martes, 26 de noviembre de 2013

Roscón de Reyes sin gluten, fácil y perfecto


Los que me seguís desde hace un tiempo sabéis que una de mis obsesiones es el Roscón de Reyes. Vale, soy fácil de obsesionar, pero lo que tengo con el roscón es especial.

El Roscón de Reyes, para mí, antes de empezar con la dieta, era el bollo perfecto. Tierno, esponjoso, no excesivamente dulce, sin relleno empalagoso y con ese aroma de azahar... era de los pocos bollos que realmente me gustaban.

Luego llegó la dieta sin gluten. Y empecé a probar. Comprados, hechos en casa... uff... no sé cuál salía peor. Los comprados tienden a ser como piedras hiperdulces (el mejor, para mi gusto y para una prisa, el de Manacel). Y los hechos en casa... no subían o subían y se desmoronaban, quedaban como ladrillos y el sabor... mejor no hablar.

El año pasado empecé en Noviembre, y ¡por fin! conseguí que saliera algo medio decente. Pero este año ¡¡llegó la revolución!!

Sabéis que llevo todo el año probando harinas panificables, masas madre... pues era el momento de llevar todo ese conocimiento al mundo del roscón. He probado tres variaciones de la misma receta, una con levadura, una con masa madre "exprés"  y otra con mi MM de "siempre", esa que lleva conmigo, en mi nevera, desde la primavera (cuidada y refrescada con cariño, eso sí, pero es la misma desde Mayo). Luego os comento las diferencias.

Miga del roscón de masa madre "rápida"

Animaros a probar esta receta. Guardabosques puso una cara de felicidad al probarla que ni yo misma me lo creía. Guardabosques no es muy de piropos, y nada de dulces. Suele tomarse un pedacito de lo que sea que cocino, y luego pasa. Pues de roscón come incluso más que yo.

Ingredientes:

250 gr de harina panificable Proceli (o Auchan o Special line)
75 gr de mantequilla o margarina bien blanditas
90 gr de azúcar (o 40 gr de azúcar y 30 de azúcar invertido)
1 huevo + 1 yema (guardar la clara)
ralladura de limón y de naranja, o aceites esenciales de limón y naranja (6 gotas)
Agua de azahar comprado o casero (una cucharada sopera)
2 cucharadas de postre de miel
una cucharadita de café de sal
25 ml de leche o agua tibia

+ 100 gr de MM (masa madre): os doy tres opciones de masa madre, a elegir:

a) Masa madre "exprés": 25gr de harina de garbanzo +25gr de harina de trigo sarraceno + 50gr de agua + 1 cucharadita de café de levadura seca de panadería (o 7-8 gr de levadura fresca). Mezcla bien en un bote, deja en un sitio calentito una hora (encima del radiador) hasta que haga burbujas, y lista para usar.

Masa madre exprés
cuando esté así es cuando la usas o la metes en la nevera

b) Masa madre "rápida": Se hace igual que la anterior, sólo que una vez veas que la masa tiene burbujitas, la metes en la nevera, y la dejas reposar 24 horas. Vamos, que la haces de un día para otro.

c) Masa madre "de verdad": para hacerla pincha aquí

Para decorar:
1 clara (la que sobró antes)
un chorro de leche (opcional)
Azúcar
Almendra laminada, guindas en conserva, fruta escarchada...

Modo de hacer el roscón:

Mezcla en un bol (yo usé la cubeta de la panificadora) los ingredientes líquidos: el agua (o leche) tibia, el huevo con la yema, el agua de azahar, la sal y la miel. Luego incorpora la mantequilla derretida y el azúcar. Ahora la Masa Madre elegida, para que se mezcle bien con todo. Y por último la harina proceli.

Amasa bien, con la mano, en amasadora o en la termomix, hasta que tengas una pelota suave. Deja levar la masa media hora en un sitio calentito: la propia termomix tapada con un trapo, el horno precalentado a 50 y apagado, o bien tapada con un trapo húmedo, encima de un radiador... donde tú lo suelas hacer. Yo pongo cualquier programa de la panificadora, que me amasa y me leva durante media hora, y cuando oigo que vuelve a amasar, la apago y saco la masa.

Al cabo de media hora, vuelve a amasar. Esta masa se amasa bastante bien para ser sin gluten. Yo unto de aceite un papel vegetal y mis manos, para que nos pegue. El truco es no clavar los dedos en la masa, y manejarla rápido. La coges, la levantas, y la estampas contra la encimera de la cocina. Gracias a que es una masa bien trabada, y que todo está con aceite, no llenas de harina la cocina. También puedes hacer el amasado Bertinet de verdad, pero no hace falta. Amasa 5-10 minutos, hasta que veas que está suave y más manejable. Este amasado es importante, es lo que hace que el roscón quede redondito, y no lleno de bollos.
Miga del roscón con Masa madre normal

Entonces haces la rosca: haz una depresión central de la pelota con los dedos, echa un chorrito de aceite, y ve untando de aceite el hueco y haciéndolo cada vez más grande, hasta que tengas una rosca. En el centro, mete algo para evitar que con el levado se cierre el agujero: yo  pongo una lata envuelta en papel vegetal.

Deja levar en sitio calentito otra hora. Yo precaliento el horno a 50ºC, lo apago y meto el roscón dentro. Sube, pero no en exceso. No te preocupes, luego sube más.

Al cabo de esta hora, saca el roscón y decóralo. Para eso, píntalo con una mezcla de huevo y leche (bien pintado, así además ayuda a que leve mejor). Luego espolvorea toda la superficie con azúcar, dejando pegotes gordos en algunas zonas. Las zonas sin pegote de azúcar, pegote de almendra y/o fruta escarchada.

Mete el roscón en el horno, con el horno todavía apagado. Pon la temperatura a 170ºC, si puedes primero con calor sólo abajo 10 minutos, y luego ya pones el calor arriba y abajo. A mí en total me tarda 35-40 minutos más en estar cocido, pero eso ya depende de cada horno. Si ves que se te tuesta mucho, abre el horno despacito, y tapas el roscón con un papel de plata hasta que esté cocido por dentro. En esta etapa es donde leva más el roscón. Cuidado con la temperatura del horno, si está demasiado fuerte, sube muchísimo... para luego desplomarse. Con 170º sube uniformemente, y luego no se cae.

Edito que no ha quedado claro: en total son 45-55 minutos de horno, 10 sólo abajo, y el resto con arriba y abajo o abajo más aire. Tiene que quedar tostadito y bien hecho, si se queda mínimamente crudo, también se desploma.

¿El resultado? Un roscón tierno, esponjoso, y que sabe a Roscón de Reyes de verdad. Del glutenero. Sabor a trigo total. En casa estamos enviciados.

Roscón con masa madre normal

Notas: 

Os animo a probar la masa madre rápida en todas las recetas, es menos lío que la MM normal, y funciona casi igual. Además, si haces el doble de cantidad, puedes guardar lo que sobra en la nevera, y usarla para otras recetas, igual que la MM normal.

También os animo a probar la mezcla garbanzo+sarraceno. El sabor que da es a trigo completamente. Desde que uso esta mezcla, Guardabosques come sin gluten pizzas, bizcochos, bollos... y suspirando de satisfacción, sin poner cara de cordero degollado. Si no tenéis de las dos harinas, podéis usar toda la cantidad de una de ellas, pero el sabor y la textura no serán las mismas.

