Mostrando entradas con la etiqueta enfermedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta enfermedad. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de marzo de 2014

La familia Marsh (1)

Clavaditos somos, yo con delantal y todo (no, niño no hay)

Dios los cría, y ellos se juntan, y luego se reproducen...
y así nos va a esta familia.

Primero fui yo. Después de una peregrinación de varios años, de analíticas negativas y respuesta positiva a la dieta, me "confirmaron" la celiaquía, con mi biopsia de inflamación tipo Marsh 1. Después de años de dolores y dieta por mi cuenta, fue más un alivio que otra cosa.

Con Pollito, la historia ha sido parecida, sólo que (obviamente) bastante más corta. Con sus estreñimientos crónicos, su "fallo de medro" y sus pocas (inexistentes) ganas de comer, yo tenía claro que teníamos una celíaca más en la familia. Pero todas las analíticas salen negativas. Con genética positiva, eso sí. Y seguimos igual, un año tras otro. Convencimos a los médicos de que teníamos que hacer algo más que darle laxantes a diario. Y llegó su biopsia.... Marsh 1.

De verdad, que no entiendo por qué los médicos no quieren dar un diagnóstico claro hasta que no tienes el intestino destrozado. Para mí, una enteritis linfocitaria es un síntoma claro de que algo no va bien. Y más en un niño de cuatro años, que debería estar tan suavito por dentro como lo está por fuera. Empezamos con la dieta (por insistencia nuestra, que su médica todavía nos decía que si queríamos podíamos esperar) a primeros de Enero. Y ya hemos visto los cambios. No tiene estreñimiento, ha empezado a comer (se queja y se revuelve, pero al final come. Antes se quejaba, se revolvía, y se iba a la cama con un nesquik por cena) y ha crecido más de un centímetro en dos meses y medio. Verde y con asas...

Así empezamos
Entonces empezamos con Gatito. Siguiendo la línea de su hermana, a los ocho meses dejó de crecer y de ganar centímetros. Dió un parón de tres meses. Otra vez análisis y comeduras de tarro. Y todo negativo. Grrr....

Ya está sin gluten. Me da igual lo que me digan los médicos, no la voy a tener tres años sufriendo por algo que para mí es más fácil hacer que dejar de hacer. Dentro de un par de años, le reintroduciremos el gluten, antes de que empiece el cole. Si no pasa nada, pues genial. Y si se pone malísima... pues tres años de síntomas que nos hemos quitado de enmedio.

Y aquí llega el último. ¿Os lo imagináis?

A esto estamos llegando

Guardabosques.

Varios años después, con una intolerancia a la lactosa primero, y a la leche después, y con unos síntomas (clásicos digestivos leves, más hernia de hiato, más contracturas musculares, más jaquecas...) fastidiosos... convenció a su médico de digestivo de que al hacerle la biopsia de estómago de control de la hernia, ya que estaban por ahí, le cogiera muestra intestinal. Sí, análisis ya le habían hecho, negativos, para variar.

Al salir del médico me envió un whatsapp: "Te vas a reir".... "pero yo no".

¿Imagináis el resultado?

(Redoble de tambores)

¡Marsh 1!!!!!!!!

Escala de Marsh:
mi familia tiene las tripas como en el segundo recuadro

Guardabosques, ¡¡bienvenido a la #pandillacelíaca!!
(o "sensible al gluten", que ahora está más de moda).

(PD: Lo siento, mi amor, pero ya verás que dentro de seis meses, hasta agradeces el diagnóstico. Y dentro de un año, hasta te gustará el pan. Mientras tanto, prometo hacerte todas las magdalenas y donuts que quieras).

Nos vemos por los bares (certificados ACM).

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es www.clinicaveterinarya.com ¡Sígueme! 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La dieta sin gluten ¿adelgaza?

Serán sin gluten, y ojalá que no engordaran...
La dieta sin gluten se ha puesto de moda. La recomiendan las famosas, la cuentan las revistas... parece que a todo el mundo le va "fenomenal" y consiguen perder muchísimos kilos. Pero ¿es esto verdad?

