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domingo, 29 de septiembre de 2013

Desarrollo psicomotor acelerado

Ella también quiere salir a montar en bici
Vamos, mis niñas, que no paran quietas.

Porque si Pollito ya no paraba un minuto, lo de su hermana es aún más fuerte. Digamos que Pollito se pasaba todo el día en un nivel de actividad 8-7. No le gustaba nada dormir ("Esa pérdida de tiempo").Al final del día, caía a un nivel de actividad de 4, lo imprescindible para dar cabezadas agotadas, pero despertarse con lo mínimo: rayito de sol, mínimo ruido, sensación de "alguien ha entrado en mi cuarto y ha movido el aire"...

Gatito, en cambio, va como por ondas. Se despierta, está como media hora tranquila, luego tiene un pico de hiperactividad de unas dos horas, luego se pone tontona y se duerme. Tres horas despierta, 40 minutos o 1,30 h durmiendo, normalmente con una transición tranquila de despertar a dormir o de dormir a despertar. Como más organizado todo.

Eso sí, en el pico de dos horitas de actividad... ¡Madre mía del amor hermoso!

Ya casi casi de pie
Está en esa etapa de los descubrimientos, en la que todo es novedad. Con sus siete meses recién cumplidos, ya gatea a velocidad de vértigo por toda la casa (tiene callos en las rodillas y heridas en los empeines, del esfuerzo), y se pone de pie si se agarra a algún objeto. En una casa llena de estanterías os podéis imaginar...
¡Conseguido!
Se pasa el día recorriendo la casa de un lado para otro para cogerlo todo y llevárselo a la boca. Y con una hermana con espíritu artístico (pinturas y ceras por los suelos, trocitos de papel recortado por todas partes, taruguillos de plastilina everywhere...).

Qué paciencia... Lo naranja es plastilina ¿me entendéis?

Pues eso, complicado el asunto. No sé cuantos papelillos le he sacado ya de la boca, da igual lo atenta que estés, lo que recoja su hermana (que estamos consiguiendo que recoja ¡¡Aleluya!!)... no sé de dónde los saca, pero los encuentra. Y a la boca. Y eso sin contar con los pelos del gato, arrancados directamente de la fuente. Pobre Mi, es una santa.


También ha descubierto el pasatiempo favorito de su hermana a su edad: sacar los libros de los estantes y desparramarlos. Divertidísimo, oiga.

Mal no se lo pasa, no...
Pero su hermana no se queda atrás. Vamos a tener que cambiarle el apodo a Ardillita. Se pasa el día trepada o saltando. En casa, en el jardín, en el parque... no hay superficie que se le resista, horizontal o vertical. Se tiene que subir a todas, colgarse y ponerse boca abajo. He perdido la cuenta de las veces que la he regañado ya por colgarse de las puertas de los armarios y de los pomos de las puertas. En una de estas se queda con el pomo de la puerta en la mano, y nosotros fuera sin poder entrar en casa. Con lo caros que son los cerrajeros.

En fin, para que luego digan que no descendemos del mono. Claramente, no han visto a mi niña jugar en los columpios. No hay cuerda, barra horizontal, vertical o tirolina que se le resista. Tirolina, sí. Este verano pusieron una en un parque cerca de casa, y se volvió adicta.

Porque mi niña va por rachas, supongo que como todos.


Este verano primero el darse sola en los columpios. Lo consiguió.
Luego fue tirarse al agua (con manguitos). Hasta que le perdió el miedo a meter medio segundo la cabeza en el agua no paró.
Luego fue nadar. Sin manguitos. En diez días, prueba superada. No que nade como un pez, pero mal no se le da.
Luego fue la barra vertical del parque, la de los bomberos. Dos tardes, sin parar. Prueba superada.

Ahora estamos con la bici. Hemos encontrado una con pedales pero sin ruedines, lo suficientemente pequeña para ella. Una semana, y ya se apaña pero la mar de bien. Ya no hay ni que agarrarla al principio hasta que coge velocidad. Ya sale solita y todo. Más feliz...


Y así son mis niñas, que se les mete algo entre ceja y ceja, y no paran de repetir hasta que les sale. Y les sale bastante deprisa, oye...

Gatito empieza la guarde este lunes. Espero que ellas consigan tenerla más entretenida con menos peligro. El lunes empezamos con una horita, a ver que tal se nos da, ya os iré contando.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 9 de septiembre de 2013

Intentando volver a la "normalidad"



Por fin, parecía que no íbamos a llegar... pero ya ha llegado la vuelta al cole. Ha sido un verano muy largo, con mucho ajetreo. Mucha piscina, y una intensidad infantil que hacía peligrar mi sano juicio.

Es lo que pasa cuando tienes dos niñas que se acuestan a las 11, se levantan a las 8, se resisten a echar siesta o no se la echan directamente (la mayor) o que se despiertan en horarios desesperadamente variables (o te duermen seis horas o se despiertan cada veinte minutos, o cada 40, o cada hora y media, o cada tres, cada día una combinación aleatoria...). Los días se hacen muuuuuyyy largos.

Hoy echo mucho de menos a Pollito, que esta mañana ya se ha ido al cole "de cuatro" muy contenta, dejando la casa muy tranquila y silenciosa. Y eso que este mes Gatito todavía estará conmigo todo el día, pero para el mes que viene empezará la guarde, por lo menos por las mañanitas de 9 a 13h, para que yo pueda organizarme un poco. Luego, según vaya creciendo, y dependiendo de cómo vaya ella, y mi nuevo trabajo (ya os contaré más cosas más adelante, que no lo quiero gafar) empezará a ir a jornada completa (hasta las 4). Veremos...


Por lo pronto, yo necesito unas vacaciones de las vacaciones, para organizar papeles, cuentas, proyectos de obra, clientes antiguos y nuevos, protocolos... ¡y el blog! que lo he tenido totalmente abandonado, y tengo un montón de historias, pensamientos y recetas para publicar.