La comparación entre las tres: muy parecido de sabor aunque más rico y más "glutenero" el que está hecho con la masa madre normal, luego el de la masa madre rápida. Y duran algo más que el hecho todo en el mismo día. Pero esponjosos y blanditos están los tres, y ricos también, así que para una prisa, no lo dudes.

Y por último, esta receta es con estas harinas. Si cambias la harina, puede no quedar igual (vamos, que no lo hará). Puedes probar a ver qué pasa, pero no garantizo nada, que las harinas sin gluten ya sabéis lo particulares que son.

Si acabas de empezar en el mundo singlu y estas perdido con tanta harina o no sabes dónde comprarlas, pasa por aquí. Si quieres intentar lo de la Masa Madre, pasa por aquí.



Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 21 de noviembre de 2013

Intentando establecer rutinas (y sin conseguirlo)


Y yo que pensé que para estas fechas lo tendríamos todo "controlado", pero nada. Me había yo hecho a la idea de que para finales de Noviembre íbamos a tener instauradas unas cómodas rutinas de sueño, de cole, de guarde, de tardes, y yo unas mañanas organizadas de trabajo, con algo de tiempo para hacer deporte y clickear a Marco (que lo tengo abandonadillo, al pobre).

Pues no. Nada. Niente.

Pollito va al cole, y entra y sale a la misma hora, sí. Pero algunos días tiene baile a la hora de comer, y sale de clase AGOTADA. Con deciros que el otro día me puse a cocinar, y al no oírla me asusté y me puse a buscarla. Ni en el salón, ni en el baño... Guardabosques se había ido a acostar a Gatito para la siesta, y el fondo de mi casa era oscuridad total. Me encontré a Pollito encerrada en su cuarto, a oscuras, tumbada en su cama y tapada hasta la cabeza, durmiendo.
 ??????????
No me lo podía creer.


El caso es que al final hay días que duerme un rato, a última hora de la tarde, o no duerme, pero acaba el día de un humor de perros, rabieta tras rabieta. Si le añadimos que la hora de la cena no es su mejor momento (porque sigue comiendo como un pajarito, y ya no sabemos qué hacer...).


Gatito empezó hace unas semanas la guarde de 9 a 16h, y aunque lo lleva bien, casi no duerme allí la siesta. Le va la marcha, como a su hermana, y si hay alguien despierto, pues ella quiere verlo. Así que se duerme al llegar a casa, después de tomar su ansiada ración de teta. Se despierta, y quiere teta. Cena, y quiere teta. Vamos, que se pasa la tarde comiendo, y eso que en la guarde están asombrados de lo mucho que come. La noche y el día, mis niñas.

Eso sí, entre tanto no paran quietas ninguna de las dos. La mayor ha salido artista, y se pasa el día pintando, amasando y recortando. Y la pequeña, gateando, poniéndose de pie y llevándose a la boca todo lo que pilla. Que son papeles que va soltando la hermana, en su mayor parte. Que cada día nos creemos que le ha salido un diente nuevo. Pero no, es otro papelillo que se está comiendo.


¿Y yo?

Yo creí que este mes me lo iba a pasar pasando consulta de vez en cuando y pasando la mayoría de las mañanas delante del ordenador, procesando los datos de mi tesis. Peerooo....
Resulta que este año nos han "tocado" unos alumnos de Prácticum de Psicología para tutorizar. Y me ha "tocado" prepararme tres seminarios, y acudir como a seis, sobre diversos temas de mi grupo de trabajo. Todo muy bonito, pero ¿y yo cuándo trabajo con lo mío? Pues no me da tiempo.

Me siento como el conejo blanco de Alicia, llegando tarde a todo.


Para lo único que me queda tiempo es para cocinar, y es que es mi rato de "encerrarme" en la cocina, experimentar, amasar, relajarme... y de paso poner comida en la mesa de la familia.


Y todo esto, sin dormir, claro. Que empalmamos mocos con diarreas, diarreas con toses, toses con pesadillas... y aquí no duerme por la noche ni el perro.
Y os dejo ya, que esta tarde tengo seminario en la facultad, y todavía no me he preparado lo que tengo que llevar.

Y vosotros ¿os organizáis?

PD: esta semana he podido dar tres sesiones del clicker con Marco, estamos aprendiendo el "cop-cop". Es que me he unido a un grupo de facebook de trickdogging, y te ponen los dientes largos. Con mucha paciencia, eso sí, que al octogenario le cuesta.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 17 de noviembre de 2013

Risotto de setas (níscalos) y calabaza

Risotto de setas y calabaza
Como lo prometido es deuda, aquí os pongo la receta de risotto de setas. He tenido unas semanas muy intensas,  pero no quería dejar pasar más tiempo antes de colgar esta receta, porque ¡se acaba la temporada! Claro que, también la podéis hacer fuera de temporada, con setas de bote, congeladas o deshidratadas (pero no es lo mismo que cuando Guardabosques las trae fresquitas y con olor a campo...)

Níscalos cortesía de Guardabosques
A ver si la semana que viene recupero el ritmo del blog, que he estado dando unas clases en la facultad de Psicología, a unos alumnos de Practicum, y no daba ya para más. La gente me pregunta que cómo saco tiempo para cocinar. Pues es que ¡si no cocino no como!

Y ya que tengo que cocinar... pues que quede rico. Este risotto es muy fácil, no lleva mucho tiempo, y queda de impresionar.

Ingredientes (un poco a ojo, que yo el salado no lo peso)

300 gr de setas (yo tenía 200 de níscalos y 100 de champis)
200 gr de calabaza
1 cebolla
1 diente de ajo picadito
2 tacitas de arroz (en teoría arbóreo, pero yo usé del bomba del mercadona y quedó riquísimo)
1 vaso de vino blanco
Caldo de pollo o carne o cocido (yo tenía uno hecho, pero puede ser de brick). A mí me chupó algo más de medio litro
aceite y mantequilla (yo margarina)
queso parmesano rallado o foie
tomillo seco, sal y pimienta

En una olla profunda, y a ser posible de hierro fundido, poner a pochar la cebolla con aceite y una cucharada de mantequilla. Despacito, que vaya caramelizando.
Cuando esté empezando a transparentar, añades el ajo picadito y la calabaza en cuadraditos, y lo dejas caramelizar todo junto.

Los níscalos doraditos, con mi cocotte
turquesa de lecreuset: la adoro
Mientras tanto, rehogas las setas con un poquito de aceite, que se tuesten ligeramente, y en un cacharro aparte pones el caldo a hervir con un par de setas (las más feas, o un par de champis) dentro.

La cebolla y la calabaza pochaditas
Una vez tienes la cebolla y la calabaza blanditas y doraditas, echas el arroz y lo dejas nacarar. Que se ponga transparente y brillante.

Arroz nacarado
Entonces echas el vaso de vino blanco, rascas bien el fondo para que se levante todo lo que se ha podido quedar pegado y te pones un reloj con 18 minutos. Remueves bien, y lo dejas tranquilo hasta que se haya absorbido casi todo el vino.

Cuando veas que se está quedando muy espeso, le echas un cucharón de caldo, y remueves. Lo dejas tranquilo hasta que veas que está demasiado espeso, añades otro cucharón, remueves.... etc., etc. repetir y repetir.

Cuando el arroz lleve 10 minutos cociendo, añades las setas. Y sigues con el mismo proceso. Verás que el arroz va espesando la salsita. Aquí también añade el tomillo, la pimienta, y lo pruebas a ver qué tal de sal (ten en cuenta que luego añades el queso, que es salado).

