Mostrando entradas con la etiqueta evolución. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evolución. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de febrero de 2013

El perro ¿es un lobo comebasura?


Es el tema de moda esta semana. Ha salido en todos los periódicos. Se ha publicado en la revista Nature un artículo:

Axelsson, E., Ratnakumar, A., Arendt, M.-L., Maqbool, K., Webster, M. T., Perloski, M., Liberg, O., Arnemo, J. M., Hedhammar, Å. & Lindblad-Toh, K. 2013. The genomic signature of dog domestication reveals adaptation to a starch-rich diet. Nature , doi:10.1038/nature11837.

Pero al tema. El artículo dice que han estado estudiando las diferencias genéticas entre perros y lobos, y que han encontrado diferencias en 36 zonas del genoma. De estas zonas, 19 serían responsables de procesos relacionados con el cerebro (y de esos, 8 del desarrollo del cerebro) y 10 estarían relacionados con la digestión del almidón y el metabolismo de las grasas. Los escritores defienden la tesis de que en el proceso de domesticación un cambio clave fue el aumento en la capacidad de los lobos en digerir los almidones.

Los perros presentan una capacidad aumentada para digerir los almidones presentes el la dieta. Los genes que codifican enzimas para la digestión son de variantes más eficaces, y además tienen más copias de esos genes que los lobos. Esto quiere decir dos cosas, una, que los lobos son capaces de digerir los almidones, y dos, que los perros también, pero mejor. 

¿Por qué nos importa esto?

Por dos cosas. La primera, es que apoya una versión "teórica" de cómo los lobos evolucionaron y se convirtieron en perros. La versión de que los lobos comenzaron a acercarse a los asentamientos humanos en busca de los restos que los humanos tiraban. Su basura. Esta basura es mucho más rica en almidones que la dieta habitual de los lobos, y sólo los lobos que sufrieron "mejoras" en sus genes conseguían sobrevivir de estos restos. Pero claro, es mucho más fácil quedarse tumbado esperando a que llegue el humano y tire restos, que organizarse, salir a cazar, andar kilómetros siguiendo un rastro, seguir el rastro durante kilómetros, perseguir a un gran herbívoro y matarlo (si es que puedes). 

Esta teoría no es nueva, y ya la hemos comentado por aquí varias veces. Si quieres leer todos mis artículos sobre el proceso de domesticación, que a estas alturas ya sabrás que me apasiona, pincha aquí.


El gasto energético medio de un perro para conseguir comida es muchísimo menor que el de un lobo. Compensa. Aunque al principio no digirieran bien los almidones, parece que les compensaba. También me gustaría comentar que no es que los perros se alimenten de restos alimenticios, sino que también comen nuestra comida ya medio digerida: nuestras heces. Así es todavía más fácil asimilar alimentos, puesto que ya vienen predigeridos "de fábrica".

¿Por qué digo esto?

Porque este artículo va a servir como base para que muchos digan que la dieta de los perros puede basarse en los cereales, porque son capaces de digerirlos. Pero es que el artículo no habla de "cereales", habla de "almidones". Y sí, los almidones tienen cereales, pero no sólo. Los cereales también tienen proteínas, y son estas proteínas las causantes de alergias e intolerancias alimentarias, tan frecuentes hoy en día en nuestros perros. Con estas intolerancias se puede sobrevivir, vivir y dejar descendencia, pero no representan el ideal de salud. 

Los lobos tienen acceso a los almidones de otros vegetales que no son los cereales. Tienen acceso a frutas, verduras, hierbas y tubérculos. Incluso los herbívoros tienen poco acceso a los cereales. Todo el año hay hierba, pero el grano de la hierba sólo está presente durante un corto periodo cada año. Y hasta hace poquísimos años, este grano era muchísimo más pequeño, y estaba presente en mucha menor cantidad (los humanos llevamos alterando los cereales unos 4.000 años solamente).


Así que es mucho más probable que el lobo, que lleva en la Tierra unos 200.000 años, tuviera acceso (limitado, pero acceso) a los almidones de tubérculos, verduras y hierbas, pero no a los cereales. Los  humanos, por cierto, tampoco comíamos muchos cereales, hasta que inventamos la agricultura. Antes de eso, éramos cazadores-recolectores, y nuestra dieta se parecía más a la del lobo (aunque la proporción de alimentos ricos en hidratos de carbono fuera mayor). 

No sé si me explico bien. Lo que quiero decir es que el artículo habla de almidón, y no de cereales. El almidón, un hidrato de carbono, está presente en los cereales, pero también en frutas, verduras, tubérculos y frutas. Que que un perro pueda digerir hidratos de carbono en forma de almidón no quiere decir que le convenga digerir cereales, que además de almidón llevan otros muchos componentes, que no se ha estudiado si los digieren mejor o peor. 

