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viernes, 28 de marzo de 2014

La familia Marsh (1)

Clavaditos somos, yo con delantal y todo (no, niño no hay)

Dios los cría, y ellos se juntan, y luego se reproducen...
y así nos va a esta familia.

Primero fui yo. Después de una peregrinación de varios años, de analíticas negativas y respuesta positiva a la dieta, me "confirmaron" la celiaquía, con mi biopsia de inflamación tipo Marsh 1. Después de años de dolores y dieta por mi cuenta, fue más un alivio que otra cosa.

Con Pollito, la historia ha sido parecida, sólo que (obviamente) bastante más corta. Con sus estreñimientos crónicos, su "fallo de medro" y sus pocas (inexistentes) ganas de comer, yo tenía claro que teníamos una celíaca más en la familia. Pero todas las analíticas salen negativas. Con genética positiva, eso sí. Y seguimos igual, un año tras otro. Convencimos a los médicos de que teníamos que hacer algo más que darle laxantes a diario. Y llegó su biopsia.... Marsh 1.

De verdad, que no entiendo por qué los médicos no quieren dar un diagnóstico claro hasta que no tienes el intestino destrozado. Para mí, una enteritis linfocitaria es un síntoma claro de que algo no va bien. Y más en un niño de cuatro años, que debería estar tan suavito por dentro como lo está por fuera. Empezamos con la dieta (por insistencia nuestra, que su médica todavía nos decía que si queríamos podíamos esperar) a primeros de Enero. Y ya hemos visto los cambios. No tiene estreñimiento, ha empezado a comer (se queja y se revuelve, pero al final come. Antes se quejaba, se revolvía, y se iba a la cama con un nesquik por cena) y ha crecido más de un centímetro en dos meses y medio. Verde y con asas...

Así empezamos
Entonces empezamos con Gatito. Siguiendo la línea de su hermana, a los ocho meses dejó de crecer y de ganar centímetros. Dió un parón de tres meses. Otra vez análisis y comeduras de tarro. Y todo negativo. Grrr....

Ya está sin gluten. Me da igual lo que me digan los médicos, no la voy a tener tres años sufriendo por algo que para mí es más fácil hacer que dejar de hacer. Dentro de un par de años, le reintroduciremos el gluten, antes de que empiece el cole. Si no pasa nada, pues genial. Y si se pone malísima... pues tres años de síntomas que nos hemos quitado de enmedio.

Y aquí llega el último. ¿Os lo imagináis?

A esto estamos llegando

Guardabosques.

Varios años después, con una intolerancia a la lactosa primero, y a la leche después, y con unos síntomas (clásicos digestivos leves, más hernia de hiato, más contracturas musculares, más jaquecas...) fastidiosos... convenció a su médico de digestivo de que al hacerle la biopsia de estómago de control de la hernia, ya que estaban por ahí, le cogiera muestra intestinal. Sí, análisis ya le habían hecho, negativos, para variar.

Al salir del médico me envió un whatsapp: "Te vas a reir".... "pero yo no".

¿Imagináis el resultado?

(Redoble de tambores)

¡Marsh 1!!!!!!!!

Escala de Marsh:
mi familia tiene las tripas como en el segundo recuadro

Guardabosques, ¡¡bienvenido a la #pandillacelíaca!!
(o "sensible al gluten", que ahora está más de moda).

(PD: Lo siento, mi amor, pero ya verás que dentro de seis meses, hasta agradeces el diagnóstico. Y dentro de un año, hasta te gustará el pan. Mientras tanto, prometo hacerte todas las magdalenas y donuts que quieras).

Nos vemos por los bares (certificados ACM).

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es www.clinicaveterinarya.com ¡Sígueme! 

miércoles, 19 de marzo de 2014

Clínica Veterinarya! : Gran inauguración

Tuvimos una inauguración muy animada.
¿A que es bonito mi cartel?
Ya sé que os he tenido un tiempo muy abandonados, pero era por una razón muy especial. Por fin terminaron las obras de la clínica, y ya la semana pasada tuvimos la inauguración de la Clínica Veterinarya!

Gracias a todos los que pudisteis acudir, la verdad es que fue todo un éxito. La gente que vino comentó que le parecía todo muy limpio y alegre, y dado que esa era la impresión que andábamos buscando al elegir el mobiliario y los colores, acabamos muy contentos.

Si no pudisteis venir, os invito a una visita virtual:

 
La recepción, amplia y luminosa. Con rincón infantil y todo. Si os acercáis a visitarnos, os invito a un café (o una infusión, un chocolate... sin gluten, claro).


La consulta principal, no es muy grande, pero está muy bien equipada.


El laboratorio y segunda consulta. La reservamos para los gatos, porque estamos buscando que nos den el certificado de "Clínica amante de los gatos".


El quirófano, cómodo, amplio y funcional. Con su máquina de electrocardiogramas, su pulsioxímetro para monitorizar las anestesias, su carro de anestesia inhalatoria (que no me cabía en la foto), su lámpara de quirófano... Totalmente equipado lo tenemos ya.


La sala de rayos os la enseñaré en cuanto me traigan el aparato, y mi sala de adiestramiento.... vais a flipar. Tengo 30m2 sólo para mí, para las consultas de comportamiento y para en un futuro cercano dar charlas, clases para cachorros... Pero por ahora la usamos de "sala de montaje y pintura", y no está como para hacerle fotos.

También próximamente acabaremos de preparar la hospitalización.

Por si vivís por la zona y os interesa, os dejo también la información de nuestras igualas.



PD: a ver si acabo de sacar papeles, permisos y de controlar el programa de facturación y stock, y me paso por aquí más a menudo, que tengo el blog abandonadito.

Si os queréis hacer clientes, os dejo un folleto:


Lo imprimís y venís a por vuestro regalo. Yo estoy todas las mañanas, ¡de verdad que os invito a un café!