Cuando lleve 18 minutos, pruebas el arroz y decides según lo entero que esté si le echas o no la última cucharada de caldo. El arroz tiene que quedar cremoso, que si lo echas al plato desparrame, no tipo engrudo.

Luego le pones otra cucharada de mantequilla o margarina y el queso rallado si puedes (yo me lo eché en mi plato). Me han dicho que si en vez de queso le pones foie en trocitos pequeños, también queda fenomenal.

Tapas la olla y lo dejas reposar 2-5 minutos, hasta que el arroz esté en el punto que os guste.

Así de cremoso queda
Mmmmhhhh... os va a encantar!



Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 4 de noviembre de 2013

Curso de cocina de arroces en Kitchen Club ¡sin gluten!


El sábado tuve un día muy divertido, y muy especial. Mi hermana me regaló por mi cumple una clase de cocina en Kitchen Club, y hasta ahora no había podido acudir. Al principio me daba cosa. No tienen ningún curso de cocina sin gluten, y no parecían nada puestos en el tema.

Pero decidí que lo tenía que aprovechar al máximo, y que algo tenía que hacer. Lo primero, elegir bien el curso. Le dí vueltas a los temas que me ofrecían (tienen como dos o tres cursos distintos todas las semanas, de todo tipo de cocina), y descarté los que por fecha no me venían bien. Con las dos niñas, el trabajo... hay que tirar de agenda. Luego descarté los que podían ser totalmente imposibles. Los de panadería y repostería, por ejemplo. Que sí, que podía haber ido, y luego no comerme el resultado pero no me apetecía pasarme cuatro horas cocinando para después pasar hambre.

También descarté los de comida oriental. Demasiada salsa de soja y salsas con botes en idioma asiático. ¿Quién puede saber si eso tiene gluten o no?

Y al final me decidí por el de arroces. Un curso muy práctico, fácilmente adaptable al sin gluten, y que puedo luego practicar en casa sin tener que hacer pedidos de ingredientes imposibles por internet. Y que en casa del celíaco el arroz cae fijo mínimo una vez por semana... pues mejor aprender a hacerlo bien ¿no?


Un par de días antes de la cita les llamé, y les expliqué la "problemática". Una chica muy maja me dictó la lista de los ingredientes de todos los platos, con sus marcas y sus alternativas. Sólo había problema en un par de especias y en el caldo de brick, que tuvieron que cambiar de Knorr a Gallina Blanca. Vamos, complicadísimo. El comino lo llevé yo y lo picamos allí mismo. Y no le echamos ni colorante ni cúrcuma a ninguno de los arroces. Y no se notó, por cierto.

La cocinera habló también conmigo, y cada ingrediente "sospechoso" que iba a echar me lo enseñaba primero. Y si había dudas, no lo ponía. El trato, como digo, fenomenal.

¿Y la clase? Pues espectacular. Éramos unos diez, alrededor de una isla con tres cocinas, cada una con tres fogones. Tres paellas, dos risottos, un arroz caldoso. A cual más bueno. Las recetas, sencillas y resultonas. Y muchos trucos y detalles para garantizar el éxito en casa. Y quitarle hierro al asunto, que el arroz da mucho miedo, pero al final... si lo haces con buenos ingredientes, queda rico casi siempre.

Arroz del señoret
Entre todos (con la dirección estupenda de Lorena, la profe) preparamos todos los ingredientes, los caldos, los sofritos... Muy divertido y bien organizado. Aprendimos todas las recetas y los trucos. Y un ¡ole! a esa profesora, que es capaz de explicar, preparar ingredientes, y vigilar nueve fogones y dos hornos a la vez y sin despeinarse. Yo si preparo dos platos a la vez, quemo uno los dos, fijo.

Os dejo los trucos fundamentales, las recetas completas, cuando las haga yo en casita.

Para el risotto:

- Usar arroz arborio. Ellos tenían de la marca Nomen, pero puede ser de otra marca. Voy a tener que comprar...
- Poner en una olla de bordes altos una cebollita bien pochadita en mitad de aceite mitad de mantequilla
- Un caldo de carne caliente al ladito (ellos usaban de carne de Gallina Blanca)
- Rehogar un poquito el arroz con la cebolla, echar un cacito de vino blanco, remover
- Cuando haya absorbido el vino, antes de que empiece a pegarse, echar un cacito de caldo, dar otra vueltita
- No hace falta dar vueltas tooodooo el rato. De verdad, yo lo ví. Sólo cada vez que echas un cacito de caldo al arroz
- Los ingredientes que dan sabor (uno era de setas y otro de calabaza) pueden saltearse en sartén primero o cocinarse en el horno. Así tendrán más sabor. El arroz de setas tenía champis (en sartén) y boletus (que como eran congelados, tostamos al horno, para que no soltaran el agua y se cocieran en vez de tostarse). La calabaza, al horno con comino hasta que esté tostada y blandita.

Preparando la calabaza

- A los 10 minutos de cocción del arroz, incorporar los ingredientes (setas, calabaza, otras verduras...)
- Seguir echando cacitos de caldo y removiendo un poco cada vez que el arroz empiece a secarse, hasta que el arroz esté en su punto, al dente.
- Una vez acabada la cocción, echar una cucharada sopera grande de parmesano rallado
- El risotto debe desparramar en el plato, no hacer "montaña". Si está muy seco, se puede echar un poco más de caldo en el último momento.
- Si se nos ha quedado un poco entero, tapar la olla y dejar reposar dos minutitos.

Para los arroces:

Machacando cabezas de gambas, para el sofrito

- Lo fundamental: UN BUEN FUMET. Para hacerlo, sofreír primero marisco (barato y pequeño o cabezas y colas), una vez tostado, añadir vino para levantar todo lo pegado. Cuando se evapore, añadir verduras (zanahoria, puerro, apio) y tostar un poco también. Cubrir con agua y dejar hervir todo lo que puedas, unas tres horas. También puedes añadir unos mejillones baratitos. Cuando queden 45 minutos, echar raspas de pescado o morralla.
- El caldo puede hacerse el día anterior, y dejar con todos "los bichos" dentro, en la nevera. Al día siguiente, colar, calentar y usar en el arroz.
- El sofrito: Primero sofreír las cabezas y las colas de las gambas, que se pegue un poco. Luego le añadimos cebolla, ajo, pimiento rojo y verde en la misma proporción. Cuando esté pochadito, echamos calamar y sepia cortados en cuadraditos y rehogamos. Cuando esté listo, hacemos un hueco en el centro, echamos aceite y ponemos una cucharadita de pimentón, removemos, una de carne de pimiento choricero, removemos, y tres o cuatro cucharadas soperas de tomate triturado. Ahora removemos todo bien y lo dejamos que se una. En este momento podemos echar el arroz, o guardar el sofrito para el día siguiente. Si vamos a hacer arroz caldoso o meloso, triturar el sofrito.
- Si echamos el arroz (arroz BOMBA, mejor de calasparra, pero el de mercadona vale), rehogar con el sofrito hasta que transparente:  nacarar, se llama (qué bonito).
- Incorporar el caldo que necesite según la receta y el tipo de arroz. Para el arroz negro, incorporar la tinta diluida en el caldo

El arroz negro, casi a punto
- En la paella, nunca debe quedar el agua y el arroz por encima de los clavitos de las asas.
- Poner 10 minutos a fuego fuerte, y luego bajar la intensidad según veamos que se va absorbiendo el caldo. Si está muy líquido, dejar el fuego más fuerte. Si está quedándose seco, bajar el fuego. Aquí incorporar el marisco "bueno": las gambas, los mejillones, las almejas, las cigalas... lo que vayamos a echarle.
- Si ves que se está quedando seco, y no se ha terminado de cocer, puedes echar un poco más de caldo caliente
- Intentar no remover mucho, en todo caso, agitar la cazuela entera para despegar el fondo, pero sin meter cuchara
- En total son unos 18 minutos al fuego, luego lo tapamos (ellos lo taparon con papel de horno) y dejamos reposar otros 2-5 minutos para que se acabe de absorber el caldo y separar el grano.

