jueves, 28 de noviembre de 2013

Comer o no comer, esa es la cuestión


Mi relación con la comida durante mi infancia fue complicada.
Sobre todo para mi madre.
A mí me gustaba casi todo, pero no comía de nada. Dos trocitos, y ya estaba llena. Sólo me entraban la carne y los lácteos, con lo demás me llenaba de gases y me dolía la tripa a la tercera cucharada. Y así hasta los doce años, en los que algo cambió y empecé a comer bien. No toneladas, pero ya cantidades más o menos normales. Y empecé a disfrutar la comida, a saborearla, a pensar en ella con ilusión y no con pavor.

Toda mi infancia, pasaba las mañanas angustiada, por qué había metido mi madre en mi maletín, y si sería mucho. Un horror.

Juré que nunca le haría eso a mi hija, que nunca la obligaría a comer.

Peeerooooo....
Karma is a bitch, como dicen los americanos (el karma, qué cabrón)

Pollito no me come. No ha comido nunca, la verdad. La teta, eso sí. Pero el resto... uff. Tuvo un comienzo de comida sólida y papillas muy bueno, pero antes del año ya empezó a comer cada vez menos y ahora cada comida es un esfuerzo.

Y te compras los libros, y lees a Carlos González, que te dice que no te agobies, que no obligues, y que mires la báscula, que si no pierde peso, no pasa nada.


Vale, Pollito no pierde peso. Pero tampoco lo gana... ha sido una niña "percentil 3" casi desde que nació. De vez en cuando, sorprende y salta al percentil 5 (de altura, que de peso no). Pero la última vez que la pesamos, no estaba ya en percentiles, sino "colgada" de la última raya. Percentil 0. Glups.

Así que empezamos con las tonterías, a dibujar caritas con el jamón de york, a disminuir las raciones "para que no se agobie", a plantear menús infantiles (para que coma algo, aunque no sea muy equilibrado). Pero ni aún así. Ni pizza, ni hamburguesa, ni patatas fritas, ni palitos de pescado.

En el cole come bastante, no todo, pero bastante. Eso sí, tarda más de una hora, ella y uno de sus amigos se quedan hasta un rato del segundo turno, para que puedan terminar.

Pero en casa, nada. Algo merienda, somos felices si se toma una mandarina  y una loncha de jamón york o queso. Nada de pan o galletas, un trocito y lo deja. Nada de bollos, nada de sándwich. Fruta, es lo único que la ves comer contenta, y queso. Y de eso, poco.

Cada vez estamos más angustiados, y ella cada vez más enfadada.

El otro día, dimos palmada en la mesa, y decidimos que "hasta aquí". Lleva una temporada comprobando límites, llevando la contraria a todo a ver qué pasa. Y esta semana tocaba probar sus límites con la comida, supongo. Así que, después de una tarde de ésas de aúpa, se puso a escupir y tirar la comida al suelo, con cara de "a ver qué pasa". No había probado ni una cucharada, miró el plato (patata con zanahoria y 2 trocitos de judía verde que le cayeron por casualidad casi, es lo más "verde" que comemos en casa) y dijo que no quería eso, que quería jamón.

Después de la tarde que había apretado a su padre (yo estaba trabajando), los dos cansados... Decidimos que o empezaba a comer, o uno de sus juguetes se iba "castigado" al garaje. Dos trozos después, y cinco juguetes menos, se fue a la cama sin cenar.


Y así llevamos una semana. En teoría, si come sin problemas y toda la ración (que puede ser de unos 50gr en total, un vaso de yogur no lleno...) recupera el juguete que quiera. Si come, pero dando la lata y dejando algo, ni pierde ni recupera. Y si monta un cirio, y no come, pierde juguetes.

En casa sólo queda la caja de lápices y Felipe, su muñeco de dormir. Son los objetos que más aprecia, y que no van a ir al garaje bajo ningún concepto, prometido. No le queda ni un cuento.

Hemos aprovechado para hacer limpieza general de su cuarto y del salón.

Por las noches, le leemos un capítulo de un cuento "de mayores", sin dibujos. Olga da Polga, hemos empezado, que a mí me encantaba de pequeña.


No sabemos qué más hacer.
La semana que viene nos dan los análisis de endocrino y de digestivo. En digestivo ya nos han dicho que si todo da negativo, le harán la biopsia. Tiene la genética de la celiaquía positiva, y síntomas varios, no de los típicos pero sí bastantes de los atípicos. Los anticuerpos nunca le han dado positivos, pero claro, a mí tampoco...
No sé si prefiero que den cosas positivas o todo negativo, la verdad.

Lo que sí que sé es que menos mal que su cumple se acerca, porque como sigamos así, va a estar sin juguetes hasta esa fecha. Y en la calle hace mucho frío, y las tardes son muy largas.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

31 comentarios:

  1. Es desesperante que no coman y que no ganen peso, mi nene también está fuera de los límites de percentil en cuanto a peso.
    me ha encantado lo de castigar a los juguetes, seguro que lo pondré en práctica!
    Ánimo

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  2. Ánimo, Teresa. ¨Tendrá que haber un camino
    Besos

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    1. Gracias David, a ver si encontramos ya el camino, que andamos perdidos. un beso!

