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jueves, 16 de octubre de 2014

Pan rústico de harinas naturales para el día mundial del pan 2014, sin gluten



Saco la cabeza del letargo blogueril, porque este día lo merece. Los celíacos nos pasamos media vida buscando un pan comestible, y ya no digamos barato, para poder comer. Y  mojarlo en el huevo, y hacer bocadillos, o tostaditas...

Hoy es el Día Mundial del Pan, y los celíacos también podemos hacer y comer unos panes tan buenos y espectaculares como  los gluteneros. ¿No te lo crees? Visita  nuestra quedada de facebook, y ¡alucina! También por la convocatoria general del Día Mundial del Pan, y por la quedada de Hecho en mi Cocina HEMC.

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En España tenemos varios mixes de harinas panificables sin gluten comerciales, que funcionan más o menos. Es decir, funcionan, pero saben fatal si se usan solos.  Y son carísimos, no todo el mundo se puede permitir gastarse casi 5€ en un kg de harina, más lo que cuestan el resto de ingredientes... Y si tenemos que añadirles otras cosas para que el pan salga bien, y esté bueno, ¿por qué  nos gastamos una pasta en un preparado comercial?


Os propongo este pan, que es fácil de hacer, está buenísimo, no desmiga, cruje... Vamos, un pan pan como los de toda la vida. Y ahora, ¡sólo nos queda freír los huevos!

Ingredientes:

450g de agua templada
50g aceite de oliva
300gr maizena
50gr de harina de arroz
25gr de harina de trigo sarraceno
25gr de harina de garbanzo
10gr de psyllium husks
3g de goma xantana
1/2 sobre de levadura de repostería o 1 sobre doble de gasificantes
7gr de sal
1/2 sobre de levadura seca de panadería
50-100gr de prefermento (un trozo de masa cruda de pan del día anterior)

Si tienes panificadora, amasadora o termomix, pon los ingredientes en este orden, y amasa unos 10 minutos. Si lo vas a hacer a mano, pon primero las harinas y los secos, luego el agua, y por último el aceite, y mezcla bien hasta que tengas una bola suave.

Deja reposar en un lugar templado (el horno calentado a 50ºC y apagado, o en el microondas) una media horita.

Saca la masa, y vuelve a amasar. Unta bien de aceite tus manos, y un papel vegetal. Para amasar, yo la cojo de un extremo, y dejo que se estire por su propio peso. Entonces la enrollo. La giro, la vuelvo a estirar igual, y la vuelvo a enrollar. Así, cuatro o cinco veces. Si ves que no estira bien, golpéala, lanzándola contra la encimera un par de veces, y verás que queda más suave. Es una masa bastante elástica y que casi no se pega (para ser sin gluten, vaya).

Divide la masa en los panecillos que quieras, y vuelve a dejarla levar, como dos horas más o menos, hasta que veas que ha doblado el tamaño. Aguanta la forma bastante bien, no hace falta baguetera, ni molde, ni nada. (Aprovecha este paso para guardar un trocito de masa de unos 50-100gr en la nevera, que será tu prefermento para el próximo pan).


Saca la masa del horno (si la tenías ahí levando) y precalienta a 250ºC (o a lo máximo que llegue el horno sin saltar los plomos) con la bandeja del horno dentro. Para hacer bien de vapor al principio, que es lo que hace subir mejor a la masa, y le da el crujiente al pan, yo pongo una rustidera en el suelo del horno, llena de piedritas volcánicas (de esas para el fondo de las macetas, las venden en cualquier vivero o tienda de flores).

Haz los cortes a los panes, para que quede una greña bonita, con un cuchillo muy afilado. Espolvorea un poco de harina si quieres un toque de pueblo completo.

Con el horno bien caliente (media hora de precalientamiento), mete el pan en el horno (yo lo deslizo con papel vegetal y todo desde una bandeja a la bandeja del horno). Echa un vaso de agua en la rustidera con las piedras y cierra el horno rápidamente.

Baja la temperatura del horno a 200ºC y hornea 40-50 minutos (menos, si divides la masa), hasta que esté dorado oscuro, y al golpearlo por debajo suene hueco.

Una vez esté hecho, déjalo 15-20 minutos dentro del horno, para que quede más crujiente.

Trucos:

No, si cambias las harinas, no será igual. Los 50g de harinas proteicas (sarraceno y garbanzo) puedes variarlos por otras harinas proteicas, el resultado será similar, cambiando un poco el sabor. Con teff también queda bueno, por ejemplo. Con soja también, pero tendrás que poner más agua.

Nada de la receta es imprescindible, sólo si quieres que te quede igual. Si quitas el psyllium y la xantana el pan desmigará, y estará la masa líquida y pringosa. La puedes poner en un molde, y a lo mejor sale algo, pero no será este pan.

Todas las "cosas raras" yo las compro en Foody.es, pero las puedes encontrar en otros sitios. Vigila que sean sin gluten.

Si no tienes piedritas volcánicas, mete agua hirviendo en la bandeja en el suelo del horno, o con un spray echa por el horno. No funciona tan bien, pero cuela.

Ya sólo te queda esperar a que se enfríe y ¡mojar en la yema!

También puedes seguir la convocatoria en twitter, con los hashtags #wbd2014 y #yosingluten


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es www.clinicaveterinarya.com
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miércoles, 5 de febrero de 2014

Resumen de la tertulia sin gluten

Por fin, y después de una semana de pintar sin parar (el local de la Clínica Veterinarya!), por fin tengo tiempo de sentarme y contaros un resumen de la tertulia del otro sábado: "Tertulia sin gluten, harinas panificables, nuestro reto".