Un breve resumen de este verano, para abrir boca, que este verano hemos crecido todos mucho.

Pollito ya nada, no como un pez, pero lo suficiente como hacerse un "corto" de la piscina sin ahogarse. Es increíble lo que pueden cundir ocho días de clase a una niña de tres años.


Gatito empezó el verano a teta total, y sin levantar un palmo del suelo. Ahora ya se voltea, se sienta y gatea (eso lo tenía que hacer bien, claro) por todas partes. Hemos pasado a la fase lo-cojo-todo-y-me-lo-como, así que aprovechamos para introducir la alimentación complementaria, poquito a poco. Tipo pasta o mini trocitos, por ahora le gusta todo lo que le hemos puesto por delante. Por recomendación del médico de digestivo de Pollito hemos empezado también con el gluten, y no hay nada que la entretenga más que mordisquear un trozo de pan. El día que le salgan los dientes, no va a haber quien la pare.

Y poquito a poco, seguiremos informando.

Nos vemos!


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

martes, 15 de enero de 2013

Tres años, muchas fiestas, y aquí seguimos

Tres años
Hace mucho que no escribo, pero con la tableta es que no me apaño. Decidí intentarlo con el portátil, una que es muy geek se desesperó de lo lento que iba, se puso a formatearlo... y una que es geek pero con el cerebro de embarazada se cargó la partición /home y con ella todo los archivos personales. (Inciso, soy tan geek que tengo linux en todos mis ordenadores, una cosa maravillosa que tiene es que puedes cargarte o actualizar todo el sistema operativo sin tener que proteger tus archivos, que están en una partición especial que no se ve afectada cuando actualizas. Claro, eso si no tienes cerebro de embarazada y le dices al programa de actualización que te meta el sistema operativo nuevo justo en esa partición, que es lo que hice yo...). En fin, que ahora tengo el portátil limpito, actualizado, y totalmente vacío. Menos mal que la mayoría de los archivos los tengo "repes" y sólo he perdido un archivo excel con las cuentas de empresa (que puedo recuperar, pero tendré que volver a hacer las cuentas anuales... uffff).

Después de este inciso tan raro, a lo que íbamos. Lo primero lo mío, que para eso es mi blog. Sigo igual, bueno, seguimos, la peque y yo juntitas. Mis contracciones siguen igual (a la que me muevo) pero ya estamos en la semana 35, así que ya no habría muchos problemas si me pusiera de parto. Pollito nació con 35+4 (35 semanas y 4 días, vamos) y todo fue bien, así que ya me despreocupo. Me ha dicho la gine que todo está perfecto, y que a partir de la 37 (si llegamos) ya me permitirían empezar a moverme. Si llegamos... he mandado a mi madre a comprar ropa de prematuro, por si acaso. Que todo el mundo dice que no se usa, pero con Pollito la usamos más de un mes, y con un lavado diario, te quedan los modelitos para hacer trapos.

Y los tres años... es que ¡¡Pollito cumplió tres años!!

Vestida de fiesta
Madre desnaturalizada que es una, no os lo he contado, y eso que hace ya casi un mes de su cumpleaños... pero es que hemos tenido mucho lío, mucho, y muuuuchas fiestas.

Hago recuento de fiestas:
3 fiestas de cumpleaños: sí, tres.
- Una con sus primas (que las dos cumplen por esas fechas), con tarta de santiago.
- Una con mis padres (mi padre también cumple esa semana), con tarta de manzana de mi madre.
- Otra con sus amigos. Y nosotros que pensábamos que todavía era muy pequeña para fiesta de cumpleaños amiguil... pues llevaba un mes haciendo lista de invitados y de las cosas que quería de regalo, y de los juegos que iban a jugar. Eso nos pasa por presentarle a niños mayores, que luego la invitan a sus cumpleaños, y claro, pues ella también quiere una fiesta con globos, y tarta rosa de Peppa Pig... Una, que es madre desnaturalizada pero no tanto, se marcó una tarta redvelvet, sin gluten, sin lácteos, y con fondant de nubes, rosa y con Peppa Pig. Prometo poner la receta un día de éstos. La piñata puso la puntilla al asunto, y nos lo pasamos fenomenal, aunque me sigue alucinando como conseguimos meter a 9 niños con sus respectivos padres en mi salón. Menos mal que con 3-4 años, por lo menos los niños todavía abultan poco. Con el jardín tan bonito que tenemos ¿no me podría haber nacido alguna en verano?


4 celebraciones navideñas:
- Nochebuena: con mi familia, éramos unos 20. Conseguimos que se durmiera a eso de las 12, después de zamparse ella solita media bandeja de ibéricos (no sabe na).
- Navidad: con la familia de Guardabosques, con sus primas y su primo. Y los regalos de Papá Noel... se lo pasó pipa.
- Fin de año: con mi familia de nuevo, otra vez unos 20. No hubo manera de dormirla esta vez, se volvió a zampar media bandeja de ibéricos, y se tomó las uvas como una más. Cuando llegamos a casa casi a las 2 de la mañana, y después de más de media hora de coche, seguía despierta. Menuda adolescencia nos espera...
- Reyes: con mis padres y mi hermana, cargados de regalos que parecían los pajes de la cabalgata de Reyes.

Y así, una tras otra. Y luego la gine me riñe de que engordo ¿no voy a engordar, a banquete por semana -mínimo- y en reposo absoluto? Y eso que me he cortado de comer...

Uno de sus regalos prefe: las pegatinas del calendario de Winnie de Pooh.
De los regalos ni hablamos, que tenemos a la niña sepultada en tanto trasto. Y eso que los Reyes no encontraron la escopeta-rosa-para-matar-a-los-lobos-malos... pero sí la cocinita -rosa, claro-, los libros, los disfraces, las pinturas, la guitarra eléctrica y el tambor, el bebé, los cacharritos y la comida para la cocina, las construcciones, la ropita nueva, la plastilina... menos mal que hay crisis, oye.