Acompañar de alioli, si gusta.

El día que me anime a hacer paella de la de verdad, os pondré la receta. Lleva más trabajo, sobre todo porque hay que pelar alcachofas. Y caracoles no le pongo ni de broma (algún día os contaré por qué tengo trauma con los caracoles).

Paella valenciana

En fin, que aprendí un montón, y que ¡hay que animarse!
Si nosotros no le enseñamos a la gente que se puede cocinar sin gluten, y que no es tan difícil ¿quién lo va a hacer?

PD: siento mucho la calidad de las fotos, pero estaba ocupada cocinando y/o comiendo. Han quedado en mandarme más...

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

miércoles, 30 de octubre de 2013

Adiestramiento tradicional e indefensión aprendida

Muchas veces me han preguntado por qué utilizo el adiestramiento en positivo, cuando el adiestramiento "tradicional", o por la fuerza, "también funciona, y más rápido" (que conste que yo no digo ni que funcione ni que sea más rápido, eso es lo que me dice a mí la gente).

Para mí, la respuesta está clara. Por un lado, está mi ética como persona. No hago daño a un perro si puedo evitarlo, y si puedo ayudar a un perro sin darle un tirón de correa, lo haré. Los tirones de correa no sólo "corrigen" al perro, le meten miedo, le coartan. Cuando trabajas en terapia de comportamiento, no buscas sólo corregir la conducta, sino modificar la motivación, la emoción, que provoca la conducta.

Una conducta es una reacción a algo que ocurre en el entorno. El cerebro recibe una señal (un perro ve a otro perro), y en ese momento reúne dos cosas en la mente: emoción y experiencias anteriores (ese perro desconocido me da miedo porque...). Entonces el perro exhibe una conducta acorde con la emoción que está sintiendo, y su experiencia (como tiene miedo, entra en modo lucha-o-huye, va de la correa, no puede huir, entra en modo lucha). Y ya tenemos un perro agresivo con otros perros mientras pasea de la correa.

Antes de entrar a valorar cómo funciona el método "tradicional" de adiestramiento, voy a explicar qué es la depresión por indefensión aprendida. 

La indefensión aprendida aparece cuando un animal (desde las moscas hasta los humanos) se encuentra en una situación de estrés sobre la que no tiene ningún control. No puede escapar de esta situación, lo que le produce miedo y situación de indefensión. La primera reacción es luchar contra la situación, o huir de ella (la reacción huye-o-lucha de la que hablábamos antes). Pero según pasa el tiempo, y el animal ve que no puede escapar de la situación, la cosa cambia. El animal deja de moverse, deja de luchar, y se deja hacer. Se ha instaurado la depresión por indefensión aprendida. El estado de ánimo cambia, el animal asume que no puede hacer nada para mejorar y se rinde. Lo interesante (y triste) de esta indefensión, es que este comportamiento permanece en el tiempo, y aunque la situación cambie, y el animal pueda volver a controlar el estímulo negativo, no lo hace.

El experimento que originó esta teoría es de los años 60, y se realizó con perros.
En una primera fase del experimento, se disponía a un grupo de perros sujetos con un arnés. Se les administraba una descarga eléctrica, pero mientras que los perros del grupo 1 podían detener el shock presionando una palanca, los del grupo 2 no podían hacer nada por evitar la descarga. El shock, para ese segundo grupo, paraba aleatoriamente (en realidad paraba cuando el perro del grupo 1 apretaba la palanca, pero eso el perro 2 no lo sabía).

En una segunda fase, se colocaba a un perro en un recinto cerrado, del que no podía salir. Se ponía una pequeña verja (saltable) en el medio. El suelo de uno de los lados estaba electrificado, el otro no. Los perros que habían estado en el grupo 1 aprendían rápidamente a saltar la pequeña verja para escapar de la descarga. Los perros del grupo 2 ni lo intentaban, y simplemente yacían tumbados en un rincón del recinto, gimiendo. No evitaban el shock, porque ni siquiera se les ocurría que pudieran hacerlo. Habían generalizado la respuesta de indefensión, habían entrado en depresión.

Os pongo un vídeo de ejemplo, en personas, sobre la rapidez de instauración de esta depresión por indefensión. Está en inglés con subtítulos en español, no he encontrado traducción.

En este vídeo una profesora de psicología entrega un problema a un grupo de alumnos. A todos les da unas letras y les pide que hagan una palabra que contenga todas las letras que están en la tarjeta. La mitad del grupo tiene un conjunto de letras fácilmente ordenables en varias palabras, mientras que la otra mitad tiene unas letras que son imposibles de juntar para formar una palabra. Tras dos intentos de esta forma, la tercera tarjeta, en los dos grupos, tiene un problema de fácil solución. Los alumnos del grupo dos son incapaces de formar palabras con esas letras, a pesar de que el problema tenía fácil solución.



En menos de cinco minutos, y con una tarea bastante poco traumática, unos universitarios se convierten en personas inseguras, dóciles, que no encuentran fuerzas ni para resolver un sencillísimo problema.

Así que ¿qué pasa con nuestros perros durante un adiestramiento "tradicional"?

Pues esto mismo es lo que pasa. El adiestrador llega, coge al perro, le pone una correa. El perro ya no puede huir. El perro empieza a pelear. El adiestrador no afloja, no le deja ir, le cuelga, le da tirones... hasta que el perro entra en indefensión aprendida. Recordemos que se tarda menos de 5 minutos en provocarla, y eso en humanos...

Resultado: un perro que nos sigue, dócil, que  no reacciona a estímulos externos. Lo sacamos de paseo y "se porta fenomenal". ¿Ha aprendido algo? No. ¿Han cambiado sus emociones? No, o  por lo menos no a mejor. ¿Ha funcionado la "terapia"? Pues aparentemente, sí.

Os dejo un vídeo de César Millán. Lo he elegido porque es el programa sobre perros que la gente ve. Y por desgracia, pone en práctica. Y no he buscado mucho, es uno de los primeros que salen cuando metes en youtube "cesar millan pasear perro". Pero es un ejemplo perfecto de lo que os he contado. Hay que fijarse en el lenguaje corporal del perro. No saca en ningún momento el rabo de entre las patas, está totalmente acojonado, y perdonad mi expresión. César se enfrenta a él mirándole fijo (amenaza), le pone una correa (ya no puede huir), se pelea con él un par de minutos (y gana, claro, el collar en la garganta es muy doloroso, y el perro no es nada agresivo) y voilá! tiene al perro paseando por su barrio sin atacar a nadie ni tirar de la correa. Fijaros en el cuerpo del perro. Va mirando al frente sin atender a nada, echando señales de calma a diestro y siniestro, con el rabo entre las patas. ¿Es un perro curado? No, es un perro deprimido.