En resumen, los perros digieren mejor los carbohidratos, por eso (posiblemente) en su dieta "necesitan" más carbohidratos que los lobos. Pero esos carbohidratos, ese almidón, no tiene por qué venir de los cereales, pueden venir de otros alimentos. ¿Por qué recalco esto? Porque los piensos comerciales clásicos se formulan sobre cereales. Porque es lo más barato que hay. Pero cada vez más se ven en la clínica perros que no toleran bien estos piensos, bien por temas de alergia, de intolerancias... y la mayoría de estos perros tienen reacciones inmunes frente a los cereales de estos piensos.

No todos los perros toleran bien los cereales
Ahora se están poniendo de moda los piensos sin cereales, con una composición "más parecida a la de la dieta del lobo". ¿Son mejores que los habituales? Pues no os lo puedo decir, porque no existen estudios al respecto. Lo que sí os puedo decir es que mis perros llevan tomándolos como un año, debido a que Marco desde siempre ha tenido problemas digestivos. Los dos han adelgazado (sin ponerlos a dieta), Marco ha mejorado mucho de su artritis (este año está sin medicación, el año pasado sin pastillas no podía levantarse del suelo durante el invierno) y los dos tienen el pelo mucho mejor. Marco lleva varios meses sin vomitar, lo cual hacía mínimo cada 15 días cuando tomaba pienso "normal" (sin los cereales que él no tolera, pero con cereales). Dos casos no hacen ciencia, pero os invito a probarlos. No os digo marcas, porque hay varias, fáciles de encontrar, y ninguna me paga para que les haga publicidad. Y no son más caros que los piensos de gama alta "normales", por cierto.



Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 31 de mayo de 2012

El perro cantor de Nueva Guinea


Bueno, pues siguiendo con el ciclo de la domesticación del perro, vamos a hablar de otro de los eslabones perdidos, después del dingo: el perro cantor de Nueva Guinea (Canis lupus hallstromi).


Se cree que este  perro llegó a las islas en un estado de pre-domesticación, como lo habría hecho el dingo en Australia, y evolucionó en ese ambiente tan peculiar hasta el animal que es hoy en día.

La isla de Nueva Guinea es la segunda mayor isla del mundo, y se encuentra en el archipiélago Indo-Australiano, justo al norte de Australia. Es una isla con una gran variedad de ecosistemas, desde praderas, pasando por costas, marismas, selva tropical y montañas con picos de hasta 4.800 m, con glaciares incluidos. Esta gran diversidad de hábitats hace que Nueva Guinea tenga una gran biodiversidad, y un porcentaje altísimo de endemismos. Gracias a su cercanía tanto de Asia como de Australia, los animales que allí viven son una mezcla de los típicamente asiáticos con los australianos, marsupiales incluidos.


En este entorno tan particular evolucionó el perro cantor. Su hábitat natural es la zona de montaña, que es inhóspita, fría y húmeda, y muy empinada. Esto hace que la población humana de la zona siempre haya sido escasa, y que hasta en la actualidad haya sido poco explorada. Gracias a eso, y que a los habitantes de las zonas altas de la isla no tienen un gran aprecio a los perros, los perros cantores han permanecido aislados de los perros comunes (que sí existen en gran cantidad en las zonas bajas) y no se han hibridado mucho con ellos.

No se conoce mucho de los perros cantores. Parece que los habitantes de Nueva Guinea nunca los criaron ni los domesticaron. Sí que cazaban algún cachorro (casi siempre sólo machos), y los mantenían como ayudantes para la caza (eran muy valorados) y por sus dientes, valiosos como ornamentos. Pero nunca hubo tradición de cría en cautividad, ni una verdadera domesticación.


En los años 70 se consiguieron algunos ejemplares, y de esas pocas parejas se han repartido individuos por algunos zoos y colecciones particulares. Ha sido estos individuos cautivos los que se han estudiado, puesto que hace años que no se ve ningún perro cantor en libertad, y se especula con que se haya extinguido. Una vez más, la dificultad del terreno que habitan ha hecho imposible confirmar su extinción, y de vez en cuando se publican rastros o avistamientos.

Pero ¿qué es lo que hace único al perro cantor?

Pues, lo primero, que canta:


Los perros cantores  hacen honor a su nombre, y tienen unos aullidos tremendamente ricos, con unas tonalidades específicas.

Pero también tienen otras cosas.

Son extremadamente territoriales, se piensa que en libertad no forman manadas, sino tan sólo parejas. En cautividad, las peleas alrededor de la época de celo son terribles, y los comportamientos de apaciguamiento son mucho menos marcados que en los perros, los lobos o los dingos, y ni siquiera utilizan el gesto de petición de juego (playbow) tan típica de otros cánidos. Tampoco tienen la "sonrisa de sumisión" de lobos o perros.

Otra característica única es la tendencia a escalar de estos perros. Les gusta descansar en lugares elevados, y hasta trepan a los árboles sin dificultad. Nueva Guinea es "el paraíso de los pájaros", y se cree que la dieta del perro cantor incluye grandes cantidades de ave.

