domingo, 16 de octubre de 2011

La domesticación del perro ¿cómo ocurrió?

Hombre y perro, Wadi Tashwinet, Tadrart Acacus, Sahara Libio, ca. 7.000 aAC
Ya sabemos que los perros han formado parte de la vida del hombre desde hace más de 15.000 años, pero ¿cómo lo hicimos? o mejor dicho ¿cómo lo hicieron?

La idea tradicional es que el hombre prehistórico se encontró un cachorrito de lobo, le dio pena, se lo llevo y lo crió, esto mismo hicieron más personas del grupo, se reprodujeron y voilà! el perro. Muy bonito, pero poco creíble. Está bien hasta el momento en el que ese lobito "bueno" se hace mayor. Y los estudios indican, igual que la mayoría de las experiencias actuales, que ese lobo se convierte en el "lobo feroz" (Zimen, 1987). Vale que no sería tan salvaje como sus primos, pero sería huidizo, tímido y con unas reacciones agresivas bastante rápidas. Que no sería una mascota agradable, vamos. Sería un incordio total, y el  hombre prehistórico como que no tenía tiempo ni recursos que perder, como para estar perdiendo el tiempo con un lobo adulto. Probablemente acabaría hecho abrigo, y en la olla.

Coppinger y Coppinger (2002), en cambio, tienen una teoría mucho más creíble. Ellos proponen una domesticación en dos fases.

La primera sería fruto de la evolución natural. Algunos lobos aprenderían que si te quedas cerca de los asentamientos humanos, consigues comida fácil. Alrededor de los humanos siempre hay restos, basura, huesos viejos... y letrinas. Para un lobo hambriento, todo eso es comida. Poco a poco, cada vez se quedarían más tiempo en las cercanías de los asentamientos, cada vez se acercarían más. Y empezaron a cambiar. Se  hicieron más pequeños, sus orejas se doblaron, su rabo a veces se rizaba hacia arriba, y les salieron manchas en el pelaje, y colores nuevos. Como los zorros del experimento de Belyaev (tengo que escribir un post sobre esto). Empezaron a defender "su" poblado de otros "lobos" (ahora ya "pre-perros") y de otros animales salvajes. Y empezaron a serle útiles al hombre. Ya no eran tímidos ni esquivos, pululaban a su aire por el campamento. Y si sentían una amenaza ladraban. Y el hombre podía coger sus armas y salir a ver que pasaba, antes de que el animal salvaje le atacara mientras dormía.
Perro pariah de la India, a veces nunca tienen dueño, sólo "viven por allí"
Y aquí vendría la segunda fase. Ahora sí que es posible que un niño cogiera un cachorrito muy mono, y convenciera a sus padres para quedárselo. Eran animales familiares, que ya convivían más o menos con la gente. No eran bestias salvajes, eran los basureros. En muchas zonas del mundo todavía los perros viven en esta fina línea entre el ser silvestre y ser doméstico. Son perros "de pueblo", pesan unos 20-25 kg típicamente, son de color marrón, tienden a estar delgados... el típico "chucho", vaya, super parecido en cualquier parte del mundo.
Perro de pueblo africano, sólo pasaba por allí  ¿se parece al anterior?
¿y al de la pintura rupestre de hace 7.000 años?
A partir de éste perro "común", mediante cruces más o menos dirigidos (cojo los cachorros blancos, así se parecen a las ovejas; yo me quedo el más grande, que protege más; pues yo éste, me gustan sus orejas...) fueron apareciendo primero unas razas básicas: perros de guarda/guerra, de caza/podencos, falderos/pequeñitos. Y después todo el lío que existe ahora.
Pero lo importante es que no fuimos nosotros quienes domesticamos al perro. El lobo lo hizo él solito. Encontró un nicho vacío, con comida en abundancia, listo para aprovecharse. Y lo aprovecharon. Vaya si lo aprovecharon.
Otro chucho de un pueblo de Asia ¿se parece a los demás?


Bibliografía:
Belyaev, D. K. 1979. Destabilizing selection as a factor in domestication. Journal of Heredity, 70, 301 -308.
Coppinger, R., & Coppinger, L. 2002. Dogs: a new understanding of canine origin, behavior, and evolution. University of Chicago Press.
 Zimen, E. 1987. Ontogeny of approach and flight behavior towards humans in wolves, poodles and wolf-poodle hybrids. In: Man and wolf: advances, issues, and problems in captive wolf research, (Ed. by U. of Michigan--Flint), 275-292: Springer.



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