Y echo la vista atrás, y pienso "3 años, ya". Ha pasado de ser mi mini-bebé a una niña chiquita pero dicharachera, amante de la fiesta (con mis 20 familiares, la mitad casi desconocidos, y no paró de hablar y de hacer gracias en toda la cena...), inquieta y activa como ella sola. Si el año pasado no quería ir a la guarde, porque los niños le daban miedo, ahora no se separa de sus amigos ni bajo el agua (lleva un mes pidiendo que la apuntemos a la piscina con el resto, pero claro, ahora no podemos por puros problemas logísticos).

Para muestra un botón, estas navidades Guardabosques le ha enseñado a montar en bici de "niña mayor", con sus pedales y sin ruedines. Tenemos al barrio flipando, no os podéis imaginar lo chocante que es ver a esa pulga (87 cm y 11kg) montando en bici como si tal cosa... Yo me salté el reposo cinco minutos para verlo, porque si no no me lo creía.

Hasta en el sueño hemos avanzado. Ha sido cumplir los tres años y ¡¡¡¡Dormir!!! ¡¡¡Por fín!!!
Vale que le cuesta un poco la hora de irse a la cama, todos los días se levanta un par de veces, pide más mimos, más cuentos... vamos, lo normal. Pero ha pasado de despertarse dos y tres veces a ¡¡una o ninguna!! (ley de Murphy, ahora yo me despierto con contracción + ganas de hacer pis cada dos horas).    Parece que algo en su cerebro ha hecho "click". Pensábamos que era que durante las vacaciones no ha echado siesta, y que era por eso, pero ahora en el cole sí que la duerme, y sigue durmiendo igual (bueno, se acuesta un poquito más tarde).

Para irse a dormir, después de jugar con las pinturas nuevas
Echo la vista atrás, y pienso en cómo decidimos criarla, a priori, lo que hicimos una vez estuvo en casa, los años que llevamos y los resultados obtenidos... y me alegro. Me alegro de habernos puestos firmes con la lactancia, con el colecho, con los mimos, el no obligarla a nada, no forzarla... creo que nos está saliendo bien. Ahora estamos empezando a marcar límites y rutinas, para poder organizarnos la vida mejor, pero siempre dejándola cierta libertad de decisión.

Con lo único que nos peleamos es con la comida. Yo tiendo a dejarla comer lo que quiera. De lo que hay, que no estamos para andar haciendo comidas a capricho. Pero yo cocino un plato para todos, y si quiere se lo come, y si no, pues no come. Y santas pascuas. Mi madre se pasó toda mi infancia intentando darnos de comer a mi hermana y a mí. Lo probó todo. Sufrimos las tres lo que no está escrito. Y para nada. No creo que yo me comiera ni un gramo más de lo que yo quería comer. Y hubo temporadas en las que se me marcaban todas las costillas y los huesos del cuerpo, para disgusto de mi madre, y recomienzo de la procesión de consultas médicas. Pero claro, lo mío era celiaquía, y por mucho que mi madre se empeñara en embucharme, no habría conseguido que cogiera más peso (es más, sospecho que habría sido peor). Pero claro, en esa época si no tenías diarrea no eras celíaco...

Total, que si mi niña no crece, o está demasiado delgada, o se queja de dolor de tripa tras las comidas, pues la seguiré llevando al médico, pero yo no la fuerzo a comer. Que si tras años de empecinamiento, en la adolescencia yo medía 1.50 y pesaba 40kg, no fue porque mi madre no lo intentara, es porque era imposible.

Claro, que Guardabosques lo lleva peor. Que es ingeniero, y si pudiera mediría las calorías de cada plato, y los gramos. Y la pesa y mide una vez al mes, y se desespera. A él nunca le tuvieron que obligar a comer, en su familia no había malos comedores. Así que no lo entiende. Y Pollito y él se pelean, y mucho. Yo creo que como en el cole come un montón, pues en casa compensa. Pero claro, seguimos en percentil 3, y él se desespera. Yo, que me pasé en el percentil -3 toda la vida pues... no me parece para tanto. Mientras la niña no dé positivo a las antitransglutaminasas, o nos digan que le falta hormona de crecimiento, pues será que es bajita y ya está.

¿Princesa, o hada de los dientes?
Que de casta le viene al galgo, y si no puede ser policía de mayor (porque ahora mismo quiere ser policía, médico de personas -de animales no, lo tiene clarísimo- y hada de los dientes, toma pluriempleo), pues todavía le quedan las dos otras opciones, que la profesión de médico siempre tendrá futuro, y del hada de los dientes pasamos a la odontología en un plis. Y para ninguna de esas cosas hace falta ser muy alto.

En fin, acabo ya, que después de 25 días de reposo, me aburro y desvarío. Menudo post inconexo me ha salido.

Como mi vida, vamos.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 29 de noviembre de 2012

"Durmiendo" con los abus

En ElisabethBlumen
Pollito se está haciendo mayor, y se va notando en detalles de los que uno no se da cuenta, hasta que te sorprenden.

Pollito es algo tímida. Bueno, la verdad es que no es timidez, es que le cuesta "calentarse" en las relaciones sociales. Me explico. Hasta hace nada, ya podía haber visto a alguien treinta veces, que los diez primeros minutos los pasaba abrazada a nosotros. Y no hacía distingos, ya podían ser sus abuelos (con los que ha pasado varios días de vacaciones), sus tíos, los padres de sus amigos, o completos desconocidos. Diez minutos de mimos y mutismo antes de soltarse. Luego se suelta, y es la niña más feliz, más dicharachera del mundo.

Con los niños no le pasa esto, a no ser que no los conozca de nada, claro.