Pero ¿cuál es el problema? preguntaréis. El perro se porta bien en la calle, que es lo que yo quiero...

Pues el "problema" (aparte de la ética de todo el asunto) es que la indefensión no dura para siempre. Al cabo de unas 48 horas, el efecto empieza a pasarse. Así que entonces tienes que seguir torturando al animal, para que siga en ese estado de depresión, que siga "portándose bien". Cosa que casi ningún dueño hace... no sé si por gracia o por desgracia...

Total, que como no hemos cambiado el origen del problema, el problema vuelve a resurgir. Si teníamos un perro que tenía miedo de otros perros, y se comportaba agresivamente con ellos, les seguirá teniendo miedo. Y ahora viene lo peor. Porque tu perro antes no te tenía miedo a tí, pero ahora sí. Y antes confiaba en tí, pero ahora no. No sólo eso, sino que has intensificado el miedo del perro, así que cuando reaccione, reaccionará más intensamente que antes. Si sólo ladraba, gruñirá, si gruñía, morderá, y si mordía... pues se saltará todos los pasos intermedios (que claramente no funcionaban para mantener alejado el peligro) y pasará del punto 1, ver a un perro, al punto 5, morder al perro, sin dar ni un aviso.

Y hay más consecuencias a la depresión, aparte de las obvias. Los perros generalizan esa ansiedad, y la presentan en más situaciones. Generalizan el miedo, y empiezan a tener miedo de cosas que antes toleraban. Sufren problemas de estómago y enfermedades relacionadas con el estrés. Sus circuitos cerebrales cambian, y les dejan de gustar cosas que antes les gustaban.

Que ¿cuál es la solución?

Pues trabajar con el problema real, que no es que el perro tire de la correa, o que se pelee. El problema normalmente es que el perro tiene miedo (o ansiedad). Y si no eliminamos el miedo, no hacemos nada. Hay que desensibilizar al perro, hacer un contracondicionamiento, o practicar el B.A.T. 

Lo que sea, menos torturar al perro, que ya tiene suficiente.

PD: no quiero hablar de los adiestradores que (por desgracia) salen en la tele, sean extranjeros o nacionales. He elegido este vídeo, pero como éste hay unos mil, de César Millán y de otros adiestradores. Que hacen burradas tremendas a diario delante de millones de personas. Os invito a quitarle el sonido a los programas y a observar a los perros. Sus posturas, sus señales de calma. Y las de ellos. A ver si podéis mirarlos más de diez minutos... sin cabrearos. Yo  no.

Inspiración (y cabreo) vía un vídeo de denuncia que subió mi amigo Richard, de Dogsenjoy. Id a ved el vídeo, pero os advierto que es muy, muy duro.


Bibliografía:


1.
Enkel, T., Spanagel, R., Vollmayr, B. & Schneider, M. Stress triggers anhedonia in rats bred for learned helplessness. Behavioural Brain Research 209, 183–186 (2010).

2.
Overmier, J. Bruce & Seligman, Martin E. Effects of Inescapable Shock Upon Subsequent Escape and Avoidance Responding. Journal of Comparative and Physiological Psychology 63, 28–33 (1967).


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 28 de octubre de 2013

Amigos imaginarios

- ¿Ya estás trabajando en tu redacción? ¡No hay que entregarla hasta el jueves!
- Sí, ya lo sé, mamá dice que las pastillas deben estar funcionando
- Bueno, ya, pero está nevando fuera, y pensé que, podíamos...
- Perdona ¿qué?, no te estaba escuchando, de verdad que debería acabar ésto...
Calvin y Hobbes

Pollito tiene un amigo imaginario. Bueno, uno no, tiene cinco. Ella todo lo hace a lo grande...

Desde este verano, juega con "sus niños" los ratos que se queda sola. Al principio, la verdad, es que nos daba como repelús. Es un poco inquietante oir a tu hija hablar sola, y no con sus muñecos, no, sino a una "audiencia". Lo peor fue cuando nos quejamos de que estaba durmiendo peor, y nos explicó que es que sus niños la molestaban y no la dejaban dormir. Ay madre...

Pero en realidad esta niña es muy razonable, y cuando le preguntamos si eran de verdad o inventados, nos miró con cara de "estos no se enteran" y nos dijo que claro, que eran imaginados. ¿Y por qué no te imaginas unos niños buenos que no molesten? Mano de santo. Tiró a los "niños malos" por la ventana (o eso dijo ella) y se quedó con unos niños buenos, que son cinco, que juegan con ella. Tienen cuatro años, y no molestan. Tienen unos nombres raros que Pollito se va inventando sobre la marcha, y que yo creo que van cambiando según su humor.

Y ella es feliz, así que no deberíamos preocuparnos ¿no?
Pues no, claro, te preocupas. Tener amigos imaginarios ¿es normal?

Ale, pues como yo me tiro al trapo, todo el fin de semana llevo leyendo sobre el tema, a ver si es normal, o si significa que le falta algo. Y os lo cuento.

Los amigos imaginarios, según los psicólogos, pueden ser de dos clases. Totalmente imaginarios (o invisibles), o muñecos personificados. En ambos casos, no se ha podido comprobar que supusieran un problema para el niño, o que fueran consecuencia de problemas de relación con otro niños.

Aproximadamente la mitad de los niños tienen un amigo imaginario. La mayoría de estos niños son hijos únicos o primogénitos, lo que hace pensar que son niños que juegan a ratos solos. Y se imaginan compañeros de juegos, para que les hagan compañía, o para practicar el juego con otros niños. Lo que está claro es que cuando aparece un niño real, se olvidan del imaginario rápidamente.

Es más, parece que los niños con amigos imaginarios tienen mayores tendencias sociales. Son niños que se llevan bien con otros niños, y que cuando tienen otros niños alrededor son bien aceptados por ellos. No son más tímidos o más inseguros (o más mandones) que los otros niños, al contrario, en algunos casos parece que la práctica de las relaciones sociales con los amigos imaginarios les ayuda a mantener mejores relaciones con otros niños.

Sí que parece existir un perfil de personalidad de los niños con amigos imaginarios. Suelen ser  niños muy creativos y fantasiosos, con una gran sensibilidad con las emociones de los demás. Son niños que desarrollan antes la teoría de la mente, y que tienen una narrativa más desarrollada más precozmente. Es decir, su vocabulario es igual que el de los niños sin amigo imaginario, pero cuentan historias más hiladas y con más detalles. Tampoco son niños que no reconozcan la diferencia entre realidad o ficción. Saben perfectamente que sus amigos no son reales, sino inventados. Pero les da igual...

También se ha estudiado si estos niños tienen problemas de adaptación cuando crecen, y no lo parece. Y se ha estudiado el fenómeno en adultos, por si esto tiene efecto en relaciones sociales futuras, y tampoco lo parece. Sí que es verdad que los niños con amigos imaginarios de mayores siguen siendo personas emotivas, creativas y con empatía.

En resumen, que ni es bueno, ni es malo. Es el resultado de mucha imaginación, y grandes dosis de tiempo libre sin otros niños alrededor.

Y vuestros niños ¿tienen o tuvieron amigo imaginario?