Además, sus ciclos estrales son muy peculiares. Combinan el tener un único ciclo estral anual (como los dingos o los lobos) con la capacidad de volver a salir en estro la misma temporada, hasta dos veces más, si no se han quedado preñadas en los ciclos anteriores (como los gatos). Además, el comportamiento de monta es único, además de hacer el nudo típico de los cánidos, la hembra tiene unas contracciones abdominales muy fuertes y emite unos gemidos muy agudos durante la cópula.


Otros comportamientos propios observados son el "giro de cabeza" (head toss), en el cual el perro cantor, para llamar la atención de otro individuo, echa la cabeza hacia arriba y hacia atrás (como intentando mirarse el rabo), y la vuelve a poner derecha. Los perros cantores tienen unas colas largas, curvas y muy móviles, con distintos patrones de manchas blancas, que utilizan para comunicarse e indentificarse desde lejos.


Todas estas características, y muchas más que no menciono (pero que si os interesan, para eso pongo la bibliografía), son lo que hacen al perro cantor de Nueva Guinea un animal único. Una lástima que sea tan desconocido, y que probablemente nunca podamos llegarlo a conocer antes de que desaparezca del todo.

Bibliografía:


Anderson, A. . & Clark, G. 2001. Advances in New Zealand mammalogy 1990–2000: Polynesian dog or kuri. Journal of the Royal Society of New Zealand, 31, 161–163.

Koler‐Matznick, J. & Stinner, M. 2011. First report of captive new Guinea dingo (canis dingo hallstromi) den‐digging and parental behavior. Zoo Biology, 30, 445–450.

Koler‐Matznick, J., Brisbine Jr, I. & Feinstein, M. 2001. An Ethogram for the New Guinea Singing (Wild ) Dog (Canis hallstromi). The New Guinea Singing Dog Conservation Society, U.S.A.,

Koler‐Matznick, J., Yates, B., Bulmer, S. & Brisbine Jr, I. 2007. The New Guinea singing dog: its status and scientific importance. Australian Mammalogy, 29, 47–56.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

martes, 24 de abril de 2012

La domesticación del ¿zorro?: el experimento de Belyaev

Belyaev con sus zorros domesticados
Dmitry K. Belyaev fue un científico ruso, que a finales de los años 50 decidió estudiar el proceso de la domesticación. Él pensaba que los animales domésticos habían evolucionado por un proceso simple: los humanos habían seleccionado en ellos la docilidad, y habían descartado a los animales más agresivos.

Para comprobar esta  hipótesis, diseñó un experimento a largo plazo, con un animal que hasta entonces no había sido domesticado, el zorro (Vulpes vulpes). Compró 130 ejemplares a una granja peletera, y generación tras generación, seleccionó a aquellos zorros que eran menos agresivos con sus cuidadores.

Estos primeros animales, no eran del todo salvajes. Provenían de una granja, así que estaban acostumbrados a vivir en una jaula, pero no se dejaban tocar, y reaccionaban agresivamente hacia los trabajadores del centro.


En 10 generaciones, Belyaev consiguió zorros que se acercaban a sus cuidadores, les lamían, gemían reclamando atención, y se dejaban acariciar. En 35 generaciones, éstos zorros domésticos son el 80% de la población de zorros del estudio.

Pero ésto no es todo. No sólo consiguieron, en estas pocas generaciones, un comportamiento doméstico similar al que pueda tener un perro. Es que la biología de los zorros cambió, igual que su morfología.


Las hembras pasaron de tener un ciclo estral al año (como los lobos), a tener dos (como los perros).

Y los zorros cambiaron de aspecto. Aparecieron individuos de otros colores, blancos, con manchas... su cola se irguió y se volvió curvada, en algunas ocasiones. Las orejas dejaron de ser tiesas, y cayeron... Todas las características físicas de los animales domésticos.


Pero Belyaev nunca seleccionó a sus zorros por su color. Ni por su forma. Ni porque se pudieran reproducir dos veces al año, en vez de solamente una. Belyaev sólo los seleccionó por su capacidad de estar tranquilos en presencia humana. El resto de los caracteres... simplemente acompañaron. Fueron un efecto secundario.

De este experimento se sacan varias conclusiones importantes en cuanto a la domesticación.

La primera, es que es un proceso relativamente rápido. Veinte generaciones pueden parecer muchas, pero evolutivamente  hablando, es un abrir y cerrar de ojos.

La segunda, es que es un proceso en una sola fase. No hace falta seleccionar para la docilidad, y luego para las orejas caídas, y luego para las manchas en la piel... no. Tan sólo con seleccionar para la docilidad, lo demás viene solito.

La tercera, es que cuando seleccionamos para un carácter, no seleccionamos para ese carácter, "limpio". Sin darnos cuenta, seleccionamos para un montón de otras características, que van ligadas a éste carácter principal. Esto puede ser bueno, y darnos un amplio abanico de características "chulas" sobre las que podamos escoger, como diferentes colores, pero también puede ser malo. Por ejemplo, puede producir malformaciones en la mandíbula, prognatismo (cara chata, como los bulldog) o enognatismo (la mandíbula inferior más corta que la superior, frecuente en los yorkies).