Pero desde hace como un mes, ha cambiado totalmente. Con los desconocidos sigue así, pero ¿familia y amigos? Entra saltando en sus casas, contando las novedades y hasta dando besos. Me han cambiado a la niña, oye. Y nosotros no hemos hecho nada, excepto estar ahí, y si quería mimos dárselos cuando le entraba el sustillo.

Disfrazada de hada de las flores
El cambio que ha dado con los abuelos y con su tía, espectacular. Les pide que jueguen con ella, se ponen a pintar, a hacer collages... dejamos de existir. El otro día, con unos trozos de papel pinocho y unas pinturas, su tía le hizo un disfraz de "hada de las flores", con alas y todo. La niña flipaba (y yo también, hay que ver lo que es capaz de hacer mi hermana con tres trozos de papel...).

La semana pasada Guardabosques y yo tuvimos cena de amigos, con mis compis de facultad. Dejamos a la niña a dormir con sus abus. Era sólo la segunda vez que lo hacíamos, porque con lo mal que duerme, como que nos sentimos culpables de dejar a alguien (vamos, a mi madre) castigado sin dormir... Por lo visto tuvo un ratito de llorera-quiero-a-mi-papá, pero al final se durmió. A mitad de la noche se despertó y mi madre tuvo que dormir con ella. Lo típico. Pero cuando volvimos, estaba super contenta con sus abus, y no quería irse por nada del mundo.

Esta semana, Guardabosques trabajaba, y no teníamos ningún plan. Bajamos a comer con los abus y la TiaIsa (y la Bis). Vamos, lo que hacemos todos los sábados, comida familiar. Me llevé el pijamita, porque si se hace tarde aprovecho, le doy la cena, la baño, la pongo el pijama y luego cojo el coche. La esperanza es que se duerma por el camino... je,je.

Pues el caso es que Pollito dijo que se quería quedar a dormir. ¿Ein? ¿Hoy? ¿De verdad? De verdad de la buena. Mis padres se arreglaron con mi hermana, que también quiso quedarse para estar con su sobri. Ni un problema, ni un lloro. Se durmió bien, durmió casi toda la noche del tirón, con su TiaIsa al lado, y no se levantó hasta las 8. (¿¿¿¿Por qué???)

"Ayudando" a hacer ramos de flores
Por la mañana acompañamos a la TiaIsa a su taller, que no lo habíamos visto todavía. Es un espacio estupendo, con mucha luz, y decorado precioso. Está lleno de latitas, cacharritos, papelitos de colores, muñequitos... todo lo que hace falta para decorar una boda atípica de esas que hace mi hermana. Pollito se lo pasó genial jugando con todas las cositas, pululando por allí, y ayudando a mi hermana a montar ramos de flores.

Nuestro regalito de despedida
Me la tuve que llevar llorando a casa, ¡quería quedarse con mi madre otra noche!

Qué cosas, qué mayor es ya.
Pero lo mejor de todo es ¡¡podemos volver a cenar!! ¡¡y al cine!!
(eso sí, sesión de tarde, que yo a las 22:30, en un cine a oscuras, no aguanto despierta ni bajo el agua).

PD: visita tú también el taller de mi hermana, en www.elisabethblumen.com : flores y cosas, decoraciones para eventos y bodas con un toque especial.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 10 de septiembre de 2012

Primer día en el cole de mayores


¡Hoy ha sido el primer día de Pollito en el cole de "mayores"!

Lo cuento rapidito, que mañana me voy al congreso, y todavía me quedan un montón de cosas por hacer, como por ejemplo, las maletas...

Pues hoy Pollito ha tenido su primer día de cole de Primaria. Esta semana es especial, porque la hacen de adaptación, así que hoy sólo hemos tenido una hora. Digo "hemos", porque hoy era día especial padres, y hemos estado las dos.

Hemos estado una horita en clase, y sólo con ocho niños más. Mañana irá Pollito sola, con sus ocho compis, y otros ocho de otro grupo. Otra horita. Pasado mañana, ya estarán todos los niños, y pasarán dos horas. Y así, van subiendo los niños y las horas, para que les de tiempo a adaptarse y a conocer a todos los niños de su clase, sin mucho mogollón. Además, los grupos están pensados para que los últimos niños con los que se junta sean con los que coincidió el año pasado en la guarde, y así los primeros días haga amigos nuevos.

Eso es lo bueno de vivir en un pueblo. No sólo se toman las cosas con más calma, sino que muchos de los niños que van al cole son los mismos que ya conoce de la guarde. Una vecina nuestra es profe, la profe de Pollito me conoce de cuando yo hacía medicina general en una clínica de los alrededores... Vamos, que en poquito tiempo conoces a casi todo el mundo. Y eso da muchísima confianza.

¿Y hoy?

Pues nos lo hemos pasado estupendamente. Guardabosques se lo ha tenido que perder, pobre, que tenía que trabajar. Pero Pollito y yo hemos pasado un rato estupendo pintando con rotuladores su bolsa de la agenda. Hemos escrito su nombre, y hemos pintado un sol, la luna, las estrellas, muchas flores, a la gata Mi, a Marco... y varias huellas de manos, para que quede claro de quién es la bolsa.

Todo eso, Pollito sin parar de hablar, que ya es que no tiene freno. Yo he alucinado, porque normalmente es mucho más tímida y le cuesta soltarse, pero hoy en diez minutos ya estaba hablando con algunos niños, con varios papis, con las profes... Me ha dejado a cuadros.

Al cabo de un ratito, se ha dado cuenta de que en un rincón había una mesa con platos, y una cocinita, y para allá que nos hemos ido. Al poquito ya teníamos un montón de niños jugando con nosotras, así que yo me ido retirando lentamente, y ella no se ha dado ni cuenta.

Luego un ratito de patio, a jugar en los columpios y con los triciclos. Y para casa. ¿Para casa?

Pollito no quería saber nada de irse a casa, ella se quería quedar a jugar con las cocinitas... me ha costado un montón, pero al final he conseguido arrancarla de allí, con la promesa de que mañana volvíamos a jugar otro ratito...


