Con los prontos hormonales, hay gente a la que le da por limpiar. "Síndrome del nido", lo llaman. A mi madre le pasaba. A mí no. Nunca (ya podía, ya, pero no).
A mí me da por pintar. Estando embarazada de siete meses me dio tan fuerte, que me pasé quince días subida a una escalera, con todo el tripón, pintando un mural en el cuarto de la niña. Lo podéis ver aquí.
La última vez que me ha dado, le he pintado un flamenco rosa. Enorme. 1'65m mide de alto.
Llevaba yo tiempo dándole vueltas a pintar algo para medir al Pollito, que quedara bien, y que no fuera muy infantil (no vaya a ser que en unos años no le guste). Tenía que ser un animal (claro) pero no me apetecía la típica jirafa. Que en su cuarto no pega.
Dándole vueltas, se me ocurrió lo del flamenco, y me encantó la idea. Busqué imágenes por internet, y encontré éste, con un aire naïf, y un parecido a lo "Alicia en el país de las maravillas" que me encantó.
Es alto. Es estrecho. Y es ROSA. Con lo que le tira a esta niña el rosa. A su madre en eso, no ha salido...
Me ha costado una semana, a ratitos, eso sí. Y ayer lo estrenamos. 27 meses, 81 cm. En eso SÍ tuvo que salir a su madre...
Teresa Marías www.psicologiaveterinaria.es