La dirección: Clínica Veterinarya c/Capellanía 25, local 3, de Moralzarzal (Aunque está en el Polígono Capellanía, que se encuentra en la M-607 entre Moralzarzal, Becerril de la Sierra, Mataelpino y Cerceda).

Nos vemos!

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es www.clinicaveterinarya.com ¡Sígueme! 

miércoles, 12 de febrero de 2014

Sobre el aborto...


Muchos días llevo pensando sobre este tema, pero es tan duro que no me animaba a ponerme a escribir. Y es que hay cosas de la nueva ley que no consigo entender, ni aún intentándolo, y ni desde una perspectiva en principio "pro-vida". Pero es que esta ley no es "pro-vida", es "anti-mujer" y punto.

Me explico. A mí el aborto me toca de cerca. Porque los practico. En animales, claro, los veterinarios hacemos abortar a los animales con frecuencia. Y sin ningún tipo (se supone) de cargo de conciencia, porque son "sólo" animales. Y según la ley, los animales son objetos y se les puede "interrumpir la vida" (odio el eufemismo) sin más, sean fetos, cachorros o adultos.

Y aquí entra mi trauma. Y es que para mí, los animales tienen la misma vida que un humano, y matar uno para mí conlleva, por lo menos, un mínimo de reflexión.

Y el aborto humano, para mí, es terminar con una vida, o sea, matar. Así que no lo tengo yo muy claro el que el aborto en sí sea una cosa buena, por lo menos desde un punto de vista moral. Pero, señores políticos, admítanlo. Las leyes no son normas morales, son normas sobre soluciones prácticas.

Y yo puedo intentar explayarme sobre la moralidad o no del aborto, pero admitámoslo, mi abuelo escribía mucho mejor: Julián Marías, "La cuestión del aborto". Leed el artículo, porque tengas la postura que tengas, es muy interesante.

Pero es un punto de vista de filósofo. Muy elevado, sí, pero poco práctico. Porque el filósofo no se queda embarazado, no sufre dolores, náuseas, cansancio. No pone en riesgo su vida durante un embarazo y un parto. No pone en riesgo su trabajo, no ve cómo sus aspiraciones de futuro laboral o educativo se rompen para siempre.

Porque los niños acaban naciendo, y hay que cuidarlos. Y hacerles caso, mucho caso. Y cuestan mucho dinero, y muchas preocupaciones. Y el padre, que en teoría tiene derecho a decidir, tiene una posibilidad que las mujeres no tenemos: la de lavarse las manos del asunto. Sí, muy bonito lo de que el padre tiene derechos. Pero hay muchos padres que es oír las palabras "cariño, estoy embarazada" y salen por la puerta para no volver jamás. Y eso, las mujeres, no podemos hacerlo.

A menos que abortemos.

Para mí, un feto es una vida. Pero un perro también, y practico abortos, y eutanasias. Y duermo por las noches, bien tranquila. Porque hay situaciones en las que la vida de la madre está por delante de la del feto. Que será un bebé, pero todavía no lo es. Y la mujer ES MUJER.

Y si legalmente los hombres pueden no hacerse cargo de la vida, las mujeres también deberían.

Y si quieren hacer una ley realmente "pro-vida", que no me hablen del aborto.

Que me hablen de las ayudas familiares. De las ayudas a los dependientes, a los enfermos (a esos que ahora van a tener que sufrir durante años). Del fomento de la adopción. De la educación para evitar los despidos de las madres embarazadas, de la eliminación de los techos de cristal. De las ayudas para las madres trabajadoras. De las ayudas a la escolarización. De las ayudas a la conciliación.

De las ayudas para la educación sexual, y no sólo de las mujeres, no. Que los condones se los ponen los hombres, o más bien, son ellos los que se los dejan de poner, y manipulan o presionan a la mujer para que lo acepte. Porque es muy fácil jugar a la lotería con el cuerpo de otra persona.

Si nos ayudan a ser madres, estoy segura de que muchas elegiríamos serlo. Pero es que nos lo ponen muy, muy difícil. Las mujeres no elegimos abortar sin pensárnoslo. Es una decisión muy meditada y muy dura. Y no, no hace falta que nos pongan mil trabas. Y no me da la gana de que tres médicos y dos asistentes sociales me expongan los pros y los contras del aborto, y decidan por mí. Si una es mayor de edad, es una ciudadana libre, y tiene derecho a tomar sus propias decisiones. Y ésta no va a ser una decisión fácil.

Pero es una decisión que tengo que tomar YO.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es www.clinicaveterinarya.com ¡Sígueme! 

domingo, 19 de enero de 2014

Nuevos proyectos del año

Llevo preparando quince días esta entrada, pero ando tan ocupada con los nuevos proyectos, que o me pongo con ellos o escribo. Y ya sabéis a lo que estoy dando prioridad.

Este año, se han juntado los astros o algo, pero mi familia ha empezado a crear empresas como una loca. Será que con la que está cayendo o te creas tu el trabajo o puedes esperar sentado a que te lo que dé otro pero... el caso es que estamos llenos de proyectos, y de ilusión.

Otro día os lo contaré con más detalle, pero sólo daros un breve apunte, para abrir boca. Y que vengáis a vernos, claro.

Si necesitáis un taller mecánico de confianza, ya está abierto nuestro (vale, de Guardabosques y mis cuñados, pero un poquín mío también, aunque sólo sea por la ilusión) flamante Taller Mecánico: Motor Siglo XXI. Pincha en enlace para verlo, yo sólo te digo que está en Villaviciosa de Odón, pero te recogemos el coche en tu casa o en tu curro, lo que te venga más cómodo, y se intenta devolver el coche el mismo día, para que no tengas que andarte desplazando. Mecánica, chapa, revisiones y lo que tú quieras. Y por supuesto, precios la mar de ajustados.