Y la última es que ¡¡¡pero si son como perros!!! su conducta es muy similar, a mí me parece alucinante...

¡Y son monísimos!


Bibliografía:


Belyaev, D. K. 1979. Destabilizing selection as a factor in domestication. Journal of Heredity, 70, 301 –308.
Byrne, R. W. 2005. Animal Evolution: Foxy Friends. Current biology, 15, R86–R87.
Trut, L. N. 1999. Early Canid Domestication: The Farm-Fox Experiment. American Scientist, 87, 160–169.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

viernes, 2 de marzo de 2012

El dingo: ¿el perro más listo?

Manada de dingos
El dingo es un perro salvaje, que vive en Australia. Hasta aquí todo normal. Pero el resto de la vida del dingo, la verdad es que es un poco incógnita.

No se sabe cuándo llegó allí. Los restos arqueológicos los sitúan en el continente hace más de 3.000 años, pero los análisis genéticos sitúan su llegada más cerca de los 5.000. Lo que sí está claro es que llegaron después de que Tasmania se convirtiera en isla (antes estaba unida al resto de Australia), lo que sucedió hace unos 12.000 años.

Tampoco se sabe cómo llego allí. Se supone que lo traerían los aborígenes australianos como perros domesticados. Aunque no aterrizaron con ellos, porque los hombres llegaron hace más de 40.000 años. Pudiera ser que se trajeran algunos perros, como regalo o intercambio, puesto que había viajes comerciales entre las islas del sudeste asiático y Australia. Según los análisis genéticos, se partió de unos pocos individuos muy emparentados, posiblemente incluso una única hembra preñada. A partir de ahí, los dingos necesitaron unos 500 años para extenderse por todo el territorio.

Tampoco se sabe "hasta qué punto" son perros. Algunos los sitúan como especie aparte de los perros domésticos y los lobos, igual que hacen como el Perro Cantor de Nueva Guinea. Este perro es otro cánido salvaje, endémico de las islas, y que sería el animal más cercano genéticamente al dingo. Pero los dos se sitúan genéticamente dentro del grupo de los perros, en el tronco más primitivo de la especie.

Me encantaría explicar mejor el tema de la genética, pero casi que espero a enterarme yo mejor, porque es un verdadero lío.
Pintura rupestre aborigen, hombre con dingo
Tampoco se sabe si el dingo llegó a Australia como animal doméstico o no. En la actualidad, y cuando llegaron los primeros colonizadores europeos al continente, los dingos mantenían una relación laxa con los aborígenes. La mayoría de los perros eran totalmente salvajes, pero algunos merodeaban cerca de los poblados, alimentándose de desperdicios. De éstos, los aborígenes de vez en cuando adoptaban un cachorro, llegando incluso hasta darle el pecho las mujeres. Luego se utilizaban como calientacamas, o para cazar. Pero no se controlaban los cruces, ni se intentó seleccionar alguna raza.

Así que ahora mismo el dingo es un perro en estado "pre-perro doméstico". Es decir, puede domesticarse más o menos fácilmente, pero también puede vivir en libertad y sobrevivir cazando. Sería el "eslabón perdido vivo" de la domesticación. Pero también son interesantes porque es un perro que lleva 5.000 años sometido a la selección natural. Es un "super-perro".

Dingo negro y fuego
Los dingos son muy parecidos a los llamados "perros primitivos", como serían los perros pariah, los basenji, los perros de canaan... Pesan de media unos 15kg, y miden unos 53 cm a la cruz. Los colores son muy variados, en todos los tonos de blanco, gris y negro, aunque los más frecuentes son los colores desde el rubio al canela, y hasta el negro, y el negro y fuego. Pueden tener manchas blancas, normalmente como calcetines y punta de la cola, pero también en cabeza, pecho... o por todas partes.

Ahora mismo se está luchando por su conservación, porque desde la colonización se ha tratado de exterminarlo, para proteger al ganado. También tiene un problema importante de hibridación, dado que es perfectamente fértil con los perros domésticos. Pero se ha visto que es un eslabón importantísimo, como predador principal, de la cadena alimentaria de Australia, y que puede ser más importante por su función biológica que por su pureza genética.

Cachorros de dingo saludando a papá
Los dingos en estado salvaje forman manadas, muy parecidas a las de los lobos. Cuentan con una pareja adulta, la que cría (una vez al año, como los lobos, y no dos, como los perros). También se encuentran varios individuos adultos, emparentados o no, y que pueden criar dependiendo de la abundancia de caza. Si ésta no es muy abundante, se ha visto cómo las hembras dominantes matan a los cachorros de las otras hembras. En la manada también se quedan las crías del año anterior y las de ése año.

Dingo aullando
Comportamentalmente son casi más parecidos a los lobos que a los perros, y sus patrones de comunicación también lo son. Aúllan como los lobos, y defienden un territorio activamente. Cuando tienen que compartir un recurso (agua, por ejemplo) con las manadas de alrededor, aúllan antes de acercarse  para evitar los encuentros. Las manadas son relativamente estables, y los dingos adultos se dispersan cuando las tensiones dentro de la manada se vuelven insoportables, los machos alrededor de la época de celo, y las hembras hacia el destete, cuando la presión por la comida es mayor.