Por si os apetece profundizar en el tema, os dejo la

Bibliografía:

Bouldin, P., & Pratt, C. (1999). Characteristics of Preschool and School-Age Children with Imaginary Companions. The Journal of Genetic Psychology, 160(4), 397-410. doi:10.1080/00221329909595553
Bouldin, P., & Pratt, C. (2002). A systematic assessment of the specific fears, anxiety level, and temperament of children with imaginary companions. Australian Journal of Psychology, 54(2), 79–85. doi:10.1080/00049530210001706533
Gleason, T. (2004). Imaginary companions and peer acceptance. International Journal of Behavioral Development, 28(3), 204-209. doi:10.1080/01650250344000415
Gleason, T. R., Jarudi, R. N., & Cheek, J. M. (2003). Imagination, Personality, and Imaginary Companions. Social Behavior and Personality: an international journal, 31(7), 721-737. doi:10.2224/sbp.2003.31.7.721
Gleason, T. R., Sebanc, A. M., & Hartup, W. W. (2000). Imaginary companions of preschool children. Developmental Psychology, 36(4), 419-428. doi:10.1037/0012-1649.36.4.419
Hoff, E. V. (2005). Imaginary Companions, Creativity, and Self-Image in Middle Childhood. Creativity Research Journal, 17(2-3), 167-180. doi:10.1080/10400419.2005.9651477
Pearson, D., Rouse, H., Doswell, S., Ainsworth, C., Dawson, O., Simms, K., … Faulconbridge, J. (2001). Prevalence of imaginary companions in a normal child population. Child: Care, Health and Development, 27(1), 13–22. doi:10.1046/j.1365-2214.2001.00167.x
Taylor, M., Carlson, S. M., Maring, B. L., Gerow, L., & Charley, C. M. (2004). The Characteristics and Correlates of Fantasy in School-Age Children: Imaginary Companions, Impersonation, and Social Understanding. Developmental Psychology, 40(6), 1173-1187. doi:10.1037/0012-1649.40.6.1173
Taylor, M., Cartwright, B. S., & Carlson, S. M. (1993). A developmental investigation of children’s imaginary companions. Developmental Psychology, 29(2), 276-285. doi:10.1037/0012-1649.29.2.276
Trionfi, G., & Reese, E. (2009). A Good Story: Children With Imaginary Companions Create Richer Narratives. Child Development, 80(4), 1301–1313. doi:10.1111/j.1467-8624.2009.01333.x


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

viernes, 25 de octubre de 2013

Tarta fría de melocotón, sin gluten



Ésta es una de esas recetas de aprovechamiento, pero de las buenas. La hice en la playa, con dos cazos y un molde, sin horno ni ingredientes raros, con lo que había por los armarios (nos íbamos al día siguiente y había que dejar vacía la nevera), y dos tonterías que compré en el Mercadona. Lo bueno de veranear en Alicante, oye, tienes un Mercadona siempre cerca.

La parte del melocotón en almíbar la tomé de una receta de Martha Stewart, pero con bastante manga ancha. Puedes cambiar la fruta por la que quieras, cualquiera de ésas que compras a kilos en el mercadillo porque es de temporada y está muy barata, y al llegar a casa te das cuenta de que ya está muy madura, y tu familia no es capaz de zamparse dos kilos de melocotones (o de albaricoques, de manzanas, peras, ciruelas, fresas, cerezas...) en dos días.

La parte de la crema, igual. Yo la hice con un bote de leche ideal, que habíamos abierto y se iba a estropear. Pero puedes ponerle cualquier lácteo (cuanta más materia grasa, más rico estará, con nata, o queso filadelfia queda riquísima) o incluso sustitutos de soja o arroz.

Y con la base, lo mismo digo. Puedes usar cualquier paquete de galletas que esté aburrido por ahí. O ese que te regaló un amigo con todo su amor, porque vio que era sin gluten y lo compró para tí, pero que, seamos sinceros, no hay quien se las coma. Yo usé un paquete de galletas maría de gullón, que me traje de Madrid y que llegó totalmente hecho miguitas.

Esta receta, además, se hace sin horno. Que en invierno no pasa nada, pero en verano, qué pereza da encenderlo. También viene bien para hacer en casa ajena, cuando tienes miedo de contaminarla, puesto que sólo necesitas un par de cazos.

Bueno, al lío.

Para los melocotones:



1 kg de melocotones (yo puse melocotones y albaricoques) muy maduros, pelados, partidos por la mitad y sin el hueso
1 botella de vino dulce (yo tenía media de vino blanco, y le añadí un poco de moscatel)
750 ml de agua
100 gr de azúcar
1 vaina de vainilla, abierta y sacadas las semillas (o 2 cucharadas de azúcar avainillado)
Especias: la receta original es con cardamomo y anís estrellado. Yo no tenía, así que miré por la cocina, y puse 1 puñadito de clavos de olor, una rama de canela, y la piel de 1 naranja.

Pon todos los ingredientes en una olla grande y remueve para que se disuelva el azúcar. Pon a fuego fuerte hasta que hierva. Cubre con un papel vegetal (así los melocotones no flotan, y no salpica, truco Martha Stewart total) y baja el fuego hasta que hierva lento. Deja de 8 a 25 minutos, dependiendo del tamaño de los trozos y el tipo de fruta, hasta que se ablanden. Yo saqué los albaricoques a los 10 y los melocotones a los 20. Vuelve a subir el fuego, quita el papel vegetal, y deja que todo hierva a fuego fuerte hasta que almíbar haya reducido, y te quede como un vaso (unos 20 minutos más, o media hora). Reserva el almíbar.

Para la crema:

1 bote de leche ideal, o 250 ml del lácteo que te apetezca: nata, queso filadelfia, yogur griego... o incluso sustitutos de soja o arroz
El vaso de almíbar, menos tres cucharadas.
8 hojas de gelatina (cola de pescado).

Saca las hojas y ponlas en un bol con agua unos 10 minutos, para que se hidraten. Mientras tanto, pon en la olla el almíbar y la leche, y calienta hasta que hierva. Apaga el fuego, y echa dentro las hojas de gelatina, remueve hasta que se disuelvan.

Para la base:

1 paquete de galletas (yo maría de gullón)
125 gr de mantequilla o margarina

Mete las galletas en una bolsa de plástico, y pasa el rodillo por encima hasta que sean todo miguitas. Añade la mantequilla en trocitos pequeños y mezcla hasta que quede como una masa.

Para decorar:

1 lámina de gelatina neutra
3 cucharadas del almíbar de melocotón

Remoja la lámina para  que se hidrate (10 minutos), calienta el almíbar y mezcla con la gelatina hasta que se disuelva.

Montaje de la tarta:



En un molde desmontable, pon una base de la masa de galleta triturada. Aplástalo bien, para que quede firme y homogénea.

Vierte la crema por encima y métela en el frigo un par de horas, hasta que se endurezca y gelatinice.

Corta los melocotones en rodajas, y colócalos por encima de la capa de crema. Vierte las tres cucharadas de almíbar con la gelatina por encima, para que brille todo y quede más bonito. A la nevera media hora y
¡listo para comer!


No me digáis que no queda preciosa. Pues además es fácil de hacer, está buenísima, y el toque de especias da un toque muy original. Dejaréis a la familia alucinada.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

miércoles, 23 de octubre de 2013

Saber cuando decir adiós


Sabéis que este verano lo hemos pasado mal, con la pobre Tosca. Y es que es muy difícil tomar la decisión de ayudar a un perro a morir. ¿Cómo sabes cuando es el momento de decir adiós?

He pensado que escribir este post ayudaría a otras personas en mi situación, a aclarar su mente y tomar una decisión con menos angustia.