Creo que ha sido un éxito.

Veremos mañana, que la soltamos allí solita, para recogerla una hora después. Supongo que no será tan fácil, pero después del día de hoy, lo mismo se queda tan contenta...

Qué mayor está. Con lo pequeña que es... ya sé que todas las madres pensamos lo mismo, pero es que esta niña es MUY pequeña... Que es de finales de diciembre, y en tamaño ha salido a su madre (vamos, bajita y menuda). Era la más pequeña de su clase, y con diferencia. Pero la verdad es que de espabile no anda nada mal, así que no creo que le cueste adaptarse.

Ya os contaré qué tal la experiencia el resto de la semana, porque me la tendrá que contar Guardabosques, que yo no estaré
(snif :'( ).


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 21 de junio de 2012

Adiós chupete, adiós


Ayer Pollito dió un paso más en su crecimiento, e hizo algo que nos veníamos temiendo/deseando unos meses. Tiró su chupete a la basura.

Nos temíamos lo peor. Con lo mal que duerme ya de por sí, ¡¡¿sin chupete?!! Pues fue como la seda. Os cuento cómo.

Hace unos meses, cuando cumplió los dos años más o menos, hubo que tirar el chupete anterior, que estaba ya que daba asquito. Aprovechamos para contarle que el chupete nuevo que le dábamos sería el último, que era ya una niña mayor que no lo iba a necesitar, y cuando se rompiera, no habría más, que lo tiraríamos a la basura.


Y con la cantinela hemos estado unos meses, yo como una vez por semana hacía el paripé de mirar el chupete muy atentamente, para ver si se había roto o no. Decidíamos que no, y seguía con su chupete. A Guardabosques ya le decía: "hace un ruido raro".

La cara que ponía cada vez que se ponía el chupete en la boca sólo es comparable a la de un fumador que sale de un vuelo de 8 horas y enciende un pitillo. Increíble la cara de placer.

Poco a poco, Pollito fue asumiendo que el chupete tenía fecha de caducidad, y que ella podría decidir cuándo dejarlo, cuándo tirarlo a la basura. Y hace como un mes, una mañana al quitarse el chupete (porque llevamos ya muchos meses de estricta política "el chupete es sólo para dormir") dijo que ya era una niña mayor, y que quería tirarlo. Yo me hice un poco la loca, y le dije que lo guardábamos hasta la noche, que por la noche tomaríamos la decisión.

Esa noche, Pollito dijo "todavía soy un poquito bebé, quero mi tete". Y se lo dimos.

De eso hace casi un mes, y todas las mañanas dice lo mismo "Ya soy niña mayor, voy a tirar tete a la basura". Yo le aconsejo esperar a por la noche, por la noche es un poco bebé, y duerme con su tete.

El otro día, además, una amiga le contó que cuando  se tiraba el chupete, venía un duende y le traía un regalo. La cara de alucine que se le quedó, y de ilusión, un primor. "¿De Minnie? ¿Un collar?" Ea, pues tendría que ser un collar de Minnie (qué femenina me ha salido, oye, a quién habrá salido).

Y ayer por la mañana pensé que como esperara más, lo mismo se nos pasaba el arroz, y la  niña pasaba esta fase. Cuando llegó hasta la cocina con el chupete en la mano, me armé de valor. "¿Seguro que quieres tirar el chupete?" "Sí, ya soy niña mayor". "De la basura no se puede coger nunca más, ¿lo entiendes?" "Sí". "Pues hala, tíralo a la basura tú solita". 



Y allí que fue, con su chupete, abrió el cubo, me preguntó que en qué bolsa (ya recicla, qué tía), y lo tiró.

Glups.

Ya en la guarde, se lo contamos a las profes, y a los amigos. Y durante todo el día, se lo contamos a papá, a la vecina, y a todo el que vimos. Que tuviera presente todo el día lo bien que lo había hecho, y que no se le olvidara que ya no habría más chupete.


Y llegó la  noche. Nos fuimos a pasar la tarde a casa de unos amigos, y al meterla, ya de vuelta, en el coche, pidió su tete.

Glups.

"No tengo el tete, cariño, lo tiraste a la basura, ¿te acuerdas?"
"¿Y en el coshe?" No, cariño, en el coche tampoco hay tete.
"¿Y en tu bolso?" No, cariño, en el bolso tampoco hay tete (¿se nota que siempre llevamos recambios de todo?).

Le dije que si estaba triste porque ya no tenía tete, que la cogía upa y que podía llorar. No quiso.

En la cama, trasteó para dormirse, pero lo normal. No pidió el chupete.

Ha dormido toda la noche, del tirón.

¡¡Prueba superada!!

PD: el duende le ha traído una cajita que es la cabeza de Minnie, con kikis, dos horquillas y una pulsera. Un primor. El duende no consiguió encontrar un "collar de bolitas rojas con puntitos blancos". Así estamos ya, qué tía ¿cómo vamos a llegar a los 15 años?


PD2: Esta entrada iba a publicarla ayer, pero no me dio tiempo. Ayer Pollito tardó una hora y media en dormirse, con un berrinche monumental. A las 3 de la mañana se despertó pidiendo tete. Tardamos un rato hasta que se volvió a dormir... Espero que esta noche vaya mejor... Eso me pasa por cantar victoria demasiado pronto, voy y lo gafo...


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 18 de junio de 2012

2 años y medio


Pollito cumplió ayer dos añitos y medio. No sé qué escribir que no suene a topicazo tipo que-rápido-pasa-el-tiempo-parece-que-fue-ayer....

Pero es que es verdad, en un parpadeo lento, de esos que doy hoy que no he dormido nada, y ¡ale! dos años y medio. Me llegan a decir que llegaría este día y la niña seguiría sin dormir toda la noche y a) no los creería ni media palabra (inocente que era una) o b) me hubiera dado un telele. Pero como con casi todo en la vida, vas un día tras otro, los días se van fundiendo rápidamente, y aterrizas una mañana de domingo con una niña de dos años y medio en brazos. Os cuento cómo vamos.