Dingos cazando un canguro
Los dingos cazan en manada, y se alimentan de presas mayores que ellos. Su alimento principal es el canguro (en las muchas variedades de canguros y wallabies que hay), pero también puede comer cualquier otro animal pequeño, incluyendo otros marsupiales, reptiles o insectos. Se ha documentado que debido a su caza del conejo, y de los zorros y gatos introducidos en el país, podría ser la clave para controlar estas especies, que ahora son plaga y empujan a la extinción a los animales autóctonos.

Dingos cazando un canguro en el agua (lo atraparon, flipante)
Que ¿por qué digo que son los perros más listos?
Porque son el único cánido en el que se ha documentado el uso de herramientas. Os dejo el vídeo (vía "The Thoughtful animal".


Bibliografía:


Anderson, A. . & Clark, G. 2001. Advances in New Zealand mammalogy 1990–2000: Polynesian dog or kuri. Journal of the Royal Society of New Zealand, 31, 161–163.

Catling, P., Corbett, L. & Newsome, A. 1992. Reproduction in captive and wild dingoes (Canis familiaris dingo) in temperate and arid environments of Australia. Wildl. Res., 19, 195–209.
Dayton, L. 2003. On the Trail of the First Dingo. Science, 302, 555–556.
Purcell, B. 2010. Dingo. Csiro Publishing.
Savolainen, P., Leitner, T., Wilton, A. N., Matisoo-Smith, E. & Lundeberg, J. 2004. A detailed picture of the origin of the Australian dingo, obtained from the study of mitochondrial DNA. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 101, 12387–12390.
Smith, B. P. & Litchfield, C. A. 2009. A Review of the Relationship between Indigenous Australians, Dingoes (Canis dingo) and Domestic Dogs (Canis familiaris). Anthrozoos: A Multidisciplinary Journal of The Interactions of People & Animals, 22, 111–128.
Smith, B. P., Appleby, R. G. & Litchfield, C. A. 2012. Spontaneous tool-use: An observation of a dingo (Canis dingo) using a table to access an out-of-reach food reward. Behavioural Processes, 89, 219–224.



Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 26 de enero de 2012

El origen de las razas de perros

El Cairn de Hani, pictograma tallado en roca, aprox. 4.000 años AP.
Muestra perros atados que forman parte de una cacería
Siguiendo el tema de la domesticación del perro, nos metemos ahora un poco con la genética. Vamos a fijarnos en las razas de perros más antiguas, en dónde y cómo parece que surgieron.

Según los últimos estudios sobre la diversidad genética del perro (von Holdt et al, 2010) las razas de perros pueden agruparse según su genética, y esta organización sería bastante parecida (bueno, casi igual, con algunas excepciones) a los grupos de razas según los organizan los organismos caninos internacionales. A saber, existiría un grupo de perros "de caza", con separaciones entre los retrievers (cobradores, como los labradores), los perros de rastro, los spaniels, o los galgos. Otro "de trabajo", con separaciones entre los perros de pastor, los de guarda de ganado y mastines y los de guarda y defensa. Por separado estarían los perros de raza "toy", los "falderos", vamos.

Mastín de Anatolia, uno de las razas más antiguas
Algo separadas quedan las razas "antiguas", en las que encontramos a los perros chinos (shi-tzu, chow-chow), los galgos "antiguos" (afgano, saluki), los perros "salvajes" (dingos, perro cantor de Nueva Guinea), los Basenji africanos, los perros de Canaan de Israel, y los  perros nórdicos (Huskys y Malamutes), y los mastines del Anatolia (Ardalan et al., 2001). Según estos estudios, estas son las razas de perro actuales que más se parecen a los lobos. Lo que no podemos saber es si es porque son más antiguas en origen o porque se han cruzado más recientemente con lobos.

Aunque se puede sospechar.

Perro de guerra de Mesopotamia, aprox. año 600 AC
Existen registros de que los perros chinos ya tenían la forma actual hace más de 2.000 años, y los estudios de la genetica del dingo y del perro cantor sitúan su separación hace más de 5.000 años. Además, en esas zonas no hay lobos, por lo que los cruces con éstos son improbables. Lo mismo ocurre con los galgos antiguos y los perros tipo Basenji, pintados en las pirámides egipcias o en los templos persas, hace 4-5.000 años.

 En cambio, en la zona Norte de Euro-Asia, de donde se originan los Huskys y Malamutes sí que hay una población de lobo importante, lo que nos puede hacer pensar en que haya habido hibridación posterior.
Malamutes de Admunsen, en el Polo Sur, 1911
En otros posts iremos viendo qué es lo que sabemos de cada una de éstas razas antiguas, y de cómo surgieron las razas más modernas, que de éstas sí que tenemos información más o menos clara. También estudiaremos a los perros americanos, que tienen tela.