Lo segundo, para los seguidores de Elisabeth Blumen, estáis de enhorabuena. Ha abierto tienda, en la calle Mayor 75, muy cerquita de la calle Bailén y de la Catedral de la Almudena. Flores, cosas de decoración, regalos, souvenirs "con clase"... todo precioso. Si estás buscando algo especial para alguien que se lo merezca, seguro que aquí lo encuentras. Y como siempre, si necesitas flores o decoración para una fiesta especial o cualquier otra celebración, no dudes en pasarte para convertirla en algo realmente increíble. Y si la seguís por Facebook, tendréis cosas bonitas en vuestro muro, casi cada semana.


Y por último yo. Que me encuentro inmersa en la obra de adaptación al local, para abrir nuestra nueva Clínica Veterinarya. Y no, no me he equivocado, es que así nos llamamos. Clínica Veterinarya! porque atendemos con rapidez, cariño y eficacia, también a domicilio. La clínica está en el cruce de carreteras de Moralzarzal, Becerril de la Sierra, Mataelpino, Cerceda y El Boalo. En el Polígono de Capellanía (el del Gigante, para los de la zona). Pero nos desplazamos a toda la sierra a domicilio si hace falta. Aunque tenéis que pasaros por el local, porque nos va a quedar precioso.



Mi socia se encarga de los gatos, que para eso es especialista en Medicina Felina, mi socio es Odontólogo además de Veterinario, y se va a encargar de las Cirugías y la Traumatología. Y yo atenderé mi consulta de Etología. Y entre los tres pasaremos consulta de Medicina General, para que no quede ningún cabo suelto.

En cuanto deje de tener los pladures destripados, os pondré fotos para que la veáis, porque por ahora, es un proyecto. Alucinante, terrorífico e ilusionante, pero proyecto. Y me está absorbiendo tooodo el tiempo. Los obreros y los comerciales, es lo que tienen, supongo.

Y por último pero no menos importante, quedáis todos invitados a nuestra charla "Tertulia sin gluten, harinas panificables, nuestro reto". Tendrá lugar en Medialab Prado (Plaza de las Letras, c/ Alameda 15) el día 25 de Enero desde las 17 hasta las 20 horas. Hablaremos de las distintas harinas, de los preparados panificables, de las harinas "rarunas", de las levaduras y masas madre... todo para conseguir un pan rico rico de verdad. Yo me encargo del tema de levadura, que ya sabéis que lo mío son los bichos.


Si sólo por mí nos os animáis a venir, informaros de que no puedo estar mejor acompañada. Vamos, que me da casi vergüenza salir a hablar, porque la sombra de las "grandes" es larga: Lourdes de La Cocina de Pikerita, Marisa-Famalap de Cocina Fácil Sin Gluten y Raquel de Celiaquines.

Vamos, que no tenéis excusa para faltar. Aunque si no podéis ir, habrá más ocasiones, que David Foody se está encargando de ello, nos organiza y nos prepara el evento. Y nos trae los ingredientes, para que los podáis ver, oler, tocar, y atreveros a poner en práctica todo lo que contemos y preparemos.

Y después, merendola en Singlutentaciones. Y a eso sí que no se puede faltar. ¡Apuntaros pero ya! que hay plazas limitadas.

Y si no hablamos antes ¡¡Os veo el Sábado!!

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

martes, 24 de diciembre de 2013

Popurrí navideño




Bueno, pues lo principal y primero de todo:

¡¡Feliz Navidad!!

Todos mis deseos de que paséis un buena noche, de Nochebuena de verdad, os pongáis morados a cositas ricas (sin gluten) y os lo paséis fenomenal.

¡¡Un abrazo a todos!!

comic strip
- Antes de irte a hibernar ¿quieres un abrazo? -ok-
- Ejem....
- Podría ser un laaargooo invierno

Para los que me leáis, y necesitéis decirles a vuestra familia como cocinar para vosotros, o tengáis que cocinar para un celíaco, no os perdáis: "Pon un celíaco a tu mesa en Navidad".



Y por favor, por favor, por favor, ¡NO TIRÉIS PETARDOS O COHETES!
imagen de Teresa Marías (o sea, yo)
Que a mí me da igual, pero los pobres perris lo pasan fatal, el número de animales perdidos o atropellados se multiplica en estas fechas, y tengo a la mitad de mis clientes llamando a pedir recetas de ansiolíticos para sus pobres bichos. Que se pasan las fiestas escondidos en la bañera, o bajo una cama. Si tenéis un perro así, podéis leer este post para ayudar a pasar mejor estas fechas.

Por cierto, LAS ALMENDRAS SON TÓXICAS para los perros: nada de turrones, ni mazapanes, ni rellenos de pavo. Y los empachos causan pancreatitis agudas, peligrosísimas. Cuidado con sobrecargar los platos de las mascotas. Y con dejar un jamón encima de una encimera...


Claro, que con un perro así, ningún cuidado será suficiente...

Pues nada, a pasarlo bien, que Papá Noel os traiga muchas cositas chulas, ¡y que vuestro perro no se entere!


Un beso a todos!!

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 28 de noviembre de 2013

Comer o no comer, esa es la cuestión


Mi relación con la comida durante mi infancia fue complicada.
Sobre todo para mi madre.
A mí me gustaba casi todo, pero no comía de nada. Dos trocitos, y ya estaba llena. Sólo me entraban la carne y los lácteos, con lo demás me llenaba de gases y me dolía la tripa a la tercera cucharada. Y así hasta los doce años, en los que algo cambió y empecé a comer bien. No toneladas, pero ya cantidades más o menos normales. Y empecé a disfrutar la comida, a saborearla, a pensar en ella con ilusión y no con pavor.

