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jueves, 28 de abril de 2011

Tratando la fobia a los ruidos (y a otras cosas)

Perro con miedo a las tormentas
Llevo ya un rato al ordenador, cribando pistas para hacer un cd para un perrito con fobias varias. Así que he pensado "me hago un descanso y lo cuento en el blog" que estoy que no puedo más con tanto ruido, trueno y explosión.

La fobia a los ruidos, ya sea producidos por tormentas, tráfico pesado, cohetes... se trata de una manera muy simple. Por desensibilización y contracondicionamiento. Pero primero hay que preparar bien al perro. Le enseñaremos unos ejercicios sencillos de relajación, para que en el momento que empecemos la terapia su cerebro esté en "modo trabajo, atento pero relajado". Muchas veces nos ayudamos de masajes y terapia olfativa para llegar a este estado de ánimo. Una vez tenemos el perro con el estado de ánimo adecuado, comenzamos la terapia.

La desensibilización consiste en presentar al perro el estímulo que le produce temor, por ejemplo el ruido de un cohete, pero de una forma tan débil que no provoque ninguna respuesta en el perro. Ni de miedo, ni de atracción, que sea tan suave que el perro pueda ignorarlo. Poco a poco se va subiendo el volumen del sonido,  pero siempre por debajo del umbral de estimulación del perro. Al subir el volumen debe prestar atención, pero no mostrarse nervioso o ansioso. La desensibilización es muy eficaz, pero muy lenta. Para acelerar un poco el proceso recurrimos al segundo método.

El contracondicionamiento consiste en presentar al perro el estímulo que produce miedo, a baja intensidad pero  ya no necesariamente tan baja. El perro puede mostrar una ligera inquietud. A la vez que le presentamos el ruido, daremos al perro algún tipo de refuerzo positivo. Normalmente utilizamos comida o juego, dependiendo del perro. Una vez el perro esté aceptando la comida o el juego, e ignorando el ruido, podemos subir un punto la intensidad del sonido.
Esquema del contracondicionamiento. Pincha aquí para ampliar

Es muy importante que todo el proceso se siga por debajo del umbral de miedo del perro, porque si no conseguiremos que el perro no sólo no pierda el miedo, sino que sensibilice y cada vez tenga miedo a estímulos más débiles. Por eso es importante que nos ayude un profesional, que sepa "leer" al perro y que sepa hasta donde podemos llegar durante el tratamiento, y lo rápido o despacio que debemos ir. Este tratamiento parece muy sencillo, pero es muy delicado, y se necesita ser constante, pues necesitaremos muchas sesiones antes de que el perro pueda presentarse ante el estímulo "de verdad" sin pasar miedo.

Otra forma de eliminar un miedo o una fobia es la inundación. Consiste en presentar al perro lo que le da miedo, a una intensidad muy elevada, y forzarlo a soportar toda esa ansiedad, hasta que en un momento dado se relaja, y en teoría, perdería el miedo. Últimamente se ha puesto de moda gracias a algunos programas televisivos que la presentan como una solución rápida a estos temores. El problema es sencillo pero para mí insalvable. Igual que en una sesión puedes "curar" al perro, si no se hace bien puedes crearle una fobia tan grande que nunca pueda superarla. La línea que separa el éxito del fracaso total es muy fina, es una terapia que causa un grandísimo malestar al perro, y en mi opinión no debería utilizarse salvo contadísimas excepciones y siempre bajo un estrecho control.

Así que aquí estoy, recopilando sonidos de explosiones, tráfico intenso y tormentas, para comenzar la terapia con un perro fóbico. Me gusta crear mis propias colecciones, a la medida de las fobias de cada perro (venden cd's con remezclas ya hechas) porque así puedo intercalar los ruidos de alta intensidad con algunos de baja (para ese perro en concreto) y porque además así puedo meter sonidos cotidianos que en los preparados comercialmente no vienen, como llantos de bebés, aspiradoras, taladros... 

Este cd lo utilizamos para hacer la terapia, antes de meter al perro en ese tráfico intenso que le da miedo, o antes de la temporada de tormentas, o antes de Fallas, por ejemplo. Yo recomiendo ponerlo en un "home cinema", si se puede, porque lo del "dolby surround" ayuda a hacer más real la "experiencia".

Estos cd's también me sirven para ayudar con otros miedos, como por ejemplo las fobias sociales. Toda experiencia lleva un sonido asociado, como por ejemplo los niños que juegan en el parque, que chillan, hablan, cantan... Si le quitamos al perro el miedo a estos ruidos, estaremos quitándole una buena parte de su miedo (porque ¿qué sería de las películas de terror sin su música tétrica, sus suelos sin crujidos y sus puertas chirriantes?).