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  3. Madre mía, lo debéis de estar pasando fatal. Mucho ánimo. Yo en casa tengo un super-comedor, y una normalita tirando a flojeras con la comida. Pero no tan acusado como lo que comentas. He oído alguna madre que les dan batidos enriquecidos con proteínas, vitaminas etc. para que aunque coman poco estén bien alimentados. No se si eso es bueno, solo lo comento por si quieres informarte como posibilidad para que estés más tranquila con su alimentación.
    Un beso y mucho ánimo

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    1. Lo hemos llegado a pensar, pero para mí que no es un problema de comportamiento, sino de salud, y no lo queremos enmascarar, por lo menos hasta tener los resultados de las pruebas.
      un beso!

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  4. ¡Dale la vuelta a la tortilla!.. Es duro pero yo lo he hecho y me funcionó.
    ¿Quién dice come?.. ¿Quién dice tienes que comer?
    Te lo juro.. Un buen día hace años claro porque mi nena ya tiene 11 años, debía tener 4 ó así.. Puse tres platos en la mesa, serví a los 3 papi, hermano y mami. Ella se sentó y dijo ¿Y yo?.. Contesté toda fría tú no comes. ¡¡Qué rebote!!.. Se fué a su habitación. Volvió a la media hora y me dijo.. ¡¡quiero comer!!. Vale, hay lentejas y no hay otra cosa. Valeeee.. ¡¡Le puse una cucharada en el plato!!. Me miraba que no veas y me dice.. ¿nada mas?.. Pues no.. nada mas.
    Duele ¿eh?... Pero conseguí que me pidiera de comer y me pidiera massss!!! Poco a poco le dí la vuelta a la tortilla y nunca más le tuve que decir come.. ¡¡Con tal de llevar la contraria a la madre!!

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    1. Me encanta ese enfoque. Ya te contaré cómo nos sale...
      porque esta noche lo pruebo. A ver si conseguimos que vea la comida como algo positivo...
      un beso!

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    2. Me gusta este enfoque más que el de los castigos. Mi crío era un histérico de la comida, cuando lo adopté con dos añitos. Cuando yo me relajé, él se relajó. Esto es lo que hay, si lo quieres bien, y si no también. Ya te pedirá el estómago de comer. Ah, eso sí, nada de chuches ni de tentempies entre medias. Al poco comía de todo, y yo además me esmeré en cocinar mejor. Pero siempre con una actitud algo pasota, sin agobiarme. Las meriendas, es verdad, que cuando era pequeño le dejaba jugar mientras le iba metiendo trocitos en la boca. Pero las comidas y las cenas sentadito. Ánimo y paciencia

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    3. Si en casa es así, "lentejas"... pero claro, cuando se las deja a diario, día tras día, haya lo que haya... pues duele. Y no cocino tan mal, la verdad... ;)
      Estamos haciendo una combinación de todo, y ya os contaré la semana que viene qué tal nos sale.
      Un beso guapa!!

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Yo no comía de pequeña, no sé como mi madre no me mató jajaaajaja. Aún así ahora dice que tiene a dos hijas tontas que no comen de todo... pero ahora ya estamos cada uno en su casa.

    Espero que la cosa se arregle por qué debe ser desesperante...

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    1. Yo ahora pienso en mi madre, pobrecilla, como lo tuvo que pasar... conmigo también estuvo de peregrinación médica, sin que nunca dieran con lo que me pasaba.
      un beso!

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  7. Begoña Herrero Herrero28 de noviembre de 2013, 18:12

    Lo que está claro es que si en el cole come, en casa os está poniendo a prueba. El recurso de que vayan desapareciendo juguetes me parece bueno pero yo probaría lo que dice Pikerita. Quizás esté queriendo llamar la atención y lo consigue con el tema de la comida.
    Mucha paciencia y mucha suerte.

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    1. En el cole come lo justo para que no la regañen y la dejen "escapar" al patio. Creo que algo le pasa, pero ha visto también que así le hacemos más caso...y ahora es un poco todo mezclado.
      Ains, santa paciencia...
      Un beso!

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  8. Aix...tiene que ser jodido...No puedo comparar con Peque porque él en general no tiene demasiados problemas con la comida. Como está grandote y cuando tiene hambre devora, me es fácil trampear los días que no tiene apetito. Pero si fuera cada día...Muchos ánimos! Estoy segura de que tarde o temprano se activará. Y a ver qué dicen los médicos.
    Besotes!

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    1. Yo es que cuando veo a esos niños que les ponen el plato delante y se les iluminan los ojos, ¡me pongo verde de envidia!
      A ver que nos dicen, sí... un beso!

