Hace ya tiempo empezamos con la serie de entradas de "
perrito nuevo":
socialización, los
primeros días y establecer el vínculo, j
ugar y acostumbrar al contacto, y su
nombre y la educación básica. Hoy pasamos al siguiente capítulo, sobre la "higiene personal" tanto desde el punto de vista del educador, como del veterinario (que para eso veo yo el mundo desde ambas perspectivas).
El baño:
Es muy importante tener una buena higiene. Con un champú especial para perros puedes bañar a tu cachorro hasta una vez por semana si éste lo necesita, y desde el primer día. El mito de que no se puede lavar a un perro hasta que no está correctamente vacunado está muy extendido, pero es completamente falso. Lo que no debe hacer el cachorro es coger frío, por eso debemos tomar algunas precauciones, pero nada más.
Lávale con agua calentita, en un baño con calefacción, y luego sécale bien por todas partes, con el secador. Nunca le dejes salir húmedo, porque podría coger frío. Pon una manta de goma en el sueño de la bañera para que no se escurra, y un fondo de agua calentita. Deja la cabeza para el final, puedes evitar lavarle la cara las primeras veces si parece que el molesta. Lleva sus premios o su ración de comida al baño. Premia cada vez que se tranquilice, mientras le das masaje por todo el cuerpo con el champú. Lo habitual es lavar a los perros como una vez al mes, y si se ensucia en cualquier momento. Si es alérgico, tiene problemas de piel, o tiene faldones o cualquier cosa que le haga ensuciarse más frecuentemente, se les puede bañar hasta una o dos veces por semana, con champús especiales para pieles delicadas o alérgicas.
Es muy importante dejar al perro bien seco, para que no se enfríe (y no huela a perro mojado, uff). Si no le gusta el secador, acércaselo poco a poco, de detrás hacia delante, y premia con comida cuando le veas tranquilo. Todos los secadores tienen intensidades de ventilador y de calor. Empieza desde el más frío y más suave, y ve subiendo el calor y la velocidad poquito a poco. Así, premiando cada pasito, podrás enseñarle a aceptar el secador fácilmente.
El cepillado y arreglo del pelo:
Cepillarlo es igual de importante. Dependiendo de la raza del perro y el tipo de pelo, se hará con distinto cepillo, pregunta en tu clínica o peluquería cuál es el más apropiado. Pregunta a alguien que de verdad entienda, y no compres el primer cepillo que te suelten en cualquier tienda. Hay cepillos que no sirven para nada con ningún perro, y cepillos para perros con pelo largo, para los de pelo corto, para los de pelo espeso, cardas, guantes... miles.
Los perros de pelo largo y espeso, tipo Shi-tzu o Yorkshire Terrier, necesitan un cepillado y peinado casi diarios. Y cortes de pelo frecuentes, porque son como nosotros, nunca les deja de crecer el pelo. Los perros de pelo rizado como caniches y perros de agua tienen un pelo que no se cae y también crece todo el rato, como los Schnauzer. Dan menos alergia que otros perros, pero también necesitan cortes de pelo.
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| kingcoat |
Los perros de pelo espeso, que tienen dos capas, tipo Pastor alemán, Labrador, Husky... necesitan cepillados frecuentes, sobre todo en la época de muda. Para eliminar el pelo lanoso, lo mejor es una carda tipo "kingcoat" o "furminator". También funciona muy bien una rasqueta en "U". A éste tipo de perros no se les puede cortar el pelo, porque no les vuelve a crecer bien hasta la siguiente muda. Además, en verano echan el pelo de debajo, el lanoso, y se quedan fresquitos pero con la protección del pelo de verano.
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| furminator |
Los perros de pelo corto y los terrier de pelo duro necesitan menos cuidados, pero también hay que hacerles caso. Cepillarles por lo menos una vez por semana, y acostumbrarles a mirarles entre los deditos, por si se les quedan cardillos. A algunos terrier, como a los westies, ariedales, foxterrier, o a los Schnauzer, se les hace un corte de pelo especial, el trimming o stripping, que consiste en arrancar el pelo lanoso y la muda, dejándolo más cortito con una cuchilla especial. Se hace para los perros de exposición, sobre todo.
Con todos, comienza poco a poco, por las zonas que al perro menos le molestan: del cuello hacia la cola, cabeza, patas y rabo lo último. Según se deja hacer, premia con comida. Premia mogollón. Media ración de su comida diaria por cepillado, si es de pelo espeso o largo.
Si tu perro tiene pelo largo entre los dedos, o le sale de dentro de las orejas, pide que te enseñen a recortarlo para que no le de problemas.
Si tienes dudas, pregunta a un peluquero canino (en las clínicas veterinarias suelen tener peluquería, en algunas tiendas de animales también). Los peluqueros suelen estar encantados de ayudar a los dueños a encontrar el mejor cepillo, y no les suele importar enseñar cómo cepillar o cuidar del pelo de tu perro. Saben que cuanto mejor cuida el dueño de su perro, más fácil será su trabajo...
Las uñas:
Dependiendo de lo que ande tu perro, y las superficies que pise, desgastará sus uñas de manera diferente. A algunos perros nunca hay que cortarles las uñas, otros lo necesitan casi todos los meses. Sobre todo hay que vigilar la uña del primer dedo, que no toca el suelo, y a algunos perros llega a clavárseles en la carne.
Para cortar las uñas, necesitas un cortauñas especial para perros, y un poco de cuidado. Dentro de la uña hay una venita, y si la cortas, duele mucho, y sangra bastante. Si sangra, presiona un algodón con agua oxigenada contra la uña. También venden palitos o polvos hemostáticos especiales para este uso, pero normalmente no hacen falta.
Y como siempre: premia, premia, premia. Coge pata, premia. Sujeta pata, premia. Acerca cortauñas, premia. Corta, premia. Suelta, premia. Repite.
Los dientes:
La higiene oral también es muy importante. Para ello, lo mejor es el cachorro coma pienso, y que le dé de vez en cuando cosas para morder (huesos prensados, pan duro… nunca huesos "de verdad"). Pero lo mejor es acostumbrarlo a limpiarle los dientes.
Hay pastas dentales especiales para ellos, con sabor a pollo o hígado, porque las nuestras pueden ser tóxicas si las tragan. También se venden unos líquidos que se echan en el agua de bebida. Es muy importante mantener limpia la boca, entre otras cosas porque el sarro predispone a las enfermedades cardíacas. Si tu perro ya tiene sarro, un veterinario tendrá que hacerle una limpieza de boca con un aparato de ultrasonidos, como se nos hace a nosotros.
¿Cómo de limpito está tu perro?
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Vale, a lo mejor esto es pasarse un poco...
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Teresa Marías
www.psicologiaveterinaria.es