Que tuvo lugar gracias a David y ana de Foody por la organización y las harinas de muestra, a Ricardo de Celíaco a los 30 por ayudar a organizar y por soportar mis fotos de última hora, a Dani Singlutenismo por colaborar, a Ana y Victor de Caminantes por su pan de pacharán y castañas (que no probé, ya estáis haciendo otro para la próxima) y por supuesto, Medialab Prado.

Participamos cuatro blogueras, cada una aportamos un tema a la charla:

"El rey del pan": por Lourdes Santos, de "La cocina de Pikerita"

"Harinas panificables comerciales y mixes harinas panificables caseros sin gluten": Por Marisa Famalap de "Cocina fácil sin gluten"

"Harinas proteicas sin gluten: aliadas en nuestros procesos de panificación" por Raquel de "Celiaquines, recetas de una madre gluten-free".

Si pincháis en cada enlace, podréis ver sus resúmenes. En algún momento subiremos las presentaciones completas, y también os pondré el enlace. Si queréis enteraros de las opiniones del público, pasaros por las entradas de Caminar sin gluten, Caprichos sin gluten y Celiaca pero contenta (si publicáis alguno más, avisadme que os enlazo). Si quieres ver todas las charlas juntas, a modo presentación, pásate por el blog de Foody.

Y por fin (redoble de tambores) la mía:

El alma del pan:  levaduras y masas madre

Empecé la charla hablando de la diferencia entre la levadura química, y la levadura de panadería, el "bicho":


Para después meternos de lleno en qué es una levadura, de qué vive, y cómo hay que cuidarla para que sobreviva, se multiplique, e hinche nuestros panes.



La levadura la compramos en dos formatos:


Si no estás seguro de que tu levadura esté viva, es conveniente espumarla antes de usarla


Si no tenemos tiempo (o ganas) de meternos en el mundo de las Masas Madre, podemos usar un prefermento, que es más fácil, aunque algo menos versátil, y se estropea antes (aunque se puede congelar)



Y empezamos con el tema fundamental: Las Masas Madres
La masa madre es una masa que tiene levaduras naturales presentes en la superficie de los alimentos (harinas integrales o frutas) y su alimento: agua y harina.

Hay distintas formas de iniciar una masa madre

Os lo explico mejor, con un paso a paso de las dos que he probado





Con fotitos para que veáis el proceso mejor:


 Ya tenemos nuestra masa madre, habrá que hacer algo con ella ¿no?

Lo más importante, cómo usar la masa madre para hacer pan (u otras masas panificables)

Y lo más importante, ¿por qué liarla tanto? ¿Por qué es mejor la masa madre, y no el cubito de levadura que no da tanta lata?



En conclusión, lo más importante:

Con Masa Madre, el pan está mucho más rico

Las fotos de los panes que llevé, para la comparación:


A la izquierda y arriba, pan con levadura. Abajo y a la derecha, pan con Masa Madre. La receta es exactamente igual, salvo ese detalle. Comprobad que el pan con MM ha levado más, tiene una greña preciosa, no como el de levadura, que es más compacto, y se ha abierto menos la greña. Abajo tenéis la foto de las migas, para comparar. Arriba la de MM, con más ojos y más grandes, abajo la de levadura, más uniforme pero más compacta. El sabor os lo imagináis, pero con MM sabe más a "pan de toda la vida", de obrador. El pan con levadura es más insípido, tiene menos matices.


Espero que os gustara mi charla, y si no pudisteis acudir, que os guste mi presentación de hoy. ¡Animaros con el "bicho"!
Y contadme vuestra experiencia...

Si quieres saber más sobre la MM, aquí tienes otro post.

PD: la receta del pan la estoy perfeccionando, cuando la tenga la subiré.
Y PD2: se pudo seguir el evento por twitter, yo al final caí en la tentación...

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Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es
www.clinicaveterinarya.com

miércoles, 16 de octubre de 2013

Pan especial del día mundial del pan, integral y sin gluten, sin premezclas comerciales


World Bread Day 2013 - 8th edition! Bake loaf of bread on October 16 and blog about it!
Hoy es un día especial. Es el día mundial del pan. Un día en el que hornear y acordarse de lo especial que es el pan para todos nosotros, y lo importante que es poder comerlo.

En estas épocas de crisis, me parece que hay que dar las gracias por poder comer, poder comer pan, y como celíaca, ¡que sepa a pan!

Este pan es un pan "normal", para bocadillo o tomar acompañando la comida. Mojar en el huevo frito, rellenar... para todo. Es blandito por dentro y crujiente por fuera. Y es ligeramente integral, para ayudar a ese difícil tránsito que tenemos los celíacos.

Hoy os presento dos versiones de la misma receta. Llevo mucho tiempo intentando hacer una versión casera de la harina Proceli. Porque es una harina cara y que tiene un regustillo raro, pero que funciona muy bien para las masas. En España se encuentra bastante fácilmente, pero sé que en América no, y en otros países de Europa tampoco.

Y hoy, por fin, he dado en el clavo. Os pongo la receta del pan con harina comercial, con su foto, y la de mi pan "baulero", con su foto. Así decidís y elegís la que más os guste, o la que podáis hacer. Además, es una receta de las de "mezclar y listo", nada de chicles ni calentar, ni pasos raros.

Esta receta no sólo lleva Proceli o maizena, por cierto. Lleva también otras dos harinas: harina de garbanzo y de trigo sarraceno. A mí me gusta mezclar las dos, pero es por sabor. Puedes probar a poner esa misma cantidad sólo de una de las dos harinas, y saldrá bien, aunque algo diferente de sabor. Prueba, y ¡me cuentas cual te gusta más!

