Ayer Pollito dió un paso más en su crecimiento, e hizo algo que nos veníamos temiendo/deseando unos meses. Tiró su chupete a la basura.
Nos temíamos lo peor. Con lo mal que duerme ya de por sí, ¡¡¿sin chupete?!! Pues fue como la seda. Os cuento cómo.
Hace unos meses, cuando cumplió los dos años más o menos, hubo que tirar el chupete anterior, que estaba ya que daba asquito. Aprovechamos para contarle que el chupete nuevo que le dábamos sería el último, que era ya una niña mayor que no lo iba a necesitar, y cuando se rompiera, no habría más, que lo tiraríamos a la basura.
Y con la cantinela hemos estado unos meses, yo como una vez por semana hacía el paripé de mirar el chupete muy atentamente, para ver si se había roto o no. Decidíamos que no, y seguía con su chupete. A Guardabosques ya le decía: "hace un ruido raro".
La cara que ponía cada vez que se ponía el chupete en la boca sólo es comparable a la de un fumador que sale de un vuelo de 8 horas y enciende un pitillo. Increíble la cara de placer.
Poco a poco, Pollito fue asumiendo que el chupete tenía fecha de caducidad, y que ella podría decidir cuándo dejarlo, cuándo tirarlo a la basura. Y hace como un mes, una mañana al quitarse el chupete (porque llevamos ya muchos meses de estricta política "el chupete es sólo para dormir") dijo que ya era una niña mayor, y que quería tirarlo. Yo me hice un poco la loca, y le dije que lo guardábamos hasta la noche, que por la noche tomaríamos la decisión.
Esa noche, Pollito dijo "todavía soy un poquito bebé, quero mi tete". Y se lo dimos.
De eso hace casi un mes, y todas las mañanas dice lo mismo "Ya soy niña mayor, voy a tirar tete a la basura". Yo le aconsejo esperar a por la noche, por la noche es un poco bebé, y duerme con su tete.
El otro día, además, una amiga le contó que cuando se tiraba el chupete, venía un duende y le traía un regalo. La cara de alucine que se le quedó, y de ilusión, un primor. "¿De Minnie? ¿Un collar?" Ea, pues tendría que ser un collar de Minnie (qué femenina me ha salido, oye, a quién habrá salido).
Y ayer por la mañana pensé que como esperara más, lo mismo se nos pasaba el arroz, y la niña pasaba esta fase. Cuando llegó hasta la cocina con el chupete en la mano, me armé de valor. "¿Seguro que quieres tirar el chupete?" "Sí, ya soy niña mayor". "De la basura no se puede coger nunca más, ¿lo entiendes?" "Sí". "Pues hala, tíralo a la basura tú solita".
Y allí que fue, con su chupete, abrió el cubo, me preguntó que en qué bolsa (ya recicla, qué tía), y lo tiró.
Glups.
Ya en la guarde, se lo contamos a las profes, y a los amigos. Y durante todo el día, se lo contamos a papá, a la vecina, y a todo el que vimos. Que tuviera presente todo el día lo bien que lo había hecho, y que no se le olvidara que ya no habría más chupete.
Y llegó la noche. Nos fuimos a pasar la tarde a casa de unos amigos, y al meterla, ya de vuelta, en el coche, pidió su tete.
Glups.
"No tengo el tete, cariño, lo tiraste a la basura, ¿te acuerdas?"
"¿Y en el coshe?" No, cariño, en el coche tampoco hay tete.
Le dije que si estaba triste porque ya no tenía tete, que la cogía upa y que podía llorar. No quiso.
En la cama, trasteó para dormirse, pero lo normal. No pidió el chupete.
Ha dormido toda la noche, del tirón.
¡¡Prueba superada!!
PD: el duende le ha traído una cajita que es la cabeza de Minnie, con kikis, dos horquillas y una pulsera. Un primor. El duende no consiguió encontrar un "collar de bolitas rojas con puntitos blancos". Así estamos ya, qué tía ¿cómo vamos a llegar a los 15 años?
PD2: Esta entrada iba a publicarla ayer, pero no me dio tiempo. Ayer Pollito tardó una hora y media en dormirse, con un berrinche monumental. A las 3 de la mañana se despertó pidiendo tete. Tardamos un rato hasta que se volvió a dormir... Espero que esta noche vaya mejor... Eso me pasa por cantar victoria demasiado pronto, voy y lo gafo...
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es