Toda mi infancia, pasaba las mañanas angustiada, por qué había metido mi madre en mi maletín, y si sería mucho. Un horror.

Juré que nunca le haría eso a mi hija, que nunca la obligaría a comer.

Peeerooooo....
Karma is a bitch, como dicen los americanos (el karma, qué cabrón)

Pollito no me come. No ha comido nunca, la verdad. La teta, eso sí. Pero el resto... uff. Tuvo un comienzo de comida sólida y papillas muy bueno, pero antes del año ya empezó a comer cada vez menos y ahora cada comida es un esfuerzo.

Y te compras los libros, y lees a Carlos González, que te dice que no te agobies, que no obligues, y que mires la báscula, que si no pierde peso, no pasa nada.


Vale, Pollito no pierde peso. Pero tampoco lo gana... ha sido una niña "percentil 3" casi desde que nació. De vez en cuando, sorprende y salta al percentil 5 (de altura, que de peso no). Pero la última vez que la pesamos, no estaba ya en percentiles, sino "colgada" de la última raya. Percentil 0. Glups.

Así que empezamos con las tonterías, a dibujar caritas con el jamón de york, a disminuir las raciones "para que no se agobie", a plantear menús infantiles (para que coma algo, aunque no sea muy equilibrado). Pero ni aún así. Ni pizza, ni hamburguesa, ni patatas fritas, ni palitos de pescado.

En el cole come bastante, no todo, pero bastante. Eso sí, tarda más de una hora, ella y uno de sus amigos se quedan hasta un rato del segundo turno, para que puedan terminar.

Pero en casa, nada. Algo merienda, somos felices si se toma una mandarina  y una loncha de jamón york o queso. Nada de pan o galletas, un trocito y lo deja. Nada de bollos, nada de sándwich. Fruta, es lo único que la ves comer contenta, y queso. Y de eso, poco.

Cada vez estamos más angustiados, y ella cada vez más enfadada.

El otro día, dimos palmada en la mesa, y decidimos que "hasta aquí". Lleva una temporada comprobando límites, llevando la contraria a todo a ver qué pasa. Y esta semana tocaba probar sus límites con la comida, supongo. Así que, después de una tarde de ésas de aúpa, se puso a escupir y tirar la comida al suelo, con cara de "a ver qué pasa". No había probado ni una cucharada, miró el plato (patata con zanahoria y 2 trocitos de judía verde que le cayeron por casualidad casi, es lo más "verde" que comemos en casa) y dijo que no quería eso, que quería jamón.

Después de la tarde que había apretado a su padre (yo estaba trabajando), los dos cansados... Decidimos que o empezaba a comer, o uno de sus juguetes se iba "castigado" al garaje. Dos trozos después, y cinco juguetes menos, se fue a la cama sin cenar.


Y así llevamos una semana. En teoría, si come sin problemas y toda la ración (que puede ser de unos 50gr en total, un vaso de yogur no lleno...) recupera el juguete que quiera. Si come, pero dando la lata y dejando algo, ni pierde ni recupera. Y si monta un cirio, y no come, pierde juguetes.

En casa sólo queda la caja de lápices y Felipe, su muñeco de dormir. Son los objetos que más aprecia, y que no van a ir al garaje bajo ningún concepto, prometido. No le queda ni un cuento.

Hemos aprovechado para hacer limpieza general de su cuarto y del salón.

Por las noches, le leemos un capítulo de un cuento "de mayores", sin dibujos. Olga da Polga, hemos empezado, que a mí me encantaba de pequeña.


No sabemos qué más hacer.
La semana que viene nos dan los análisis de endocrino y de digestivo. En digestivo ya nos han dicho que si todo da negativo, le harán la biopsia. Tiene la genética de la celiaquía positiva, y síntomas varios, no de los típicos pero sí bastantes de los atípicos. Los anticuerpos nunca le han dado positivos, pero claro, a mí tampoco...
No sé si prefiero que den cosas positivas o todo negativo, la verdad.

Lo que sí que sé es que menos mal que su cumple se acerca, porque como sigamos así, va a estar sin juguetes hasta esa fecha. Y en la calle hace mucho frío, y las tardes son muy largas.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

jueves, 21 de noviembre de 2013

Intentando establecer rutinas (y sin conseguirlo)


Y yo que pensé que para estas fechas lo tendríamos todo "controlado", pero nada. Me había yo hecho a la idea de que para finales de Noviembre íbamos a tener instauradas unas cómodas rutinas de sueño, de cole, de guarde, de tardes, y yo unas mañanas organizadas de trabajo, con algo de tiempo para hacer deporte y clickear a Marco (que lo tengo abandonadillo, al pobre).

Pues no. Nada. Niente.

Pollito va al cole, y entra y sale a la misma hora, sí. Pero algunos días tiene baile a la hora de comer, y sale de clase AGOTADA. Con deciros que el otro día me puse a cocinar, y al no oírla me asusté y me puse a buscarla. Ni en el salón, ni en el baño... Guardabosques se había ido a acostar a Gatito para la siesta, y el fondo de mi casa era oscuridad total. Me encontré a Pollito encerrada en su cuarto, a oscuras, tumbada en su cama y tapada hasta la cabeza, durmiendo.
 ??????????
No me lo podía creer.


El caso es que al final hay días que duerme un rato, a última hora de la tarde, o no duerme, pero acaba el día de un humor de perros, rabieta tras rabieta. Si le añadimos que la hora de la cena no es su mejor momento (porque sigue comiendo como un pajarito, y ya no sabemos qué hacer...).


Gatito empezó hace unas semanas la guarde de 9 a 16h, y aunque lo lleva bien, casi no duerme allí la siesta. Le va la marcha, como a su hermana, y si hay alguien despierto, pues ella quiere verlo. Así que se duerme al llegar a casa, después de tomar su ansiada ración de teta. Se despierta, y quiere teta. Cena, y quiere teta. Vamos, que se pasa la tarde comiendo, y eso que en la guarde están asombrados de lo mucho que come. La noche y el día, mis niñas.