Sueño (o falta de...)
Sinceramente, todo sea dicho, vamos mucho mejor. Es verdad que como ayer tenía que haber escrito esta entrada, se gafó el asunto, y Pollito ha dado una noche toledana (tres despertares con llantina). Pero la verdad es que es la primera vez que se despierta antes de las 7 en unos diez días, llevaba una racha de récord. A ver si la retomamos, que nos iba la vida mucho mejor. Eso sí, acompaña las más horas de sueño con unas rutinas de ir a dormir un poco puñeteras, que con eso del sol no hay forma de acostarla pronto, ni de poder dormirla sin tener algún follón. Que si quiero leche, que si no la quiero. Que si pis, que caca, que agua, que un cuento, que dos, que otra nana... Intenta extender el rato previo a dormir hasta el infinito y más allá. Pero bueno, compensa con que las siestas se sube ella a la cama, le das un besito y se duerme. Dos horas y pico, sin decir ni mu. Así de fácil. Ya podría aplicarlo a las noches también, ya...



Locomotricidad
Im-presionante. En dos palabras. Salta, corre, trepa... lo de trepar ha mejorado espectacularmente en los últimos días, y ya se sube por las cuerdas de los parques infantiles que parece un monito-tití. Iba a poner mandrilillo, pero de tamaño no encajaba. También ha aprendido a subirse sola a los columpios "de mayores", y darse impulso. Y poco a poco, echa los pies adelante y atrás, para darse más fuerte. Y ya sube y baja escaleras un pie detrás del otro. Y le está pillando al truco al patinete, que da gusto. Vamos, que sigue en plan lagartijilla, sin parar quieta un minuto.

Comida
En esto también hemos mejorado. Sigue comiendo de todo, y ya come unas raciones más o menos decentes. En realidad, más que aumentar la comida, lo que ha hecho es modificarla. Antes tomaba más leche y menos comida "de verdad". Ahora desayuna cereales y ya no quiere biberón por la noche tampoco, hay que darle la leche en vaso. Menos leche, más de otras cosas.

Crecimiento
En esto seguimos igual. Percentil 3 en altura y peso, a veces un pelín por arriba, a veces un pelín por abajo, dependiendo de si la pesan/miden en la pediatra, en Endocrino o en Digestivo. O en Alergia. Porque estamos que no paramos, nos tienen como a una patata caliente. La pediatra nos recomienda que vayamos a Alergia por las ronchas cuando toma lentejas. Pruebas. Pelín positivo. Eso sí, la médico es celíaca ella misma (y recién diagnosticada hace un par de años) y después de mirar a la niña nos dice que nos manda a Digestivo. Nos lleva de la mano y todo. Literal. Un amor. En Digestivo, después de unas pruebas y unas medidas, nos mandan a Endocrino, porque tiene menos altura que peso. En Endocrino, nos dicen que no, que tiene menos peso que altura, y que sigamos con las pruebas digestivas... Ufffff... y mientras tanto, la tenemos a la pobre con laxantes, porque si no, no iría al baño. Y su tripilla hinchada, y sus gases.... Llorando un poco hemos conseguido que le hagan ya la prueba genética de la celiaquía, y esperando estamos.



Habla
Por los codos. Estamos en esa fase en la que todos los verbos son regulares, y si no le suena, se los inventa. Todo sea por no parar de hablar. Eso sí, la entendemos Guardabosques y yo, y a veces ni eso. Pero ya la familia va pillando cosas, no sé si porque comienzan a entender el "pollitil" o porque poco a poco pronuncia mejor. Pero vamos, las frases ya son originales suyas, con sujetos, predicados y todo lo que haga falta. Si le añadimos que de vez en cuando te suelta la palabra en español y luego en inglés (que entre la guardería, Pocoyó y Dora, esta niña acaba bilingüe) el resultado es que andamos riéndonos por las esquinas. También ha decidido aprender a leer/escribir y nos tiene todo el rato escribiendo palabras y deletreándolas. Luego intenta escribirlas ella, o pinta al lado lo que representa la palabra. Flipando andamos.

Imaginación
Despegando a toda máquina. Su abuela paterna le regaló un set de cocinitas, con ollitas, platitos, tacitas... todo monísimo. Y se toma unos cafés con nosotros que no veas. También ha empezado a contarle sus cosas a los muñecos, y a personalizarlos. Y se desvive con la tele. Con Dora no para de hablar, de hacer los gestos, bailar, chillarle a la pantalla... Interacción total.


Autonomía
Hace ya un montón de cosas "yo solita". Comer ya lo hacía desde hace mucho, con cuchara o tenedor. Pero es que ya se sube al escabel y se lava los dientes, la cara y las manos. Se viste y se desviste sola (menos los calcetines, que se le resisten, y la diferencia pie derecho/izquierdo, lo demás lo tiene controlado). En el baño se enjabona, y ya no llora cuando la lavas el pelo ("sierro los ojos ¿vale?"). Se va solita al orinal, cierra la puerta (increíble, en una casa en donde los baños no tienen cerrojo, y nadie las cierra), y se limpia solita con papel. También se sube al coche trepando, se sienta en su silla, y chilla si no le abrochas el cinturón (o  no te lo abrochas tú...). Lo de guardar-y-recoger lo llevamos un poco peor, pero poquito a poco, poquito a poco.

Amigos
Vamos mejorando también. Hace unos meses, después de un empujón les cogió miedo, y hemos pasado una temporada durilla. Pero poco a poco se ha ido integrando, y ya tiene varios amigos con los que se lleva mejor. Todavía no hace juego en común, pero por lo menos les presta más atención y dice que son sus amigos, y que la quieren mucho. Con muchos de ellos pasará el año que viene al cole, así que el cambio no creo que sea tan difícil.

