez, pero mal no se le da.
Luego fue la barra vertical del parque, la de los bomberos. Dos tardes, sin parar. Prueba superada.

Ahora estamos con la bici. Hemos encontrado una con pedales pero sin ruedines, lo suficientemente pequeña para ella. Una semana, y ya se apaña pero la mar de bien. Ya no hay ni que agarrarla al principio hasta que coge velocidad. Ya sale solita y todo. Más feliz...


Y así son mis niñas, que se les mete algo entre ceja y ceja, y no paran de repetir hasta que les sale. Y les sale bastante deprisa, oye...

Gatito empieza la guarde este lunes. Espero que ellas consigan tenerla más entretenida con menos peligro. El lunes empezamos con una horita, a ver que tal se nos da, ya os iré contando.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Tarta de moras sin gluten


Este año la temporada de moras ha sido fantástica. Con todas las tormentas de verano, han salido montones, y bien gordas. Y ¿qué hace una familia que vive en la sierra, con dos niñas, por las tardes? pues salir de paseo por el campo. Y coger toneladas de moras. Después de un par de empachos de comer moras a puñados, decidimos hacer algo más productivo con ellas: Mermelada.

Pero todavía sobraban un montón, así que me decidí a hacer una tarta. Llevo una temporada intentando conseguir una masa quebrada "perfecta", que sea manejable en crudo y que esté rica y quebradiza al cocerla. No lo he conseguido, pero creo que os van a gustar las pruebas.


Mermelada de moras:

1kg de moras
1/2 kg de azúcar (puedes sustituir parte por jarabe o polvo de ágave, para bajar calorías, o incluso por estevia. Eso sí, poca estevia (no más de 1/4 o queda con sabor raro)
1 limón pelado
1 vaso de agua
1 cucharadita de goma xantana (opcional, pero si tienes por ahí...)

Triturar las moras con el limón y el vaso de agua. Colar con un colador fino. Este es el paso más importante. Las moras no tienen casi agua, y tienen muchísimas semillitas. Si no las mezclas con agua y las cuelas, sale la mermelada imposible de comer.


Poner en un cazo con el azúcar y cocer a fuego vivo unos 20 minutos, sin parar de remover. Puedes hacerlo también en la panificadora, que casi todas tienen opción "mermelada", o con la Thermomix: 20 minutos a temperatura Varoma, vel. 4. Si la quieres más espesa, sólo tienes que dejarla más rato cociendo, pero ten en cuenta que al enfriar espesará todavía un poco.

Tarta de moras:

Masa quebrada: la receta la adapté de una de Martha Stewart, por supuesto era con harina normal, así que hubo que adaptarla.

510gr de harina (260gr de maizena, 125gr de harina de almendras, 100gr de mandioca, 65gr de harina de garbanzo)
1 cucharadita de sal
1 cucharada sopera de azúcar (quedó muy sosa, yo la próxima vez le pondré unos 60gr)
340 gr de mantequilla, o sin lácteos: 150gr de aceite de coco+190gr de margarina, muy frías, en trocitos pequeños
1 vaso de agua fría
1 cucharada de azúcar avainillado

Tamizar las harinas en un cuenco, con la sal, el azúcar y el azúcar avainillado. Añadir la mantequilla fría en trocitos, pellizcando con los dedos pero sin amasar, para que no se engrase la masa. Cuando esté integrado, quedarán como grumitos, como serrín. Entonces coger el agua fría, e ir añadiendo chorrito a chorrito, hasta que la masa forma una bola. Yo necesité unos 30ml nada más.

Meter la bola en film y a la nevera media horita por lo menos.

Relleno: 

500gr de moras
115gr de azúcar moreno
1/2 cucharadita de canela
50 gr de mantequilla o margarina
1 cucharada de jerez
1 cucharada sopera de maizena y/o 3 de mermelada de moras

Mezclar todo en un bol, si prefieres que quede el relleno más tipo masita, echar la maizena, si prefieres que quede con más líquido, pones la mermelada. Yo eché los dos, y me gustó como quedó, jugoso pero no líquido.

Montaje: 


 Estirar la mitad de la masa en un molde redondo, y que queden dos dedos de borde por lo menos alrededor. Pinchar la masa con un tenedor, para que no haga bolsas. Echar el relleno por encima. Extender la otra mitad de la masa para formar la tapa. Hacer unos cortes para que el vapor pueda salir, y no se rompa la tapa sola.



Meter en el horno precalentado a 180ºC unos 40 minutos, o hasta que esté bien dorada. Puedes pincelarla con huevo o leche para que brille (yo me olvidé).


Ponte un trocito, y si te sientes con ganas de algo rico de verdad, ponla "à la mode": con una bola de helado de vainilla. Ummmmmmh!


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es