Pues a ver, al principio sí, normalmente adelgazas. Pero no es por llevar la dieta bien, es por llevarla mal. Me explico.
Todos los procesados engordan, tengan gluten o no
Cuando te diagnostican, y empiezas a mirar etiquetas, y libros... te entra el miedo. Y dejas de comer  muchísimas cosas. Comidas procesadas, embutidos... todo puede tener gluten escondido. Así que al principio, pues no lo comes. Luego, poco a poco, te vas enterando más, encontrando marcas aptas... y vuelves a comer precocinados, y congelados, y embutidos... Así que ¿se adelgaza por comer sin gluten? No, adelgazas porque todos los productos procesados tienen más azúcar y más grasa de la que deberían. Si no los comes, y comes otra cosa, pues adelgazas. Si comes alimentos procesados sin gluten, engordas igual que si comes alimentos procesados con gluten.

Con el pan, la pasta, y el resto de hidratos de carbono, pasa lo mismo. Los sin gluten que compras son muy caros, y la calidad muchas veces deja mucho que desear. Total, que te compras un paquete de galletas, carísimo, y no hay quien se lo coma. Y languidece en el armario, en vez de en tu estómago. Pues claro, adelgazas. Pero poco a poco, vas probando marcas, y encontrando las que te gustan (y olvidando lo bien que sabía la comida con gluten...). Y consigues cogerle el truco a la repostería sin gluten, y a la panificadora. Total, vuelves a comer un nivel de carbohidratos normal. Y comiendo la misma cantidad de carbohidratos sin gluten que comías cuando tomabas gluten, pues engordas lo mismo. 


En cuanto decides qué marca te gusta, engordas fijo
Eso sí, si de verdad eras celíaco, notarás mejoras físicas evidentes:

Pierdes barriga: no, no porque adelgaces. Es que todos los celíacos tenemos el intestino inflamado. Es decir, hinchado. Cuando llevas unos meses de comida sin gluten, se desinflama, se deshincha, y ocupa menos espacio en el abdomen. Y pierdes barriga. Ojo, no grasa abdominal, pero te deshinchas.

Pierdes la tripa hinchada, no el michelín
Mejora la retención de líquidos: muchos celíacos, por la "intoxicación crónica", retenemos mucho líquido. Por todas partes, pero claro, se ve más en los tobillos, y en la zona abdominal y de cartuchera. Con varios meses de dieta sin gluten, pues lo mismo. Tu organismo tiene menos que depurar, y te liberas de esos líquidos de más. Las piernas deshinchadas parecen más delgadas, pero es lo mismo. No has perdido grasa, has perdido líquido.

Tienes más energía: porque la comida que comes, la aprovechas de verdad. La absorbes bien. Y se te pasan muchos dolores crónicos. Y te dan más ganas de salir a la calle, de divertirte, de moverte. Si te da por el ejercicio físico como movimiento... pues adelgazas. Si te da por salir de tapas con los amigos... pues adelgazas, porque en la mayoría de los bares no puedes comer casi nada... je,je... Luego convences a los amigos para ir al bar de tapas con carta sin gluten... y ya no adelgazas nada...

Así que ¿recomiendo seguir una dieta sin gluten?

Pues así, en general, no. Es muy complicada de llevar realmente bien, y si no la necesitas, para qué te vas a amargar la vida.

Si es para adelgazar, búscate un nutricionista. Es más fácil y barato comer menos carbohidrato con o sin gluten, hacer ejercicio y dejar las comidas procesadas, que seguir una dieta sin gluten.

Si es para mejorar tu salud... pues piénsatelo. Hay muchos problemas de salud en los adultos, ya sean digestivos, dermatológicos, reumáticos y autoimunes cuya base es la celiaquía. Y muchos médicos no lo saben. Habla con tu médico, si tienes sospechas de que, por antecedentes familiares, o por la enfermedad que estas padeciendo, podrías ser celíaco. Intenta que te hagan las pruebas antes de meterte a hacer la dieta, porque luego si no es mucho más difícil de diagnosticar.

Pero... si tienes problemas de salud que no se resuelven, y que podrían estar relacionados con la enfermedad celíaca... pues en último caso, puedes probar la dieta sin gluten. Pero piensa que tienes que hacerla bien, no saltártela en seis meses, y valorar en ese plazo cómo ha sido la mejoría física. La dieta sin gluten bien hecha no tiene carencias nutricionales, y no pasa nada por intentarlo, pero tienes que hacerla bien, y es complicado. Al cabo de varios meses, si has mejorado enormemente, vuelves al médico y se lo cuentas. Y se lo cuentas, y se lo cuentas, y se lo cuentas, hasta que te haga caso y te mande las pruebas. Cada vez hay más adultos que se encuentran la celiaquía "por casualidad", y que claro, al hacer la dieta sin gluten, mejoran o curan sus enfermedades. Y los médicos se están dando cuenta, y están cada vez más concienciados, pero no siempre, y no todos.