Lo primero es la razón que  nos lleva a ello. Normalmente se eutanasia a un perro por alguna de estas razones: enfermedad terminal, estado crítico, falta extrema de calidad de vida, enfermedad irreversible por razones de salud o económicas del dueño, o por problemas de comportamiento. Los problemas de comportamiento los voy a dejar para otro post, que ya suficientemente complicado va a ser éste.


Cuando tenemos un perrito que está muy mal, y está sufriendo, muchas veces es casi fácil tomar la decisión. Tras un atropello, o una cirugía complicada, estados epilépticos... Pero ¿y cuando el perro lleva una vida limitada pero más o menos normal?

Bueno, a veces simplemente "lo sabes". Tu intuición y tu empatía te dicen que hasta aquí, que el perro ya no quiere vivir, o no tiene calidad de vida. Pero algunos necesitamos datos más objetivos para decidirnos. Dicen que si es así, viene bien hacer una lista de las cinco cosas que más le gustaban hacer a tu perro, y valorar cuántas puede seguir haciendo. Comer, saltar, salir de paseo, olfatear... pueden ser éstas cosas, o alguna otra. Para mí, cuando Tosca, en un mismo día, no quiso salir de su cama, no quiso comer, y no salió a recibirme cuando volví de salir a hacer un recado... fueron mi "señal de alarma".


Un perro viejo puede pasarse casi todo el día tumbado, pero aun así tiene pequeños picos de actividad que le "alegran el día". Y si ya no tiene ninguno de ellos, me parece que es hora de tomar decisiones.

Yo tengo la suerte (o no) de ser veterinaria, y poder encargarme del hecho yo misma. Pusimos a la perrita en una colchoneta en el jardín, y lo hicimos allí mismo, con ella entre los brazos. Para los que no tengáis esta opción, os cuento cómo se suele hacer.


Lo primero es hablar con el veterinario. Supongo que para cuando llegue el momento, el veterinario ya habrá tratado a tu perro anteriormente y también puede ayudarte a tomar la decisión. Antes de nada, te hará firmar un papel de autorización de eutanasia, y de la decisión para la recogida del cuerpo.

Puedes pedirle que lo haga en tu domicilio, o si en esa clínica no hacen visitas domiciliarias, pedir que te remita a alguien que sí que lo haga, si lo preferís así. Si lo haces en la clínica, también tienes la opción de quedarte mientras se hace, o salir de la habitación. Esta decisión es sumamente personal, y nadie la puede tomar por tí.


También ten en cuenta que a veces no hay que tomar la decisión y hacerlo en el mismo día. Puedes pedir la cita para unos días después, para despedirte con calma. Dar un paseo largo, alimentar a base de caprichos insanos unos días, aprovechar para pasar una tarde de masaje en un sofá... solo tú puedes saber si eso va ayudarte a asumir la pérdida, o si va a ser mejor hacerlo rápidamente una vez la decisión está tomada. Yo me pasé una semana dando caprichos de comida especiales y haciendo fotos a Tosca, pasando mucho rato en el sofá junto a ella. Cada uno se despide a su manera.

Una vez estás con el veterinario, lo más habitual es ponerle a un perro un sedante suave, pinchado intramuscular. Cuando el perro está tranquilo, medio dormido, se le pone una vía en una de las patas delanteras. La vía no duele. Entonces normalmente te dejan un ratito con el perro, y luego se le pone, por la vía, un anestésico potente. Es un barbitúrico, que se usaba habitualmente en las anestesias. El perro no sufre ningún tipo de dolor, sino que se va quedando dormido hasta que pierde la consciencia. Entonces se sube la dosis de ese mismo anestésico, que a dosis elevada para el corazón.


En el perro no se suele ver ningún tipo de reacción, nada más que una relajación progresiva, hasta que deja de respirar y de moverse. Entonces el veterinario lo auscultará, o le conectará a un monitor cardíaco, para verificar la muerte. Y ya está.

Nosotros elegimos enterrar a Tosca en un rincón del jardín, pero eso (aparte de no muy legal, en realidad) no es una opción para todo el mundo. Lo más frecuente es que la clínica se haga cargo del cuerpo. Se llama a una empresa especializada, y se puede elegir si se prefiere que lo entierren o que lo incineren, de forma colectiva o individual. Hay cementerios para perros, sí, aunque son muy caros. Si no puedes hacer ese desembolso, pero te da cosa "abandonar" el cuerpo de esa forma, la incineración individual es una buena opción. Al cabo de unos días te devuelven las cenizas en una cajita, y así puedes enterrarlas en algún sitio que tenga especial significado para vosotros.


Llora lo que tengas que llorar, y deja que tus familiares y tus niños lloren. Es un perro, pero ha formado parte de tu familia, algunos muchísimos años, para tus hijos probablemente toda su vida. No te cortes en llorar en el veterinario. Lo comprenden perfectamente. (Si el veterinario sale de la habitación, muchas veces es por no llorar delante de tí. Sí, les cogemos mucho cariño a nuestros pacientes, y siempre es duro decirles adiós.)

Si tienes niños, ofréceles despedirse, y no les cortes cuando lloren. Pero tampoco les fuerces. Responde a sus preguntas lo más sencillamente que puedas, según tus creencias o las de tu familia. Y respóndelas todas las veces que haga falta, que los niños muchas veces necesitan un tiempo para procesar la información, y más para procesar la pérdida.


Y date tiempo. Aunque sea un perro, y te parezca una tontería. Haz tu duelo como lo necesites. Espera para coger otro perro, si así lo habéis decidido. Si coges otro perro demasiado seguido, la sombra del primero le perseguirá toda su vida. Espera un mes o dos, y luego decide con la cabeza fría.

Y sí, aunque pase el tiempo, no te sorprendas cuando de repente te pongas triste porque...
¿Qué hago yo ahora con el fondo del yogur?
¿Por qué tengo los pies fríos en el sofá?
¿Qué hago yo ahora a las 9 de la noche, la hora de salir a pasear?
¿Quién limpia los restos de debajo de la trona?
Pero sobre todo...
... ese vacío cuando abres la puerta de casa, y nadie sale tembloroso a saludarte como si hiciera un mes que faltas de su vida...

... seguimos en proceso, y menos mal que tengo a Marco y a Mí...


Las maravillosas fotos no son mías, son de Nancy Levine, de su trabajo "Senior dogs across America". Pinchad y disfrutad.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 21 de octubre de 2013

Mi bebé me muerde


A Gatito le han empezado a salir los dientes. En los últimos quince días le han salido ya los dos de abajo, y la pobre lleva unos días muuuy inquieta. Entre eso, y el comienzo de la guarde, no es su mejor racha, que digamos.

Y mira que está mona, con sus dos dientecillos aserrados asomando, peeerooo... ¡yo estoy fatal!

Porque a Gatito le ha entrado complejo de cachorro de terrier, y está que lo muerde todo. Las zapatillas son su objeto preferido (sí, como un cachorro de terrier) y se quita las suyas a la menor ocasión, o gatea hasta encontrar una de las nuestras. Y muy sano eso no debe ser... puaj, mejor no lo pienso. Me paso el día quitándole zapatillas de la boca, cada vez que me despisto un minuto, ya ha encontrado otra (su hermana se quita las zapatillas en cuanto entra en casa, y las suele dejar tiradas donde le pilla).