Sirdar of Ghazni, uno de los primeros Galgos Afganos
importados a Inglaterra. 1923.
Cómo fueron surgiendo estas razas antiguas, sólo podemos por ahora elucubrar. Partimos de la idea que comentamos en entradas anteriores, de que los perros se originaron en el Sur de China. Desde allí, siguiendo las migraciones humanas y el comercio, se extenderían rápidamente hacia Medio Oriente y Siberia. De Medio Oriente se repartirían por el Mediterráneo hacia Europa y África, y desde Siberia también hacia Europa. Tanto en China como en Medio Oriente, Europa y Siberia hubo cruces con los lobos locales, lo que añadiría genes nuevos en todos estos lugares.

De ésta mezcla genética tan extensa surgiría la capacidad de variación tan grande que tienen los perros. Seleccionando a los perros por sus capacidades, su tamaño o color, se conseguirían ir diferenciando hacia distintos tipos de perros. Una vez creada una "tendencia" (a ser enorme, como los mastines, o veloz como un galgo...) que gracias a los cruces entre individuos emparentados, o al aislamiento geográfico se habrían "fijado" las características físicas y comportamentales que caracterizan a las distintas razas. Según fueran apareciendo mutaciones "atractivas", los cruces entre perros de diferentes razas irían creando razas nuevas.

Tres tipos de perros distintos, de monumentos egipcios
Así, parece que los egipcios ya tenían tres "razas" de perros, llamados Tesem. Unos perros de caza tipo galgo, otros más parecidos a los que sería el Basenji actual, y otros más de tipo mastín. Los perros se irían separando del "tipo común" según se especializaran en los distintos trabajos, o se eligieran por sus características físicas. Mutaciones puntuales, como la de las patas cortas, o el tamaño enano, se irían incorporando y añadiendo todavía más variabilidad.

Teresa Marías 
www.psicologiaveterinaria.es

Bibliografía:

Ardalan, A., Kluetsch, C. F. C., Zhang, A., Erdogan, M., Uhlén, M., Houshmand, M., Tepeli, C., Ashtiani, S. R. M. & Savolainen, P. 2011. Comprehensive study of mtDNA among Southwest Asian dogs contradicts independent domestication of wolf, but implies dog–wolf hybridization. Ecology and Evolution, 1, 373-385.
Ding, Z.-L., Oskarsson, M., Ardalan, A., Angleby, H., Dahlgren, L.-G., Tepeli, C., Kirkness, E., Savolainen, P. & Zhang, Y.-P. 2011. Origins of domestic dog in Southern East Asia is supported by analysis of Y-chromosome DNA. Heredity,
vonHoldt, B. M., Pollinger, J. P., Lohmueller, K. E., Han, E., Parker, H. G., Quignon, P., Degenhardt, J. D., Boyko, A. R., Earl, D. A., Auton, A., Reynolds, A., Bryc, K., Brisbin, A., Knowles, J. C., Mosher, D. S., Spady, T. C., Elkahloun, A., Geffen, E., Pilot, M., Jedrzejewski, W., Greco, C., Randi, E., Bannasch, D., Wilton, A., Shearman, J., Musiani, M., Cargill, M., Jones, P. G., Qian, Z., Huang, W., Ding, Z.-L., Zhang, Y.-ping, Bustamante, C. D., Ostrander, E. A., Novembre, J. & Wayne, R. K. 2010. Genome-wide SNP and haplotype analyses reveal a rich history underlying dog domestication. Nature, 464, 898-902.


miércoles, 7 de diciembre de 2011

La domesticación del perro ¿Dónde?


Todas las investigaciones realizadas hasta la fecha demuestran que el perro proviene del lobo, y exclusivamente de esta especie (Savolainen 2007; Pang et al. 2009; vonHoldt et al. 2010).
Lo que no queda tan claro es cuándo y dónde se produjo esta domesticación. 

¿En China?

Según algunas investigaciones hechas mediante análisis genéticos, el perro apareció hace menos de 16.300 años en una zona del Sureste Asiático, al sur del río Yangtze (Pang et al. 2009). Esto encajaría con la teoría (basada en las pruebas arqueológicas (Olsen & Olsen 1977)) de la evolución a partir del lobo chino. Análisis genéticos aún más recientes también corroborarían esta hipótesis (Ding et al. 2011).

Lobo chino o Lobo tibetano (Canis lupus chanco)
En esta región del Sureste Asiático, alrededor del río Yagtze, existen pruebas del cultivo del arroz que datan de hace por lo menos 10.000 años (Leping & Li 2006). Parece que este paso, de cazadores-recolectores al comienzo de la agricultura y el consecuente sedentarismo pudo ser el detonante para el comienzo de la domesticación del perro (Pang et al. 2009). Existen pruebas que datan de hace unos 8.000 años de que al norte del río Yangtze ya se cultivaba el mijo, y que el hombre y el perro compartían una dieta rica en este cereal. Esto lleva a pensar que en estas fechas ya existían humanos que cedían parte de su comida a los perros, ya fuera para mantenerlos como alimento (como demuestran muchos restos arqueológicos, los perros se comían, por ejemplo en Sablin & Khlopachev, 2002), como perros de guarda o como ayudantes durante la caza.