Pan con Proceli
Versión 1: pan de verdad, integral, con Proceli:

100 gr de leche normal o de soja (yo uso de soja)
30 gr de aceite de oliva o vegetal
4 claras de huevo (unos 160 gr de clara)
1 cucharadita de sal
20 gr de azúcar
Medio sobre de levadura de panadería
30 gr de harina de garbanzo
20 gr de harina de trigo sarraceno
200 gr de harina Proceli (o Auchan o Special Line)

Pan sin premezcla comercial, casero casero

Versión 2: lo mismo, pero sin premezcla:

100 gr de leche normal o de soja (yo uso de soja)
30 gr de aceite de oliva o vegetal
4 claras de huevo (unos 160 gr de clara)
1 cucharadita de sal
40 gr de azúcar
Medio sobre de levadura de panadería
30 gr de harina de garbanzo
20 gr de harina de trigo sarraceno
100 gr de maizena (almidón de maíz)
10 gr de lecitina de soja
20 gr de semillas de lino molidas
10 gr de goma xantana
una cucharada de vinagre o zumo de limón
una cucharadita de bicarbonato

Preparación en ambos casos:

Primer amasado:
Mezclar los líquidos por un lado, y los sólidos por el otro. Unir batiendo hasta formar una mezcla homogénea. Yo este paso lo hago en la panificadora, y dejo que la máquina amase por mí. Pero no tiene misterio, es mezclar hasta que la masa quede  homogénea. Puedes hacerlo a mano con una paleta (con los dedos es superpegajosa), o en amasadora, o termomix, como amases normalmente. Unos 10 minutos.

Primer levado: 
Deja la masa en forma de bola, y déjala levar 30 minutos-1 hora, hasta que doble, más o menos. Como siempre, en un sitio templado y húmedo. Yo la suelo dejar en la cubeta de la panificadora, con la panificadora apagada. También puedes poner la masa en un bol y meterla en el horno precalentado a 50ºC, apagado, y con un fondillo de agua. También puedes calentar un trapo húmedo en el microondas, y tapar la masa con él, y meter todo esto en el micro apagado.

Segundo amasado:
Unta con maizena una superficie lisa no porosa: la encimera de la cocina, una bandeja, cualquier superficie con papel encerado...
Pon bien de maizena en tus manos y lanza la masa a la encimera. Con una espátula o similar, divide la masa en dos barras o 4 bollitos. Muy rápido, coge la masa con la mano abierta, espolvoreando la maizena que te haga falta para que no se te pegue. Haz la forma que quieras, sin amasar. La maizena es sólo para poder dar forma, la mínima imprescindible, no más. Pon las masas en una bandeja de horno o molde, y hazles las incisiones (las greñas) con un cuchillo bien afilado.

Segundo levado:
Vuelve a meter los panes en el horno calentito pero apagado, o en ese sitio resguardado de la primera vez. Espera otra hora o así, hasta que veas que han doblado el volumen.

Horneado:
Saca el pan del horno, precalienta a 210ºC con calor sólo abajo. Al meter los panes echa un chorro de agua al suelo del horno (yo pongo ahí una bandeja) o echa agua con un spray. Deja media hora con el horno sólo abajo y luego 10-15 minutos más con el horno arriba y abajo, vigilando para que no se quemen.

Miga de pan con proceli

Sácalos, deja enfriar y ¡hazte un bocadillo!

Miga del pan casero casero
PD: si quieres saber más sobre las harinas sin gluten y dónde comprarlas, pincha aquí y lee los anteriores posts.
El lino y la lecitina de soja yo los compro en mercadona, pero los hay en todos los herbolarios y en casi todas las grandes superficies.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

sábado, 18 de mayo de 2013

Pan "de verdad", tipo baguette, pero sin gluten


Vale, vale, ya sé que estoy muy pesada con el pan... pero es que llevo más de tres meses haciendo pruebas, y por fin, por fin ¡¡LO CONSEGUÍ!!

Me ha salido un pan tipo baguette, esponjoso por dentro, crujiente por fuera, con una corteza increíble, y un sabor... a pan de verdad, del glutenero de toda la vida. Y encima es fácil de hacer, nada de ingredientes rarísimos, ni chicles, ni veinte pasos, ni nada. Y encima sin lácteos... A por él:

Ingredientes:

75gr de leche (yo de soja)
25gr de aceite
4 claras de huevo
1 cucharadita de sal
20gr de azúcar
30gr de harina de garbanzo
20gr de harina de arroz
175gr de harina panificable Proceli (o Alcampo o Special Line)
50gr de Masa Madre (o 25gr de agua + 25gr de maizena+ medio sobre levadura)
medio sobre de levadura de panadería, o 12gr de levadura fresca

En panificadora:
Echa los ingredientes por este orden, y pon un programa de amasado, que tenga amasado y levado. En la mía, el programa "masa" te amasa, deja levar 20 minutos, vuelve a amasar y leva con calor 50 minutos más. En este momento, yo lo saco de la pani.

En amasadora, termomix o a mano:
En la amasadora, echar los ingredientes por este orden. Si lo vas a hacer a mano, ponlos en orden inverso. Amasa unos diez minutos, hasta que todo esté bien integrado. Luego lo sacas, lo tapas y lo dejas levar en un sitio templado media hora. Suben muy bien las masas con el horno precalentado a 40-50ºC, luego apagado y con una fuente llena de agua en la base. Al cabo de media hora, desgasificas la masa, y la vuelves a meter, otra hora.