Por lo menos espero que esta tonta moda de la dieta sin gluten para adelgazar sirva para dos cosas buenas:
Para que las empresas nos vean, entiendan que somos un mercado, y nos tengan en cuenta. Así tendremos más marcas, con más competencia, mejor sabor y mejores precios.
Para que alguna gente se dé cuenta de que sin gluten vive mejor. Y si es así ¿a ver si es que eras celíaco, y no lo sabías? Si sirve para mejorar la vida de estas personas, viva la moda. Para el resto... pues una dieta más de hacer un mes, y guardar en un cajón.

PD: si eres celíaco, y no necesitas adelgazar, sino todo lo contrario, pásate por el blogroll y por el grupo de facebook de las 500.000 recetas sin gluten. Engordarás fijo, que te lo digo yo.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 13 de mayo de 2012

Tosca ya es viejita


No nos habíamos dado cuenta, pero Tosca está mayor. El otro día nos dio un buen susto.

Salimos a pasear, como un día normal, de "happy familiy", a dar una vuelta a la manzana, Pollito en su triciclo, papá y mamá, y los perros por detrás. Como era una hora "rara", y la urba estaba vacía, los perros iban sueltos, correteando a su aire, olisqueando por su cuenta.

En un momento de distracción, la niña se bajó del triciclo para mirar el río, y fuimos con ella. Silbé a los perros, que se habían quedado atrás, un poco lejos. Como no les oía venir, miré, y ví a Tosca tumbada de lado en la hierba. Pensé que se estaba rascando la espalda, rebozándose con la hierba recién cortada. Pero estaba muy quieta. Muy quieta.

Me acerqué corriendo, y parecía dormida. Me fijé que respiraba, le toqué el pecho y el corazón le latía (Uf, el entrenamiento veterinario, que salta). Intenté despertarla dándole unas palmaditas, y como a la tercera o la cuarta abrió los ojos, y me miró sin mover la cabeza. Poco a poco, se levantó del suelo, con aire a "recién despertada", pero por lo demás "normal". Le miré las encías, las tenía muy pálidas, casi azules. Y se había hecho caca. Salió trotando, algo insegura, pero bien. Nos volvimos a casa. Todo pasó en unos 30 segundos, no más, Guardabosques y Pollito ni se dieron cuenta.

Un síncope. Pasar de 10ºC a 25ºC de un día para otro no es bueno para nadie, y se ve que el corazón de la pobre Tosca no pudo compensar el cambio de necesidades.

Esa tarde me la llevé a la clínica (Gracias Dani, gracias Paco) y la hicimos un poco de todo. Un análisis de sangre, un electro, placas, ecografías... Y pudimos confirmar lo que yo sospechaba.


Tosquita se hace vieja, y su corazón empieza a dar señales. Tiene "cardiomiopatía dilatada", lo que quiere decir que las paredes de su corazón están débiles, y no laten bien. Las válvulas no terminan de cerrarse en cada latido, y se producen reflujos, soplos, lo que hace que el cuerpo no se oxigene bien. Las primeras consecuencias son fatiga, intolerancia al ejercicio, y problemas hepáticos. La fatiga no la habíamos notado, con el frío se disimula. Pero con el calor, los perros tienen que jadear, y el jadeo es poco eficaz para tomar oxígeno.

Cuando el perro hace ejercicio (aunque sea andar a trotecillo cochinero por la calle), su cuerpo demanda más oxígeno. Normalmente, el corazón lo que hace es latir más deprisa, y los pulmones respiran más rápido y más profundo. Con el calor, tienen que jadear para no sobrecalentarse, así que los pulmones no pueden compensar. Y si el corazón no puede compensar tampoco... pues no llega oxígeno al cerebro. Y se produce una pérdida de consciencia, un desmayo. El síncope.

A veces es leve, como el de Tosca, y tras unos segundos, el perro se levanta aturdido, y sigue adelante. Pero a veces no. A veces el corazón no logra compensar, porque está más dañado. Y el cerebro permanece sin riego más tiempo, y se acabó.