¿En Oriente Próximo?


Arqueológicamente, la mayor concentración de fósiles se han encontrado en la Península Arábica, con restos de perros en íntima relación con humanos, fechados hace unos 11-12.000 años (Tchernov & Valla 1997). También se han encontrado restos en Alemania de hace unos 14.000 años y en Rusia de hace unos 13-17.000 años  (Sablin & Khlopachev 2002). Varios restos fósiles en Francia, datan de entre 11.500-15.000 atrás y muestran perros de un tamaño mucho más pequeño que los encontrados en el Norte de Europa (Pionnier-Capitan et al. 2011). Sorprendentemente, hace poco se ha encontrado un cráneo de lobo, con diferencias ya marcadas hacia la evolución hacia el perro, de hace alrededor de 33.000 años (Ovodov et al. 2011). Esto apuntaría a una aparición mucho más temprana de lo que se creía, o a un proceso en múltiples lugares a la vez.

Las investigaciones genéticas más recientes (vonHoldt et al. 2010), realizadas con el genoma al completo, y no sólo el ADN mitocondrial, revelan que fue el lobo de Oriente Medio (C. lupus pallipes)el que aportó la mayor parte de su genoma al perro. Aunque el lobo chino (C.lupus chanco) también tuviera su aportación (especialmente en las razas antiguas originarias de esta región) lo mismo que el lobo europeo (C.lupus lupus) lo habría hecho en su área de distribución.
Lobo iraní o Lobo indio (Canis lupus pallipes)
Según vonHoldt, el que el centro más importante para la domesticación del perro estuviera en Oriente Medio está apoyado por el hecho de que se han encontrado muchos genes del lobo de esta región en un gran número de las razas estudiadas. Estos datos se corroboran con otro estudio reciente que muestra que la mayor diversidad genética canina se encuentra entre los perros de Oriente Medio, que tienen un mayor número de genes diferentes que los perros del Sudeste Asiático (Ardalan et al. 2011). Otra prueba que soportaría esta teoría del origen en el Oriente Medio es el descubrimiento de que los genes que modulan el tamaño pequeño en el perro es probable que surgieran en los lobos de esta región (Gray et al. 2010).

Así que, qué, ¿En China o en Oriente Próximo? ¿O en Europa?

Para mí, lo más probable es que el perro surgiera en estos tres lugares, más o menos al mismo tiempo, según el hombre se volvía más sedentario en cada una de las regiones. Después, con el comercio y las migraciones, los perros se cruzarían entre ellos, dejando una población grande con los genes muy mezclados, y distintas razas "primitivas", que serían las que por alguna razón, geográfica o cultural, han permanecido más puras genéticamente hasta nuestras fechas. Según vayan avanzando los análisis genéticos, sobre todo sobre los restos arqueológicos sabremos más. O no.

Bibliografía:

Ardalan, A., Kluetsch, C. F. C., Zhang, A., Erdogan, M., Uhlén, M., Houshmand, M., Tepeli, C., Ashtiani, S. R. M., & Savolainen, P. 2011. Comprehensive study of mtDNA among Southwest Asian dogs contradicts independent domestication of wolf, but implies dog–wolf hybridization. Ecology and Evolution, 1, 373-385.
Ding, Z.-L., Oskarsson, M., Ardalan, A., Angleby, H., Dahlgren, L.-G., Tepeli, C., Kirkness, E., Savolainen, P., & Zhang, Y.-P. 2011. Origins of domestic dog in Southern East Asia is supported by analysis of Y-chromosome DNA. Heredity,
Gray, M. M., Sutter, N. B., Ostrander, E. A., & Wayne, R. K. 2010. The IGF1 small dog haplotype is derived from Middle Eastern gray wolves. BMC Biology, 8,
Leping, J., & Li, L. 2006. New evidence for the origins of sedentism and rice domestication in the Lower Yangzi River, China. Antiquity, 80, 355-361.
Olsen, S. J., & Olsen, J. W. 1977. The Chinese Wolf, Ancestor of New World Dogs. Science, 197, 533 -535.
Ovodov, N. D., Crockford, S. J., Kuzmin, Y. V., Higham, T. F. G., Hodgins, G. W. L., & van der Plicht, J. 2011. A 33,000-Year-Old Incipient Dog from the Altai Mountains of Siberia: Evidence of the Earliest Domestication Disrupted by the Last Glacial Maximum. PLoS ONE, 6, e22821.
Pang, J.-F., Kluetsch, C., Zou, X.-J., Zhang, A.-bing, Luo, L.-Y., Angleby, H., Ardalan, A., Ekström, C., Sköllermo, A., Lundeberg, J., Matsumura, S., Leitner, T., Zhang, Y.-P., & Savolainen, P. 2009. mtDNA Data Indicate a Single Origin for Dogs South of Yangtze River, Less Than 16,300 Years Ago, from Numerous Wolves. Molecular Biology and Evolution, 26, 2849 -2864.
Pionnier-Capitan, M., Bemilli, C., Bodu, P., Célérier, G., Ferrié, J.-G., Fosse, P., Garcià, M., & Vigne, J.-D. 2011. New evidence for Upper Palaeolithic small domestic dogs in South-Western Europe. Journal of Archaeological Science, 38, 2123-2140.
Sablin, M. V., & Khlopachev, G. A. 2002. The Earliest Ice Age Dogs: Evidence from Eliseevichi. Current Anthropology, 43, 795-799.
Tchernov, E., & Valla, F. F. 1997. Two New Dogs, and Other Natufian Dogs, from the Southern Levant. Journal of Archaeological Science, 24, 65-95.
vonHoldt, B. M., Pollinger, J. P., Lohmueller, K. E., Han, E., Parker, H. G., Quignon, P., Degenhardt, J. D., Boyko, A. R., Earl, D. A., Auton, A., Reynolds, A., Bryc, K., Brisbin, A., Knowles, J. C., Mosher, D. S., Spady, T. C., Elkahloun, A., Geffen, E., Pilot, M., Jedrzejewski, W., Greco, C., Randi, E., Bannasch, D., Wilton, A., Shearman, J., Musiani, M., Cargill, M., Jones, P. G., Qian, Z., Huang, W., Ding, Z.-L., Zhang, Y.-ping, Bustamante, C. D., Ostrander, E. A., Novembre, J., & Wayne, R. K. 2010. Genome-wide SNP and haplotype analyses reveal a rich history underlying dog domestication. Nature, 464, 898-902.