Cuando la masa ya esté levada y esponjosa, te enharinas las manos con maizena, y das forma a los bollitos, pero sin amasar. Sólo divides la masa (yo lo hice para que me salieran 4 panecillos individuales), le das forma ovalada y los pones en la bandeja del horno. Haz los cortes que quieras, con el cuchillo más afilado que tengas en casa, mojado. Limpia el cuchillo y mójalo de nuevo después de cada corte, o te llevarás media masa.

Esta masa es pringosa y muy blanda, pero mantiene la forma, y se hacen los bollitos bastante bien. Maneja la masa con la palma de la mano, suave pero muy rápidamente para que no se te pegue.

Una vez formados los bollos, se vuelven a meter en el horno precalentado a 40-50º, con la fuente de agua caliente en la base, hasta que han subido y se han abierto los cortes. Yo los dejé otra hora.

Luego se sacan del horno, se precalienta a 180-200ºC y se introducen los panes. Yo los dejé 25 minutos con el calor sólo abajo, y otros 25 minutos con calor arriba y abajo. La fuente de agua la dejas dentro del horno, para que se hagan con humedad y queden crujientitos. Con estos tiempos, a mí se me han quedado muy tostaditos, si te gustan con menos color, vigílalos a partir de los 15 minutos con el horno arriba y abajo.

mirad que miga

Y ¡¡POR FIN!! puedo tomarme mi antojo de bocadillo de chorizo.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

martes, 14 de mayo de 2013

Pan de molde "Bimbo" casero, sin gluten pero IGUAL


No tocaba receta, pero no me he podido resistir. Porque me ha salido el pan de molde de mi vida. En serio, está de muerte. Es fácil de hacer, y queda esponjoso y blandito, pero aguanta. La corteza es blandita, queda de un tamaño igual que el Bimbo, y lo más importante SABE IGUAL.

Pongo la opción sin lácteos porque sale, pero el sabor no será igual de bueno, claro.

Gracias Hanna Sin por la combinación de harinas, porque es la combinación de harinas perfecta. Todo lo que hago con esta mezcla queda genial. Lo siguiente, por cierto, el pan de leña...

Pongo la receta para la panificadora, pero se puede hacer perfectamente a mano, o en la thermomix.

Ingredientes:

100g de leche (normal o de soja)
100g de mantequilla o margarina blandas
3 huevos
1 cucharadita de sal
30g de azúcar
325g de harina panificable Proceli (o Alcampo o Special Line, que son lo mismo)
100g de Masa Madre  o 50 gr de harina proteica (garbanzo, sarraceno o mitad y mitad) y 50 gr de agua
medio sobre de levadura de panadería si usas Masa Madre (o 15gr de levadura fresca), si no la usas, pon el sobre entero (o 25gr de levadura fresca)

Lo primero, en cualquier caso, es espumar la levadura. Pones la levadura en un vasito de plástico, con un dedo de leche tibia y una cucharadita de azúcar, y esperas a que suba.

Si lo haces en la panificadora, pon los ingredientes en la cubeta, en el orden en el que está puesto. Lo último la levadura espumada, en amasadora es igual. En la thermomix, amasa a velocidad espiga, también en ese orden. Si amasas a mano, pon los ingredientes al revés primero las harinas y demás ingredientes secos, y luego los líquidos.

La masa madre le da un toque de pan-pan, de pan con gluten de verdad. Pero si no tienes, no pasa nada, en vez de masa madre pones los 50 gr de harina de garbanzo o sarraceno y los 50gr de agua. Pero de verdad, prueba la masa madre, porque merece la pena la espera.


En mi panificadora, que es una Domo, o pongo el programa más lento, que es el francés (3h 40min) o lo hago "a mano": pongo primero el programa de amasado y levado (masa, se llama) y luego dejo la masa dentro hasta que haya subido bien. En mi pani, el programa "masa" amasa, deja 20 minutos de levado, vuelve a amasar y deja levar 1 hora. En total dura una hora y media. Entonces pongo el programa de horneado, que dura una hora. Puedes hacerlo en cualquier panificadora, pero que tenga por lo menos un levado corto, de una media hora, y un levado largo, de por lo menos una hora. Tiene que crecer hasta ocupar unos 2/3 de la cubeta por lo menos.

Si lo haces en amasadora, thermomix o a mano, amásalo hasta que quede homogéneo (unos 10 minutos) y luego deja reposar tapado en el vaso o en el bol, una media hora, en una zona templada. Cuando haya crecido casi hasta doblar tamaño, lo sacas, lo amasas un poquito más para desgasificar, y lo metes en el molde. Lo tapas con un paño húmedo y lo vuelves a dejar levar en sitio templado (yo suelo usar el horno, precalentado a 50ºC y apagado, con una bandeja llena de agua caliente en la base). Déjalo por lo menos una hora, y luego hornea a 180ºC hasta que esté doradito por encima.

Los levados, con la masa madre, son un poco "especiales". Dependen de cómo de viva esté, y a veces necesitan más tiempo del aquí expuesto. Espera a cocer a que haya más o menos doblado el tamaño.

Una vez hecho, déjalo enfriar en una rejilla, y córtalo en rebanadas. En mi casa lo hace Guardabosques.

Una vez frío, yo lo guardo en una bolsa de plástico de congelación, y lo meto en la nevera. Al día siguiente ha endurecido un poco, pero tostándolo en la tostadora o en el hornillo, o con 15 segundos de micro vuelve a estar blandito. En la nevera aguanta bien una semana. También se puede congelar e ir sacando las rebanadas cuando se necesiten.

Pero lo difícil es que lo tengas que guardar. Recién hecho, te lo comes tal cual, sin mantequilla ni nada, a bocaos.