Por lo menos hemos tenido este aviso, y con medicación y dieta probablemente Tosca todavía permanecerá con nosotros varios años.

Ahora echo la vista atrás, y pienso que estos días sí que estaba más paradita, como más cansada, pidiendo más mimos. Y se la veía más tripona (su hígado, aumentando de tamaño para compensar la falta de riego).

En casa del herrero, cuchillo de palo.


No seáis como yo, que no sea el susto. Si tenéis un perro mayor (de siete años en adelante, sobre todo si es de tamaño grande) llevadle al veterinario, y que le hagan un chequeo geriátrico. Sobre todo si le véis más cansado, jadea aunque esté tranquilo, o parece que no se quiere tumbar. Prolongaréis su salud, mejorará su calidad de vida.

Y no os llevaréis estos sustos.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 12 de febrero de 2012

Corazones de bizcocho: de plátano y canela, sin gluten y sin lactosa


Esta tarde nos habían invitado a merendar. Quedamos en llevar nosotros el bizcocho, que ya estamos acostumbrados a nuestras "limitaciones" dietéticas, y así no nos arriesgábamos a quedarnos con hambre.

Pero me he levantado con una contractura que no me podía ni mover. Hacía años que  no me daba una así, no sé si por gracia o por desgracia. Y hoy ha tocado. Me he dado un baño, Guardabosques me ha dado masajito con aceite especial, me he tomado las pastillas... pero nada. Así que decidí que Pollito y él se fueran de pingo mientras yo me quedaba de mantita y sofá.

Pero a medio día ya  podía más o menos moverme, y he pensado que si me quedaba en casa iba a ser peor. Total, sofá también tienen nuestros amigos, y así, por lo menos, me olvido de que me duele. ¡Ostras, el bizcocho! (¡Ahí va, los donuts!).

Corriendo, me he puesto a buscar una receta que fuese fácil, pero sobre todo rápida. Mi espalda no aguantaba más de diez minutos de pie... Y encontré ésta, del libro "Babycakes", del que ya os hablé en esta otra ocasión. Por cierto, cada vez me gusta más este libro. Y me he acordado mucho de Núria, de CocinArte, que tiene que seguir una dieta muy estricta, y a la que este libro le encantaría. La receta no lleva gluten, ni lácteos, ni huevo, ni azúcar. Así que además de rica ¡es sana!


Tengo los ingredientes en "tazas" (cups), pero me duele la espalda, y no me apetece convertirlos a gramos. Yo hice la mitad de las cantidades que vienen en el libro, porque total, ellas en la misma receta sólo usan la mitad de la masa para hacer el bizcocho (no, yo tampoco entiendo por qué).

Ingredientes:

1 taza harina de repostería (en mi caso, 1/3 harina de arroz, 1/3 maizena y 1/3 harina de garbanzo)
1 cucharadita de café levadura de repostería
1 cucharadita de café de bicarbonato
1 cucharadita de café de goma xantana
un pellizco de sal
1 cucharadita  de café de canela
1/4 de taza de aceite de oliva suave
1/3 de taza de jarabe de ágave (yo puse mitad ágave, mitad sirope de arce, que le da un saborcillo muy muy rico)
1/3 de taza de leche (normal, o sin lactosa, o de arroz)
1 cucharadita de café de azúcar avainillado o esencia de vainilla
2 plátanos en trozos
Virutas o gotitas de chocolate (opcional)

Echar todos los ingredientes en un vaso batidor (en mi caso, en la termomix de mi vida). Batir todo junto un par de minutos. Vamos, que más fácil y los sacas hechos del armario.

Verter en el molde. Yo tenía unos moldecitos con forma de corazón pendientes de estrenar, y me parecía muy apropiado para estas fechas (se acerca San Valentín). Además, así se hacían antes, que teníamos mucha prisa. Para decorar, puse gotitas de chocolate negro formando "I "corazón" U", más propio imposible.


Se mete en el horno, precalentado a 180ºC. En mi caso, con los tres moldes, en 30 minutos estaban doraditos y el cuchillo salía limpio. Supongo que si lo pones en un solo molde, tardará un poco más.

Dejar reposar 5-10 minutos en el horno mientras abres la puerta muy despacito. Luego dejar reposar ya fuera del horno, 15-20 minutos más, desmoldar y comer.