viernes, 25 de noviembre de 2011

La domesticación del perro (III): el desaparecido perro yagán

Perro yagán o guará, ilustración de John Gerrard Keulemans (1842-1912)
Para estudiar la evolución del perro, y cómo pasó de ser un lobo a un animal doméstico, los científicos se fijan en otros animales parecidos que hayan sido también domesticados. En este sentido, se han estudiado los zorros árticos (en el experimento de Belyaev, tengo pendiente esta entrada para el blog), los dingos, o el desaparecido perro yagán.

El perro yagán sería la forma "domesticada" del guará (Dusicyon australis), un animal de tamaño y constitución entre las de un lobo y un perro, que vivía en las Islas Malvinas. Charles Darwin lo describe en su libro "El viaje del Beagle", y ya predijo su extinción, que ocurriría no mucho después. El último ejemplar fue abatido en 1876.
Ilustración del Guará (Dusicyon australis) en elZoology of the Voyage of HMS Beagle
Mucho se ha hipotetizado sobre el origen de estos animales, los únicos mamíferos presentes en las islas. Durante mucho tiempo se creyó que fueron importados, ya domesticados, por los primeros habitantes, el pueblo yagán. Las islas están separadas del continente por casi 500 km, y parecía una hipótesis válida que hubieran viajado con ellos en botes, y no que lo hubieran hecho por su cuenta.

Uno de los Guarás disecados que se conservan
 En el año 2009, un equipo de científicos realizaron pruebas de ADN sobre varios restos (pieles de animales disecados) y pudieron comprobar que el pariente vivo más cercano del guará es el lobo de crin o aguará (Chysocyon brachyurus) y que tuvo que llegar a las islas hace al menos 70.000 años. Los humanos no llegaron hasta allí hasta hace unos 20.000 años, así que la hipótesis de viaje en bote queda eliminada.
Lobo de crin o aguará (Chysocyon brachyurus)
Los perros yagán serían los guarás semidomesticados, que según Darwin y Julio Popper (un ingeniero nacionalizado argentino que vivió en la zona por aquella época), eran muy dóciles, se dejaban tocar, y dormían junto con los gauchos (como si fueran mantas vivas, dicen). Darwin sí que dice que se utilizaban para cazar nutrias.

Poco más se sabe de este animal, ya desaparecido. Lo que me parece muy bonito es que los cánidos se "autodomestican" bastante fácilmente. Cuando las Islas Malvinas (o Falkland, ahora) fueron descubiertas, estaban inhabitadas. Se han encontrado restos de flechas y canoas, pero poco se sabe de los primeros habitantes. Parece que no fueron habitadas hasta mediados del siglo XVIII, por los franceses, y se estableció una pequeña colonia, después llegaron ingleses y españoles. Cuando Darwin y Popper pasaron por las islas, unos 100 años más tarde, el Guará aparece como dócil, se deja tocar y cazar, convive con los humanos y entra en sus casas. También se dejaba matar muy fácilmente, para su desgracia.

Qué lástima que seamos tan bestias como para acabar con un animal así en tan poco tiempo.

Bibliografía:

Slater, G. J., Thalmann, O., Leonard, J. A., Schweizer, R. M., Koepfli, K.-P., Pollinger, J. P., Rawlence, N. J., Austin, J. J., Cooper, A., & Wayne, R. K. 2009. Evolutionary history of the Falklands wolf. Current Biology, 19, R937-R938.