¡A desayunar!

PD: he editado un poco la entrada, para responder a varias preguntas hechas en el blog o en facebook. Si tienes algún problema con las harinas, visita esta entrada. Si tienes dudas con la levadura, esta otra.
Para cambiar harinas: las harinas en las recetas de pan son complicadas, y los cambios... arriesgados. Para no poner harina de garbanzo o trigo sarraceno, se podría probar con harina de soja o tef o quinoa. Pero no prometo nada... Alguien me ha preguntado si podría cambiar la Proceli por otra. Pues no. Llevo muchos intentos de "caserizar" este mix comercial, hacerlo yo lo más parecido posible en casa. Pero no lo he conseguido. Todavía.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

viernes, 10 de mayo de 2013

Primeros pasos con Masa Madre sin gluten

Otro "embolao" de los que me meto por "culpa" del grupo de recetas del Facebook. Llevaba yo un par de meses jugando con la masa madre, pero esto ya es "oficial". Voy a hacer dos posts, una sobre cómo he hecho la masa madre, y qué es lo que es, y otra sobre el resultado final en el pan.

La masa madre ¿eins?

La masa madre se usa para hacer pan, y hasta ahí casi todos estamos de acuerdo. Pero ¿qué es?
Pues es una mezcla de harina y agua, y la magia de los bichos: de la levadura. En muchos sitios he leído que los panes de masa madre son sin levadura, y esto produce mucha confusión. Hay personas que en su dieta no pueden comer nada que tenga levaduras, y hacen el pan con masa madre. Pues lo siento, pero la masa madre, tiene levadura.

Las levaduras, al microscopio
Lo que pasa es que la levadura de la masa madre no tenemos por qué añadirla nosotros, sino que nos aprovechamos de la que, de forma natural, está presente en las superficies de los alimentos (y de nuestra piel...). Por encima de casi cualquier cosa viven microorganismos. Si les damos el medio ambiente adecuado, y les damos de comer, crecen. Esto es lo que hacemos con la masa madre, ponemos agua (el medio ambiente), harina (la comida) y lo dejamos a una temperatura óptima y ¡hala! los bichos presentes en la harina se dan una fiesta y crecen ante nuestros ojos. Bueno, al bicho no le veremos, pero veremos los resultados: burbujas en la mezcla y un olor ácido característico.

Por cierto, esta levadura es Saccaromyces cerevisiae, la "misma" que la que se usa en la elaboración de cerveza y otros productos fermentados. Lo que pasa es que distintas cepas (razas) de esta levadura crecen sobre los distintos alimentos, y cada una tiene un metabolismo ligeramente distinto. La levadura que compramos es una cepa seleccionada para crecer muy bien y muy rápido sobre la harina de trigo.

¿Por qué usa masa madre en vez de levadura comercial?

Pues básicamente por el sabor. Pero no sólo por el tipo de levadura que nos vaya a crecer (que eso es jugar a la lotería...) sino por los sabores que crea la fermentación. La fermentación es lo que producen esas levaduras al vivir. Las levaduras respiran, comen, y producen desechos. Toman los nutrientes de la harina (el almidón, las proteínas, las grasas, los azúcares, etc) y los convierten en otras sustancias (CO2 que hace que suba el pan, ácidos grasos, otros ácidos, alcoholes...) que le dan un sabor rico al pan. Es lo mismo que el queso. Podemos mezclar los bichos con la leche y esperar un par de días, y tendremos queso fresco, o requesón. Que está rico. Pero si lo dejamos semanas o meses... quesito curado del bueno. Pues la masa madre hace exactamente lo mismo con el pan. Le da mejores matices, un sabor más profundo, lo que solemos asociar con el pan más "natural". Dependiendo de cómo alimentemos a las levaduras, qué harinas le pongamos, si añadimos azúcar o fructosa, o fruta natural, o yogur... tendremos sabores diferentes, más acidos, más amargos o más dulces. Es cuestión de ir probando, y elegir lo que más nos guste.

¿Podemos usar levadura comercial en la masa madre?

Sí, si queremos una masa madre más rápida. Encima de los granos de cereal hay levaduras, pero pocas. Si le damos de comer crece, pero despacito. Si le añadimos levadura comercial, que lleva millones y millones de bichos en una cucharadita, aceleraremos el proceso. Aunque probablemente el resultado no será el mismo, para un apaño suele valer, y en 24-48 horas tenemos una masa madre decente, en vez de tener que esperar hasta una semana.

Hacer masa madre sin gluten ¿se  puede?

Sí, sólo tienes que elegir una harina sin gluten como punto de partida. Tienes montones de harinas diferentes para escoger, coge la que más te guste.

¿Se puede hacer masa madre de la manera tradicional, cogiendo un trozo de la masa del pan del día anterior?

Tradicionalmente, una parte de la masa cruda del pan se guardaba para hacer el pan del día siguiente. Así de sencillo. Pero yo, con las masas sin gluten, no lo recomiendo. Por una razón, y es que la mayoría de nuestras recetas de pan llevan huevo. Crudo. Yo no dejaría nunca algo que lleve huevo crudo fermentando a sus anchas a temperatura ambiente, porque corremos el riesgo de coger una salmonelosis galopante. Si separas la masa para  hacer masa madre antes de añadir el huevo, sí que lo puedes hacer.