Queda super esponjoso, y riquísimo. Y fácil y rápido.
Que no han quedado ni las migas, vamos.

Edito: ya está entregada la ILP de la que hablábamos "ayer". Ahora a esperar, y luego a conseguir 500.000 firmas (ahí es ná). Muchísimas gracias a los que lo habéis hecho posible.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

martes, 7 de febrero de 2012

Cuenta atrás para una Ley Celíaca


Últimamente tengo un sueño recurrente. Será porque estoy más nerviosa, o porque ahora dormimos más, o porque me estoy tomando la dieta "en serio" desde que me confirmaron la celiaquía de verdad... no lo sé. Pero día sí día también sueño lo mismo. Me como algo con gluten. Algo tremendamente normal, como un trozo de pan, o una galleta. Es como si no supiera que tiene gluten, hasta que me lo meto en la boca, me noto masticar despacio. Y trago. Y entonces me doy cuenta con horror. ¡Pero si no me lo podía comer, tenía gluten!!

Os juro que me despierto con sudores fríos. No sé si estoy muy obsesionada, o a los demás también les pasa. Pero es que últimamente estoy intentando hacer la dieta a rajatabla, pero a veces no hay forma, y se te cuela algo. En el minuto que bajas la guardia, se te cuela en algo de comida que no tendría que haber llevado gluten. En casa de unos amigos o familiares que saben que eres celíaco, pero no son conscientes de lo que de verdad significa. O en un restaurante, que por mucho que preguntes a veces algo se te escapa (tipo patatas fritas). Hay cosas que, como uno en casa las cocina libres de gluten (como esas patatas) se te olvida que puedan estar contaminadas en otro lugar.

Y metes la pata. ¿Consecuencias?
A los dos días, granos por la cara, abdomen, pecho y espalda. Dolor muscular. Cansancio. Dolor e hinchazón en articulaciones. Dolor de tripa. (Esto es nuevo, antes no me pasaba, o no me daba cuenta). Vamos, que lo notas. Y duele, y pica. Y te va destrozando el intestino, sin que te des mucha cuenta.

Así es la vida de un celíaco, siempre preguntando a los camareros, a los familiares. Siendo un "pesado" y un "exagerado". Y al final, dejando de comer. Por no ser un pesado, por no preguntar. Llevándote la comida de casa en un tupper, siempre con colines en el bolso, por si acaso. Sacando los envases de la basura, para comprobar si el embutido es apto o no... Las vergüenzas salen por la ventana.

Es complicado, por eso unas personas concienciadas, trabajadoras y estupendas están intentando ayudar. Promoviendo una Ley Celíaca, para hacernos la vida un poquito más llevadera. Desde Internet, desde sus Blogs. Muchísimas gracias, Lourdes, Marisa, Antonia, Pilar, Víctor, Olga y Josem, gracias por vuestro tiempo, trabajo y dedicación


Aquí tenéis la Convocatoria


¿Qué es lo que pedimos con esta ley?

- Educación en los colegios, para que los niños puedan comer sin problemas en los comedores escolares, y los demás niños conozcan desde el principio la enfermedad, sin que esta sea motivo de exclusión social.

- En la Sanidad, para que exista un protocolo unificado de diagnóstico de la enfermedad, tanto en niños como en adultos, y en todas las especialidades. Para fomentar la investigación.Y para que desde el Estado se creen formas de asegurar que los alimentos que consumimos estén de verdad "libres de gluten" (ahora mismo es una iniciativa privada).

- En la Hostelería, fomentar una educación específica a los manipuladores de alimentos, para que cocineros y camareros conozcan la enfermedad, y las particularidades de la dieta.

- En la Tributación, que el IVA reducido que se paga en el pan y en la  harina de trigo (el 4%) sea el mismo que pagamos para las harinas sin gluten (que no es reducido).

¿Os parecen lógicas estas peticiones? A mí me parecen basiquísimas.

Por eso, nuestros amigos van a estar el día 11 de Febrero a las 12h en el Congreso de los Diputados, en Madrid, para presentar la Iniciativa Legislativa Popular. Por favor, difundidlo. Porque después necesitaremos todas las firmas posibles, para conseguir que esta ley siga adelante.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 10 de noviembre de 2011

Confirmado: soy celíaca (creo)



Pues así sigo. Tras casi cinco años de médicos, sigo sin tener la confirmación de si soy celíaca o no. Vale que esta enfermedad es complicada, pero lo mío es de traca.