Vamos, que no es que sea mi niña, pero está monísima. Añádele que está mucho más mimosa de lo que era antes, que pide "upa" y abrazos "de oso" y que te da besitos cuando te haces daño (el "perdona mamá" con besito más mono del mundo), es que me la como a cada minuto.

Cada vez que pienso que en septiembre va al cole, es que no me lo creo.
¡Pero-cómo-pasa-el-tiempo!

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 24 de mayo de 2012

Hoy toca cole


"Hoy toca cole" es lo que Pollito dice todas las mañanas. Pero hoy es de verdad. Hoy toca ir al cole. Al de mayores. Al que Pollito va a ir el año que viene.

La guarde se lleva hoy a los niños de excursión, casi 2km andando hasta el cole, pasan allí el día, conociendo el sitio, las clases, las profes... y luego vuelta. Con un par, se llevan a unos 20 niños dos profes (digo yo que alguna más irá...) cruzando todo el pueblo.

Espero que le guste... ya no hay vuelta atrás...

Ayer nos dieron la buena noticia. Después de mucho quebradero de cabeza, y mucho lío, ¡nos han dado el cole que queríamos!


Que parecía fácil, que era el del pueblo, que en teoría nos tocaba ése, pero... en realidad no. Nuestro pueblo no es un pueblo "de verdad". Es una pedanía. Somos varios pueblines, adscritos a otro pueblín. Para complicar más las cosas, hay un mini-cole-infantil en cada mini-pueblo. Pero la dirección es única, el colegio en realidad es el mismo, solo que cada clase está en un edificio distinto.

Así que todo Madrid tiene circunscripción única y puedes pedir el cole que quieras... menos en éste. Porque claro, en realidad los varios coles son "el mismo" cole, a ojos de la Comunidad. Pero claro, en la práctica no es así. Vale que la dirección será la misma, con el mismo presupuesto, los mismos materiales, los mismos proyectos, pero... El sitio es distinto, uno está a pie de carretera (el que "nos toca", por lugar geográfico), y el otro está a pie de campo. Los edificios son distintos, y lo más importante, la subdirección/profesorado es diferente. Y nos gusta más uno que otro. Y claro, el que nos gusta más es el que "no nos tocaba". Preguntamos en el centro, y nos dijeron que es competencia de la dirección asignar a los niños por clases (y edificios, en este caso), pero que no nos podían asegurar nada, porque dependería del número de alumnos por pueblo/clase. Que si en nuestro pueblo había más niños, pues que les vendría fenomenal cambiar a nuestra niña de clase, para igualar. Pero si no... pues ajo y agua.

Pero ayer salieron las listas, y ¡nos ha tocado el que queríamos!

Se ve que había más niños en nuestro pueblo que en los demás, y han puesto a Pollito en la clase con menos niños, para igualar. 21-22 niños por clase, hay en "nuestros pueblos". Y todavía no llegan al máximo. No sé la pobre profe cómo va a lidiar con tantos enanos, pero bueno.

Clases amplias y luminosas
Una de las cosas que más  nos gustan de este cole es el comienzo de curso. Hacen una adaptación de una semana, los niños van el primer día una hora, con cuatro niños más. Van añadiendo cinco niños + 1 hora de clase al día, rotando a los niños, hasta que el viernes van todos los niños, todas las horas. Así la profe puede conocerlos a todos, los niños van conociéndose de cinco en cinco, y no se encuentran todos juntos de golpe, todos llorando. Dan muchísima importancia a estos primeros días, a las diferencias en desarrollo y en emotividad de los niños... nos encanta.

Qué frustración, qué nervios... lo de elegir colegio es una odisea. Si no estudiaste allí ¿cómo sabes que en realidad es bueno? Las notas altas ¿son porque sólo les enseñan para pasar los exámenes o es porque enseñan bien? ¿Tratarán bien a los niños? ¿Serán demasiado "blandos" y al final no aprenderá nada?

¿Y si nos equivocamos? ¿Estaremos destrozándole el futuro a Pollito?


Patio enooorme y pegadito al campo

Hemos visto varios coles, públicos, privados y concertados. Después de descartar los religiosos (que por nuestra zona no son sólo "religiosos", es que son casi de secta), los carísimos, los parece-concertado-pero-es-igual-de-caro-que-el-privado, y los que por su espíritu educativo no encajaba con el nuestro, nos quedamos...


... con el público de al lado de casa. Laico, cerca, barato, tienen cocina propia, trabajan por rincones y por proyectos, respetan el desarrollo de cada niño, no usan fichas... y es bilingüe (por lo visto uno de los mejores). Es como si nos hubiera tocado la lotería. Espero que no se carguen la educación pública, de verdad, porque si en el resto de la Comunidad pasa lo mismo que en nuestra zona... son la única esperanza para una buena educación (a no ser que tengas muuuucho dinerito, claro).



Así que sí, espero que a Pollito hoy le guste su nuevo cole. Más le vale, con lo que nos ha costado decidirnos...


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 17 de mayo de 2012

Primer día de verano


¡Por fin!

Ya ha llegado el verano, como siempre saltándose a la primavera (¿quién necesita cuatro estaciones?). Otra vez el calor ha venido de golpe, dejándonos un poco aplatanados, a la pobre Tosca con ataque de vejestud (ver anterior post), y a Marco y Mi con un despeluche que mi casa parece el desierto de las pelis del Oeste...

Gran bola de pelos
Ya hemos sacado toda la ropa de verano, guardado la de invierno, empaquetado la que no le vale, etiquetado y apartado la que es prestada y hay que devolver... paliza de día de San Isidro que nos pegamos, de limpieza-general-primaveral. Tenemos un montón de ropa, por un lado gracias a varios amigos que nos tienen bien surtidos de "heredables", unos familiares adictos al shopping infantil (y que les dure!!!) y.... que Pollito tiene casi la misma talla que el año pasado. Ya estamos de citas médicas, pediatra-digestivo-endocrino-digestivo, a ver si conseguimos escalar unos percentiles este verano.