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  9. ¿Has probado a darle de comer en otro sitio que no sea tu casa? Un Centro comercial, en casa de alguna amiga....Mi hija no es gran comilona, desde que nació está en el percentil 3, pero ella es así. Como mejor cuando vamos a comer a casa de alguien o cuando la invitan los amigos. No es de ponerse morada pero come mejor. Mi hija tarda en comer una hora y media.
    Mucho ánimo.
    María Alvarez

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    1. Pues antes eso todavía colaba, pero ahora es al revés. Se distrae más, y cuando hay gente delante aprovecha que no tienes ánimos de poner mala cara para escaquearse lo más rápido que puede.
      Y hora y media, eso es lo que tarda mi niña en cada comida. Se están empezando a solapar...
      Un beso!

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  10. Antes de tomar medidas que luego te hagan sentirte culpable, es mejor descartar problemas digestivos... si no tiene nada (celiaquía, intolerancia a otro alimento, lo que sea), cualquier método que se os ocurra, seguro que irá bien. Nunca uno da en el clavo a la primera, todo es cuestión de conocer a tu hija y saber o aprender a actuar ante "pataletas" o medidas de presión.
    Suerte con las pruebas, sea lo que sea, al menos sabréis a que ateneros
    Bicos

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  11. Por cierto!!! una preciosidad de muñequita

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    1. Gracias Marisa!
      la cuestión es que llevamos con las pruebas más de dos años, sin que salga claro ni que sí ni que no. Y en el intermedio... tiramos como podemos. Yo creo que algo, tiene que tener.
      Un beso!

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  12. No soy quien para dar consejos sobre casi nada. No obstante, como me importa la niña, y me importáis vosotros, ahí va: en mi modesta opinión por algún motivo Cristina está claramente utilizando el tema de no comer. Cuanta más importancia le deis a este asunto, más reforzaréis su comportamiento. Quizá por otra vía pueda extenderme más. En cualquier caso, mucho ánimo y mucha paciencia.

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  13. Los castigos, las imposiciones, los enfados, las preocupaciones... son contraproducentes. Lo normal es que el tiro salga por la culata. Supone un gran esfuerzo, pero hay que hacer como si no pasara nada, como si no tuviera trascendencia, que no os vea hablar de ello ni entre vosotros ni con otras personas (del cole, de la familia...), ni poner malas caras, ni cambiar vuestro comportamiento, sino seguir con lo que tocara en ese momento. Ojo, pero que mucho ojo, con su hermana pequeña. Está claro que la niña está llamando la atención, que demanda por vuestra parte algo que cree haber perdido, los celos juegan siempre un papel. Lo dicho: mucha tranquilidad por parte de todos, y mucho pero que mucho amor. Alegría y felicidad. Este comentario y el anterior es de tu primo Dani. Hablamos cuando quieras.

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    1. Hola Dani, si es que lo de ignorar el no comer ya lo hemos intentado, más de un año... y cada vez más delgada... y cada vez come menos... yo sé que ahora está en pleno tira y afloja de celos, pero es que si no se nos desaparece, y tampoco podemos ignorar los desafíos sin responder.
      Y es que comer es importante, y es importante comer bien, y fingir que no... no nos sale bien.
      En fin, seguiremos en ello.
      Un beso!

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  14. Ufff Teresa, que triste me quedo. Tiene que ser durísimo estar en tu situación. A ver si pronto el digestivo te dice qué pasa...
    Ánimo!!!
    Bsotes,
    Sonia

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    1. Hola Sonia, el lunes nos dirán algo, ya os contaré. Un beso!

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  15. mucho ánimo, el mío lo mismo. con cinco años y medio 16 kilos, creo que es el único niño en el mundo al que se le notan los abdominales, oblicuos, gemelos, huesos varios... en fin. pero poco ha ido comiendo mejor, aunque esta traumatizado con eso y cada vez que tiene excursión en el colé y aunque le llevemos su comida lo pasa fatal. mi hijo además anticuerpos negativos pero síntomas atípicos y nadie daba con lo que le pasaba, siempre fuera de percentiles, anemias... y mi marido y yo en una perenne crisis matrimonial porque cada vez que nos sentábamos a comer era una discusión familiar. no sabes como te entiendo y sólo te puedo decir que tengas esperanza, poquito a poco.... y con infiiiiiiiiiinitas dosis de paciencia. y si necesitas desahogarte, mándame mensaje cuando lo necesites!

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  16. ah y un consejo, yo no le obligó a comer, jamás, ni castigos ni nada, y tengo terminantemente prohibido en el colé que alguien le obligué. sólo le incentivo cuando come bien o prueba algo, aunque sólo lo chupe. y en el colé intentan hacerle juegos. y nada de comida entre horas si le ha dado el hambre(bueno eso ni nos pasaba antes). tienes que armarte de valor para ver como hay días que ni come, o cuando toca una comida nueva, también se queda sin comer pero te aseguro que funciona, ellos se relajan, y se empiezan a dar cuenta que tienen que comer porque su cuerpo poco a poco se lo pide.... mucho amimo!!!!!!

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