Todo empezó hace como cinco años, cuando mis dolores "normales" de espalda (lleva doliéndome la espalda desde los nueve años) aumentaron a un dolor localizado por debajo de las lumbares, tan fuerte que durante el día no podía estar de pie, y por las noches no podía dormir. Sólo mejoraba en movimiento, y me pasé meses dándome paseos por el pasillo, de madrugada.

Los médicos, después de muchas pruebas, la mayoría con resultados ambiguos o negativos, llegaron al diagnóstico de "sacroileítis indiferenciada" (tienes inflamada la articulación sacroilíaca, no sabemos por qué). El tratamiento, antiinflamatorios. Me duele igual. Pues dobla la dosis. Sigo sin poder dormir. Pues dobla la dosis. Un día mi médica de cabecera me vio tan mal que me mandó un derivado "suave" de la morfina, y un derivado "suave" del valium, y por fin pude dormir. Dormir sí, descansar no. La falta de atención, la pérdida de memoria y los despistes durante unos meses fueron alucinantes. Lo que tengo ahora, después de dos años de maldormir con la niña no es nada comparado con aquello.

A los seis meses, atontada, con tres kg menos de peso y el estómago destrozado, pero con el mismo dolor, decidí cambiar de estrategia. Y me fui a un médico naturista, en contra de todos mis principios.

Me dio un montón de vitaminas y hierbas, y me puso a dieta. Una dieta super estricta, para detectar posibles alergias alimentarias y eliminar una posible candidiasis crónica. No pude comer nada que contuviera gluten, que no fuera integral, o que tuviera azúcar, hongos o vinagre durante cuatro meses. Después de esos cuatro meses, se reintroducían los alimentos uno a uno, de semana en semana, para ver si alguno me sentaba mal.

No puedo decir que con la dieta me sintiera mejor. Perdí varios kilos más (mido 1,50 m, acabé con 40 kg), y no tenía ganas de nada. Pero por fin se acabó el suplicio, y pude volver a comer arroz blanco, y maíz, y leche. Todo iba bien hasta que reintroduje el trigo. Al tercer día me llené de ronchas por todo el cuerpo. A la semana tenía un acné que ni a los quince años.

Poco a poco, con la dieta (y el kinesiólogo, y el reiki, y la osteopatía craneosacral) fui mejorando, y tres meses después comencé a retirar medicación. Tres meses más, y no tomaba nada. NADA. Estuve meses sin tomarme ni un ibuprofeno. Me quedé embarazada, tuve a mi niña, le dí de mamar año y medio. Ni una pastilla.

Para mí, que pensaba que no iba a poder volver a trabajar, fue como un milagro. Se lo comenté a mi reumatóloga, y me mandó pruebas de alergia. Para cuando me las hicieron ya llevaba a dieta muchos meses, y dí negativo  las pruebas tanto de alergia como de intolerancia al gluten. Me dijeron que podía comer trigo sin problemas. Me comí una caja de donuts. Me llené de ronchas y de acné. Decidí seguir la dieta sin gluten, que claramente no podía hacer otra cosa.

He estado bien hasta este otoño, que me han empezado a molestar las manos, de vez en cuando se me hincha un dedo. Y otra vez al reumatólogo. Éste no me había visto nunca, se interesó por el tema, y llevo otra vez varios meses de pruebas. He vuelto a dar negativo a las pruebas de intolerancia al gluten, como era de esperar, después de cuatro años a dieta, por otra parte. La dermatóloga me vió (después de comerme otra caja de donuts) y me dijo que las lesiones eran compatibles con la enfermedad celíaca, si bien no son típicas (son como acné, pero a lo bestia, en la cara, tripa, pecho, hombros y espalda).

El médico de digestivo decidió que era el momento de hacerme una endoscopia, y salir de dudas. Hoy me daban los resultados. El médico los ve, y resopla. ???  Pues que dudosos de nuevo. Tengo enteritis linfocitaria de grado I. Si fuera de grado II o III sería celíaca seguro.

Así que tengo que seguir con la dieta, super super estricta seis meses. Y repetir la endoscopia. Si estoy mejor, soy celíaca "seguro".

¡Próximo episodio en tu casa! (en unos seis meses...)

¿Alguien más es así de "raruno", o soy sólo yo?