Masa madre, paso a paso:

Día 1:
Harina de garbanzo Panaeras Sevillanas, sin gluten
Escoge tu harina, y que sea integral: elige harina de cualquier cereal o leguminosa. Tiene que ser integral, eso sí. Las levaduras viven en la superficie del grano, y la harina blanca se hace retirando esa superficie. Puedes usar maíz, arroz... yo usé mitad garbanzo, mitad maizena, para que tuviera más "alimento" y creciera un poquito antes. Pon la cantidad que quieras, yo usé 50g de cada una. Edito: ahora uso una que es con garbanzo y trigo sarraceno, que me es más fácil para trabajar luego con las recetas.

Añádele el mismo peso, en agua: mejor agua mineral. Puede ser agua del grifo, pero entonces tienes que dejarla unas horas que se airee en un recipiente abierto, para que se evapore el cloro (que podría matar a las levaduras). A temperatura ambiente vale, que no esté muy fría, y nunca por encima de los 40ºC, que te la cargas.

Mételo todo en un bote sin cerrar del todo: puedes ponerle tapa, pero que no esté cerrado herméticamente. Las levaduras tienen que respirar, corres el riesgo de ahogarlas, o de que te estalle el bote.

Guárdalo a temperatura templada: mejor a oscuras, en un sitio con una temperatura entre 20 y 30 grados. Vamos, normalmente, en cualquier armario. Con menos temperatura, las levaduras crecerán muy despacito. Con más, primero crecerán muy deprisa, pero luego morirán. Entre 30 y 35ºC crecen muy deprisa, tendrás que vigilar más la fermentación. Yo tengo el bote en el armario que está pegadito al horno. Cada vez que aso algo, tengo que vigilarla, porque pega un subidón de crecimiento alucinante.

Día 2:
Día 2, miniburbujitas ¡¡está vivo!!
Mira tu bote. ¿Tiene burbujitas? Pues enhorabuena. ¿No las tiene? pues no desesperes, que saldrán (probablemente). No le hacemos nada, dejaremos a los bichos tranquilos, que reposen y crezcan a gusto.

Día 3-4:
Más burbujitas, comienza a aumentar de tamaño
Ya habrá bastantes burbujas, así que es hora de dar de comer al bicho. Retira la mitad de la mezcla, y rellena. Siempre la proporción es de la misma cantidad de agua que de harina. Te recomiendo que si has usado dos harinas distintas mantengas la proporción estable, para que al usarla en las masas sepas cuántos gramos de cada una tienes. Puedes rellenar con la cantidad que quieras, pero siempre que ocupe menos de la mitad de tu bote. Si llenas demasiado el recipiente, corres el riesgo de que a la levadura le de por crecer deprisa, y se te salga todo.

Día 5, subidón
Día 4, 5 o 6:

¿Ha crecido a lo bestia? Ya la podemos usar para hacer pan. Si no, repetimos el día 3.
Si la vamos a usar para hacer un pan, no la uses toda, o tendrás que volver a empezar. Deja unos 50-100 gr y rellena el bote otra vez, como en el día 3. Así en otro par de días vuelves a tener la masa madre a punto.

Guardar la masa madre:

Una vez tengas la masa madre hecha, si no la vas a usar, puedes mantenerla viva de dos formas. Una es alimentándola a diario, sacando la mitad y rellenando (de nuevo, como en el día 3). Si te parece que esto es un rollo, guárdala en la nevera. Así aguanta varios meses, refrigerada, sin que tengas que alimentarla. Cuando quieras usarla, la sacas, la alimentas, la dejas en el armario unas horas, y estará lista para usar. Para reactivarla más rápido, añade una cucharada de azúcar a la harina.
Si se separa el agua de la masa, y se asienta, no te preocupes, que no pasa nada. Sólo hay que tirarla si huele mal.

Usar la masa madre:

Se usa metiéndola en nuestra masa de pan. Recuerda restar a la receta los ingredientes que le estás metiendo. Por ejemplo, si usas 100gr de masa madre, 50gr son de agua, que le restas a la que añades en tu receta, y 50gr son de harina (en mi caso, 25gr de maizena y 25gr de harina de garbanzo) que también le tienes que restar. Recuerda que con la masa madre los levados son más lentos. Si quieres el sabor de la masa madre, pero no estás segura de que vaya a ser suficiente para levar bien, puedes poner masa madre y levadura de panadería a la vez.

Otras formas de usar masa madre:

Puedes crear masa madre "in situ": haces la masa de pan, y la guardas en la nevera tres o cuatro días. Las bacterias crecerán despacito, y darán mejor sabor al pan. No lo dejes más de tres días si la receta lleva huevo.

Y ahora, a trastear con nuestra masa madre. Dependiendo de la harina que utilices, si añades yogur o fruta, la cantidad de agua, las veces que lo alimentes... quedan sabores diferentes. Y con lo insípidos que suelen ser nuestros panes, cualquier variación en el sabor suele ser bienvenida.

¡A jugar!

Para unirte a la convocatoria: https://www.facebook.com/events/185410748273530/

PD: como recomendación final, ROTULA EL BOTE. Yo no lo hice, y llegó Guardabosques, lo olió, pensó que era mayonesa pocha... y lo tiró. El nuevo tiene pintado con rotulador indeleble lo que es, para evitar accidentes.


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

domingo, 10 de febrero de 2013

Harinas sin gluten (II): composición y comparación


Cuando uno pasa del mundo con gluten al mundo "sin", lo primero que te choca es una cosa. En las recetas normales, la harina es harina. Y punto. Como mucho, se usan dos. Harina normal (para repostería y rebozados) y de fuerza (para panes y masas panificables). Pero en el mundo sin gluten... ¡¡hay como mil!!

Para un repaso de las harinas que tenemos disponibles, puedes pasarte por la entrada de harinas sin gluten (I). Hoy me voy a centrar en el por qué de tanta harina, y las diferencias entre ellas.