Eso sí, entre tanto no paran quietas ninguna de las dos. La mayor ha salido artista, y se pasa el día pintando, amasando y recortando. Y la pequeña, gateando, poniéndose de pie y llevándose a la boca todo lo que pilla. Que son papeles que va soltando la hermana, en su mayor parte. Que cada día nos creemos que le ha salido un diente nuevo. Pero no, es otro papelillo que se está comiendo.


¿Y yo?

Yo creí que este mes me lo iba a pasar pasando consulta de vez en cuando y pasando la mayoría de las mañanas delante del ordenador, procesando los datos de mi tesis. Peerooo....
Resulta que este año nos han "tocado" unos alumnos de Prácticum de Psicología para tutorizar. Y me ha "tocado" prepararme tres seminarios, y acudir como a seis, sobre diversos temas de mi grupo de trabajo. Todo muy bonito, pero ¿y yo cuándo trabajo con lo mío? Pues no me da tiempo.

Me siento como el conejo blanco de Alicia, llegando tarde a todo.


Para lo único que me queda tiempo es para cocinar, y es que es mi rato de "encerrarme" en la cocina, experimentar, amasar, relajarme... y de paso poner comida en la mesa de la familia.


Y todo esto, sin dormir, claro. Que empalmamos mocos con diarreas, diarreas con toses, toses con pesadillas... y aquí no duerme por la noche ni el perro.
Y os dejo ya, que esta tarde tengo seminario en la facultad, y todavía no me he preparado lo que tengo que llevar.

Y vosotros ¿os organizáis?

PD: esta semana he podido dar tres sesiones del clicker con Marco, estamos aprendiendo el "cop-cop". Es que me he unido a un grupo de facebook de trickdogging, y te ponen los dientes largos. Con mucha paciencia, eso sí, que al octogenario le cuesta.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

lunes, 28 de octubre de 2013

Amigos imaginarios

- ¿Ya estás trabajando en tu redacción? ¡No hay que entregarla hasta el jueves!
- Sí, ya lo sé, mamá dice que las pastillas deben estar funcionando
- Bueno, ya, pero está nevando fuera, y pensé que, podíamos...
- Perdona ¿qué?, no te estaba escuchando, de verdad que debería acabar ésto...
Calvin y Hobbes

Pollito tiene un amigo imaginario. Bueno, uno no, tiene cinco. Ella todo lo hace a lo grande...

Desde este verano, juega con "sus niños" los ratos que se queda sola. Al principio, la verdad, es que nos daba como repelús. Es un poco inquietante oir a tu hija hablar sola, y no con sus muñecos, no, sino a una "audiencia". Lo peor fue cuando nos quejamos de que estaba durmiendo peor, y nos explicó que es que sus niños la molestaban y no la dejaban dormir. Ay madre...

Pero en realidad esta niña es muy razonable, y cuando le preguntamos si eran de verdad o inventados, nos miró con cara de "estos no se enteran" y nos dijo que claro, que eran imaginados. ¿Y por qué no te imaginas unos niños buenos que no molesten? Mano de santo. Tiró a los "niños malos" por la ventana (o eso dijo ella) y se quedó con unos niños buenos, que son cinco, que juegan con ella. Tienen cuatro años, y no molestan. Tienen unos nombres raros que Pollito se va inventando sobre la marcha, y que yo creo que van cambiando según su humor.

Y ella es feliz, así que no deberíamos preocuparnos ¿no?
Pues no, claro, te preocupas. Tener amigos imaginarios ¿es normal?

Ale, pues como yo me tiro al trapo, todo el fin de semana llevo leyendo sobre el tema, a ver si es normal, o si significa que le falta algo. Y os lo cuento.

Los amigos imaginarios, según los psicólogos, pueden ser de dos clases. Totalmente imaginarios (o invisibles), o muñecos personificados. En ambos casos, no se ha podido comprobar que supusieran un problema para el niño, o que fueran consecuencia de problemas de relación con otro niños.

Aproximadamente la mitad de los niños tienen un amigo imaginario. La mayoría de estos niños son hijos únicos o primogénitos, lo que hace pensar que son niños que juegan a ratos solos. Y se imaginan compañeros de juegos, para que les hagan compañía, o para practicar el juego con otros niños. Lo que está claro es que cuando aparece un niño real, se olvidan del imaginario rápidamente.

Es más, parece que los niños con amigos imaginarios tienen mayores tendencias sociales. Son niños que se llevan bien con otros niños, y que cuando tienen otros niños alrededor son bien aceptados por ellos. No son más tímidos o más inseguros (o más mandones) que los otros niños, al contrario, en algunos casos parece que la práctica de las relaciones sociales con los amigos imaginarios les ayuda a mantener mejores relaciones con otros niños.

Sí que parece existir un perfil de personalidad de los niños con amigos imaginarios. Suelen ser  niños muy creativos y fantasiosos, con una gran sensibilidad con las emociones de los demás. Son niños que desarrollan antes la teoría de la mente, y que tienen una narrativa más desarrollada más precozmente. Es decir, su vocabulario es igual que el de los niños sin amigo imaginario, pero cuentan historias más hiladas y con más detalles. Tampoco son niños que no reconozcan la diferencia entre realidad o ficción. Saben perfectamente que sus amigos no son reales, sino inventados. Pero les da igual...

También se ha estudiado si estos niños tienen problemas de adaptación cuando crecen, y no lo parece. Y se ha estudiado el fenómeno en adultos, por si esto tiene efecto en relaciones sociales futuras, y tampoco lo parece. Sí que es verdad que los niños con amigos imaginarios de mayores siguen siendo personas emotivas, creativas y con empatía.