Pero bueno, sudorosos y pequeños, pero felices. Con el buen tiempo, la puerta de la cocina se abre al jardín, y entramos y salimos (todos) como queremos.

Pollito no puede pasárselo mejor. Riega las plantas, mete los pies en la bañerita hinchable, jugamos a tirar piedras dentro (¡salpican!)... Sin parar. Guardabosques ha montado un columpio que nos pasaron las primas, y Pollito está descontrolada. En dos días ha aprendido a subirse sola, a girar, a darse impulso... de todo.

Pero lo que más se ha notado, es que ha comenzado a tener "vida interior". Antes ya tenía momentitos de jugar sola, pero eran de un minuto. Ahora ya se puede tirar media hora, hablando consigo misma, con los muñecos, cantando... Me encanta oírla, lanzarles a los muñecos las mismas frases que nosotros utilizamos,  los sienta en su silla y les da de comer como nosotros hacemos con ella... se me cae la baba...

Lo que más le gusta, dar de comer a los caracoles. Ha encontrado en el garaje (necesito otro post para describir todas las "maravillas" que se pueden encontrar en un garaje como el nuestro) el surtido de menaje que teníamos para ir en la furgo. Todo tamaño "mini", la mayoría de plástico, pero que se nota que es "de verdad". Platos, cafetera, mini-cazos, ollas, cuencos, cubiertos varios deslabazados... Una mina. Ahora puede jugar a las meriendas, pero de verdad.

Mi disfrutando de la "merienda"
Los invitados, los caracoles musicales. Por uno de esos misterios del destino, tenemos dos (regalados), llenos de botones y soniditos-torturita varios. Pollito los pone en el suelo, y les planta a cada uno su cuenco, un vaso, una cucharita... les echa café en las tazas, y les pone hierba en su platito. Lo hace todo tan real, que hasta la gata se acerca, a ver si "cae algo". Luego les da a los botones, y "habla con ellos". Se lo pasa pipa, se ríe una barbaridad. Le encanta que los caracoles "contesten", claro, aunque sea con ruiditos raros y la canción de las letras...

Creo que este verano no vamos a salir del jardín. Y nos lo vamos a pasar ¡genial!


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

sábado, 28 de abril de 2012

A ver si llega ya la primavera (de una vez)


Por favor, por favor, que llegue el sol...
Tengo a todos los bichos de la casa revolucionados. La gata maúlla y da vueltas como un león enjaulado. De vez en cuando se le dilatan las pupilas, se pone bizca, y ataca a Tosca. Tosca claro, está harta, le gruñe y le lanza un ñasco. Luego se vuelve a su sitio, en el respaldo del sofá (cada vez se parece más a Snoopy, esta perra). Marco me sigue por la casa, adonde quiera que yo vaya, con ojos de cordero degollado...

Tosca, feliz al solecito
Todos están hartos del encierro, de no poder salir, porque no ha parado de llover en una semana, y no pueden más. Y lo que nos queda, que según dicen, hasta finales de la semana que viene no mejora. Qué listos, para cuando acabe el puente, fijo.

¿Y el Pollito? El Pollito también lo nota, pobre. Con lo que le gusta hacer de jardinera en el jardín, que ella con una pala y una regadera es la niña más feliz del mundo... Pues no. Llevamos toda la semana pintando, leyendo cuentos, haciendo castillos, y viendo a Peppa Pig (lo que le gusta este mes, hemos visto los mismos cinco capítulos por lo menos cincuenta veces).

Mi pequeña jardinera
Menos mal que tenemos ya muy en marcha el juego simbólico, y también hemos estado jugando a poner a dormir a "los chicos". "Los chicos" son todos sus muñecos (todos niños, por cierto) que duermen con ella en su cama: Bebé, Pocoyó, Felipe, el Oso, el Elefante... y la pelota... Que menos mal que es de espuma, y está blandita... Pues nada, ella los coge, los baña, les da el biberón y los pone a dormir.

Todos bocabajo y con una servilleta encima cada uno, que les tapa hasta la cabeza... tengo el salón que parece una morgue... Luego me hace bajar las persianas, coger la lamparita, y contarle el cuento de la manzana roja, dos veces seguidas por lo menos. Es un libro que tenía yo de pequeña, con una historia bastante complicada, llena de malentendidos y casualidades, con ladrón y todo. Le encanta.

Su lenguaje está mucho mejor. Ya crea sus propias frases, con sujeto, predicado, artículos y todas las cosillas importantes en su sitio. Y te partes.

Lo primero que dice cuando la metes en la bañera "Hoy no toca pelo". Claro, como se lo lavamos un día sí, dos no, hay muchos días que no toca. "Sí, Pollito, hoy toca pelo". Ojos asombrados "¿en serio?". (Mamá que se troncha) "sí, en serio". "¡Vaaaaaaaleeeeeeee!". Me parto.

Tulipán con viola al fondo
También ha empezado a tener "conversaciones" telefónicas con la familia. No que la familia se entere mucho de lo que cuenta, que sin verle la cara, y sin contexto, no se la entiende mucho... pero ella les cuenta lo que está haciendo, con todo detalle. Ya corre ella solita a coger el teléfono, y le suelta una parrafada a quien quiera que haya llamado. El otro día dejó a un comercial de teléfonos (de esos pesadísimos) con cara de alucine durante bastante rato (hasta que el propio comercial colgó, harto, vamos). A ver si así conseguimos que no nos molesten tanto.

Las caléndulas ya están como locas
Os he dejado unas fotitos del último día que hizo sol, para recordar que todavía hay esperanza, que la primavera ya está llegando. Por lo menos, cuando llegue, con tanta lluvia, las flores estarán espectaculares.

Para mí la primavera no llega hasta que no florece el lilo
¡Y ya casi está!


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es