Pero ¿de qué se compone la harina?

Todos los alimentos, básicamente, se componen de 4 cosas: proteínas, hidratos de carbono, fibra y grasa. Las harinas salen de los cereales y las legumbres, vamos, de semillas, que tienen una gran cantidad de hidratos de carbono, la energía que necesita la futura planta para crecer. La mayor parte de estos hidratos de carbono están en forma de almidón, aunque también hay algunos azúcares. Dependiendo de qué planta proceda la harina, tendrá más o menos proteínas. Las legumbres son ricas en proteínas, las harinas no refinadas de cereales tienen algo menos, y los almidones (harinas refinadas) se hacen retirando las proteínas, la grasa y la fibra, así que casi no tienen.

En el mundo con gluten, usamos dos harinas: la normal y la de fuerza.

La diferencia entre estas dos es que la de fuerza tiene más proteínas: la normal tiene en torno a un 10%, y la de fuerza en torno al 13%. La diferencia es que, como el 80% de esta proteína de la harina de trigo es gluten, pues la de fuerza tiene más gluten que la normal. El gluten es lo que hace que la miga esté cohesionada, que sea elástica, aunque también da gomosidad.

Las harinas sin gluten en general, tienen un problema para panificar. Y es que claro, no tienen gluten. Para emular el comportamiento del gluten, tenemos dos opciones: encontrar un hidrato de carbono (almidón) que sea viscoso (maizena, yuca) o aumentar la cantidad de proteína en la masa. El problema con el almidón viscoso es que hace masas que no disgregan pero que se quedan "mazacote", así que no podemos abusar. Además, el almidón da energía, pero poco más, muy nutritivo, no es. Así que lo mejor es aumentar la proteína en la masa.

Para aumentar la proteína en la masa, tenemos dos opciones: incorporar proteína "pura" (huevos, leche) o harinas con mayor contenido en proteína (de legumbres, o harinas no refinadas). La tercera opción es la que usan los fabricantes: el almidón es caro, la proteína cara. Así que añaden sustancias químicas para emular el comportamiento del gluten, pero que no añaden valor nutritivo (espesantes, gomas, gasificantes...). Estos componentes químicos, además, son los que dan a nuestros panes ese sabor a "sin gluten" tan característico.

A día de hoy, no existe una única harina de características comparables a la de trigo, pero que no tenga gluten. Así que, para intentar que nos quede el pan lo más parecido posible al glutenero, debemos mezclar. Y experimentar. Y es complicado, porque casi todos los panes con gluten se hacen con harina de fuerza, agua, levadura y sal. Y con eso, tenemos decenas de panes distintos, con distinta miga, distinto sabor, distinta corteza... Pues ahora imaginad que en vez de cuatro ingredientes, tenéis ocho. Las posibilidades son casi infinitas, pero por eso el que salga un pan comestible también es difícil de conseguir.


¿Cómo se hacen las combinaciones de harinas?

Pues hay que intentar que la composición final sea equilibrada, y lo más parecida en composición a la harina de fuerza de trigo, que es la que estamos intentando imitar. Os pongo una tabla de la composición de las harinas más utilizadas, para que podáis comparar y diseñar vuestra mezcla.

Harina % Proteina % Hidratos Carbono% Fibra % Grasa
H. Trigo repostería 10 70,5 4,5 1,2
H. Trigo fuerza (pan) 13 70,5 4,5 1,3
H. Garbanzo 22,5 58 11 6,7
H. Quinoa 14 66 4 4
H. Trigo sarraceno 12 71 4 2
H. Maíz amarilla 8,3 66 9,5 3
H. Arroz blanca 7,5 79 0,2 0,6
Almidón maiz (Maizena) 0,4 88 0,6 0,08
Almidón yuca 0,4 84 0,2 0,4
Almidón patata 0,1 80 0,1 0,2


Como podéis ver, las mezclas más habituales que usamos, a base de maizena y harina de arroz, van muy pobres de proteínas. Por eso las masas mejoran mucho cuando añadimos harinas más proteicas, como el garbanzo, el trigo sarraceno y la quinoa. Cuando añadimos yuca, que es gelificante, mejora la manejabilidad de la masa, pero a veces la masa queda demasiado mazacote, y endurece pronto. Lo mismo pasa con la maizena. La harina de arroz es algo intermedio, tiene más proteína, pero su almidón no es viscoso, y se deshace, desmiga y no es elástica. El almidón de patata, igual que el arroz, desmiga, pero a cambio absorbe más agua, y las masas quedan menos secas.

Lo que también hay que tener en cuenta, es que el sabor y el aroma lo da básicamente la proteína. Lo que nos gusta es el sabor del gluten de trigo, por eso el pan es tan difícil de imitar. Si hacemos pan sólo con almidón, queda soso. Si le ponemos demasiada harina rica en proteínas, nos sabrá demasiado fuerte (y también quedará demasiado mazacote).

Así que tenemos que buscar el equilibrio, mezclando harinas de distintas características, y otros elementos que aumenten la cantidad de proteína, como leche o huevo. El problema del huevo es que da bastante sabor (aunque se podrían usar sólo las claras) y da bastantes alergias. El de la leche es que hay muchos celíacos que no la toleran, así que estoy intentando evitar estos dos ingredientes, y usar sólo harina, y en todo caso, leche de soja (normal o en polvo).

Cuando hacemos bizcochos, ponemos leche y huevos, que tienen mucha proteína. Por eso podemos usar sólo almidones y harina de arroz y quedan bien. Si no pusiéramos nada más, probablemente quedaría muy soso, pero como ponemos frutas, chocolate, vainilla... pues no se nota. Pero para el pan... no hay forma de disimular.