En resumen, que ni es bueno, ni es malo. Es el resultado de mucha imaginación, y grandes dosis de tiempo libre sin otros niños alrededor.

Y vuestros niños ¿tienen o tuvieron amigo imaginario?

Por si os apetece profundizar en el tema, os dejo la

Bibliografía:

Bouldin, P., & Pratt, C. (1999). Characteristics of Preschool and School-Age Children with Imaginary Companions. The Journal of Genetic Psychology, 160(4), 397-410. doi:10.1080/00221329909595553
Bouldin, P., & Pratt, C. (2002). A systematic assessment of the specific fears, anxiety level, and temperament of children with imaginary companions. Australian Journal of Psychology, 54(2), 79–85. doi:10.1080/00049530210001706533
Gleason, T. (2004). Imaginary companions and peer acceptance. International Journal of Behavioral Development, 28(3), 204-209. doi:10.1080/01650250344000415
Gleason, T. R., Jarudi, R. N., & Cheek, J. M. (2003). Imagination, Personality, and Imaginary Companions. Social Behavior and Personality: an international journal, 31(7), 721-737. doi:10.2224/sbp.2003.31.7.721
Gleason, T. R., Sebanc, A. M., & Hartup, W. W. (2000). Imaginary companions of preschool children. Developmental Psychology, 36(4), 419-428. doi:10.1037/0012-1649.36.4.419
Hoff, E. V. (2005). Imaginary Companions, Creativity, and Self-Image in Middle Childhood. Creativity Research Journal, 17(2-3), 167-180. doi:10.1080/10400419.2005.9651477
Pearson, D., Rouse, H., Doswell, S., Ainsworth, C., Dawson, O., Simms, K., … Faulconbridge, J. (2001). Prevalence of imaginary companions in a normal child population. Child: Care, Health and Development, 27(1), 13–22. doi:10.1046/j.1365-2214.2001.00167.x
Taylor, M., Carlson, S. M., Maring, B. L., Gerow, L., & Charley, C. M. (2004). The Characteristics and Correlates of Fantasy in School-Age Children: Imaginary Companions, Impersonation, and Social Understanding. Developmental Psychology, 40(6), 1173-1187. doi:10.1037/0012-1649.40.6.1173
Taylor, M., Cartwright, B. S., & Carlson, S. M. (1993). A developmental investigation of children’s imaginary companions. Developmental Psychology, 29(2), 276-285. doi:10.1037/0012-1649.29.2.276
Trionfi, G., & Reese, E. (2009). A Good Story: Children With Imaginary Companions Create Richer Narratives. Child Development, 80(4), 1301–1313. doi:10.1111/j.1467-8624.2009.01333.x


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

miércoles, 23 de octubre de 2013

Saber cuando decir adiós


Sabéis que este verano lo hemos pasado mal, con la pobre Tosca. Y es que es muy difícil tomar la decisión de ayudar a un perro a morir. ¿Cómo sabes cuando es el momento de decir adiós?

He pensado que escribir este post ayudaría a otras personas en mi situación, a aclarar su mente y tomar una decisión con menos angustia.

Lo primero es la razón que  nos lleva a ello. Normalmente se eutanasia a un perro por alguna de estas razones: enfermedad terminal, estado crítico, falta extrema de calidad de vida, enfermedad irreversible por razones de salud o económicas del dueño, o por problemas de comportamiento. Los problemas de comportamiento los voy a dejar para otro post, que ya suficientemente complicado va a ser éste.


Cuando tenemos un perrito que está muy mal, y está sufriendo, muchas veces es casi fácil tomar la decisión. Tras un atropello, o una cirugía complicada, estados epilépticos... Pero ¿y cuando el perro lleva una vida limitada pero más o menos normal?

Bueno, a veces simplemente "lo sabes". Tu intuición y tu empatía te dicen que hasta aquí, que el perro ya no quiere vivir, o no tiene calidad de vida. Pero algunos necesitamos datos más objetivos para decidirnos. Dicen que si es así, viene bien hacer una lista de las cinco cosas que más le gustaban hacer a tu perro, y valorar cuántas puede seguir haciendo. Comer, saltar, salir de paseo, olfatear... pueden ser éstas cosas, o alguna otra. Para mí, cuando Tosca, en un mismo día, no quiso salir de su cama, no quiso comer, y no salió a recibirme cuando volví de salir a hacer un recado... fueron mi "señal de alarma".


Un perro viejo puede pasarse casi todo el día tumbado, pero aun así tiene pequeños picos de actividad que le "alegran el día". Y si ya no tiene ninguno de ellos, me parece que es hora de tomar decisiones.

Yo tengo la suerte (o no) de ser veterinaria, y poder encargarme del hecho yo misma. Pusimos a la perrita en una colchoneta en el jardín, y lo hicimos allí mismo, con ella entre los brazos. Para los que no tengáis esta opción, os cuento cómo se suele hacer.


Lo primero es hablar con el veterinario. Supongo que para cuando llegue el momento, el veterinario ya habrá tratado a tu perro anteriormente y también puede ayudarte a tomar la decisión. Antes de nada, te hará firmar un papel de autorización de eutanasia, y de la decisión para la recogida del cuerpo.

Puedes pedirle que lo haga en tu domicilio, o si en esa clínica no hacen visitas domiciliarias, pedir que te remita a alguien que sí que lo haga, si lo preferís así. Si lo haces en la clínica, también tienes la opción de quedarte mientras se hace, o salir de la habitación. Esta decisión es sumamente personal, y nadie la puede tomar por tí.