¡Ah! todo esto puede hacerse "a pelo", o con la ayuda de medicación (prescrita siempre por un veterinario), para acelerar el proceso y ayudar al perro a superarlo con menor estrés. Y por si acaso llega la temporada de tormentas antes de tiempo, como este año, no "cargarnos" la terapia a la mitad (porque es muy  importante no presentar el ruido a todo volumen antes de que el perro esté preparado, pero ¡ay! esto no es siempre posible).

martes, 22 de marzo de 2011

Terapia de Parque

Perro guía socializando con niños


Con esto de la vida moderna, muchas parejas que se van a vivir juntas no quieren (o no pueden) tener niños rápido, y muchos deciden tener un perro, que quita menos tiempo y es menos responsabilidad. Adoptan un perro con toda la ilusión, y el perro llega a un piso, en donde suele pasar muchas horas solo, y sale a la calle a hacer un pis y poco más. Los fines de semana sale algo más de casa, pero muchas veces sólo conoce otras personas adultas, dado que la baja tasa de fertilidad española hace que cada vez tengamos menos sobrinos o hijos de amigos alrededor.

Total, que el perro llega a su edad adulta sin haber tenido contacto con casi ningún niño. Y entonces la pareja decide que ya es hora de tener descendencia, y cae en la cuenta. ¿Y qué va a pasar con el perro y el bebé, con lo mal que se lleva ahora con los sobrinitos? Si son personas responsables, piden ayuda profesional (por ejemplo la mía), si no... mejor no me meto en berenjenales, sólo decir que en mi vida como veterinaria y como etóloga he tenido que sacrificar demasiados perros por problemas con los niños.

Y es que, como el trabajo siempre viene en rachas, llevo un mes que no hago otra cosa que ver perros con fobias por falta de socialización. Y todos tienen algo en común: una falta de socialización clara con los niños. Vamos, que les tienen miedo.

Bueno, al grano. Una de mis recomendaciones a mis clientes es que hagan "Terapia de Parque". ¿Que qué es eso? Muy sencillo. Consiste en coger al perro, ponerle una correa, y llevarlo al parque infantil más cercano. Si se tiene la menor duda, se le pone un bozal al perro, por si acaso.

Nos fijaremos en el perro. Si está relajado, nos acercamos más al parque. Si empieza a mostrarse intranquilo (echa las orejas hacia atrás, se chupa la nariz, bosteza, olisquea el suelo, tiembla, o hace otras señales de calma...) le mandamos sentar y le premiamos (click + salchicha, si no usamos clicker, "bien"+ salchicha) y le decimos lo bueno que es. Exageradamente, y con voz de que estamos super contentos de lo super bien que se está portando. Que nuestro perro se ponga contento sólo de oírnos. Premiamos varias veces (por seguir sentadito y mirarnos a nosotros y/o a los niños) y cuando veamos que se ha tranquilizado un poco, avanzamos uno o dos pasos más hacia el parque. 

Repetiremos esta secuencia hasta conseguir que nuestro perro permanezca quieto y tranquilo  mientras los niños juegan delante de él, pasan corriendo... Conviene prestar especial atención a los carritos de bebé y a las madres con niños en brazos, y acercarnos a ellos para que el perro se acostumbre a esas "cosas extrañas".

Y esa es la "Terapia de Parque, nivel 1". Si en cualquier momento el perro se pone muy nervioso, gruñe, o deja de coger la comida, es que nos hemos pasado con la presión, damos un par de pasos atrás, o los que hagan falta para que el perro se tranquilice, y seguimos con los acercamientos, pero más despacito.

En este nivel, todavía no dejaremos a los niños tocar al perro, ni darle nada, tenemos que ir muy despacito. Si pensamos que nuestro perro puede llegar a morder, recomiendo que esta terapia se haga con un profesional, pues entraña riesgo, tanto para el perro (coger aún más miedo) como para los niños, claro.

Un último consejo, que parece una tontería, pero no. No os quedéis mirando a los niños, sobre todo si sois hombres. No por el perro, sino porque los padres pueden pensar mal y echaros, pensando que habéis ido a "mirar". Centraros en el perro, que para eso estáis ahí.
Perro y niños aprendiendo a llevarse bien

Para evitar esta situación, lo mejor es hacer esta "Terapia de Parque" cuando el perro es cachorro. 

Ningún niño puede evitar acercarse a un cachorro monísimo, acariciarle, jugar con él... los cachorros socializan, y aprenden que los niños no son monstruos, y podemos aprovechar y enseñar  a los niños cómo acercarse y tocar a los perros. Salen ganando todos.

PD: hablaré más sobre clicker, socialización, señales de calma y cómo acercarse a un perro desconocido en algún otro post. Mientras tanto, podéis ver unos dibujos explicativos geniales en el blog de Boogie, en las entradas sobre señales de calma y como NO saludar a un perro