Pero lo peor, lo que peor llevo, es la lactancia. Tenemos un bache serio. Y es que ha cogido la costumbre, con el chupete, de agarrar con los dientes, pinzar y tirar de golpe hacia atrás. Y con el chupete claro, es muy divertido, porque se dobla, y suena al soltar... pero mis pezones, ¡¡AAAYYY!!

Os lo podéis imaginar.
Muy doloroso.
Ahora entiendo a las mujeres que dejan la lactancia a los quince días de empezar, por las grietas. Porque ahora mismo tengo una super-mini-heridita en un pezón, fruto de un mordisco juguetón, y es una tortura.

Y aquí estoy yo, aplicando las mismas técnicas que aplicaría con el cachorro de terrier: chillar cuando muerde (esto no es una verdadera "técnica", es que no podría callarme aunque quisiera), decirle en tono firme "no se muerde", apartarla un momento, y al minuto volverla a poner.


Por ahora, no muy eficaz, lo admito (como con el cachorro, vamos). Ya sé que es cuestión de insistir y de repeticiones, pero lo que acabo haciendo es esperar a que esté medio dormida, y darle la toma entonces. O a que tenga mucha hambre. Y dar gracias a que le encanten las papillas, la comida nuestra, y cualquier cosa que pille, porque por lo menos sé que alimentada está. Que además, lo que no mama durante el día lo intenta compensar por la noche.

Voy a tener que cambiarle el apodo... estoy dudando entre "jack-russell" y "westie"...

jack russell
westie













Os dejo votar a cuál se parece más...

¿alguna sugerencia para dejar de ser un zapato más?

PD: el sábado nos fuimos de aperitivo con algunos blogueros singlu, al puesto que Oh!Celia tiene en el mercado de Antón Martín. Todo riquísimo, y la compañía inmejorable. ¡Me encantó poneros caras y conoceros a todos! Un abrazo fuerte!

Actualizo con el enlace que me ha dejado Suu, por si alguna estáis en mi situación: http://www.unamaternidaddiferente.com/2013/08/muerde-el-pezon.html

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

miércoles, 16 de octubre de 2013

Pan especial del día mundial del pan, integral y sin gluten, sin premezclas comerciales


World Bread Day 2013 - 8th edition! Bake loaf of bread on October 16 and blog about it!
Hoy es un día especial. Es el día mundial del pan. Un día en el que hornear y acordarse de lo especial que es el pan para todos nosotros, y lo importante que es poder comerlo.

En estas épocas de crisis, me parece que hay que dar las gracias por poder comer, poder comer pan, y como celíaca, ¡que sepa a pan!

Este pan es un pan "normal", para bocadillo o tomar acompañando la comida. Mojar en el huevo frito, rellenar... para todo. Es blandito por dentro y crujiente por fuera. Y es ligeramente integral, para ayudar a ese difícil tránsito que tenemos los celíacos.

Hoy os presento dos versiones de la misma receta. Llevo mucho tiempo intentando hacer una versión casera de la harina Proceli. Porque es una harina cara y que tiene un regustillo raro, pero que funciona muy bien para las masas. En España se encuentra bastante fácilmente, pero sé que en América no, y en otros países de Europa tampoco.

Y hoy, por fin, he dado en el clavo. Os pongo la receta del pan con harina comercial, con su foto, y la de mi pan "baulero", con su foto. Así decidís y elegís la que más os guste, o la que podáis hacer. Además, es una receta de las de "mezclar y listo", nada de chicles ni calentar, ni pasos raros.

Esta receta no sólo lleva Proceli o maizena, por cierto. Lleva también otras dos harinas: harina de garbanzo y de trigo sarraceno. A mí me gusta mezclar las dos, pero es por sabor. Puedes probar a poner esa misma cantidad sólo de una de las dos harinas, y saldrá bien, aunque algo diferente de sabor. Prueba, y ¡me cuentas cual te gusta más!

Pan con Proceli
Versión 1: pan de verdad, integral, con Proceli:

100 gr de leche normal o de soja (yo uso de soja)
30 gr de aceite de oliva o vegetal
4 claras de huevo (unos 160 gr de clara)
1 cucharadita de sal
20 gr de azúcar
Medio sobre de levadura de panadería
30 gr de harina de garbanzo
20 gr de harina de trigo sarraceno
200 gr de harina Proceli (o Auchan o Special Line)

Pan sin premezcla comercial, casero casero

Versión 2: lo mismo, pero sin premezcla:

100 gr de leche normal o de soja (yo uso de soja)
30 gr de aceite de oliva o vegetal
4 claras de huevo (unos 160 gr de clara)
1 cucharadita de sal
40 gr de azúcar
Medio sobre de levadura de panadería
30 gr de harina de garbanzo
20 gr de harina de trigo sarraceno
100 gr de maizena (almidón de maíz)
10 gr de lecitina de soja
20 gr de semillas de lino molidas
10 gr de goma xantana
una cucharada de vinagre o zumo de limón
una cucharadita de bicarbonato

Preparación en ambos casos:

Primer amasado:
Mezclar los líquidos por un lado, y los sólidos por el otro. Unir batiendo hasta formar una mezcla homogénea. Yo este paso lo hago en la panificadora, y dejo que la máquina amase por mí. Pero no tiene misterio, es mezclar hasta que la masa quede  homogénea. Puedes hacerlo a mano con una paleta (con los dedos es superpegajosa), o en amasadora, o termomix, como amases normalmente. Unos 10 minutos.

Primer levado: 
Deja la masa en forma de bola, y déjala levar 30 minutos-1 hora, hasta que doble, más o menos. Como siempre, en un sitio templado y húmedo. Yo la suelo dejar en la cubeta de la panificadora, con la panificadora apagada. También puedes poner la masa en un bol y meterla en el horno precalentado a 50ºC, apagado, y con un fondillo de agua. También puedes calentar un trapo húmedo en el microondas, y tapar la masa con él, y meter todo esto en el micro apagado.

Segundo amasado:
Unta con maizena una superficie lisa no porosa: la encimera de la cocina, una bandeja, cualquier superficie con papel encerado...
Pon bien de maizena en tus manos y lanza la masa a la encimera. Con una espátula o similar, divide la masa en dos barras o 4 bollitos. Muy rápido, coge la masa con la mano abierta, espolvoreando la maizena que te haga falta para que no se te pegue. Haz la forma que quieras, sin amasar. La maizena es sólo para poder dar forma, la mínima imprescindible, no más. Pon las masas en una bandeja de horno o molde, y hazles las incisiones (las greñas) con un cuchillo bien afilado.

Segundo levado:
Vuelve a meter los panes en el horno calentito pero apagado, o en ese sitio resguardado de la primera vez. Espera otra hora o así, hasta que veas que han doblado el volumen.

Horneado:
Saca el pan del horno, precalienta a 210ºC con calor sólo abajo. Al meter los panes echa un chorro de agua al suelo del horno (yo pongo ahí una bandeja) o echa agua con un spray. Deja media hora con el horno sólo abajo y luego 10-15 minutos más con el horno arriba y abajo, vigilando para que no se quemen.

Miga de pan con proceli

Sácalos, deja enfriar y ¡hazte un bocadillo!

Miga del pan casero casero
PD: si quieres saber más sobre las harinas sin gluten y dónde comprarlas, pincha aquí y lee los anteriores posts.
El lino y la lecitina de soja yo los compro en mercadona, pero los hay en todos los herbolarios y en casi todas las grandes superficies.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es