También ten en cuenta que a veces no hay que tomar la decisión y hacerlo en el mismo día. Puedes pedir la cita para unos días después, para despedirte con calma. Dar un paseo largo, alimentar a base de caprichos insanos unos días, aprovechar para pasar una tarde de masaje en un sofá... solo tú puedes saber si eso va ayudarte a asumir la pérdida, o si va a ser mejor hacerlo rápidamente una vez la decisión está tomada. Yo me pasé una semana dando caprichos de comida especiales y haciendo fotos a Tosca, pasando mucho rato en el sofá junto a ella. Cada uno se despide a su manera.

Una vez estás con el veterinario, lo más habitual es ponerle a un perro un sedante suave, pinchado intramuscular. Cuando el perro está tranquilo, medio dormido, se le pone una vía en una de las patas delanteras. La vía no duele. Entonces normalmente te dejan un ratito con el perro, y luego se le pone, por la vía, un anestésico potente. Es un barbitúrico, que se usaba habitualmente en las anestesias. El perro no sufre ningún tipo de dolor, sino que se va quedando dormido hasta que pierde la consciencia. Entonces se sube la dosis de ese mismo anestésico, que a dosis elevada para el corazón.


En el perro no se suele ver ningún tipo de reacción, nada más que una relajación progresiva, hasta que deja de respirar y de moverse. Entonces el veterinario lo auscultará, o le conectará a un monitor cardíaco, para verificar la muerte. Y ya está.

Nosotros elegimos enterrar a Tosca en un rincón del jardín, pero eso (aparte de no muy legal, en realidad) no es una opción para todo el mundo. Lo más frecuente es que la clínica se haga cargo del cuerpo. Se llama a una empresa especializada, y se puede elegir si se prefiere que lo entierren o que lo incineren, de forma colectiva o individual. Hay cementerios para perros, sí, aunque son muy caros. Si no puedes hacer ese desembolso, pero te da cosa "abandonar" el cuerpo de esa forma, la incineración individual es una buena opción. Al cabo de unos días te devuelven las cenizas en una cajita, y así puedes enterrarlas en algún sitio que tenga especial significado para vosotros.


Llora lo que tengas que llorar, y deja que tus familiares y tus niños lloren. Es un perro, pero ha formado parte de tu familia, algunos muchísimos años, para tus hijos probablemente toda su vida. No te cortes en llorar en el veterinario. Lo comprenden perfectamente. (Si el veterinario sale de la habitación, muchas veces es por no llorar delante de tí. Sí, les cogemos mucho cariño a nuestros pacientes, y siempre es duro decirles adiós.)

Si tienes niños, ofréceles despedirse, y no les cortes cuando lloren. Pero tampoco les fuerces. Responde a sus preguntas lo más sencillamente que puedas, según tus creencias o las de tu familia. Y respóndelas todas las veces que haga falta, que los niños muchas veces necesitan un tiempo para procesar la información, y más para procesar la pérdida.


Y date tiempo. Aunque sea un perro, y te parezca una tontería. Haz tu duelo como lo necesites. Espera para coger otro perro, si así lo habéis decidido. Si coges otro perro demasiado seguido, la sombra del primero le perseguirá toda su vida. Espera un mes o dos, y luego decide con la cabeza fría.

Y sí, aunque pase el tiempo, no te sorprendas cuando de repente te pongas triste porque...
¿Qué hago yo ahora con el fondo del yogur?
¿Por qué tengo los pies fríos en el sofá?
¿Qué hago yo ahora a las 9 de la noche, la hora de salir a pasear?
¿Quién limpia los restos de debajo de la trona?
Pero sobre todo...
... ese vacío cuando abres la puerta de casa, y nadie sale tembloroso a saludarte como si hiciera un mes que faltas de su vida...

... seguimos en proceso, y menos mal que tengo a Marco y a Mí...


Las maravillosas fotos no son mías, son de Nancy Levine, de su trabajo "Senior dogs across America". Pinchad y disfrutad.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

viernes, 11 de octubre de 2013

Maldita semana

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Maldita semana, digo. Bueno, malditos últimos diez días cargados de mocos, toses y malos humores. De los físicos y de los psicológicos.

Todo empezó hace ya, en realidad, 15 días. Me fui a una consulta de un perro con problemas durante el paseo. Me calé. Me empampé. Quién me manda salir a adiestrar con una cazadora vaquera el primer día de otoño. Cayó una tromba de agua que nos dejó a todos con pinta de perro mojado. Y nunca mejor dicho.

A partir de ahí, todo cuesta abajo. Yo empecé con picores de garganta, pero me temo que se lo pegué a Pollito, que se pasó una semana con una tos de esas de ganso que daba miedito. Y se le agrió el humor. Tanto, tanto, que diez días después de pasársele el catarro, seguimos de cabeza. Rabieta tras rabieta, lloros, carreras, y huelga de hambre. Y de sueño. No sabemos qué le pasa.

En casa no ha cambiado nada, y la profe dice que ella no ha notado nada. Si le preguntas a Pollito, tampoco sabe qué le pasa. El otro día Guardabosques consiguió sonsacarle que A (una niña de su clase, de educación especial, que tiene la mano muyyy larga) le había pegado. Pero es que A pega a todo el mundo, profes incluidos, y no creo que haya nada que podamos hacer en ese sentido, aparte de quejarnos a su profe. Que ya hemos hecho, claro.

En medio de todo este asunto, bajamos a nuestra revisión semestral en Digestivo, y nos han dicho que Pollito se ha caído de los percentiles. Debe estar en el percentil 0-1 tanto en talla como en peso. Y eso después de todo un verano en casa, comiendo helados y sin un constipado. La van ha hacer las pruebas de hormona de crecimiento y le repetirán toda la batería de la celiaquía. Y si algo da positivo, pues se le tratará para eso. Y si vuelve a dar negativo (como hasta ahora) pues le tocará biopsia intestinal. Ains, no sé que prefiero. No me alegraría nada que la niña fuera celiaca, pero si lo es, cuanto antes lo sepamos, mejor para todos. Es el no saber qué hacer, ni cómo ayudar lo que nos tiene locos.