Algún día lo conseguiremos...

Voy a empezar a experimentar con distintas mezclas, intentando evitar las harinas comerciales, y ¡ya os contaré!


Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es

sábado, 1 de diciembre de 2012

Roscón de Reyes "Aleluya"y sin gluten

Roscón de Reyes, está el triple que la masa original

Después de un montón de intentos de roscón, recetas fallidas, recetas de aprovechamiento y piedras varias... ¡¡¡LO CONSEGUÍ!!!

Sinceramente, hubiera tirado la toalla de no ser porque Guardabosques tampoco puede comer del comprado (por la leche), que si no este año lo habría comprado de Manacel.

No hay mal que por bien  no venga, y ayer hice el mejor roscón que he probado. De verdad de la buena. Y lo más alucinante, es que la receta que usé ni siquiera era de roscón... Es la receta de Torteles de Nuria (Hanna Sin) de Sin Gluten. Ví la foto y me dije...mmmmhhh... esa masa blandita, se parece muchísimo a la del roscón...

Así que reuní varias recetas de roscón de reyes, y vi que en realidad la única diferencia apreciable era el agua de azahar... Y la decoración, claro. Pero mucha decoración tampoco le puse, porque estaba harta de tirar toneladas de almendras... Os pongo la receta, y ¡¡¡Feliz Navidad!!!

Ingredientes: 

150gr de harina Proceli (o Carrefour o Alcampo)
50gr de harina de arroz
50gr de maizena
50gr de almidón agrio de mandioca Yoki
1 cubito de fibra alimentaria (la del Mercadona es apta, esto es totalmente opcional, pero es que necesito meter fibra en mi dieta, y así me siento menos culpable al zamparme el bollo...)
1 cucharadita de café de goma xantana
75gr de mantequilla (yo le puse margarina)
75gr de azúcar (la próxima vez le pondré un poco más)
1 huevo + 1 yema (guarda la clara para pintar el roscón)
Ralladura de 1 naranja (o unas gotas de aceite esencial)
Ralladura de 1 limón (o unas gotas de aceite esencial)
1 cucharada de agua de azahar
1 pizquitina de colorante amarillo (el de la paella, que sea apto)
2 cucharadas de miel
75 ml de leche tibia (yo de soja, pero normal, o de arroz, lo que quieras)
1 sobre de levadura seca de panadería

Para decorar:
Azúcar (2 cucharadas)
1 clara (la que sobró de antes)
1 chorrito de leche (yo de soja)
Almendra fileteada
Frutas escarchadas

Poner a espumar la levadura: Calentáis la leche hasta que esté tibia, y se añade una cucharadita de azúcar, y la levadura. Agitas y esperas 10 minutos (puedes ir preparando el resto de ingredientes). Si es invierno, déjala sobre el radiador. Vigila bien, que a veces sube muy rápido y se pringa todo.

Levadura viva, mira como sube la espuma

En un cacharro aparte, bate el huevo con la yema y el azúcar. Luego incorpora las ralladuras/aceites, el aroma de azahar, la miel, la mantequilla en pomada (la margarina siempre está pomada, hazla trocitos) y al final la espuma de levadura con la leche. Bate bien durante 5 minutos. Yo lo puse todo en la panificadora, que amasa ella solita super bien, pero puedes usar la termomix o a mano con varillas.

Ve añadiendo las harinas mezcladas, y con la goma xantana y el colorante amarillo, poquito a poco. El colorante poquísimo, que yo me pasé y tiene un color amarillo pollo un poco cantoso. Amasa unos 10 minutos, hasta que la masa se vea suave. Yo puse el programa de amasar en la panificadora, y luego lo apagué. Deja levar una horita dentro de la amasadora, o en un bol tapado con plástico, dentro del horno.

Una vez haya levado, echa un puñadito de harina de arroz (de arroz, importante, no se absorbe casi y no se pega nada, esta masa es pringosísima) sobre la encimera. Enharina el centro de la masa, y metes la mano, para formar el agujero del centro y hacer la rosca. Ve estirando, hasta que la rosca cubra como la mitad de una bandeja de horno. Mete el regalito o el haba por debajo, y cierra que no se note.

Enciende el horno a 40-50ºC. Pon un papel de horno en la bandeja, y pon la rosca encima. Yo le metí en el centro una lata, para que no se cerrara el agujero. Mezcla la clara con la leche, y pinta bien todo el roscón. Luego espolvorea con la almendra y el azúcar. Bien de cantidad, que luego crece y se esparcen. Apaga el horno y mete el roscón, con un vaso o fuente lleno de agua bien caliente (que eche vapor, para que no se seque).

Déjalo otra horita de segundo levado. Sin tocar nada, pon el horno función arriba-y-abajo, a 170ºC durante 40 minutos. El roscón subirá todavía un poco más. La casa olerá a gloria.


Y el roscón..... mmmmmhhhhh..... Tierno, blandito, esponjoso. Lo que viene siendo un roscón de Reyes, vamos. Una pasada.

 ¡¡POR FIN!!

Nos hemos comido ya la mitad. La otra mitad la congelé directamente, porque me lo hubiera zampado todo de una sentada. Aguanta de un día para otro relativamente bien, no se queda tipo piedra a los dos minutos. Y siempre puedes calentarlo al micro 10-15 segundos, para reanimarlo.


Creo que esta receta la voy a usar todo el año, para bollitos pequeños tipo brioche. Pedazo desayunos.

PD: para dudas con las harinas pincha aquí. Y aquí otra versión, con otras harinas.

Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es