Y Gatito, pobre, ella también lo está pasando mal. Esta es su segunda semana de guardería, y no lo lleva nada bien. Y eso que la tienen en brazos casi toda la mañana. Y sí, mientras la tienen en brazos, está bien. Pero en cuanto la bajan al suelo... se va a la puerta llorando. Menos mal que en su guarde tienen a dos profes por clase, y se la turnan. Entre eso, sus dos primeros dientes, y sus primeros tres catarros...  Eso sí, la teta es maravillosa, porque ha pasado por tres catarros, casi sin fiebre y ventilándoselos en 48 horas, mientras que yo sigo arrastrando el que me cogí ese día bajo la lluvia. Y Guardabosques también.

Del cansancio, del no dormir (Pollito tiene pesadillas, Gatito se me agarra cual koala toda la noche, hipando dormida), tenemos los dos una cara que da pena vernos. Me he comprado una crema hidratante de esas que tienen maquillaje y todo (para los que no los sepáis, no me he pintado en la vida). A ver si dejo de dar tanto susto, que mis amigos me preguntan preocupados si estoy enferma.

Pues eso,
Maldita semana...

PD: hoy no pongo fotos, que con esa primera os hacéis una idea de nuestra pinta. Como sigamos así, no nos va a hacer falta disfraz para Halloween.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 29 de septiembre de 2013

Desarrollo psicomotor acelerado

Ella también quiere salir a montar en bici
Vamos, mis niñas, que no paran quietas.

Porque si Pollito ya no paraba un minuto, lo de su hermana es aún más fuerte. Digamos que Pollito se pasaba todo el día en un nivel de actividad 8-7. No le gustaba nada dormir ("Esa pérdida de tiempo").Al final del día, caía a un nivel de actividad de 4, lo imprescindible para dar cabezadas agotadas, pero despertarse con lo mínimo: rayito de sol, mínimo ruido, sensación de "alguien ha entrado en mi cuarto y ha movido el aire"...

Gatito, en cambio, va como por ondas. Se despierta, está como media hora tranquila, luego tiene un pico de hiperactividad de unas dos horas, luego se pone tontona y se duerme. Tres horas despierta, 40 minutos o 1,30 h durmiendo, normalmente con una transición tranquila de despertar a dormir o de dormir a despertar. Como más organizado todo.

Eso sí, en el pico de dos horitas de actividad... ¡Madre mía del amor hermoso!

Ya casi casi de pie
Está en esa etapa de los descubrimientos, en la que todo es novedad. Con sus siete meses recién cumplidos, ya gatea a velocidad de vértigo por toda la casa (tiene callos en las rodillas y heridas en los empeines, del esfuerzo), y se pone de pie si se agarra a algún objeto. En una casa llena de estanterías os podéis imaginar...
¡Conseguido!
Se pasa el día recorriendo la casa de un lado para otro para cogerlo todo y llevárselo a la boca. Y con una hermana con espíritu artístico (pinturas y ceras por los suelos, trocitos de papel recortado por todas partes, taruguillos de plastilina everywhere...).

Qué paciencia... Lo naranja es plastilina ¿me entendéis?

Pues eso, complicado el asunto. No sé cuantos papelillos le he sacado ya de la boca, da igual lo atenta que estés, lo que recoja su hermana (que estamos consiguiendo que recoja ¡¡Aleluya!!)... no sé de dónde los saca, pero los encuentra. Y a la boca. Y eso sin contar con los pelos del gato, arrancados directamente de la fuente. Pobre Mi, es una santa.


También ha descubierto el pasatiempo favorito de su hermana a su edad: sacar los libros de los estantes y desparramarlos. Divertidísimo, oiga.

Mal no se lo pasa, no...
Pero su hermana no se queda atrás. Vamos a tener que cambiarle el apodo a Ardillita. Se pasa el día trepada o saltando. En casa, en el jardín, en el parque... no hay superficie que se le resista, horizontal o vertical. Se tiene que subir a todas, colgarse y ponerse boca abajo. He perdido la cuenta de las veces que la he regañado ya por colgarse de las puertas de los armarios y de los pomos de las puertas. En una de estas se queda con el pomo de la puerta en la mano, y nosotros fuera sin poder entrar en casa. Con lo caros que son los cerrajeros.

En fin, para que luego digan que no descendemos del mono. Claramente, no han visto a mi niña jugar en los columpios. No hay cuerda, barra horizontal, vertical o tirolina que se le resista. Tirolina, sí. Este verano pusieron una en un parque cerca de casa, y se volvió adicta.

Porque mi niña va por rachas, supongo que como todos.


Este verano primero el darse sola en los columpios. Lo consiguió.
Luego fue tirarse al agua (con manguitos). Hasta que le perdió el miedo a meter medio segundo la cabeza en el agua no paró.
Luego fue nadar. Sin manguitos. En diez días, prueba superada. No que nade como un pez, pero mal no se le da.
Luego fue la barra vertical del parque, la de los bomberos. Dos tardes, sin parar. Prueba superada.

Ahora estamos con la bici. Hemos encontrado una con pedales pero sin ruedines, lo suficientemente pequeña para ella. Una semana, y ya se apaña pero la mar de bien. Ya no hay ni que agarrarla al principio hasta que coge velocidad. Ya sale solita y todo. Más feliz...


Y así son mis niñas, que se les mete algo entre ceja y ceja, y no paran de repetir hasta que les sale. Y les sale bastante deprisa, oye...

Gatito empieza la guarde este lunes. Espero que ellas consigan tenerla más entretenida con menos peligro. El lunes empezamos con una horita, a ver que tal se nos da, ya os iré contando.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es